Retenedores para Ortodoncia: Tipos y Cuidados Esenciales

Cuando finalizamos un tratamiento de ortodoncia, sabemos que el proceso aún no ha terminado. Para ello, hemos creado este artículo que hará de guía sobre los retenedores en la ortodoncia. La última fase del proceso de ortodoncia implica la incorporación del retenedor dental. Su uso es necesario después del tratamiento con alineadores transparentes o brackets tradicionales.

Y te preguntarás, ¿por qué? Nuestros dientes están en continuo movimiento, es como si tuviesen “memoria”. Su tendencia a buscar la posición más cómoda después del tratamiento es algo habitual. Cuando retiramos los brackets, la presión ejercida en nuestros dientes y boca desaparece. En este momento comienza a aparecer la memoria muscular. Su tendencia es mover los dientes devolviéndolos a su posición original.

Si has llevado ortodoncia, tienes que saber que los retenedores dentales son una parte esencial de cualquier tratamiento. Los retenedores dentales son unos aparatos que se colocan tras haber llevado ortodoncia y que sirven para mantener la posición alcanzada por los dientes. Por ello, si no se usan los retenedores tras la ortodoncia, los dientes tratarán de volver a la posición que tenían antes de comenzar el tratamiento.

Tradicionalmente no se daba la importancia que se le da hoy en día a la retención que se considera una fase más del tratamiento. Y es que o bien porque en su momento no se dio la importancia suficiente a la retención, o bien porque el paciente dejó de utilizarla en algún momento, lo cierto es que, sin este tipo de aparatología, el tratamiento de ortodoncia pierde eficacia con el paso del tiempo.

Cómo se usan los retenedores de ortodoncia - Cuidados y cómo lavarlos ✅

¿Qué son los retenedores de ortodoncia y para qué sirven?

Un retenedor es un dispositivo personalizado, diseñado para mantener los dientes en su nueva posición alineada tras un tratamiento ortodóntico. Un retenedor dental es un dispositivo que se coloca después de finalizar un tratamiento de ortodoncia para evitar que los dientes se desplacen nuevamente. Estos retenedores se encargan de mantener la posición de los dientes.

Después de un tratamiento de ortodoncia, tus dientes estarán en la posición correcta, pero no están completamente firmes en esta, ya que las encías, huesos y músculos deben acostumbrarse al cambio. La ortodoncia, bien sea brackets o invisible, mantiene tus dientes perfectos en la posición deseada con su uso. Pero una vez que te los quitan, nada impide que se muevan a su posición anterior al tratamiento.

Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido. Como hemos visto, para consolidar la ortodoncia del paciente, los retenedores de ortodoncia van a ayudarnos a que no se produzcan movimientos dentales o, si se producen, para que sean mínimos e imperceptibles.

Tipos de Retenedores Dentales

Podemos encontrar dos tipos de retenedores de ortodoncia para mantener los dientes a raya: los de tipo fijo o tipo removible. Como todo, cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. A continuación, te explicamos los dos tipos de retenedores dentales que existen: fijos y removibles. Existen principalmente dos tipos: los retenedores removibles y los retenedores fijos.

Retenedores Fijos

También llamados retenedores permanentes, son aquellos que se adhieren a tus dientes con un pegamento. El retenedor de ortodoncia fijo o adherido se fija de manera permanente en los dientes del paciente hasta que el ortodoncista decida retirarlo. Se trata de una pieza de metal superfina que se pega o adhiere en la parte interior de los dientes gracias a un composite dental. Una de sus ventajas es que resuelven los problemas de cumplimiento de uso de los retenedores removibles.

Los retenedores fijos son unos dispositivos formados por delicados alambres que se cementan en la cara interior de los dientes, sin que sean visibles externamente. Normalmente, los retenedores fijos se colocan nada más retirar el tratamiento de ortodoncia. Al ir colocado de manera fija, no es necesario que el paciente recuerde ponérselo.

Para garantizar la mayor precisión y eficacia de los retenedores fijos, digitalizamos todo su proceso de fabricación. Normalmente el ortodoncista coloca este tipo de retenedores dentales el mismo día que se retiran los aparatos de ortodoncia, asegurando así mantener el posicionamiento dental. Se trata de un sistema de retención muy estético ya que, al estar colocado en la cara lingual de los dientes, es totalmente invisible externamente.

Retenedores Removibles

Son de quita y pon. Si el paciente no tiene una disciplina cuidada y correcta, existe un gran riesgo de retroceso si no recuerda ponérselo según las indicaciones del ortodoncista. Los retenedores removibles son aquellos que están pensados para que el paciente los lleve solamente unas determinadas horas al día, generalmente, mientras duerme.

Normalmente son transparentes y cubren todos los dientes por toda su superficie. Los retenedores removibles ofrecen una versatilidad que se adapta a las necesidades específicas de cada paciente. La placa Hawley es un aparato que cuenta con una estructura combinada de metal y acrílico. Este tipo de retenedor dental es muy empleado en la actualidad y su aspecto es muy similar al de las férulas empleadas en el tratamiento de ortodoncia Invisalign.

Para confeccionar el retenedor removible, el ortodoncista toma unos moldes al paciente el mismo día que retira el aparato de ortodoncia. En caso de que el paciente requiera además de retenedores removibles, estos deben ser fabricados a medida -un proceso que puede llegar a requerir de unos días- salvo que el paciente haya sido tratado con Invisaling.

Hay varios tipos de retenedores en ortodoncia removibles. Todos tienen en común que son de quita y pon, por lo que son muy cómodos ya que permiten al paciente quitárselos a la hora de comer o de limpiarse los dientes.

Tipos de Retenedores Removibles
  • El Hawley circunferencial: está compuesto por un arco labial y el acrílico. La ventaja de este aparato es que permite un mayor número de contactos interoclusales favoreciendo la retención por movimientos verticales de los dientes posteriores.
  • Retenedores ortodoncia transparentes Essix: Estos retenedores envolventes o termoplásticos están formados por una plancha plástica y tienen gran aceptación por los pacientes ya que son los más estéticos. Los retenedores Essix son los más comunes hoy en día.
  • Férula de descarga: Puede utilizarse como retenedor.

Tanto los retenedores fijos como los removibles ofrecen ventajas significativas, como la retención efectiva de la alineación dental y la adaptabilidad a las necesidades individuales. Si buscas un ortodoncista o dentista para niños, no dudes en ponerte en contacto con un profesional para elegir el tipo de retenedor de ortodoncia.

Importancia de usar los retenedores dentales

Al usar los retenedores dentales, indicados por el ortodoncista, tras un tratamiento de ortodoncia, tus dientes se mantendrán perfectamente alineados. Además de ayudarte a mantener tus dientes alineados, los retenedores dan soporte a los huesos alrededor de los dientes mientras se adaptan a su nueva posición. La importancia de los retenedores radica en la necesidad de dar tiempo a los tejidos gingivales para que se adapten a la nueva posición de los dientes después de un tratamiento de ortodoncia.

Debes recordar que el retenedor es una continuación del tratamiento de ortodoncia y su objetivo es garantizar que los resultados obtenidos no se pierdan con el tiempo. Si quieres asegurarte de que los resultados de tu ortodoncia se mantengan con el paso de los años, es importante que apuestes por unos buenos retenedores dentales.

Tras un tratamiento de ortodoncia consistente en corregir la posición de los dientes, es normal que estos, en alguna medida, busquen recuperar su posición original. Precisamente la función de los retenedores en ortodoncia es prevenir que cualesquiera de las situaciones anteriores puedan echar a perder los resultados que se han conseguido.

¿Cuánto tiempo se deben llevar los retenedores en ortodoncia?

Será tu dentista u ortodoncista quien indicará específicamente cuánto tiempo debes usar los retenedores. La duración del uso del retenedor después del tratamiento de ortodoncia varía según una serie de factores, incluyendo la gravedad de la maloclusión corregida, el tipo de tratamiento realizado y las características individuales de cada paciente. Después de este período inicial, el ortodontista puede indicar un uso parcial de los retenedores durante aproximadamente un año, permitiendo que los tejidos gingivales se reorganicen y se adapten a la nueva posición de los dientes.

Durante los primeros meses tras la retirada de brackets o alineadores, los dientes todavía pueden moverse con facilidad. Por eso, se suele recomendar llevar el retenedor removible todo el día (excepto al comer o cepillarse), o bien mantener el retenedor fijo sin interrupciones. Pasada la fase inicial, si el retenedor es removible, se suele indicar su uso solo durante la noche. Esta rutina puede mantenerse durante años, o incluso de forma indefinida en algunos casos, para prevenir desplazamientos progresivos.

Lo que sí podemos decirte es que hay una gran cantidad de ortodoncistas que consideran que la retención debe llevarse de por vida. Quizá la expresión “de por vida” te haya parecido demasiado. Por un lado, la barra de alambre del retenedor fijo es tan fina que la persona que la lleva ni siquiera la nota. Por otro lado, los retenedores de “quita y pon” solo suelen ser utilizados por las noches, para dormir.

El movimiento de los dientes es normal, por lo que si no utilizas el retenedor se moverán y buscarán volver a su posición inicial. Si dejas de usarlos puede que tus dientes comiencen a moverse, en ese caso si intentas usarlos de nuevo puede que ayuden a devolverlos a su posición. Pero no debes esperar mucho tiempo, porque será más difícil lograr volver a la alineación y puede que tengas que utilizar ortodoncia nuevamente.

¿Los retenedores dentales son incómodos?

La comodidad de los retenedores dentales puede variar según la persona y el tipo de retenedor utilizado. En general, los retenedores dentales son diseñados para ser lo más cómodos posible, pero algunas personas pueden experimentar cierta incomodidad o molestias, especialmente al principio. Sensación inicial: Cuando se coloca por primera vez un retenedor dental, puede sentirse extraño en la boca y puede causar cierta molestia o irritación.

Adaptación: La mayoría de las personas se adaptan gradualmente a la presencia del retenedor en la boca. Ajustes: Si experimenta molestias persistentes o problemas con su retenedor, es importante comunicarse con su ortodoncista o dentista. Mantenimiento adecuado: El cuidado adecuado de los retenedores es esencial para mantener su comodidad y eficacia. En resumen, la comodidad de los retenedores dentales puede variar, pero en la mayoría de los casos, las molestias iniciales tienden a disminuir con el tiempo a medida que te acostumbras a usarlos.

Los retenedores no suelen doler, pero es normal notar una ligera presión al principio, sobre todo en los primeros días de uso. En cuanto a si se notan, los removibles transparentes (tipo Essix) son muy discretos y apenas visibles. Los retenedores dentales no duelen ni causan molestias. En primer lugar, el retenedor fijo consiste en un alambre muy fino. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que los retenedores removibles no aplican fuerza en los dientes, sino que solo realizan un efecto de contención.

Cuidado y mantenimiento de los retenedores dentales

El mantenimiento de los retenedores dependerá del tipo, es distinto el cuidado para fijos y removibles. Los retenedores fijos no se pueden extraer pero es importante tenerlos en cuenta durante la higiene dental. Es fundamental tener presente que los retenedores dentales deben ser revisados periódicamente, entre una y dos veces al año. Asimismo, es fundamental que acudas a las revisiones planificadas por tu ortodoncista.

Para asegurar la eficacia de tus retenedores dentales, es importante seguir estos consejos de cuidado y mantenimiento en casa: Limpia tus retenedores diariamente con un cepillo de dientes suave y pasta dental suave para evitar la acumulación de placa y bacterias. Manipula tus retenedores con cuidado para evitar daños. Evita doblarlos o exponerlos a temperaturas extremas. Programa citas de seguimiento regulares con tu ortodoncista para que pueda evaluar la eficacia de tus retenedores y realizar ajustes si es necesario.

Diariamente, debes limpiar estos retenedores como cuidas tus dientes, porque pueden acumular bacterias. Al quitártelos para comer, o en caso de que no tengas que usarlos a tiempo completo, ponlos en su estuche especial, así evitas que se dañen o pierdan. Cepíllate antes de ponerte el retenedor. Con el tiempo los retenedores se pueden desgastar o ya no se sienten tan bien ajustados.

¿Cómo se limpian los retenedores?

En cuanto a la higiene, los retenedores fijos se limpian dentro del protocolo diario de higiene dental del paciente. Dentro de las vistas anuales de control ortodóncico es recomendable que los pacientes se hagan también higienes dentales profesionales para ayudarle a mantener la salud general de su boca.

Existen dos maneras de limpiar los retenedores fijos. Por un lado, los retenedores fijos son limpiados con cada cepillado dental. Para ello, el paciente tiene que incidir especialmente en la zona donde está colocado el alambre. Esto se debe a que la barra dificulta la acción del cepillado, por lo que es habitual que tiendan a acumularse la placa bacteriana y el sarro. Adicionalmente, se deberá usar seda dental una vez al día. Por otro lado, los retenedores fijos también son limpiados en las higienes bucodentales profesionales que se hace el paciente en la clínica dental.

En lo que respecta a los retenedores removibles, su limpieza es igualmente sencilla. Cada mañana, después de haberlos usado durante la noche, el paciente deberá lavarlos con agua tibia y jabón neutro. Además, una vez a la semana, se recomienda sumergir los retenedores en un vaso con agua y una pastilla efervescente para limpiar prótesis dentales. Para cuidar correctamente de los retenedores removibles se recomienda limpiarlos diariamente (preferentemente cada vez que se retiran) con un cepillo suave, agua tibia y un jabón neutro. Por último, es recomendable que una o dos veces por semana coloques tus retenedores en un bol con agua e introduzcas una pastilla limpiadora de prótesis dentales.

Consejos Adicionales

  • Quítate los retenedores con cuidado: trata de alternar el lado por el que te quitas los retenedores removibles. Si los retiras siempre del mismo lado, pueden desgastarse en exceso y romperse.
  • Ten precaución al morder ciertos alimentos: los alimentos muy duros y los movimientos de palanca (aquellos que se realizan para comer manzanas o bocadillos a mordiscos, por ejemplo) pueden hacer que el retenedor fijo se despegue.
  • No comas con los retenedores removibles: además de ser poco higiénico y muy incómodo, comer con los retenedores removibles contribuye a que estos se rompan y pierdan su transparencia. El agua es lo único que se puede ingerir con los retenedores removibles puestos.
  • Si se rompen, cámbialos: reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste. Por ejemplo, cuando veas unos pequeños agujeros en la zona de los molares. Así evitarás que pierdan su eficacia o, peor aún, que se rompan de repente y tengas que estar unos días sin ellos (hasta que acudes a la clínica y te confeccionan unos nuevos). Estar unos días sin ellos puede hacer que tus dientes se muevan.
  • Acude al ortodoncista periódicamente: aunque te hayan retirado la ortodoncia, es necesario que sigas acudiendo a revisiones.

¿Los retenedores duran para siempre?

Un retenedor removible puede durar entre 1 y 5 años, dependiendo del uso y cuidado. Los retenedores fijos no se “cambian” como tal, pero es importante revisarlos en consulta regularmente. En lo que respecta a los retenedores removibles, hay que tener en cuenta que, al ser llevados todas las noches, sufren cierto desgaste. Esto es especialmente patente en personas bruxistas o que tienden a apretar los dientes. Si se rompen, reemplaza tus retenedores removibles por unos nuevos cuando notes un excesivo desgaste.

Mal aliento y retenedores

Los retenedores dentales, ya sean fijos o removibles, pueden contribuir al mal aliento si no se mantienen limpios y cuidados adecuadamente. Acumulación de placa: Los retenedores pueden acumular placa bacteriana, al igual que los dientes. Limpieza deficiente: Es esencial limpiar regularmente los retenedores siguiendo las recomendaciones de tu ortodoncista o dentista. Higiene oral general: Además de cuidar tus retenedores, mantener una buena higiene oral en general es importante para prevenir el mal aliento. Si experimentas mal aliento persistente a pesar de mantener una buena higiene oral y cuidar adecuadamente tus retenedores, es importante consultar a un dentista u ortodoncista.

El uso de retenedores es crucial para mantener la alineación de tus dientes y asegurar resultados duraderos tras un tratamiento de ortodoncia. Los retenedores son dispositivos pasivos. Es decir, su función principal no es mover los dientes, sino evitar que estos se desplacen hacia direcciones no deseadas.

Siguiendo las indicaciones de tu ortodoncista al pie de la letra, podrás asegurar el mayor beneficio para tu salud dental y disfrutar de una sonrisa perfectamente alineada y duradera.

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