La historia de la odontología en España es un relato fascinante de evolución, adaptación y progreso científico. Desde los primeros sacamuelas hasta los avances más recientes de la odontología contemporánea, este campo ha experimentado una transformación notable a lo largo de los siglos.

Instrumentos dentales antiguos y modernos muestran la evolución de la odontología.
Primeros Pasos y la Regulación Inexistente
La etapa más larga de la odontología en España transcurrió de forma muy pintoresca, pues la regulación de los estudios profesionales era apenas inexistente. En el siglo XIX no cambiaron mucho las cosas, o al menos no cambiaron tanto como se esperaba, pues ya en los Estados Unidos habían comenzado a proliferar escuelas independientes de Odontología, la primera en Baltimore, en el año de 1840.
No fue hasta 1875 que se creara un título con nombre propio, cuando el 4 de junio de ese año firma el Rey Alfonso XII el Decreto que instituye el título de «Cirujano-Dentista», que constituía una profesión independiente, si bien en su cuarto artículo recogía la inexistencia de algún centro para adquirir los conocimientos necesarios para su desempeño. Aunque prometía que se crearía dicho centro o escuela en algún momento, lo cierto es que jamás se llevó a cabo.
Durante veinticinco años, los aspirantes a dicho título se examinaron en la antigua Facultad de Medicina de Madrid y habiendo demostrado conocimientos teóricos, su pericia realizando una extracción dental -en un cadáver- y la construcción de una prótesis, se titulaban de flamantes «Cirujanos-Dentistas».
Estudios Universitarios y la Intervención de Florestán Aguilar
Tuvo que dar un giro esta situación y fue por obra de don Florestán Aguilar, dentista influyente en cuanto que lo era de la Real Casa, y consiguió que la Reina regente, Doña María Cristina, intercediera ante su gobierno para que tomaran en cuenta las razonables sugerencias de su dentista. El 21 de marzo de 1901 la Odontología cumplía el sueño de verse en aulas universitarias, concretamente en un altillo de la vieja Facultad de Medicina.
Sin embargo, pese a la buena salud que gozaba en el lugar que le correspondía, surgieron partidarios de que se transformara en una especialidad médica, con dos bandos enfrentados y capitaneados por el mismo Aguilar y por don Bernardino Landete. Sería después de nuestra guerra civil cuando la nueva titulación sufriera otro giro importante.

Portada del libro "Historia de los dientes y los dentistas" de José Ramón Alonso.
De Escuela de Odontología a Escuela de Estomatología
A partir de un decreto de fecha 7 de julio de 1944, que marcaba la ordenación de algunas Facultades universitarias, entre ellas la de Medicina, se consideraba entre las especialidades médicas la de la Estomatología y así, el 25 de febrero de 1948 la antigua «Escuela de Odontología» pasaba a denominarse «Escuela de Estomatología». Ahora, reconstruida de sus ruinas pues sin haberse llegado a inaugurar fue derruida durante los bombardeos de la contienda, ingresarían licenciados y doctores en Medicina para, en lo sucesivo, ejercer como tales médicos especialistas.
Sin embargo, lo que parecía una situación definitiva, vino a cambiar como consecuencia de lo que advertíamos en las primeras líneas. Y así, el 17 de marzo de 1986 se creaba la Ley 10/86 sobre Odontólogos y otros profesionales relacionados con la salud bucodental (Protésicos e Higienistas Dentales), con un título de «Licenciado en Odontología» que establecía el Ministerio de Educación y Ciencia el 11 de abril. Por esta Ley, las Escuelas de Estomatología quedaban transformadas en Facultades de Odontología.
Curiosamente se volvía a una situación parecida a la de principios del siglo, en la que se abrió un gran debate en nuestra profesión entre los defensores de la formación Estomatológica y los partidarios de los estudios de Odontología. Sin embargo, en esta ocasión las prioridades del proceso de convergencia con Europa y las tendencias generales en el mundo más avanzado impusieron el modelo odontológico, con el que, por otra parte, se han alcanzado los mayores avances científicos y tecnológicos de la moderna Odontología.
!Evolución de la odontología!
Evolución de los Estudios en Odontología
Los estudios en Odontología han evolucionado en estos 25 años en consonancia con los cambios en la sociedad y con los avances científicos y tecnológicos tanto de las ciencias de la salud como de los métodos docentes de la formación universitaria. En 1986 comenzó el primer plan de estudios de Odontología como licenciatura independiente de Medicina, con una duración de cinco años.
Desde entonces, la evolución de los distintos planes de estudios ha tratado de mejorar la formación odontológica de nuestros estudiantes, sin descuidar los contenidos básicos y médicos fundamentales en una carrera moderna en ciencias de la salud. Uno de los aspectos que más ha evolucionado en estos 25 años, han sido nuestros métodos docentes. Sobre todo a través de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y computación.
Hemos pasado de una enseñanza basada fundamentalmente en clases magistrales, a una enseñanza donde combinamos eficazmente las clases, los seminarios, el aprendizaje dirigido utilizando tecnologías virtuales y donde nuestros estudiantes aprenden no solo de las enseñanzas directas de los profesores, sino mediante la combinación de muy diversas fuentes de información.
El uso eficaz de los fondos de nuestras bibliotecas y sobre todo el manejo de las bases de datos electrónicas, tanto dentro del propio centro, como mediante su acceso remoto mediante internet, permite a los estudiantes acceder de un modo inmediato a la información relevante. La formación odontológica moderna exige unos fundamentos científicos sólidos, por lo que es fundamental el desarrollo de la investigación en nuestras facultades.
Nuestros profesores no son meros transmisores de información sino que crean el conocimiento a través de los avances científicos y tecnológicos que llevamos a cabo en nuestros laboratorios.
Adaptación a Europa
La adaptación de nuestros planes de estudio al Espacio Europeo de Educación Superior nos ha exigido adaptar la infraestructura de nuestros espacios docentes y nuestras metodologías educativas. Nuestros estudios de Grado se fundamentan en la adquisición de competencias.
Nuestra labor docente en las Facultades de Odontología no acaba con la formación de los odontólogos, sino que disponemos de programas de postgrado que abarcan todas las especialidades de la Odontología moderna, así como de programas de doctorado que nos permiten formar los futuros docentes e investigadores. Estas clínicas postgraduadas son, además, la punta de lanza en el desarrollo y utilización de la última tecnología disponible para la práctica profesional.
En esta labor nos hemos adaptado a las nuevas tecnologías y métodos docentes, así como a la legislación y necesidades sanitarias de nuestra moderna sociedad.
| Hito Histórico | Año | Descripción |
|---|---|---|
| Creación del título "Cirujano-Dentista" | 1875 | El Rey Alfonso XII instituye el título, pero sin centros de formación. |
| Odontología en aulas universitarias | 1901 | Florestán Aguilar logra que la odontología se imparta en la Facultad de Medicina. |
| Escuela de Estomatología | 1948 | La antigua "Escuela de Odontología" se transforma en "Escuela de Estomatología". |
| Ley 10/86 | 1986 | Se crea la Ley sobre Odontólogos y se establece el título de "Licenciado en Odontología". |
El Legado de la Odontología
“Los dientes son la parte más resistente de nuestro cuerpo y se convierten en auténticas cápsulas del tiempo”. Con esta afirmación José Ramón Alonso, neurocientífico y divulgador, nos presenta su último libro “Historia de los dientes y los dentistas”. Sus páginas nos proponen un viaje tan fascinante como riguroso en el que podemos conocer desde los primeros sacamuelas hasta los avances más recientes de la odontología contemporánea.
“Me parece que es un ámbito relativamente desconocido y confío en que este libro sea una aportación útil”, explica Alonso, cuya aproximación al mundo dental, confiesa en una entrevista concedida a Dentalia, surgió casi por azar, en el marco de un proyecto de investigación multidisciplinar sobre la apnea del sueño. Desde entonces, la curiosidad inicial fue derivando en una profunda investigación documental, guiada por su vocación divulgadora.
El libro, cuidadosamente estructurado, combina una primera parte más divulgativa con capítulos dedicados a los principales hitos científicos, técnicos y sociales de la odontología. Uno de los aspectos más sorprendentes del trabajo fue observar “como en un momento determinado, relacionado con el desarrollo de una odontología científica y con nuevas ideas sobre el comportamiento y sobre la cultura que incorpora la ilustración, de repente aparece la sonrisa y con cierta polémica al principio, pero luego convertida en un símbolo de salud, de bienestar, de felicidad. Pero eso ha sido un cambio importante a lo largo de los siglos”, relata el autor.
El avance técnico también ocupa un lugar central en la obra. Desde los tornos manuales prehistóricos hasta los actuales equipos de precisión, “es fascinante cómo se han incorporado nuevos métodos, nuevos materiales, nuevas herramientas”, afirma Alonso. Uno de los momentos clave de esta evolución fue el tránsito de la figura del sacamuelas, popular en las ferias y los cuadros del Siglo de Oro, hacia el dentista como profesional sanitario.
“Con Pierre Fauchard, la odontología se convierte en un tema científico. Ese es un cambio fundamental”, sostiene. También resalta otro hito decisivo como es “la incorporación de la anestesia en la que los odontólogos han tenido un papel fundamental”.
Pero “Historia de los dientes y los dentistas” no se limita a contar la historia de una especialidad médica. Explora también cómo, a través del estudio de los dientes, se puede conocer la historia de la humanidad. “Sabemos cosas como su alimentación, las enfermedades que sufrían, en qué ambiente se movían…”, comenta. El autor considera que estamos asistiendo a una verdadera revolución científica. “Hemos avanzado más en los últimos 20 años que en los 2.000 anteriores”, destaca. En este contexto, la odontología se beneficia de los progresos en radiología, biotecnología o medicina regenerativa.