Tener poco hueso en el maxilar o de densidad baja puede complicar la colocación de implantes dentales. En estos casos, la regularización ósea dental se convierte en un procedimiento esencial para asegurar el éxito de la implantología y mejorar la salud oral del paciente. A continuación, exploraremos en detalle qué es la regularización ósea dental, sus objetivos, técnicas y beneficios.
¿Qué es un Maxilar Atrófico?
Un maxilar atrófico se caracteriza por la pérdida significativa de masa y densidad óseas. Entre los problemas derivados de tener un maxilar atrófico están la dificultad para masticar o cambios en la apariencia facial. La formación y la preservación alveolar dependen de la presencia de los dientes.
La pérdida dentaria conduce a una serie de cambios adaptativos que afectan tanto a los tejidos duros como a los tejidos blandos. Las alteraciones en la cresta alveolar tras una extracción dental han sido ampliamente investigadas. Los estudios experimentales han demostrado que existen marcados cambios dimensionales en la cresta alveolar en los primeros dos o tres meses, siendo más pronunciados en la cortical vestibular. Por este motivo, el centro del reborde alveolar se desplaza en sentido lingual/palatino.
La reabsorción de la cortical vestibular en sentido horizontal se ha establecido que puede llegar a ser de un 56%, mientras que la cortical lingual puede llegar a reabsorberse un 30%. En global, la reabsorción horizontal de la cresta se ha demostrado que puede llegar a ser de un 50%. En los casos más extremos, toda la apófisis alveolar podrá perderse después de la pérdida de dientes y en ese caso solo permanece el hueso basal del maxilar y de la mandíbula.
Inmediatamente tras la extracción dental, no existe tejido blando cubriendo la entrada del alveolo residual. Éste va a cicatrizar por segunda intención. En las semanas posteriores, se produce un incremento del volumen de tejidos blandos gracias a la proliferación celular, sellando la entrada al alveolo. Los cambios en el contorno de los tejidos blandos se corresponden con los cambios que afectan al perfil de tejidos duros subyacente, que rodea el área de la extracción dental.
Un reborde alveolar parcialmente edéntulo puede conservar en parte la morfología del reborde alveolar. Tradicionalmente, un reborde que ha conservado las dimensiones vestibulolinguales y mesiodistales de la apófisis alveolar tras la pérdida o extracción dentaria se define como reborde alveolar normal. Sin embargo, las eminencias radiculares y las papilas interdentales ya no existen lo que plantea dudas en cuanto si verdaderamente puede considerarse un reborde alveolar "normal".
La pérdida dentaria puede conllevar una limitada disponibilidad ósea para una futura restauración y problemas estéticos entre los cuales cabe destacar la pérdida de la eminencia de las raíces, de las papilas, de la encía queratinizada, falta de sensación de que el póntico de una prótesis parcial fija emerge de la cresta y la aparición de triángulos negros póntico-pilar.
Clasificación de los defectos del reborde
Seibert, clasifica los defectos del reborde alveolar en 3 clases atendiendo al componente horizontal y vertical del defecto:
- Clase I: Pérdida de la dimensión vestibulolingual, conservando una altura (dimensión apicocoronal) normal de la cresta.
- Clase II: Pérdida de la dimensión apicocoronaria, conservando una anchura (dimensión vestibulolingual) normal de la cresta.
- Clase III: Pérdida tanto de la dimensión vestibulolingual como apicocoronaria. Pérdida de la altura y anchura normal de la cresta.
Allen, introduce el concepto de severidad, considerando el defecto:
- Leve: Menor a 3 mm.
- Moderado: De 3 a 6 mm.
- Severo: Mayor de 6 mm.
Los defectos del reborde, como ya se ha mencionado, pueden llevar consigo resultados estéticamente inaceptables. Más aún, cuando las pérdidas afectan al sector anterior. Es importante conocer el pronóstico de las deformidades antes de empezar el tratamiento para conocer las limitaciones que existen y seleccionar la técnica idónea para obtener el mejor resultado posible.
El pronóstico es peor cuando se trata de defectos en altura (dimensión apicocoronaria) o combinados (altura y anchura); cuanto mayor sea la pérdida de inserción de los dientes adyacentes y/o cuanto mayor sea el número de dientes ausentes.

¿Qué es la Regularización del Reborde Alveolar?
La regularización es un procedimiento quirúrgico que busca remodelar y nivelar el reborde alveolar. Es la parte de los maxilares donde se alojan las raíces de los dientes. Antes de entrar en detalles, es esencial entender qué es el reborde alveolar. La regularización del reborde alveolar es esencial para garantizar la correcta adaptación de la prótesis, asegurando tanto la comodidad del paciente como la durabilidad del tratamiento. De hecho, es la presión que ejercemos al masticar o morder, la que hace que “se mantenga en forma”.
Uno de los más relevantes es la regularización del reborde alveolar. La boca es una estructura compleja, y para garantizar la correcta adaptación y función de las prótesis dentales, a veces es necesario llevar a cabo procedimientos quirúrgicos previos. La cirugía preprotésica abarca diversas técnicas diseñadas para preparar la boca antes de la colocación de prótesis, mejorando tanto la funcionalidad como la estética.
Objetivos de la regularización ósea
- Optimizar la adaptación de prótesis: Asegurar que la prótesis dental se ajuste correctamente al reborde alveolar, proporcionando estabilidad y comodidad al paciente.
- Mejorar la funcionalidad: Facilitar la masticación, el habla y otras funciones orales al proporcionar una base sólida para la prótesis.
- Corregir deformidades: Eliminar irregularidades o picos óseos que puedan interferir con la colocación de la prótesis, mejorando la funcionalidad de la boca y la calidad de vida del paciente.
- Estimular el crecimiento del hueso: Este proceso no solo reemplaza la parte perdida, sino que también estimula el crecimiento del hueso.
Con la pérdida dentaria, los dientes adyacentes tienden a desplazarse, provocando problemas masticatorios, impidiendo una alimentación adecuada, dificultando la correcta higiene oral y haciendo, por tanto, que el paciente tenga un riesgo mayor de contraer enfermedades. Por tanto, hay que reemplazar los dientes perdidos cuanto antes.
Una zona frecuente de reabsorción ósea es en el lugar donde estaban los premolares y molares superiores. En esa área se encuentra el seno maxilar, que curiosamente según el hueso se retrae, este se expande.
Un defecto hace referencia a la pérdida de hueso. En este caso es el hueso maxilar el que se atrofia. Es la que impacta en la mandíbula.

La importancia de la regularización a la hora de colocar implantes dentales
Técnicas de Regularización Ósea Dental
Existen diversas técnicas quirúrgicas encaminadas a prevenir o minimizar los cambios dimensionales en alveolos postextracción (técnicas de preservación de alveolo) y otras destinadas a la reconstrucción de dichas alteraciones anatómicas.
Para conseguir un volumen suficiente de tejido duro y/o blando que permita mejorar las condiciones del reborde para una futura restauración protésica. En los casos en los que la futura restauración vaya a ser una prótesis fija convencional, puede ser suficiente la realización de técnicas de aumento de tejido blando.
Conjunto de técnicas encaminadas a la preservación del volumen de la cresta que existe en el momento de la extracción.
En términos generales, los defectos leves o moderados con poca pérdida de tejido duro se pueden resolver con aumento de tejidos blandos. Sin embargo, los casos más graves o con pérdida importante de hueso en los que se opte por tratamiento restaurador a través de prótesis implantosoportada, es necesario el aumento de tejidos duros y/o blandos, simultáneo o no a la colocación de los mismos, en una o varias etapas.
Si se planifica la colocación de una restauración implantosoportada o se trata de un defecto muy grande que involucre el sector anterior, tendremos que recurrir a técnicas o bien de aumento de tejido duro o, en las situaciones más comprometidas, técnicas combinadas de aumento de tejidos duros y blandos.
A continuación, se describen algunas de las técnicas más comunes:
1. Técnicas de preservación de alveolo
El objetivo de estas técnicas es preservar el volumen de la cresta que existe en el momento de la extracción. El objetivo de estas técnicas es aumentar el volumen de la cresta mas allá de la estructura ósea existente en el momento de la extracción. Siguiendo las recomendaciones del Consenso del Osteology Foundation la realización de este tipo de técnicas estará justificada en las siguientes situaciones:
- Mantenimiento del "sobre-envelope" de tejidos duro y blando remanente.
- Mantenimiento de un volumen estable de la cresta alveolar con el objetivo de optimizar los resultados estéticos y funcionales.
- Simplificación de los procedimientos posteriores a las técnicas de preservación de la cresta, a través de la generación de un volumen adecuado de tejidos duros y blandos que simplifique los procedimientos futuros de colocación de implantes.
Se describirán en más detalle a continuación. El objetivo de estas técnicas es aumentar el volumen de la cresta mas allá de la estructura ósea existente en el momento de la extracción. El objetivo de estas técnicas es preservar el volumen de la cresta que existe en el momento de la extracción.
Indicaciones:
- Cuando la colocación de implantes se va a diferir en el tiempo:
- Pacientes adolescentes.
- Pacientes que no pueden colocarse los implantes en ese momento (vacaciones...).
- Cuando la estabilidad primaria del implante no puede conseguirse.
- Cuando no se recomienda la colocación de implantes inmediatos.
- Contorneado de la cresta para tratamiento protésico convencional.
- Siempre y cuando el ratio coste/ beneficio sea positivo.
- Reducción de la necesidad de realizar una técnica de elevación de seno para la colocación de implantes en el sector posterior.
Un material ideal para la preservación alveolar debe ser capaz de evitar la reducción volumétrica que a menudo ocurre tras la extracción o la pérdida de un diente, y permanecer en la localización como un entramado hasta que se haya producido una suficiente cicatrización (formación ósea). La sustitución o el reemplazo del material debe permitir el inicio de la osteogénesis y servir como una red que soporte el crecimiento óseo. Entre los materiales que se han utilizado para intentar preservar el reborde alveolar se incluyen algunos de los empleados para regeneración ósea o tisular guiada. Así, se han utilizado diversos materiales de injerto, incluyendo los injertos de hueso autógenos, alógenos, xenogénicos y aloplásticos como materiales osteoinductivos y/o osteoconductivos, membranas, esponjas e incluso implante dentales, como preservadores de reborde.
La técnica más sencilla para realiza runa preservación de reborde alveolar es a través de la exodoncia atraumática y lograr el cierre primario del mismo que permita una cicatrización biológica del alveolo. Otros métodos comúnmente utilizados son:
- Injerto colocado en el alveolo cubierto con membrana y colgajo desplazado para lograr cierre primario parcial o completo de la herida.
- Cubrimiento del injerto mediante un colgajo rotacional o desplazado coronalmente pero sin membrana.
- Membranas solas sobre el alveolo, con cubrimiento parcial o total utilizando tejidos blandos.
Recomendaciones para la técnica quirúrgica:
- Elevación de un colgajo y relleno del defecto con biomateriales.
- Cierre primario de la herida.
- Empleo de materiales con una tasa baja de reemplazo.
- Elevación de colgajos y la colocación de dispositivos para contornear el perfil de la cresta.
2. Injertos óseos
Cuando hay una pérdida significativa de hueso, se utilizan injertos óseos para regenerar el volumen necesario en la zona maxilar o mandibular. Consiste en eliminar irregularidades o picos óseos que puedan interferir con la colocación de la prótesis. Dependiendo de la morfología del defecto en el hueso del alveolo, se determinará cuáles son los materiales regenerativos que se deben utilizar. Dependiendo de la gravedad del defecto óseo, habrá que utilizar un material que permita mantener el espacio, como los injertos óseos y las membranas.
3. Mallas subperiósticas
Las mallas subperiósticas cumplen varias funciones beneficiosas para las personas con maxilar superior o inferior atrófico. Aportan el conocimiento de la ingeniería biomédica y de la odontología digital para ir del concepto previo de “tenemos que crearle hueso para colocar los implantes que hay en el mercado” a “creamos un dispositivo de implante a medida para usted y solo para usted”. Estas mallas se colocan debajo del periostio, es decir, la membrana que recubre el hueso.
4. Técnicas de aumento de tejidos blandos
En general, en defectos pequeños o moderados una técnica de aumento de tejidos blandos puede ser suficiente. En algunos casos, es necesario eliminar excesos de tejido blando o corregir cicatrices que interfieren con el ajuste de la prótesis.
5. Remodelación de crestas alveolares
Las crestas alveolares prominentes o irregulares pueden ser remodeladas para facilitar la adaptación de la prótesis.

¿Quién Realiza la Regularización Ósea Dental?
La cirugía preprotésica es realizada principalmente por cirujanos maxilofaciales, profesionales altamente capacitados en la cirugía de la cavidad oral, los huesos faciales y las estructuras relacionadas. En Periodontium, contamos con un equipo altamente capacitado, en constante formación y con un alto porcentaje de éxito en cirugía oral e intervenciones complejas.
Beneficios de la Regularización Ósea Dental
En los casos de maxilar atrófico la ventaja es evidente, pues permiten la colocación exitosa de implantes dentales. De esta manera, la falta de hueso ya no supone un impedimento para disfrutar de los beneficios de la implantología.
- Colocación exitosa de implantes: Permite la colocación exitosa de implantes dentales en pacientes con maxilares atróficos.
- Mejora la estabilidad de las prótesis: Este tipo de cirugía garantiza que los implantes se adapten de manera más precisa y segura, ofreciendo una mayor estabilidad a la sobredentadura.
- Resultados estéticos óptimos: Para corregir las deficiencias del reborde, los restauradores, se ven obligados a instalar pónticos muy largos o muy anchos, comprometiendo el resultado estético del caso. Por ello, existen determinadas situaciones, en las que es necesario corregir quirúrgicamente dichas deformidades del reborde alveolar previamente, como parte de nuestro tratamiento restaurador para conseguir un resultado estético óptimo.
- Mayor comodidad y funcionalidad: Facilita la masticación, el habla y otras funciones orales al proporcionar una base sólida para la prótesis.
Cuidados Postoperatorios
El tiempo de tratamiento es variable según la extensión de la zona a tratar. Es un procedimiento ambulatorio e indoloro ya que se realiza bajo anestesia local. No debes escupir ni enjuagarte la boca, ni cepillarte los dientes en 24 h. Es recomendable dormir con la cabeza más incorporada. Al día siguiente se puede realizar una vida social y laboral normal.
Prótesis Dentales: Tipos y Funciones
Las prótesis dentales son una solución efectiva para restaurar la funcionalidad y estética de la boca tras la pérdida de dientes. Existen varios tipos de prótesis, cada una diseñada para satisfacer necesidades específicas:
- Coronas o puentes fijos dentosoportados: Estas prótesis sirven para restaurar uno o varios dientes. Se colocan sobre los dientes previamente tallados, siendo ellos su único apoyo. Se fabrican tomando las impresiones del resto de los dientes para lograr que mimeticen en tamaño y color. Las coronas pueden ser de metal-cerámica o de zirconio.
- Prótesis fija sobre implantes: Las prótesis implanto-soportada constan de una estructura protética fijada mediante tornillos o cementadas en los implantes que se han colocado previamente dentro de los huesos maxilares.
- Prótesis híbridas sobre implantes: Algunas prótesis combinan la fijación de los implantes con la superficie de la mucosa de la encía para ajustar la prótesis. Se aconsejan en pacientes con una reabsorción ósea considerable. Las prótesis híbridas se fabrican empleando materiales acrílicos.
- Prótesis dentales removibles: Son aquellas que pueden ser extraídas por el propio paciente. Cuando se quieren recuperar todos los dientes, se opta por elegir prótesis completas removibles. Estas prótesis abarcan toda la cresta ósea, es decir, el hueso donde previamente se encontraban los dientes naturales. Si el paciente dispone de un área oral desdentada, pero aún conserva algunos dientes de la arcada, se puede recurrir a la colocación de una prótesis parcial removible de resina, también conocidas como “mucodentosoportadas”. Cuando el paciente cuenta con varias zonas desdentadas en una arcada, las prótesis removibles esqueléticas son las más indicadas para solucionar su problema oral. Esta modalidad de prótesis dentales cuenta con una estructura hecha con diferentes aleaciones metálicas. Para conseguir una mayor fijación sin necesidad de ganchos, se pueden utilizar conectores, macho y hembra.
Mantenimiento de las prótesis dentales
Una vez que la prótesis sea colocada, el dentista dará unas instrucciones sobre su mantenimiento. Para el cuidado de las prótesis removibles es necesario lavar la prótesis y la cavidad oral después de cada comida, mediante el cepillado, el uso de un colutorio oral y la seda dental. La prótesis debe higienizarse con la ayuda de un cepillo especial para prótesis y una pasta dentífrica.
La limpieza de las prótesis dentales fijas se realiza en las partes accesibles, con un cepillo dental y dentífrico fluorado. Entre los pónticos y la encía y en los espacios interdentales se empleará una seda dental especial o un cepillo interdentario. Se recomienda el uso de un irrigador bucal y un colutorio bajo prescripción de un profesional.
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