Retenedor Hawley Superior: Características y Cuidados Esenciales para una Sonrisa Duradera

Tras un tratamiento de ortodoncia, es común que los dientes busquen recuperar su posición original. Para evitarlo, los retenedores son necesarios, previniendo que los resultados obtenidos se pierdan. Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido. Como hemos visto, para consolidar la ortodoncia del paciente, los retenedores de ortodoncia van a ayudarnos a que no se produzcan movimientos dentales o, si se producen, para que sean mínimos e imperceptibles.

Si acabas de terminar un tratamiento de ortodoncia o estás pensando en ello, es importante que sepas qué son los retenedores dentales y por qué son fundamentales para mantener tu sonrisa alineada. Descubre en este artículo todo lo que necesitas saber sobre ellos: tipos, usos y consejos para cuidarlos.

Un retenedor dental es un dispositivo que tiene como objetivo mantener la posición correcta de los dientes después de un tratamiento de ortodoncia. Su función principal es evitar que los dientes vuelvan a su posición original, algo que puede ocurrir debido a la memoria de los tejidos dentales y a la tendencia natural de los dientes a volver a sus posiciones originales.

Los retenedores son indispensables para conservar los resultados mantenidos por cualquier tipo de ortodoncia. Mantener los dientes en su nueva posición. Prevenir la recidiva, es decir, la vuelta de los dientes hacia su posición anterior.

Existen diferentes corrientes acerca de estos métodos. El diccionario de la Real Academia Española define retener como “impedir o dificultar el curso normal de algo”.

Muchos profesionales han preconizado la necesidad de retener un caso ortodóncicamente tratado, durante un cierto tiempo al menos. Otros autores, como Englert, defienden la idea de que no es necesaria la retención para conseguir unos resultados estables. Actualmente, la retención sigue siendo un problema. El paciente quiere saber desde el primer momento si necesitará algún retenedor, cuánto tiempo deberá llevarlo, … y demás cuestiones controvertidas.

Ya sean retenedores de ortodoncia fijos o removibles, una buena retención tiene como objetivo consolidar los resultados ortodónticos. Los retenedores de ortodoncia se colocan siempre al finalizar el tratamiento de ortodoncia. Y es que o bien porque en su momento no se dio la importancia suficiente a la retención, o bien porque el paciente dejó de utilizarla en algún momento, lo cierto es que, sin este tipo de aparatología, el tratamiento de ortodoncia pierde eficacia con el paso del tiempo.

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Tipos de Retenedores Dentales

Existen diferentes tipos de retenedores dentales, diseñados para adaptarse a las necesidades concretas de cada paciente.

Hay varios tipos de retenedores en ortodoncia removibles. Todos tienen en común que son de quita y pon, por lo que son muy cómodos ya que permiten al paciente quitárselos a la hora de comer o de limpiarse los dientes.

Entre los retenedores removibles encontramos:

  • Retenedores ortodoncia transparentes Essix: Estos retenedores envolventes o termoplásticos están formados por una plancha plástica y tienen gran aceptación por los pacientes ya que son los más estéticos.
  • Férula de descarga: Puede utilizarse como retenedor.

Los más comunes son los retenedores fijos (finos alambres que se fijan a los dientes) y los retenedores removibles tipo Essix, que son unas férulas transparentes que deben usarse un número mínimo de horas al día.

A continuación, te explicamos los dos tipos de retenedores dentales que existen: fijos y removibles.

Retenedores de ortodoncia fijos: Consisten en un fino alambre de acero trenzado que se cementa en la cara interna de los dientes, de canino a canino. También lo denominamos barra lingual. Es el sistema de retención de elección en la arcada inferior.

Retenedores de ortodoncia removibles: Son dispositivos de quita y pon que el paciente se coloca para dormir. - Los retenedores invisibles o exis: Son unas férulas trasparentes que se adaptan a toda la superficie de los dientes de la arcada.

Como su nombre indica son inamovibles, es decir, no son de quita y pon, ya que es necesario que ejerzan su función durante todo el día en un periodo de tiempo establecido. Para garantizar la mayor precisión y eficacia de los retenedores fijos, en Ortodoncia Tres Torres digitalizamos todo su proceso de fabricación.

El retenedor removible (tipo Essix) está hecho de plástico transparente y, a simple vista, es como un alineador transparente. De hecho, muchos pacientes lo prefieren porque es menos visible que un retenedor Hawley.

Removibles: el ortodoncista toma una impresión de la boca para fabricar el retenedor a medida. Fijos: estos retenedores no son personalizados.

Esta tabla muestra los tipos de retenedores y sus características principales:

Tipo de Retenedor Material Características Ventajas Desventajas
Hawley Metal y acrílico Arco labial y acrílico Mayor número de contactos interoclusales Menos estético
Essix Plástico transparente Plancha plástica termoplástica Estético Requiere limpieza exhaustiva
Fijo Alambre de acero trenzado Cementado de canino a canino No requiere cooperación del paciente Higiene bucal más exhaustiva

El Retenedor Hawley

El Hawley circunferencial está compuesto por un arco labial y el acrílico. La ventaja de este aparato es que permite un mayor número de contactos interoclusales favoreciendo la retención por movimientos verticales de los dientes posteriores.

Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior.

La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión (Fig.

Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg (Fig. 2), el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un ma- yor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores.

Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores (Fig. 3) o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética (Fig.

Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.

El retenedor removible de ortodoncia más utilizado es, con diferencia, el retenedor de Hawley diseñado para ser utilizado como aparato removible activo. El retenedor de Hawley lleva ganchos para los molares y un arco exterior característico con bucles de ajuste que se extienden de un canino al otro.

En caso de extracción. Se suele modificar el retenedor de Hawley soldando un arco a la parte bucal de las pinzas de Adams correspondientes a los primeros molares, de tal modo que el arco ayude a mantener cerrado el espacio de extracción.

Hay que escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los ganchos de un retenedor de Hawley, ya que los alambres que atraviesan la superficie oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento de ortodoncia Clínicas Propdental, más que retenerlas.

La cobertura palatina de una placa removible, como la del retenedor de Hawley, permite incorporar un plano de mordida lingual a los incisivos superiores para controlar la profundidad de la mordida.

En principio, los retenedores fijos parecen ser más adecuados que los removibles para mantener los resultados oclusales obtenidos, son más estéticos y no requieren la colaboración del paciente. A pesar de sus inconvenientes, están indicados siempre que el paciente tenga una higiene adecuada. Los retenedores removibles tipo Hawley están indicados fundamentalmente para la arcada superior ante compromiso transversal, en aquellos casos en que se ha realizado expansión de la arcada.

Uso y Duración de los Retenedores

Volvemos a esta cuestión ya que es una pregunta recurrente de la mayoría de pacientes. Como hemos dicho antes, los retenedores constituyen una fase más del tratamiento.

Retenedores removibles: en la fase inicial, durante el primer o los primeros meses, suelen llevarse todo el día, excepto para comer y cepillarse los dientes. Retenedores fijos: permanecen en la boca de manera permanente.

La frecuencia con la que hay que llevar los retenedores de ortodoncia la marcará el profesional. En nuestra clínica, recomendamos su uso durante todo el día (salvo para comer), los tres primeros meses tras la finalización del tratamiento. Posteriormente, será suficiente con utilizarlos para dormir.

Lo que sí podemos decirte es que hay una gran cantidad de ortodoncistas que consideran que la retención debe llevarse de por vida. Quizá la expresión “de por vida” te haya parecido demasiado.

En el caso de usar retenedores removibles, un protocolo bastante generalizado es colocar retenedores tipo Hawley a tiempo completo durante 3 ó 6 meses, seguido de año o año y medio a tiempo parcial -sólo durante las noches-.

El uso de los retenedores debe ser personalizado, ya que cada paciente tiene unas necesidades concretas.

Es fundamental tener presente que los retenedores dentales deben ser revisados periódicamente, entre una y dos veces al año. En lo que respecta a los retenedores removibles, hay que tener en cuenta que, al ser llevados todas las noches, sufren cierto desgaste. Esto es especialmente patente en personas bruxistas o que tienden a apretar los dientes.

Consejos para el Cuidado de los Retenedores Dentales

Tanto la placa Hawley como los retenedores tipo Essix se pueden retirar para la limpieza diaria. Asegúrate de limpiar el retenedor tan pronto como te lo quites de la boca, mientras sigue húmedo.

Utiliza un cepillo de cerdas blandas, diferente a tu cepillo de dientes, para cepillar suavemente el retenedor con agua tibia después de cada comida. No utilices pastas dentales porque son abrasivas y pueden rayar la superficie del retenedor. Usa un cepillo especial para limpiar prótesis dentales. Si notas que hay restos en el retenedor que no se desprenden, llévalo a tu dentista.

Al colocar los retenedores de ortodoncia por primera vez, se nota un poco de presión, que debe desaparecer en 1-2 minutos. Con el tiempo, el retenedor va perdiendo su rigidez y deja de cumplir su función. Cuando esto sucede, debes cambiar de retenedores de ortodoncia.

Tradicionalmente no se daba la importancia que se le da hoy en día a la retención que se considera una fase más del tratamiento. Para ello hemos creado este artículo que hará de guía sobre los retenedores en la ortodoncia.

En cuanto a la higiene, los retenedores fijos se limpian dentro del protocolo diario de higiene dental del paciente. Dentro de las vistas anuales de control ortodóncico es recomendable que los pacientes se hagan también higienes dentales profesionales para ayudarle a mantener la salud general de su boca.

Hay que retirarlos con cuidado, de manera suave y con las manos limpias. En el caso de los retenedores removibles, debes guardarlos en una caja durante el tiempo que no los tienes puestos. ¡Y esa caja debes limpiarla bien! Cada cierto tiempo, debes lavar las férulas transparentes con limpiadores de dentaduras postizas.

Evita el calor, sobre todo a la hora de limpiarlos. Asegúrate que sea con agua tibia y no caliente, ya que las fuentes de calor no son recomendables para estos materiales. No uses productos químicos, así como tampoco pastas de dientes y enjuagues bucales con alcohol.

Para ello, el paciente tiene que incidir especialmente en la zona donde está colocado el alambre. Esto se debe a que la barra dificulta la acción del cepillado, por lo que es habitual que tiendan a acumularse la placa bacteriana y el sarro. Adicionalmente, se deberá usar seda dental una vez al día.

En primer lugar, el retenedor fijo consiste en un alambre muy fino. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que los retenedores removibles no aplican fuerza en los dientes, sino que solo realizan un efecto de contención.

Además, una vez a la semana, se recomienda sumergir los retenedores en un vaso con agua y una pastilla efervescente para limpiar prótesis dentales.

Quítate los retenedores con cuidado: trata de alternar el lado por el que te quitas los retenedores removibles. Si los retiras siempre del mismo lado, pueden desgastarse en exceso y romperse.

Ten precaución al morder ciertos alimentos: los alimentos muy duros y los movimientos de palanca (aquellos que se realizan para comer manzanas o bocadillos a mordiscos, por ejemplo) pueden hacer que el retenedor fijo se despegue.

No comas con los retenedores removibles: además de ser poco higiénico y muy incómodo, comer con los retenedores removibles contribuye a que estos se rompan y pierdan su transparencia. El agua es lo único que se puede ingerir con los retenedores removibles puestos.

Si se rompen, cámbialos: reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste. Por ejemplo, cuando veas unos pequeños agujeros en la zona de los molares. Así evitarás que pierdan su eficacia o, peor aún, que se rompan de repente y tengas que estar unos días sin ellos (hasta que acudes a la clínica y te confeccionan unos nuevos). Estar unos días sin ellos puede hacer que tus dientes se muevan.

Acude al ortodoncista periódicamente: aunque te hayan retirado la ortodoncia, es necesario que sigas acudiendo a revisiones.

Asimismo, es fundamental que acudas a las revisiones planificadas por tu ortodoncista. La fase de retención es la última fase de la ortodoncia, y se inicia cuando se han retirado los aparatos. Para mantener los dientes en la posición correcta se utilizan unos retenedores especiales.

Es muy importante realizar revisiones periódicas cuando se ha llevado aparato, ya que los dientes después de moverlos tienen una tendencia natural a volver a su situación anterior. Ésta situación la controlamos llevando los aparatos de retención por las noches, al menos durante el primer año sin brackets.

En el caso de los retenedores fijos es recomendable evitar alimentos duros que podrían provocar su rotura. También se recomienda no tocar el aparato con los dedos, etc.

En cuanto a los retenedores removibles es fundamental llevarlos el tiempo indicado por el ortodoncista, no comer con el aparato puesto y lavarlo al menos una vez al día con agua fría.

Además de revisar las pequeñas recidivas que pueda haber, también debemos hacer una radiografía panorámica al finalizar el tratamiento para ver que las raíces de los dientes están en buen estado y cómo evolucionan los cordales (las muelas del juicio).

Revisaremos una o dos veces al año al paciente para controlar los cordales. Antes de que causen molestias o generen que los dientes se muevan le remitiríamos a su dentista para que realice la extracción de las muelas del juicio si lo cree conveniente. Ya que no siempre es necesario.

¿Los retenedores dentales son incómodos?

La comodidad de los retenedores dentales puede variar según la persona y el tipo de retenedor utilizado. En general, los retenedores dentales son diseñados para ser lo más cómodos posible, pero algunas personas pueden experimentar cierta incomodidad o molestias, especialmente al principio.

Sensación inicial: Cuando se coloca por primera vez un retenedor dental, puede sentirse extraño en la boca y puede causar cierta molestia o irritación.

Adaptación: La mayoría de las personas se adaptan gradualmente a la presencia del retenedor en la boca.

Ajustes: Si experimenta molestias persistentes o problemas con su retenedor, es importante comunicarse con su ortodoncista o dentista.

Mantenimiento adecuado: El cuidado adecuado de los retenedores es esencial para mantener su comodidad y eficacia.

En resumen, la comodidad de los retenedores dentales puede variar, pero en la mayoría de los casos, las molestias iniciales tienden a disminuir con el tiempo a medida que te acostumbras a usarlos.

¿Los retenedores causan mal aliento?

Los retenedores dentales, ya sean fijos o removibles, pueden contribuir al mal aliento si no se mantienen limpios y cuidados adecuadamente.

  • Acumulación de placa: Los retenedores pueden acumular placa bacteriana, al igual que los dientes.
  • Limpieza deficiente: Es esencial limpiar regularmente los retenedores siguiendo las recomendaciones de tu ortodoncista o dentista.
  • Higiene oral general: Además de cuidar tus retenedores, mantener una buena higiene oral en general es importante para prevenir el mal aliento.

Si experimentas mal aliento persistente a pesar de mantener una buena higiene oral y cuidar adecuadamente tus retenedores, es importante consultar a un dentista u ortodoncista.

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