Regeneración del Esmalte Dental: Tratamientos y Consejos para una Sonrisa Saludable

Los dientes están formados por distintas capas, siendo el esmalte dental la más superficial. El esmalte funciona como un escudo protector para la estructura interna de las piezas dentales. Tiene un gran objetivo que está relacionado con su dureza: la masticación de alimentos y la protección térmica de los dientes ante temperaturas extremas.

El esmalte dental es la capa más dura y externa de nuestros dientes. A pesar de su dureza, el esmalte puede desgastarse con el tiempo debido a ciertos hábitos y alimentos, así como a la falta de una buena higiene bucal. Cuando el esmalte se erosiona o se debilita, el diente queda más expuesto a problemas como la caries y la sensibilidad.

Anatomía de un diente mostrando el esmalte dental

En este artículo, exploraremos los tratamientos disponibles para la pérdida de esmalte dental y cómo proteger y fortalecer el esmalte que aún conservamos. ¡No esperes más para cuidar de ti y de tu familia!

¿Por qué se produce la pérdida del esmalte?

A pesar de la dureza que posee el esmalte de los dientes, este puede desgastarse o verse alterado por distintas razones. Los alimentos ácidos, almidonados o bebidas carbonatadas, también son muy agresivos para el esmalte dental, por eso recomendamos neutralizar su efecto consumiendo agua o leche para minimizar el daño. Pueden ser muchas las causas por las que el esmalte dental sufra desgaste y necesite reforzarse.

Algunas de las causas más comunes son:

  • Presencia de ácidos en la boca de forma constante: Es común que en la boca se produzcan múltiples tipos de ácidos principalmente por el contacto de alimentos con la saliva y las bacterias que habitan en la cavidad oral.
  • Consumo frecuente de alimentos y bebidas ácidas o azucaradas: Los ácidos son el enemigo número uno del esmalte. Bebidas carbonatadas (refrescos, bebidas energéticas), jugos o zumos cítricos, vino, vinagre y alimentos muy ácidos pueden erosionar químicamente el esmalte con el tiempo. Por otro lado, el azúcar en golosinas, repostería, refrescos azucarados, etc., alimenta a las bacterias de la placa que producen más ácido.
  • La ingesta de alimentos muy azucarados: Las bacterias proliferan en presencia de esta. Además, transforman el azúcar en ácidos.
  • Otro factor que aumenta la producción de ácido en la boca: Tener la boca seca.
  • Sufrir de reflujo, problemas gastrointestinales o tener trastornos alimenticios: Aumenta la presencia de ácidos estomacales en la boca. Estos deterioran progresivamente el esmalte.
  • Mala higiene oral y placa bacteriana: Si no te cepillas bien, la placa bacteriana se acumula sobre los dientes. Las bacterias de la placa fermentan los restos de comida (especialmente azúcares) y generan ácidos que desmineralizan el esmalte.
  • Boca seca (xerostomía): La saliva es un gran protector natural del esmalte. Neutraliza ácidos y aporta minerales (calcio, fosfato) para remineralizar la superficie dental. Si sufres de sequedad bucal -ya sea por genética, medicamentos, estrés, envejecimiento o hábitos como fumar- tienes menos defensa natural y el esmalte se daña más rápido.
  • Hipoplasia dental: La hipoplasia dental es un defecto o alteración que se produce en los dientes en su etapa de desarrollo. Consiste en que estos cuentan con menor cantidad de esmalte de lo habitual. Se presenta en distintos niveles, por lo que puede ser casi imperceptible, generar manchas blancas o marrones o darles una apariencia muy dañada a los dientes.
  • Fricción constante: Someter las piezas dentales a una fricción constante como las de las cerdas duras de un cepillo de dientes o el roce entre piezas por el bruxismo desgasta el esmalte.
  • Bruxismo (rechinamiento de dientes): El hábito de apretar o rechinar los dientes (muchas veces durante la noche, sin darnos cuenta) provoca un desgaste mecánico del esmalte. Diente contra diente, sin nada de por medio, literalmente lija y fractura el esmalte con el tiempo. Las personas con bruxismo pueden presentar dientes aplanados, bordes astillados o cuarteados y sensibilidad.
  • Cepillado dental agresivo o con cepillos inadecuados: ¿Sabías que cepillarse demasiado fuerte también puede desgastar el esmalte? Usar un cepillo de cerdas duras o aplicar mucha presión al cepillar, sobre todo justo en el borde de las encías, puede producir abrasión del esmalte. Es irónico, pero querer limpiar con demasiada fuerza puede acabar dañando tus dientes. Lo correcto es un cepillado suave pero minucioso, con cepillo de cerdas suaves.
  • Edad: Es importante mencionar que uno de los efectos de envejecimiento en los dientes es el desgaste del esmalte dental. La edad o el paso del tiempo es un factor que reduce la cantidad de esmalte. Este es uno de los motivos por el cual las personas más ancianas tienen más problemas de salud dental que las jóvenes.

Causas y tratamientos de la erosión del esmalte dental con Oral-B

¿Es posible recuperar el esmalte dental dañado?

Muchos pacientes preguntan si el esmalte perdido se puede recuperar o regenerar. La respuesta directa es no, el esmalte dental no se regenera de forma natural una vez que se ha perdido. El esmalte es la capa externa ultra resistente que protege tus dientes (está compuesto principalmente por cristales de hidroxiapatita, un mineral muy duro). A diferencia de otros tejidos del cuerpo, el esmalte no contiene células vivas, por lo que el organismo no puede volver a producir esmalte nuevo una vez formado el diente.

Si bien no podemos regenerar esmalte nuevo al 100%, sí podemos remineralizar y fortalecer el esmalte existente en sus etapas iniciales de daño, e incluso restaurar la función y apariencia del diente mediante tratamientos odontológicos. Esto significa que podemos devolverle mineral al esmalte debilitado (lo que llamamos remineralización) y arreglar las áreas donde el esmalte ya se perdió usando materiales dentales.

En casos de desmineralización leve (por ejemplo, manchas blancas incipientes en el diente), el esmalte sí puede repararse incorporando minerales de la saliva o productos con flúor. Tu propia saliva, junto con pastas dentales y enjuagues fluorados, puede reponer parte del calcio y fósforo perdidos del esmalte y endurecerlo de nuevo.

Si el desgaste o la caries ha avanzado más allá de la capa superficial, la remineralización por sí sola ya no es suficiente para “pegar” de nuevo el esmalte perdido. En estos casos, necesitamos echar mano de tratamientos odontológicos restauradores (empastes, adhesivos, carillas, coronas, etc.) para reparar el esmalte dental dañado.

Tratamientos para la pérdida de esmalte dental

El esmalte dental perdido no puede recuperarse. Pero existen varios tratamientos que te permiten mejorar el aspecto de tus dientes y disminuir los síntomas que provoca la falta del esmalte.

Carillas dentales estéticas

Entre los más populares están:

  • Carillas estéticas: Las carillas dentales o estéticas son unas láminas muy delgadas de resina, cerámica o materiales similares que se colocan en la superficie de los dientes, principalmente los delanteros. Existen múltiples tipos y, dependiendo del nivel de desgaste que tenga el esmalte, el especialista te recomendará la mejor para tu caso. La que se usa generalmente cuando el desgaste del esmalte es leve son las de resina o composite. Para su colocación no es necesario limar la superficie como en el caso de las de cerámica. Además, son una opción económica y que tiene un acabado muy natural.
  • Coronas dentales: Para tratar casos graves de falta de esmalte dental es común que el dentista emplee coronas. Estas, a diferencia de los implantes, no sustituyen un diente dañado, sino que lo recubren para protegerlo, regresarle su funcionalidad y conservar la estética de la boca.
  • Colocación de implantes dentales: En casos muy graves de desgaste del esmalte o ausencia de este por hipoplasia dental los dentistas recurren a la colocación de implantes dentales. Aunque esto solo deben ser usados cuando no existe forma de salvar las piezas por su mal estado.
  • Sellado dental: El sellado dental es un procedimiento que consiste en colocar sobre la superficie o zona de masticación de los dientes una fina capa de resina. Esta se introduce en los surcos y hendiduras reforzándolos. También se puede aplicar en zonas determinadas en donde la falta de esmalte es más notoria. El sellado dental es un tratamiento al que se recurre cuando los daños causados por la hipoplasia son leves. Este procedimiento sirve para tapar las fisuras de los dientes, lo que crea una barrera que evita la entrada de bacterias.
  • Microabrasión dental: La microabrasion es una excelente alternativa para tratar manchas provocadas por el desgaste del esmalte dental. Que en muchos casos son muy severas. Consiste en pulir la capa de esmalte dental dañada, luego se aplica composite o resina en la superficie y se pule. De esta forma se elimina la mancha y se refuerza la pieza.
  • Pulido dental: El pulido dental es un procedimiento que se utiliza en los casos de hipoplasia dental severa.
  • Blanqueamiento dental: El blanqueamiento dental es una solución adecuada cuando el paciente presenta manchas de color blanco en el esmalte. Generalmente, los dientes responden muy bien al blanqueamiento cuando las tinciones son leves.

Es importante mencionar que el tratamiento varía dependiendo de la gravedad del desgaste o la falta de esmalte dental. Por eso es importante que asistas con especialista para que evalúe tu caso y te recomiende las mejores opciones para ti.

Consejos para evitar la pérdida de esmalte

A pesar de que existen tratamientos para la pérdida de esmalte dental, lo mejor es evitar el deterioro prematuro de esta capa protectora. El esmalte dental no puede regenerarse, pero sí podemos cuidarlo y fortalecerlo.

Para lograrlo, aplica los siguientes conejos:

  • Reduce el consumo de alimentos ácidos: Disminuir el consumo de zumos de frutas ácidas, bebidas carbonatadas o alcohólicas, café y alimentos similares te ayudará a conservar por más tiempo el esmalte de tus dientes. Una buena alternativa es que cuando vayas a ingerirlas lo hagas por medio de pajillas.
  • Mantente hidratado: Para evitar la acumulación de bacterias en la boca y la producción de ácidos asegúrate de mantener tu boca humeda. Bebe la cantidad de agua suficiente al día.
  • Te recomendamos enjuagar tu boca con agua o beberla después de cada comida.
  • Usa productos de higiene dental apropiados: Selecciona un dentífrico y enjuague bucal con flúor. Este te ayuda a remineralizar el esmalte. Además, asegúrate de que tu cepillo de dientes no tenga las cerdas demasiado duras o gruesas. Deben ser suaves y delgadas para evitar que desgasten o rayen el esmalte dental.

Además, se deberán usar otra serie de elementos que ayudan a conservar la buena salud de la boca: pasta con flúor, enjuague y seda dental. Todo ello ayudará a prevenir las enfermedades bucodentales que hemos mencionado a lo largo de este artículo: caries, gingivitis y periodontitis.

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