Retención Dental en Ortodoncia: Tipos, Duración y Mantenimiento para una Sonrisa Duradera

El momento más esperado por todo aquel que ha comenzado un tratamiento de ortodoncia es el de poder presumir de una sonrisa perfectamente alineada y sana. Sin duda, finalizar con éxito un tratamiento de ortodoncia supone una enorme alegría para los pacientes. Después de unos meses pueden lucir esa sonrisa con la que soñaban, y es uno de los momentos más satisfactorios también para mí.

Pero que el tratamiento haya terminado no significa que tus dientes vayan a mantenerse en ese estado para siempre, por lo que es importante atender a las indicaciones de tu ortodoncista. Y entre estas, estará la del uso de los retenedores dentales.

El manejo del tiempo posterior a la finalización de caso resulta de extremada importancia, tanto como el propio tratamiento en sí. Son muchas y variadas las formas de ejercer la contención del mismo. Existen diferentes corrientes acerca de estos métodos.

A lo largo de la historia muchos autores han debatido sobre esta cuestión, expresando distintas opiniones, argumentos y teorías. Así, Angle propugnaba la inmovilización total de los dientes para no interferir en la formación de nuevo hueso, aunque posteriormente matizara, en la 7ª edición de su libro “Treatment of malocclusion of the teeth”, que se debía permitir total libertad de movimiento de los dientes ortodóncicamente corregidos, excepto “hacia la dirección en la que el diente tiende naturalmente a regresar”.

Muchos profesionales han preconizado la necesidad de retener un caso ortodóncicamente tratado, durante un cierto tiempo al menos. Otros autores, como Englert, defienden la idea de que no es necesaria la retención para conseguir unos resultados estables. Actualmente, la retención sigue siendo un problema. El paciente quiere saber desde el primer momento si necesitará algún retenedor, cuánto tiempo deberá llevarlo, … y demás cuestiones controvertidas.

La literatura informa de la posibilidad de usar aparatos funcionales o aparatología extraoral (mentonera, anclaje extraoral, …) como medio de retención en pacientes con crecimiento remanente post-tratamiento o entre fases del tratamiento ortodóncico -en casos de tratamientos en 2 fases-.

Cómo se usan los retenedores de ortodoncia - Cuidados y cómo lavarlos ✅

¿Qué son los Retenedores Dentales y Para Qué Sirven?

¿Qué son los retenedores de ortodoncia y para qué sirven? Los retenedores dentales, como su propio nombre indica, sirven para “retener” los resultados conseguidos con el tratamiento de ortodoncia. Los retenedores dentales tienen como función principal mantener a los dientes en la posición que hemos conseguido después de llevar ortodoncia. Fundamentalmente, existen dos tipos de retenedores dentales: los retenedores fijos y los retenedores removibles.

Esto se debe a que los dientes tienden a volver al lugar en el que estaban antes de someterse a su reorganización. Tras un tratamiento de ortodoncia consistente en corregir la posición de los dientes, es normal que estos, en alguna medida, busquen recuperar su posición original.

Por tanto, esta fase posterior a la ortodoncia es de vital importancia para que las piezas dentales del paciente se mantengan en su nueva posición, evitando problemas futuros como la posibilidad de tener que someterse a un retratamiento de ortodoncia.

Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido. Como hemos visto, para consolidar la ortodoncia del paciente, los retenedores de ortodoncia van a ayudarnos a que no se produzcan movimientos dentales o, si se producen, para que sean mínimos e imperceptibles.

La importancia de los retenedores radica en la necesidad de dar tiempo a los tejidos gingivales para que se adapten a la nueva posición de los dientes después de un tratamiento de ortodoncia. Durante un tratamiento de ortodoncia, los tejidos gingivales y periodontales se ven afectados por el movimiento que se va ejerciendo. Estos tejidos necesitarán tiempo para reorganizarse una vez finaliza el tratamiento ortodóntico, y los retenedores dentales ayudan a esta reorganización gingival y periodontal.

Tras el tratamiento de ortodoncia, los dientes también quedan en una posición inestable. Esto es porque los tejidos blandos, que todavía no se encuentran reorganizados, producen una constante tendencia a volver a la posición inicial. La única forma de evitar 100% que los dientes se muevan tras la ortodoncia es poniendo una buena retención.

Los retenedores son dispositivos pasivos. Es decir, su función principal no es mover los dientes, sino evitar que estos se desplacen hacia direcciones no deseadas.

Debes recordar que el retenedor es una continuación del tratamiento de ortodoncia y su objetivo es garantizar que los resultados obtenidos no se pierdan con el tiempo. Siguiendo las indicaciones de tu ortodoncista al pie de la letra, podrás asegurar el mayor beneficio para tu salud dental y disfrutar de una sonrisa perfectamente alineada y duradera.

Es fundamental el uso de retenedores tras una ortodoncia, pues la tendencia natural de los dientes es moverse. Hasta la dentadura mejor alienada puede verse alterada con el paso del tiempo, pues los dientes tienden a volver a su posición original.

Si no pusiéramos retenedores dentales tras el tratamiento ortodóncico, volveríamos hacia atrás. Evitan que la estética se vea afectada. Además de los logros en salud, una sonrisa alineada da mejor armonía al rostro.

Permiten que los niños y adolescentes conserven su sonrisa saludable toda la vida. Muchas personas llevan ortodoncia durante su infancia, lo cual es muy importante para evitar una maloclusión grave, pero un mal uso de la retención hace que se necesite una segunda ortodoncia.

En nuestra clínica dental en barcelona, hemos creado este artículo que hará de guía sobre los retenedores en la ortodoncia.

A pesar de que se han intentado consensuar las distintas opiniones para unificar criterios de actuación, la cuestión sigue sin estar resuelta de un modo definitivo.

Tipos de Retenedores Dentales

Existen dos tipos de retenedores dentales. La colocación de uno u otro dependerá del caso personal de cada paciente y de las recomendaciones del ortodoncista, aunque por norma general, se suelen utilizar los dos de manera simultánea:

  • Retenedores fijos: Se pegan en la parte interior de los seis dientes delanteros. El alambre es muy fino por lo que no interfiere en el habla. De hecho, los pacientes de nuestra clínica de ortodoncia en Valencia nos cuentan que en muy poco tiempo se acostumbraron a llevarlos y tan apenas los notan.
  • Retenedores removibles: Se colocan unas férulas de plástico removibles que son casi imperceptibles. Son muy cómodas y se suelen utilizar durante la noche, por lo que ni siquiera serás consciente de que las estás llevando.

Para la fase de retención dental pueden utilizarse dos tipos de retenedor: fijo o removible.

A continuación, exploraremos los diferentes tipos de retenedores disponibles:

Retenedores Fijos

El retenedor dental fijo consiste en un arco metálico que se adhiere de colmillo a colmillo a la zona lingual de los dientes (cara interna del diente). Lo bueno de la retención dental fija es que permanece en la boca durante 24 horas, de manera que es una gran opción para las personas más despistadas a la hora de utilizar férulas dentales.

Este tipo de retenedores quedan adheridos al diente de forma permanente y sólo los puede quitar el ortodoncista. Los arcos linguales son el tipo de retenedor fijo más empleado. Consiste en la colocación un alambre metálico muy fino que va cementado sobre las caras internas de los incisivos y caninos tanto superiores como inferiores. Este tipo de retenedores son los más habituales puesto que son los más cómodos para el paciente.

Los retenedores fijos son unos dispositivos formados por delicados alambres que se cementan en la cara interior de los dientes, sin que sean visibles externamente. En principio, los retenedores fijos parecen ser más adecuados que los removibles para mantener los resultados oclusales obtenidos, son más estéticos y no requieren la colaboración del paciente. A pesar de sus inconvenientes, están indicados siempre que el paciente tenga una higiene adecuada.

Para garantizar la mayor precisión y eficacia de los retenedores fijos, en Ortodoncia Tres Torres digitalizamos todo su proceso de fabricación.

Los retenedores fijos suelen ser los primeros que se colocan. Estos retenedores dentales los colocamos tras quitar la ortodoncia y entregamos además al paciente sus retenedores removibles para que los utilice durante la noche.

Mencionados por primera vez en 1953 por Behrman y Egan, no fueron usados para mover dientes hasta 1978. Inicialmente, Blechman y Smiley auspiciaron su uso incluso para movimientos de inclinación, radiculares y de torque. Más tarde, en 1985, se realizó el primer estudio in vivo usando imanes intermaxilares, concluyendo que no causaban disconfort durante el movimiento dentario y que era posible un único vector de fuerzas. También se han utilizado para retener un caso de ortodoncia, generalmente para retener un cierre de espacios.

Una variedad interesante en los retenedores fijos es usar un alambre de níquel-titanio en vez de los retenedores clásicos. Liou propone usar un retenedor inferior de níquel-titanio, de .018” de diámetro, de canino a canino, cementado en los 6 dientes anteroinferiores como retenedor permanente (fig.12). Incluso lo usa para solucionar pequeñas recidivas del apiñamiento anterior sin necesidad de volver a colocar brackets. Para ello se pasa una ligadura de alambre de .010” ó .012” pulgadas por debajo de cada punto de contacto de canino a canino, se coloca el seccional de níquel- titanio y se vuelve a pasar el extremo lingual de cada ligadura por debajo de los puntos de contacto, hacia labial. Ahora se atan fuertemente entre sí los 4 extremos de las ligaduras (2 extremos por cada cara interproximal de un diente), quedando el nudo en la cara vestibular del diente recidiva- do.

Retenedores Removibles

El retenedor dental removible consiste en una férula transparente que se puede quitar y poner en los dientes. Su material es transparente, haciéndolos bastante estéticos.

No es necesario llevarlos continuamente, sino que, se pueden quitar y poner con total tranquilidad. También existe la opción de que se utilicen como complemento a los retenedores fijos.

Hay varios tipos de retenedores en ortodoncia removibles. Todos tienen en común que son de quita y pon, por lo que son muy cómodos ya que permiten al paciente quitárselos a la hora de comer o de limpiarse los dientes.

Los retenedores removibles ofrecen una versatilidad que se adapta a las necesidades específicas de cada paciente.

Los retenedores removibles llamados placas de Hawley son cada vez menos frecuentes, pero todavía se utilizan en niños que han recibido tratamiento con brackets. Este tipo de retenedor está compuesto por ganchos que se colocan en los dientes y un alambre dispuesto en la zona exterior de los dientes.

Los retenedores removibles transparentes van ganando popularidad debido a su discreción y comodidad.

Entre los más comunes se encuentran los retenedores fijos, los removibles de resina y los removibles transparentes.

Los retenedores removibles de resina cubren el paladar y están provistos de pequeños alambres de retención para su mejor ajuste. Por el contrario, los retenedores removibles transparentes son similares a los alineadores de ortodoncia.

Los retenedores removibles tipo Hawley están indicados fundamentalmente para la arcada superior ante compromiso transversal, en aquellos casos en que se ha realizado expansión de la arcada.

Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior. La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión (Fig.

Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg (Fig. 2), el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un ma- yor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores. Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores (Fig. 3) o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética (Fig.

Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.

En 1971, Ponitz describió una alternativa al tradicional retenedor removible: el retenedor termoplástico. Entre sus ventajas, caben destacar la fácil fabricación, el bajo coste, la estética y aceptación de los pacientes. Debido a su flexibilidad, este tipo de retenedores no deben usarse en aquellos casos en los que se han expandido las arcadas dentarias durante el tratamiento de ortodoncia, puesto que no permiten un completo asentamiento de la oclusión.

En 1993, Sheridan introdujo el retenedor Essix® (fig. Otra variante es el retenedor Osamu (fig. 6), el cual consta de dos capas, la capa interior fabri-cada de copolímero de etileno-acetato de vinilo-bioplast®- con 1,5 mm de grosor, se adapta a las áreas interproximales y cubre la cara lingual y vestibular de los dientes, excepto los dos o tres milímetros incisales. La capa externa, de plástico duro de policarbonato de 0,75 mm de grosor -imprelon s®-, cubre las caras oclusales, vestibulares y palatinas de los dientes, permitiendo una buena oclusión con la arcada antagonista.

Los retenedores termoplásticos tienen la gran ventaja de que pueden utilizarse para alinear incisivos irregulares, si se ha producido un ligero apiñamiento tras el tratamiento, aunque normalmente es necesario realizar un previo stripping interproximal y set-up en el laboratorio. En estos casos, el retenedor debe emplearse las 24 horas, excepto para las comidas, durante unos 5-7 días. Otra variante en retenedores termoplásticos desarrollada por el Dr. Damon es la Guarda Da- mon (fig. 7), consistente en 2 retenedores removibles, unidos en una posición de avance mandibular, originando distracción y avance condilar.

Shawesh demostró que no existen diferencias significativas en el empleo de una placa de Hawley modificada con acrílico en el arco vestibular a tiempo completo -24 horas, excepto comidas- o a tiempo parcial -solo para dormir- inmediatamente después de la retirada de la aparatología ortodóncica. Thickett y Power también encontraron una respuesta similar con el uso de placas termoplásticas, pues la recidiva en el resalte, la anchura molar y canina, el índice de irregularidad y la longitud de arcada fueron similares usando los retenedores termoplásticos a tiempo completo o parcial.

A partir de 1999, el alineador final está siendo usado también como retenedor. En el año 2007, Kuncio comparó la efectividad en la retención de Invisalign con respecto a una placa Essix® tras un tratamiento con brackets convencionales mediante el uso del Objective Grading System de la American Board of Orthodontics, con un periodo de retención de tres años.

El posicionador (fig. 8) pueden ser útiles para detallar o afinar los objetivos oclusales siguiendo los principios gnatológicos y así hacer coincidir la máxima intercuspidación con la relación céntrica una vez retirada la aparatología multibracket. Así pues, están indicados para mejorar las relaciones oclusales interarcadas y asentar la oclusión en relación céntrica, ante la retirada temprana de la aparatología -por falta de cooperación por parte del paciente: ante uso de elásticos, mala higiene,… - y para facilitar el desarrollo de la competencia labial y el tono muscular facial.

Roth recomendaba no usar estos aparatos si el decalaje céntrico era mayor de 3’5 mm. El posicionador se fabricará sobre los mode- los articulados, envolviendo ambas arcadas, a los que se les realizará un pequeño set-up superior e inferior, con el fin de corregir la relación oclusal durante el periodo de retención, actuando éste de forma activa. Al fabricar un posicionador, hay que separar las arcadas de 2 a 4 mm. Ello significa que, aunque no es imprescindible en todos los casos, sí es conveniente utilizar un articulador que registre el eje de bisagra real del paciente, sobre todo en pacientes con sintomatología articular y/o con patrón vertical.

Una vez entregado al paciente el posicionador, se le instruirá a que lo use 24 horas diarias -ex- cepto comidas- durante 2 ó 3 días, a partir de los cuales se mandarán ejercicios de apretamiento de 20 segundos, y en un periodo de unas 6 semanas, se deben conseguir los movimientos dentarios deseados. Entre las desventajas de su uso se encuentran que no mantienen bien las correcciones de rotación, tienden a aumentar la sobremordida y suelen tener poca aceptación a tiempo completo por parte del paciente.

La férula de descarga (fig. Aunque este dispositivo presenta dos funciones principales (diagnóstica y terapéutica), también puede ser usado como método de retención, aunque existe poca evidencia científica en este apartado. Se ha demostrado que la retención con férula reduce los síntomas de otalgia, el dolor facial y la migraña frente a la retención con placa circunferencial.

Duración del Uso de Retenedores Dentales

¿Cuánto tiempo se deben llevar los retenedores en ortodoncia? ¿Durante cuánto tiempo hay que usar los retenedores dentales? Es una fase que puede durar permanentemente según la situación inicial de cada persona. Hay pacientes que a los dos años ya no necesitarán usar retenedor, cada caso es único, por lo que la valoración del periodo de uso de retenedores se valorará individualmente. Este sistema de retención evitará que los dientes vuelvan a sus problemas iniciales de malposición dentaria.

Ante los múltiples sistemas mecánicos para retener un tratamiento ortodóncico que ofrece la literatura, cada ortodoncista debe valorar cada caso independientemente y planificar la retención más adecuada desde el comienzo del tratamiento.

Actualmente, no existe ningún protocolo sobre qué periodo de retención es el óptimo para cada caso. En el caso de usar retenedores removibles, un protocolo bastante generalizado es colocar retenedores tipo Hawley a tiempo completo durante 3 ó 6 meses, seguido de año o año y medio a tiempo parcial -sólo durante las noches-.

Una vez finaliza el tratamiento de ortodoncia, lo normal es utilizarlos durante todo el día y de manera constante durante los primeros tres o cuatro meses. Una vez pasado ese tiempo, es muy probable que el uso de retenedores sea recomendado sólo para dormir.

La duración del uso del retenedor después del tratamiento de ortodoncia varía según una serie de factores, incluyendo la gravedad de la maloclusión corregida, el tipo de tratamiento realizado y las características individuales de cada paciente.

Después de este período inicial, el ortodontista puede indicar un uso parcial de los retenedores durante aproximadamente un año, permitiendo que los tejidos gingivales se reorganicen y se adapten a la nueva posición de los dientes.

Los dientes necesitan tiempo para adaptarse a su posición final, especialmente los tejidos gingivales que lo rodean.

Higiene y Cuidado de los Retenedores Dentales

¿Cómo se limpian los retenedores? ¿Cómo puedo mantener limpios los retenedores dentales? A la hora de mantener limpios los retenedores dentales hay que diferenciar entre retenedores fijos y removibles.

Por supuesto, cada uno tiene unas características y ventajas concretas que lo hace más adecuado según el caso.

Si tienes un retenedor fijo, cepíllate bien los dientes, prestando especial atención a la zona donde está pegado el retenedor. Si usas una férula de retención removible, lávala con agua y jabón neutro cada vez que la retires. Evita el uso de pasta de dientes, ya que puede rayar su superficie.

En cuanto a la higiene, los retenedores fijos se limpian dentro del protocolo diario de higiene dental del paciente. Dentro de las vistas anuales de control ortodóncico es recomendable que los pacientes se hagan también higienes dentales profesionales para ayudarle a mantener la salud general de su boca.

Un buen mantenimiento es fundamental para alargar la duración de los retenedores dentales.

Es importante que evites alimentos duros o pegajosos que puedan dañar los retenedores y que consultes a tu dentista regularmente para revisiones y ajustes si es necesario.

Los retenedores dentales, ya sean fijos o removibles, pueden contribuir al mal aliento si no se mantienen limpios y cuidados adecuadamente. Los retenedores pueden acumular placa bacteriana, al igual que los dientes.

Primero, tendrás que cepillar tus dientes y retenedores con cuidado después de cada comida utilizando un cepillo suave y pasta dental sin abrasivos. Además, deberás usar hilo dental diariamente para limpiar entre los dientes y alrededor de los retenedores.

Es esencial limpiar regularmente los retenedores siguiendo las recomendaciones de tu ortodoncista o dentista. Además de cuidar tus retenedores, mantener una buena higiene oral en general es importante para prevenir el mal aliento.

Si experimentas mal aliento persistente a pesar de mantener una buena higiene oral y cuidar adecuadamente tus retenedores, es importante consultar a un dentista u ortodoncista.

Siguiendo estos consejos simples, puedes prolongar la vida útil de tus retenedores dentales y garantizar una sonrisa saludable y bien alineada.

Comodidad y Adaptación a los Retenedores Dentales

La comodidad de los retenedores dentales puede variar según la persona y el tipo de retenedor utilizado. En general, los retenedores dentales son diseñados para ser lo más cómodos posible, pero algunas personas pueden experimentar cierta incomodidad o molestias, especialmente al principio.

Cuando se coloca por primera vez un retenedor dental, puede sentirse extraño en la boca y puede causar cierta molestia o irritación.

La mayoría de las personas se adaptan gradualmente a la presencia del retenedor en la boca. Si experimenta molestias persistentes o problemas con su retenedor, es importante comunicarse con su ortodoncista o dentista.

El cuidado adecuado de los retenedores es esencial para mantener su comodidad y eficacia.

En resumen, la comodidad de los retenedores dentales puede variar, pero en la mayoría de los casos, las molestias iniciales tienden a disminuir con el tiempo a medida que te acostumbras a usarlos.

¿Los Retenedores Duran Para Siempre?

Volvemos a esta cuestión ya que es una pregunta recurrente de la mayoría de pacientes. Como hemos dicho antes, los retenedores constituyen una fase más del tratamiento.

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