La gastronomía de buena parte de los países hispanoamericanos ha encontrado un hueco en las calles de Zaragoza. Los restaurantes centrados en los sabores de América Central y del Sur se han convertido en un lugar de culto para los inmigrantes que añoran su tierra, pero también para aquellos aragoneses ávidos de descubrir nuevas culturas. Esa mezcla de “foranos” y oriundos prolifera entre las mesas del restaurante cubano El Paladar.

Platos típicos de la cocina cubana.
Historia y Orígenes
El matrimonio formado por José Luis Simón y Nereida se adentró en el mundo de la hostelería en 2014, cuando abrieron un pequeño local en la calle de Manuel Serrano Sanz, muy cerca del campus de San Francisco de la Universidad de Zaragoza. El negocio prosperó y, en 2018, inauguraron un nuevo establecimiento con capacidad para cien personas en la calle Pilar Lorengar. Con la llegada de la pandemia, tuvieron que abandonar su primer restaurante.
Al principio, la pareja se decantó por ofrecer comida española. Pero pronto repararon en que no podían desaprovechar el sazón de las recetas de Nereida, de origen cubano. Hace más de 20 años, José Luis se animó a viajar solo a Cuba motivado por un anuncio de El Corte Inglés. “Me fui dos meses y conocí a mi mujer. Tuvimos que casarnos porque no había otra manera de salir del país y mira, ya han pasado más de 20 años”, recuerda Simón. Fruto de este matrimonio, nacieron sus dos hijas, Azul y Enamaría, quien dirigirá el restaurante tras la inminente jubilación de José Luis Simón.
La Cocina de El Paladar
En sus doce años de historia, El Paladar ha conseguido conquistar a los amantes de la buena cocina con platos que homenajean a las recetas clásicas de la comida cubana. La yuca frita con ropa vieja y los tamales, una funda de harina de maíz sabrosa rellena con carne de lechón y chicharrones, no pueden faltar en la mesa de cualquier cubano que se precie. Otro de los ingredientes por excelencia de la cocina de la isla caribeña es el plátano maduro, con el elaboran los tostones y las mariquitas, unas láminas de plátano maduro fritas. “El sazón es lo que marca la diferencia”, afirma el dueño.

Ropa Vieja, uno de los platos estrella de El Paladar.
El restaurante también sirve los “experimentos” de Nereida, como los define su marido. En estas elaboraciones, reinventa y combina los sabores de su país. “Antes de incluirlos en la carta, mi mujer me cocina los platos para que los pruebe y vea si pueden funcionar. Soy como el control de calidad”, bromea José Luis. La originalidad de Nereida ha inventado algunos de sus platos más pedidos, como la ensalada de aguacate con mango, papaya, lechuga, tomate y vinagreta de miel y los huevos rotos al palenque, que cambian la patata tradicional por yuca acompañada de chicharrones.
Uno de los platos que probó Chucho Valdés -una combinación de vaca frita con tostones, arroz y aguacate- ahora lleva su nombre, en su honor.
Platos Estrella de El Paladar
- Ropa Vieja con Yuca
- Tamales
- Tostones y Mariquitas
- Ensalada de Aguacate con Mango
- Huevos Rotos al Palenque
- Vaca Frita con Tostones (Plato Valdés)
Ropa Vieja
Ambiente y Entretenimiento
La creatividad de los propietarios se aprecia a simple vista en la decoración del local. Un grafiti con el rostro de Celia Cruz adorna la fachada del establecimiento, mientras que las imágenes de la Habana Vieja llenan de color las paredes del interior. Los viernes y los sábados, de 22 a 23.30, la música cubana en directo termina de alegrar el ambiente del restaurante. “El otro día, un señor se quejaba de la música porque no podía hablar bien y al final, acabó bailando”, rememora el propietario, un amante de la música: es percusionista y formó parte del grupo de rap Mission Hispana hace más de dos décadas.
Otros músicos célebres también han acudido al restaurante, pero no para tocar en directo, sino para degustar sus platos.

La música en vivo es un componente clave de la experiencia en El Paladar.
Opiniones de los Clientes
Con una valoración de 4,6 sobre 5 en Google, El Paladar ha logrado una reputación muy sólida. Lu Salas, por ejemplo, admite que: "la comida es increíble, que no hubo ningún plato mediocre y que todos estaban sabrosos y bien elaborados". Sin embargo, reconoce que el servicio iba un poco “desbocado” y que, si no llega a ser porque el dueño estuvo atento con su mesa, podrían haberse olvidado de varias bebidas. Los fines de semana, el local se llena y los camareros no siempre dan abasto, una señal de éxito que, aunque comprensible, puede afectar la experiencia si uno espera una atención más pausada.
Irene, que visitó el restaurante en febrero, comenta que "el sitio está muy bien ambientado y decorado, con música de la tierra de fondo y un ambiente muy agradable".
Javier, cliente habitual, destaca que ha ido varias veces y que siempre merece la pena. Según cuenta, las camareras y camareros son muy majos y están pendientes de lo que necesites, el ambiente es agradable, la comida está buenísima y las raciones son generosas. En su última visita pidieron el plato Valdés, chipirones y la olla del diablo (un poco picante, pero sin pasarse), y de postre un bizcocho de coco con merengue. Asegura que la relación calidad-precio es genial y que siempre se come algo distinto.
Algunos clientes han expresado opiniones como:
- "Local muy acogedor, servicio excelente y la comida espectacular. Una experiencia gastronómica inolvidable!"
- "Increíble que desde Zaragoza caada bocado me hacía sentir en el caribe, no conozco Cuba pero siento que hay un pedacito de Cuba en cada plato."
- "Todo estuvo espectacular: la sazón auténtica, las porciones generosas y la atención de primera. El ambiente es alegre y familiar, perfecto para disfrutar en buena compañía."
Información Práctica
Este restaurante se recomienda por su cocina y se encuentra en Zaragoza. Es muy fácil de encontrar gracias a su ubicación. Déjate sorprender por la variedad de su menú, su cocina es otras cocinas internacionales, su plato huevos nunca falla. Te sorprenderá gratamente los precios de este restaurante, sus precios no son más elevados de la media, aquí podrás pagar tanto en efectivo como con tarjeta. Si planeas ir en hora punta, mejor reserva tu mesa. Su acogedora decoración invita a pasar un largo rato disfrutando de una copiosa comida, la terraza es el sitio favorito para comer de muchos de sus habituales, tu familia y tú seréis más que bienvenidos en este restaurante, es uno de esos restaurantes de los que sales con buenas sensaciones. Échale un ojo a su Instagram si no sabes qué pedir.
La mayoría de los platos principales rondan los 15 euros, una cifra que no todos están acostumbrados a pagar.
Conclusión
El Paladar no es simplemente un restaurante, sino una pequeña fiesta cubana en el corazón de Zaragoza. Es un sitio pensado para quienes quieren disfrutar de la vida, del sabor y del ritmo sin preocuparse por las prisas. Y como en Cuba, aquí lo importante no es correr, sino disfrutar del viaje. José Luis Simón atesora en su mente todas estas anécdotas, que no duda en compartir con sus clientes. Su trato cercano es otro de los ingredientes clave en el éxito de El Paladar.
tags: #restaurante #el #paladar #en #zaragoza