La salsa romesco es uno de los acompañamientos clásicos de la cocina catalana. Originaria de Tarragona, esta receta es típica en las calçotadas, las parrilladas de calçots o cebolletas que se han hecho cada vez más populares y que ya no solo se disfrutan en Cataluña. Siendo estrictos, la salsa de los calçots es la salvitxada, una variante muy similar, pero es la romesco la que se ha hecho 'famosa'.
Lo bueno de la salsa romesco es su versatilidad: resulta ideal para acompañar las cebolletas asadas, pero también una parrillada de verduras; el pescado o la carne al horno, a la plancha o a la brasa; o un arroz o pasta cocidos.

Hoy, dentro de nuestro curso de cocina toca explicar cómo hacer la salsa romesco. La cosa no está muy clara, pero parece que su precursor fue un plato marinero (la romescada precisamente) muy típico de la costa de Tarragona cuya base es un sofrito con tomate, ñora, pimentón y frutos secos. Un primer paso sería separar el sofrito hasta convertirlo en una picada, y finalmente, en una salsa para aliñar pescados y verduras. ¿O fue al revés? Una salsa que se fue integrando en el plato como una picada hasta convertirse en un sofrito. ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?
Ingredientes para la Salsa Romesco
En primer lugar, debes seleccionar la salsa romesco ingredientes:
- 2 tomates grandes maduros
- 2 ñoras
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 75 g de almendras peladas
- 50 g de avellanas
- 50 g de nueces
- 2 rebanadas de pan
- 75 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de vinagre de Jerez
- Sal y pimienta al gusto
- Pimentón rojo dulce
- Una punta de guindilla (opcional)
Preparación de la Salsa Romesco
SALSA ROMESCO CASERA | Cómo hacer una salsa casera deliciosa
A continuación, te descubrimos cómo hacer salsa Romesco:
- Rehidratar las ñoras: El día anterior, sumerge la ñora en un vaso lleno de agua, o al menos unas 4-5 horas. Una vez bien remojadas, les sacamos las pepitas y reservamos la piel con la carne.
- Asar los ajos: Asa los ajos. A mí me gusta asar las cabezas enteras, porque quedan mejor que los dientes sueltos. Los que sobren los puedes guardar para otras preparaciones. En un tarrito en la nevera duran semanas sin problema. Para asarlos, corta la parte de arriba de la cabeza, coloca sobre un trozo de papel de aluminio, espolvorea con sal y añade un hilito de aceite de oliva. Cierra muy bien e introduce en el horno, precalentado a 175ºC, con calor arriba y abajo, a media altura, durante unos 40 minutos. Sabrás que están suficientemente hechos cuando, al apretar levemente, notes que los ajos ceden, que están blandos. Pasado ese tiempo, saca y deja templar.
- Asar los tomates: Puedes hacerlo a la vez que los ajos. En mi caso, ya tenía los ajos asados, por eso asé solo los tomates. Lava, haz dos cortes en cruz en la parte inferior y coloca boca abajo en una fuente untada con aceite de oliva. Hornea a media altura, en el horno precalentado a 180ºC durante 20-30 minutos, según su tamaño. Cuando estén blanditos, saca y deja templar.
- Tostar el pan y preparar los ingredientes: Tuesta el pan, prepara la pulpa de los ajos asados y retira las pepitas y la piel de las ñoras raspando con un cuchillo.
- Triturar los ingredientes: Pon la carne de las ñoras, junto con los ajos, la pulpa de los tomates, las avellanas y las almendras en un robot. Añade el pimentón, un poquito de sal, el vinagre y el aceite de oliva. Tritura unos 3-5 minutos, hasta que la salsa esté emulsionada. Finalmente añadimos una cucharadita de pimentón rojo dulce, sal y una punta de guindilla para darle un toque picante.
→ Puedes hacer una versión rápida asando los tomates y dientes de ajo en el microondas. Recuerda hacer el corte en cruz en la base de los tomates y cortar la parte de arriba de los ajos (en este caso, pon los ajos sueltos).
→ Es importante que los frutos secos estén tostados, sin sal y pelados. Si están crudos, tuesta en una sartén sin aceite durante unos minutos, hasta que se doren. Ojo, si se tuestan demasiado, amargan.
Finalmente, una vez fríos los tomates y los ajos, ponemos todos los ingredientes en un vaso de batidora: el aceite de oliva virgen extra, el vinagre, los tomates, los ajos, las ñoras, los frutos secos, el pan y batimos a velocidad media.

Consejos Adicionales
- Es importante el ir probando la salsa y rectificando de pan, sal, vinagre o aceite. La salsa debe quedar con una buena consistencia, ni muy aceitosa ni muy granulada, y con un ligero sabor avinagrado pero sin pasarse.
- Si ponemos demasiadas almendras quedará la salsa blanquecina. No queda mal de sabor pero no luce en el plato.
- Para utilizarla en las calçotadas, nosotros en casa la preferimos más ligera, con algo más de tomate, que quede menos espesa para poder untar los calçots sin problemas.
- → Puedes servir la salsa fría o templada.
- → Según el uso de la salsa, puede ser más densa o más ligera. Para que aligerarla, podemos usar un tomate más (o tomates más grandes); y para espesarla, poner algo más de pan.
- → Se conserva durante una semana en un tarro hermético en la nevera. También puedes congelarla.
Cómo Maridar la Salsa Romesco con Vinagre de Jerez
Maridar vinagre de Jerez con salsa Romesco es muy sencillo. En realidad, el Romesco lleva, aproximadamente, un 10% de vinagre en relación al aceite. Su acidez convierte una salsa que podría ser un tanto grasa y dulzona en una salsa con un punto de acidez. Si además de acidez quieres aportar matices aromáticos ricos, como por ejemplo a frutos secos, que casan muy bien con los ingredientes de la receta y suman complejidad y longitud en boca, debes optar por un vinagre de más calidad, como un Vinagre de Jerez.
Usos de la Salsa Romesco
La salsa romesco, con todas sus variantes, es un todoterreno para pescados y verduras. Tanto nos puede servir para aliñar una buena ensalada de escarola con pesca salada y arbequinas (xatonada), como para comer con las cebolletas tiernas asadas(calçots) en las calçotadas, o para acompañar una escalivada o buena parrillada de verduras. Por supuesto, también para cualquier pescado a la plancha o a la parrilla y de base, como picada, para ese excelente plato marinero que son las romescadas.
Con tan solo pan ya la podrás disfrutar. Sin embargo, tienes varios alimentos que combinan con este unto. Puedes ponerla sobre verduras asadas como coliflor asada, brócoli, patatas asadas, coles de Bruselas, puerros, espárragos, calabacines, patatas y hasta con brochetas de verduras mixtas.
Muchas personas la utilizan como condimento para empapar las patatas fritas. Puedes mezclarla con pasta casera o fideos. Y también combina con bocadillos.
- Pasta: aunque hay muchos amantes de la pasta que no quieren cambiar las salsas tradicionales como Napolitana o Boloñesa, con el romesco potencias un sabor único.
- Los tacos: el romesco como salsa para tacos es bastante suave pero destaca.
- Sopa: consigue espesar una sopa de verduras y crear una textura más firme.
- Hamburguesas.
Recetas con Salsa Romesco
Son varias las recetas con salsa de romesco que puedes realizar:
- Colita de rape: Con cuatro colas de rape, alubias y esta deliciosa salsa tienes este plato de primera. Cocina el rape al horno y luego añade los condimentos.
- Pollo con verduras al ajillo: En 15 minutos tienes esta receta. Corta las pechugas de pollo por la mitad. Abre cada mitad del pollo tipo mariposa. Cocínalas en una sartén con un poco de ajo y aceite durante ocho minutos. En la sartén, donde has dejado en reserva las pechugas, añade las verduras. Una vez hecha nuestra famosa salsa, ponla al final.
