El ronquido es un sonido respiratorio ronco y fuerte que se produce cuando, durante el sueño, el aire pasa por los tejidos relajados de la nasofaringe (garganta) y hace que estos vibren. Se trata de un problema común, que casi todas las personas sufren en algún momento, pero que, en algunos casos, puede volverse crónico.
Los ronquidos afectan, principalmente, a hombres generalmente obesos. Cuando las apneas del sueño son frecuentes, el paciente refiere somnolencia diurna, cansancio e irritabilidad. Los ronquidos siempre llaman la atención cuando el paciente duerme acompañado. Los ronquidos son motivo frecuente de problemas con la pareja.
En algunos casos, el ronquido se puede producir ya en niños, sobre todo si tienen las amígdalas o adenoides engrosadas. El ronquido es un problema común que afecta a millones de personas en todo el mundo.
El ronquido es el resultado de la vibración de los tejidos blandos de la garganta y la parte posterior de la boca mientras respiramos durante el sueño. Entender sus causas es el primer paso para encontrar una solución adecuada. El ronquido ocurre cuando el aire no fluye de manera libre a través de las vías respiratorias durante el sueño, provocando que los tejidos de la garganta vibren.
La mayor parte de los roncadores son hombres que normalmente han empezado a roncar en la adolescencia. El ronquido se produce en casi un 20% de la población adulta.

Causas Comunes de los Ronquidos
Existen una serie de características comunes en las personas que roncan, siendo las más frecuentes:
- Obstrucciones nasales (pólipos, desviación de tabique).
- Engrosamientos de úvula (“campanilla”), paladar blando, adenoides o amígdalas.
- Anomalías anatómicas que causen en una obstrucción de la vía aérea superior.
- Depósitos grasos en las paredes de las misma, típico de las personas obesas.
El denominador común a todas estas situaciones es la existencia de un estrechamiento permanente o funcional que puede tener lugar a diversos niveles de la vía aérea superior, produciéndose una vibración intensa sobre las paredes de la faringe, la cual se transforma en el sonido que nosotros percibimos como ronquido.
En muchos casos la obstrucción es debido al cierre de la vía respiratoria superior, es decir, del espacio comprendido entre el paladar, la campanilla o úvula, la amígdala y la lengua, debido a un excesivo tamaño de una o varias de estas estructuras. La causa más frecuente de obstrucción o bloqueo nasal es la hipertrofia o tamaño exagerado de los cornetes nasales.

Pero ¿qué son los cornetes nasales? Los cornetes son unas estructuras alargadas, en forma de tubo, que están en la parte inferior de la nariz. En otros casos son pacientes con rinitis alérgica (tienen alergia en la nariz).
Asimismo, pueden afectar a las vías respiratorias y causar ronquidos factores como los siguientes:
- La anatomía de la boca: Tener un paladar blando bajo y grueso puede estrechar las vías respiratorias, así como un bajo tono muscular en los músculos de la garganta y la boca. También en el caso de que el tejido triangular que cuelga del paladar blando (úvula) esté alargado, puede obstruirse el flujo de aire y aumentar la vibración.
- Tener un cuello muy corto: Igualmente, puede ocurrir que exista en esta área acumulación de grasa debido al exceso de peso.
- Ingerir alcohol: El alcohol relaja los músculos de la garganta y disminuye las defensas naturales contra la obstrucción de las vías respiratorias. Puede ser especialmente nocivo si se consume antes de irse a dormir.
- Padecer problemas nasales: Tanto la congestión nasal crónica como el tabique nasal desviado obligan a un esfuerzo excesivo para respirar por la nariz, lo que produce una presión negativa en la faringe que favorece su cierre.
- No dormir el número adecuado de horas: No descansar lo suficiente podría provocar una mayor relajación de la garganta.
- La postura que se adopta al dormir: Generalmente, los ronquidos son más frecuentes y fuertes al dormir boca arriba, ya que el efecto de la gravedad sobre la garganta estrecha las vías respiratorias.
- Padecer alergias.
- Obesidad.
Además, la relajación del tejido estrecha las vías respiratorias altas, lo cual incrementa la posibilidad de que se genere este aleteo ya que, cuanto mayor es el estrechamiento, más fuerza genera el flujo de aire y más intensa es la vibración del tejido. A su vez, ello produce un ronquido más sonoro. En algunos casos, los ronquidos pueden volverse crónicos.
Factores de Riesgo
Los factores que aumentan la predisposición a roncar son:
- Ser hombre
- Tener más de 50 años.
- Tener antecedentes familiares de ronquidos o de apnea obstructiva del sueño. Con frecuencia, el ronquido es hereditario.
- Padecer obesidad o sobrepeso. Las personas con exceso de peso tienen más probabilidades de roncar, sobre todo cuando, como decíamos, hay acumulación de grasa en el cuello o en el estómago.
- Consumir alcohol u otros sedantes. Ambas sustancias relajan los músculos de la garganta, lo que incrementa el riesgo de roncar.
- Sufrir congestión nasal crónica.
- Tener la mandíbula inferior pequeña o retraída.
- Anomalías que pueden bloquear el flujo de aire como, por ejemplo, un tabique nasal desviado, pólipos nasales, lengua o amígdalas hipertrofiadas o velo del paladar largo y suave.
- En las mujeres, la menopausia o el embarazo.
Tipos de Ronquidos y Apnea del Sueño
Existen diversos tipos de ronquidos:
- Ronquido simple: Es esporádico y de sonoridad leve. No implica riesgo para la salud.
- Ronquido moderado: Más frecuente y sonoro, no afecta el descanso del roncador, pero sí al de quienes comparten cama o habitación con él.
- Ronquido asociado a otras situaciones como la apnea obstructiva del sueño: Como se comentaba al inicio, se trata de un trastorno respiratorio frecuente y a menudo crónico, que provoca interrupciones en la respiración mientras se duerme debido al cierre de la vía respiratoria superior.
Durante estas pausas, que pueden durar desde unos segundos hasta dos minutos y en las que llegan a producirse treinta o más veces a la hora, el aire no llega a los pulmones. Cuando la persona vuelve a respirar, es habitual que emita un ronquido o ruido fuerte.
Signos de Alerta de Apnea del Sueño
Son signos habituales de la apnea del sueño:
- Ronquidos constantes y muy fuertes
- Pausas en la respiración mientras se duerme, que duran al menos veinte segundos y se repiten cinco o más veces a la hora (a partir de treinta, se considera que la apnea es grave).
Estas pausas pueden ir acompañadas de ronquidos, molestias en el tórax, atragantamiento, sofocaciones o ansiedad intensa.
Al despertar, suele presentarse cansancio y somnolencia y, en ocasiones, confusión, olvidos, irritabilidad y dolores de cabeza.
También puede disminuir el deseo sexual, existir obesidad e hipertensión arterial.
Además del cansancio que produce la falta de sueño reparador, si no se trata a tiempo, la apnea del sueño puede provocar graves problemas de salud, ya que la obstrucción de las vías respiratorias impide que llegue al organismo el oxígeno necesario para su correcto funcionamiento (hipoxia). Entre las posibles complicaciones, se hallan las siguientes:
- Hipertensión.
- Enfermedades cardiovasculares (insuficiencia cardiaca, arritmias…).
- Ictus cerebrales.
- Diabetes.
- Depresión o ansiedad.
- Somnolencia diurna que puede provocar accidentes.
- Retraso en el desarrollo y dificultades de aprendizaje en niños.

Soluciones y Tratamientos para los Ronquidos
Ep.37 Cómo dejar de RONCAR
Los ronquidos simples, que pueden llegar a ser muy molestos para quien comparte cama o habitación con quien ronca, pueden tratarse tomando medidas de modificación del estilo de vida como bajar de peso, evitar el consumo de alcohol o medicamentos que produzcan somnolencia antes de irse a dormir, así como evitar ingerir cenas copiosas. Igualmente, conviene seguir una correcta higiene del sueño, elevar la cabecera de la cama unos diez centímetros y evitar dormir en la postura de decúbito supino (boca arriba).
También puede ser necesario tratar la congestión nasal mediante el uso de descongestionantes o aerosoles nasales, o recurrir a medidas de venta libre que ayuden a dilatar las fosas mientras se duerme como las tiras o discos nasales.
Por otra parte, es necesario descartar que exista apnea del sueño. De confirmarse la existencia de esta enfermedad respiratoria, el tratamiento puede consistir en:
- Uso de dispositivos dentales: Son prótesis que se introducen en la boca durante el sueño para mantener la mandíbula hacia adelante y, de esta manera, las vías respiratorias abiertas.
- Presión positiva continua en la vía respiratoria superior (CPAP): Se trata de un sistema de ventilación mecánica que consiste en la colocación, mientras se duerme, de una mascarilla nasal conectada a una pequeña máquina que bombea oxígeno. De esta manera, llega de manera constante a las vías respiratorias un flujo suave de aire, el cual ejerce una presión que mantiene abiertas las vías respiratorias.
- La cirugía de las vías aéreas superiores: Algunas de las posibles intervenciones consisten en la extracción de tejido sobrante en la garganta, la corrección de problemas en la estructura de la cara, la creación de una apertura en la tráquea o la extirpación de las amígdalas y las glándulas adenoides.
Los dispositivos de avance mandibular suponen una alternativa no invasiva para tratar el ronquido. Consisten en dispositivos a modo de “fundas dentales” que se utilizan mientras se duerme y que producen un adelanto de la mandíbula con respecto al maxilar superior, ensanchando con ello la zona retrolingual. De esta manera, pueden hacer desaparecer el ronquido y las apneas mientras se utilizan por la noche.

Recomendaciones Adicionales
- Si el ronquido empeora al dormir “boca arriba” hay que procurar evitar esa posición. Un remedio muy simple, pero eficaz, consiste en introducir dos bolas de tenis en una bolsa de tela. Los extremos superior e inferior de esta bolsa serán a su vez fijados mediante dos imperdibles al dorso de la prenda con la que se duerme.
- En ocasiones puede ser suficiente elevar hasta 45 grados la cabecera de la cama.
- El aire seco puede irritar y en ocasiones inflamar la mucosa nasal, por lo que puede ser útil instalar un humidificador en el dormitorio.
- Algunas comidas contienen sustancias (alergénos) que causan reacciones alérgicas y que pueden contribuir a estrechar las vías aéreas. Aunque la identificación de estas sustancias pueda ser un proceso laborioso, el esfuerzo vale la pena. Para ello se debe de anotar cada día, a lo largo de tres o cuatro semanas, lo que se come (desayuno, comida y cena) y la severidad del ronquido.
- El alcohol tiende a producir la relajación de la musculatura de la faringe, haciendo que vibre al pasar el aire y provocando el ronquido. Hay que evitar la bebida de sustancias alcohólicas al atardecer.
- El uso de ciertos medicamentos usados para dormir (benzodiacepinas) empeora el ronquido y la severidad de la apnea del sueño.
- El tabaco reseca la mucosa de las vías aéreas, inflamándolas. Es necesario tratar de no fumar.
- Puede ser útil elevar la cabecera de la cama o usar más de una almohada.
- La cirugía puede ser una alternativa, sobre todo si existe algún tipo de anomalía anatómica que predisponga al ronquido, como por ejemplo una desviación de tabique nasal o un engrosamiento de la úvula y paladar blando. Desde hace algunos años existen técnicas quirúrgicas poco invasivas, que pueden ser realizadas bajo anestesia local y que tienen una recuperación postoperatoria rápida.
Si los ronquidos persisten y afectan tu calidad de vida o la de tus seres queridos, es importante buscar ayuda profesional. Los especialistas pueden ofrecerte un diagnóstico preciso y tratamientos personalizados para solucionar este problema.