Regeneración Ósea Dental: Proceso, Técnicas y Cuidados

Para la colocación exitosa de un implante dental, es fundamental que el paciente tenga una cantidad y calidad óptima de hueso. Además de la calidad del material, para que un implante dental tenga éxito es importante que el tejido óseo del maxilar, en el que se integra, tenga la densidad y cantidad suficiente. Es un componente clave del éxito de cualquier implante y debe tenerse en cuenta a la hora de plantearse la colocación de un implante.

Pero ¿qué ocurre si, por diversos motivos, el hueso no está en buenas condiciones? ¿Es necesario renunciar a los implantes si no hay hueso? Ahora ya sabes que el hecho de tener poco hueso en el maxilar no es un impedimento para colocar implantes dentales. Gracias a las técnicas regenerativas podemos poner implantes dentales de forma segura y exitosa.

En los casos en los que hay poco hueso en las encías, es necesario realizar una regeneración ósea para conseguir más hueso en el que el implante quede fijado. Si estás considerando realizar un tratamiento de implantes dentales, es importante entender el proceso de regeneración ósea y cómo afecta al éxito de su implante.

Regeneración Ósea: el tratamiento ideal para renovar tus dientes

En este artículo, exploraremos en detalle el proceso de regeneración ósea dental, las técnicas más comunes utilizadas y los cuidados necesarios para asegurar el éxito de los implantes dentales.

¿Qué es la Regeneración Ósea Dental?

La regeneración ósea dental es una técnica utilizada sobre todo en implantología. La regeneración ósea dental engloba un conjunto de técnicas que nos permite dotar al hueso maxilar del volumen adecuado para sustentar los implantes dentales. Consiste en recuperar la calidad y cantidad de masa ósea en los maxilares con el fin de poder colocar los implantes con éxito. Como ya hemos comentado, la regeneración ósea es el proceso de reconstrucción del tejido óseo en zonas donde se ha perdido o destruido hueso debido a una enfermedad periodontal o debido a un traumatismo.

Como veremos más adelante, la regeneración ósea o el injerto óseo es clave para que los tratamientos de implantología dental sean todo un éxito en el caso de existir pérdida de hueso, o cuando no es lo suficientemente sólido. Además de recuperar el hueso, las técnicas de regeneración ósea dental son un elemento esencial para que se pueda realizar una rehabilitación óptima desde el punto de vista funcional y estético.

Por norma general, se estima que la zona de hueso que sustenta un implante debe tener como mínimo unos 10 mm de altura y unos 5 mm de espesor.

La regeneración ósea está indicada para aquellas personas que quieren ponerse implantes, pero tienen falta de hueso en las encías. En Centro Dental Torres sabemos que para ti la salud dental es lo primero y que tener una boca cuidada y sana, forma parte de un estilo de vida que compartimos contigo al 100%. Por eso, nos gusta encarar este problema desde la prevención (por ejemplo, cuando perdemos un diente, la técnica de preservación alveolar te permitirá reducir la pérdida ósea al mínimo).

Pero si ya has sufrido esa pérdida dental no te preocupes, para eso existen las técnicas de regeneración ósea. Se trata de un proceso en el que se estimula el crecimiento óseo, a través de diferentes técnicas, para mejorar la calidad del hueso y conseguir un aumento del mismo que te permita ganar en salud dental, o rehabilitar zonas con ausencia o déficit del mismo.

¿Por qué se pierde hueso maxilar y mandibular?

El hueso es un tejido duro que se va perdiendo a lo largo de los años. En el caso de la boca, la pérdida ósea se acelera cuando sufres periodontitis y no solo afecta a la hora de rehabilitar tu boca con implante: por ejemplo, una prótesis “de quitar o poner”, también agradecerá tener una base suficiente sobra la que asentarse, para mejorar su funcionalidad.

Las causas comunes de la pérdida de hueso maxilar incluyen:

  • Desdentación prolongada acompañada de atrofia por desuso.
  • Infecciones.
  • Periodontitis.
  • Procesos patológicos maxilares, como quistes o tumores.
  • Extracciones dentales agresivas o bruscas.
  • Cirugías resectivas oncológicas.
  • Prótesis deficientemente ajustadas.

Técnicas para la Regeneración Ósea Dental

Si las pruebas diagnósticas indican que existe falta de hueso en las encías, entonces es necesario realizar alguna técnica de regeneración ósea, como el injerto de hueso dental. Estas técnicas permiten recuperar la densidad de hueso suficiente para poder así colocar un implante dental.

Las técnicas de regeneración que elegiremos a la hora de trabajar contigo, dependerán del tipo de defecto óseo y su localización. Y como una buena planificación es lo más importante, realizaremos pruebas diagnósticas como el escáner 3D (CBCT) y el escáner intraoral. En este proceso no sólo importa aumentar la cantidad ósea, sino tener claro para qué estamos regenerando hueso: por ejemplo, para que un diente se quede en determinada posición o para intervenciones de mayor envergadura.

Hablando en términos generales, la regeneración consta de un injerto óseo que puede provenir del propio paciente (autólogo) o de origen externo (animal, humano o material sintético) junto con una barrera física (membranas reabsorbibles o no reabsorbibles). En el caso del maxilar, se utilizan técnicas de regeneración del seno para sectores posteriores, como son la elevación de seno maxilar abierta y cerrada.

Para un aumento de volumen en anchura, se pueden utilizar también técnicas de expansión con instrumental específico. Así explicado, puede parecerte algo complejo, pero has de saber que se trata de una técnica altamente eficaz, que conocemos muy a fondo y que ha demostrado ofrecer unos resultados excelentes.

Las técnicas más comunes incluyen:

1. Injerto Óseo

El injerto óseo dental permite restaurar el hueso dental perdido. Como decimos, para reponer la pérdida de hueso en la encía podemos utilizar los injertos dentales. Podemos recurrir a injertos dentales del propio paciente, obtenidos de otras personas o de animales.

Existen diferentes tipos de injertos óseos:

  • Injerto dental Autógeno: Se trata de un procedimiento en el que nuestros doctores cirujanos extraen material de injerto óseo del paciente. Lo más habitual es que el hueso del propio paciente se obtenga de la misma cavidad oral. Utilizar el hueso del propio paciente para la regeneración ósea es la opción más adecuada porque evita cualquier tipo de rechazo. El injerto óseo del propio paciente es el sustituto del hueso que mejor funciona para lograr la regeneración ósea. Lo más frecuente es extraer hueso esponjoso de la cadera del paciente o del mentón.
  • Injerto dental Alogénico: Se trata de un procedimiento en el que se utiliza material de injerto óseo de un donante diferente, normalmente de un banco de tejidos. Si no es posible realizar el injerto de hueso dental con el del propio paciente, podemos añadir hueso de origen bovino o porcino. También es posible utilizar aloinjerto (procedente de cadáver humano) para la regeneración ósea del maxilar. La ventaja de utilizar un donante diferente es que la composición del hueso es muy similar a la del propio paciente.
  • Injerto de hueso dental sintético: La mayoría de cirujanos implantólogos utilizan un injerto de hueso dental sintético para sustituir el hueso defectuoso del paciente, ya que evita la cirugía previa para extraer el hueso de la cavidad oral.

El injerto de hueso dental se coloca encima del hueso defectuoso. Pero es imprescindible que quede muy bien sujeto y estable. Por eso, normalmente colocamos sobre el injerto una membrana, que queda fijada al hueso con unas chinchetas o mediante sutura a la propia encía. Estas membranas de sujeción también son biocompatibles, estériles y pueden ser reabsorbibles.

2. Regeneración Ósea Guiada

La regeneración ósea guiada es una técnica revolucionaria para la formación de hueso. Consiste en colocar una barrera que separa el tejido gingival del hueso defectuoso, evitando así su contacto durante la cicatrización. En ocasiones, surgen complicaciones en la integración del injerto, por lo que se recurre al uso de membranas para que este no se mueva y se integre de forma óptima en el hueso.

3. Regeneración Ósea con Plasma Rico en Factores de Crecimiento

La regeneración ósea con plasma rico en factores de crecimiento es un procedimiento rápido e indoloro que ofrece múltiples ventajas. Estas proteínas se aplican en la zona a tratar con el objetivo de regenerar el tejido.

¿Cómo se lleva a cabo el procedimiento de regeneración ósea?

Seguiremos estas tres fases:

Evaluación y diagnóstico

El primer paso para llevar a cabo un buen tratamiento es evaluar el caso con una exploración oral amplia a nivel periodontal, dental y estética, junto con una exploración radiográfica (utilizando radiografías periapicales, panorámica y CBCT), que nos permitan elaborar el mejor plan de tratamiento. El diagnóstico del déficit óseo se basa, además de en la exploración clínica, en la exploración radiológica.

Con mínimas dosis de radiación, la radiología actual nos ofrece -especialmente los equipos de CBCT (Tomografía Computarizada de Haz Cónico)-, información muy valiosa sobre la calidad y la cantidad del hueso existente para un implante. Se debe completar el diagnóstico con herramientas digitales de planificación quirúrgica y herramientas de diseño de sonrisa para poder determinar cuáles son las mejores opciones protésicas y estéticas.

Proceso de regeneración de hueso

Por supuesto, la cirugía es indolora, aunque es posible que sientas molestias o presión debido a la manipulación de la boca. Por este motivo es muy importante para nosotros conocerte, para saber si en tu caso es recomendable utilizar alguna técnica anestésica como la pre medicación o la sedación consciente. Nuestra prioridad no es solo es evitar el dolor físico, sino también que te sientas cómodo y relajado le durante la cirugía.

En los casos de rehabilitación con implantes trataremos de realizar, siempre que sea posible, la técnica del implante inmediato para que no tengas que acudir a una segunda intervención quirúrgica. Una vez realizado el injerto óseo te daremos unas sencillas indicaciones para seguir tras la intervención y unos tiempos estimados de regeneración, para que tengas la máxima información y no tengas que preocuparte de nada.

Pero, por darte una primera idea, el tiempo de recuperación del tejido óseo dependerá de la extensión del tratamiento, las técnicas utilizadas y del material de regeneración, oscilando entre los 4 y 6 meses. Por lo general, la regeneración del hueso dental se da en torno a 6 meses, a razón de 1 milímetro por mes. Pero también se considera normal un periodo de entre 4 y 8 meses.

Cuidados y recuperación

Los cuidados tras la cirugía son la base, junto con la propia intervención, para conseguir una buena cicatrización y una adecuada recuperación. Para ello, y también por tu comodidad, te pautaremos un tratamiento farmacológico a base de antibióticos, antiinflamatorios y /o analgésicos, dependiendo de tu caso concreto.

Además, has de saber que también contamos con tecnología láser avanzada para tratar los síntomas postquirúrgicos. Para nosotros, tus sensaciones son muy importantes. Por ello te facilitaremos un número de contacto que podrás utilizar durante las 24 horas siguientes a la cirugía en caso de urgencia. Además, nosotros mismos te llamaremos para preguntarte cómo ha sido tu evolución al día siguiente.

Si tu recuperación es normal (lo que se sitúa dentro del 95% de los casos), tu próxima visita será en torno a los diez días, para darte el alta quirúrgica. Aunque la cirugía del injerto dental no es dolorosa porque se realiza bajo anestesia, sí que serán necesarios unos cuidados postquirúrgicos. Se recomienda tomar antiinflamatorios durante 5-7 días y, a la vez, se prescribe antibióticos para prevenir cualquier infección. La hinchazón de la zona tras el injerto óseo es inevitable durante los dos primeros días, por lo que se recomienda la aplicación de frío.

También se considera normal la aparición de sangrado leve. Se aconseja seguir una dieta fría y blanda durante las primeras 24 horas, y no realizar deporte. Pasado este tiempo, han de transcurrir otros 3 o 4 meses tras la colocación del implante antes de colocar la corona sobre el implante.

En primer lugar, debes evitar todos aquellos hábitos que pueden perjudicar la salud de la boca. Del mismo modo, la costumbre de rechinar los dientes (bruxismo) o morder objetos duros pueden ejercer una sobrecarga perjudicial sobre el implante, en el caso de contar con una prótesis provisional. ¿Padeces alguna patología como diabetes, enfermedades periodontales, trastornos de circulación, alergia a las penicilinas o de inmunidad?

Osteointegración: Clave para el Éxito del Implante

Si te vas a poner implantes es fundamental que conozcas el proceso de la osteointegración, que es clave en el éxito de este tratamiento dental. Cuando se coloca un implante en el hueso maxilar, el objetivo es que éste crezca alrededor del implante para garantizar que quede firmemente sujeto en su sitio. Durante esta fase, la pieza implantada se une y se fija al tejido óseo a medida que se produce la cicatrización. Este proceso se conoce como osteointegración y es esencial para el éxito de los implantes dentales.

Si un implante no está osteointegrado, existe un mayor riesgo de que falle debido al desplazamiento o movimiento alrededor del hueso maxilar. Por eso es importante tener en cuenta el tipo de injerto óseo utilizado para los implantes dentales. El tiempo necesario para que el hueso crezca alrededor de un implante al que se le ha colocado un injerto óseo es mucho menor que el de un implante sin injerto óseo. Esto se debe a que el injerto óseo actúa como puente entre el implante y el hueso maxilar, fomentando el crecimiento de nuevo tejido óseo en la zona.

La fusión del implante en el hueso se logra mediante la formación de nuevo tejido óseo alrededor de la pieza. El hueso es un tejido orgánico que se compone, aproximadamente, de un 70% de hidroxiapatita. Este componente mineral le proporciona resistencia. El hueso, para poder desempeñar sus funciones de manera óptima, tiene que renovarse constantemente. Cuando hablamos de regeneración ósea tenemos que hablar también del proceso de cicatrización.

  • 1. Es la primera etapa después de la colocación del implante, lo que se hace mediante una perforación en el hueso. Esto activa el mecanismo natural de defensa ante la rotura de los vasos sanguíneos con la formación de un coágulo alrededor del dispositivo.
  • 2. La segunda fase empieza algunas horas después de la intervención y puede durar varios días. El organismo libera las células encargadas de la función inmunitaria, como los neutrófilos y los macrófagos.
  • 3. Este periodo de recuperación puede extenderse durante algunas semanas. Se caracteriza por la formación de nuevo hueso gracias a los osteoblastos.
  • 4. Por último, varias semanas después de la cirugía y durante algunos meses, el nuevo hueso formado va ganando densidad hasta integrarse por completo con el implante.

La duración del proceso de integración ósea varía según la persona, ya que depende de cómo el organismo responde a la cirugía y de muchos otros factores. Los estudios demuestran que la adaptación de la pieza implantada en el tejido mandibular es fundamental para el éxito y la durabilidad del tratamiento.

Riesgos y Complicaciones

Aunque es un procedimiento muy eficaz y fiable, existen algunos riesgos asociados al injerto óseo que debe conocer. Infección: Aunque se trata de una complicación poco frecuente, es posible. Cuando se coloca un implante en el hueso maxilar, debe seguirse un proceso de cicatrización.

Lo más importante es acudir a tus visitas de seguimiento y pedir cita ante cualquier síntoma. La técnica quirúrgica: la experiencia del profesional es clave. Por último, la experiencia del profesional, la calidad del implante y la precisión de la intervención son factores decisivos en el éxito del tratamiento.

Alternativas a la Regeneración Ósea

En la última década han probado su utilidad diversas alternativas a las técnicas de regeneración ósea, como la colocación de implantes angulados, de implantes cortos o de implantes cigomáticos.

  • Los implantes angulados se colocan inclinados, de tal forma que queden anclados en zonas ricas en hueso y que esquiven los lugares donde no hay suficiente tejido óseo.
  • Por otra parte, los implantes cortos -menos de 8 milímetros de longitud- han demostrado en diversos estudios científicos una tasa de éxito similar a la de los implantes convencionales colocados en zonas injertadas. Esta alternativa supone un ahorro tanto en el tiempo del tratamiento como en el precio de los implantes.
  • En el maxilar superior, los implantes cigomáticos -aquellos que se colocan en el hueso del pómulo- representan una opción de tratamiento excelente para desdentados totales con atrofia severa. Por suerte, los avances tecnológicos nos brindan también otras alternativas a la regeneración. Los implantes cigomáticos se fijan en el hueso del pómulo.

Preguntas Frecuentes sobre Regeneración Ósea Dental

¿Cuánto dura el proceso de regeneración ósea dental?

En términos generales, la duración de este tratamiento es de entre 3 y 6 meses, aunque, como hemos indicado anteriormente, dependerá en gran medida de tu caso particular (magnitud de la intervención, material empleado o tu estado de salud general, entre otros factores).

¿Existe riesgo de complicaciones durante el tratamiento?

Como en todo proceso que implica un tratamiento médico, existen riesgos asociados, aunque lo habitual y esperable es que todas las frases del tratamiento discurran con total normalidad. De todas formas, antes de aplicar este tratamiento (y al igual que sucede con muchos otros), te facilitamos información detallada sobre posibles complicaciones, junto a un consentimiento informado.

¿Influye la regeneración ósea en la colocación de implantes dentales?

Rotundamente, sí. Esto se debe a que para la implantología dental necesitamos unos estándares mínimos de altura y anchura en el hueso, que se pueden conseguir con diferentes técnicas. Inicialmente, planificamos con la opción más válida y de mejor pronóstico, pero en algunas ocasiones se puede hacer uso de otras técnicas o de implantes más cortos.

¿Es doloroso el post-tratamiento de injerto óseo?

Además de conseguir que tengas una boca sana y bonita que te permita disfrutar de una alta calidad de vida, en Centro Dental Torres tenemos la prioridad de que no sientas dolor con nuestros tratamientos. Es cierto que en los momentos posteriores a la intervención puedes sentir algunas molestias y dolor controlado, cuya intensidad puede variar en función de cada persona (ya que el umbral del dolor difiere de una a otra), pero a medida que pasa el tiempo y gracias al tratamiento farmacológico, lo normal es que no tengas mayores complicaciones.

¿Cuándo debe realizarse un injerto óseo dental?

Un injerto óseo debe realizarse cuando queremos recuperar un hueso perdido a nivel dental o para una rehabilitación dental en una zona que carece de piezas dentales.

¿Cuánto tiempo lleva realizar un injerto dental?

Una sesión de menos de una hora, con anestesia local, suele ser suficiente para realizar un injerto óseo dental, que puede complementarse en ocasiones con sedación para hacer que la experiencia sea más satisfactoria.

¿Es normal la inflamación tras un injerto óseo dental?

Sí, la inflamación después un injerto dental es normal. Sin embargo, tomando algunas medidas como aplicar frío sobre la zona o dormir con dos almohadas, se puede reducir la hinchazón. También existen medicamentos específicos que consiguen reducir la duración de estos síntomas.

¿Puedo comer después de un injerto dental?

Sí, se puede comer después de haber sido sometido a un injerto dental. La única limitación es tomar una dieta blanda y fría durante las primeras horas tras la cirugía.

¿Duele mucho un injerto dental?

El paciente no tiene por qué sentir dolor durante la cirugía ni durante el posoperatorio inmediato gracias a la anestesia local. Únicamente notará las maniobras del doctor sobre su boca. La administración pautada de medicación analgésica ayuda a controlar las molestias o el dolor leve que pueda surgir en las horas y días posteriores a la intervención.

¿Se utilizan células madre?

Algunos estudios demuestran que la utilización de células madre procedentes de la pulpa dental es eficaz en la regeneración de hueso en injertos dentales.

Pregunta Respuesta
¿Cuánto dura el proceso de regeneración ósea? 3-6 meses
¿Es doloroso el post-tratamiento? Dolor controlado con medicación
¿Cuándo se realiza un injerto óseo? Cuando se necesita recuperar hueso perdido

Ahora que ya sabes en qué consiste el procedimiento de regeneración ósea dental, conoces las fases en que consiste y sus ventajas en caso de necesitar este tratamiento, o bien algún familiar o amigo. Aunque si te quedan dudas o quieres hacernos cualquier consulta, estamos a tu disposición para lo que necesites.

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