¿Por Qué Sangran las Encías? Causas, Prevención y Posible Relación con el Cáncer

El sangrado de encías es un problema común que afecta a muchas personas. Según un estudio publicado por GSK, el 40% de la población sufre problemas de encías. Aunque es común, no hay que restarle importancia, ya que puede ser una señal de alerta de diversas afecciones, desde una simple inflamación hasta enfermedades más graves como el cáncer.

Causas Comunes del Sangrado de Encías

Si sangran las encías es porque nos están avisando de la presencia constante de inflamación, muchas veces de causa bacteriana. Las encías sangrantes se producen cuando hay una alteración en el equilibrio de las bacterias de nuestra boca. Sucede habitualmente por el acúmulo de placa.

1. Gingivitis

La gingivitis es la causa más frecuente de sangrado de las encías. Esta enfermedad periodontal produce una inflamación de las encías y suele suceder por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes. Si la gingivitis no se trata correctamente, puede derivar en una periodontitis, conocida popularmente como piorrea. Además de la inflamación y el sangrado de la encía, la acumulación de sarro afecta a los huesos y tejidos encargados de mantener los dientes.

La falta de higiene oral es la principal causa por la que se acumulan la placa y el sarro en nuestra dentadura. Es necesario cepillarse correctamente los dientes después de cada comida. También asegurarnos de que pasamos el cepillo por la cara interna de los dientes y entre ellos, pues es donde más placa se suele acumular.

2. Otras Causas

Además de la falta de higiene oral, el sangrado de las encías se puede producir por otras causas:

  • Pacientes que llevan ortodoncia.
  • Un implante en mal estado o la mala posición de las prótesis dentales.
  • Cepillarse los dientes fuerte o de forma agresiva.
  • Cambios hormonales, como los que suceden durante la pubertad, la menstruación o el embarazo.
  • Pacientes con diabetes, anemia, hepatitis, cáncer o leucemia.
  • Factores genéticos.
  • Cardiopatía, el estrés, el bruxismo o la toma de determinados medicamentos.

Técnica correcta para el cepillado de dientes | Oral B LT

¿Qué Hacer Si Te Sangran las Encías? Remedios y Tratamientos

Si quieres evitar que sangren las encías, lo primero es averiguar la causa. Si el sangrado es leve y ocasional, bastará con usar un dentífrico o enjuague bucal específico para las encías. Si el sangrado es abundante y habitual, puede deberse a un problema más grave, por lo que lo más recomendable es acudir a una cita con nuestros expertos en periodoncia.

Ellos serán los encargados de realizar un examen a tus encías y de medir la profundidad que ha alcanzado el sarro con una sonda especial. Si no se han sufrido complicaciones más graves, como una disminución del hueso o la movilidad de algún diente, bastará con hacer una limpieza profesional para eliminar el 100% de la placa acumulada y mejorar el tejido inflamado. Con todo ello, se conseguirá reducir notablemente el sangrado de las encías.

La Importancia de la Higiene Dental

Un síntoma de que esa salud no es correcta es el sangrado de las encías, ya sea durante el cepillado o espontáneamente, de forma prolongada en el tiempo. Las encías sangran principalmente por una mala higiene dental. La gingivitis es una enfermedad periodontal que cursa con inflamación de las encías y sangrado que, con el adecuado tratamiento, puede revertir.

Una mala higiene bucal es la principal causa de esta enfermedad, pese a que también hay otros factores influyentes como “enfermedades relacionadas con la tensión, la diabetes, el corazón, epilepsia, por algunos medicamentos o cambios hormonales por el embarazo”. Por ello, la clave reside en una adecuada limpieza bucodental. Sin embargo, tanto para prevenir su aparición como impedir que vuelva la inflamación, el secreto se encuentra en nuestras manos.

Es la higiene diaria que realizamos de nuestros dientes y encías la que va a servir como mejor tratamiento preventivo. Es bueno que el dentista/higienista te enseñe unas pautas personales para la higiene de cada uno. Puede influir la forma de cepillar los dientes, ha de ser suave, no fuerte. El uso de cepillos duros, es decir, de fuerte resistencia de las cerdas, puede favorecer también el sangrado.

Consejos para Prevenir el Sangrado de Encías

Antes de llegar a esta situación, les dejamos unos consejos para prevenir llegar a más:

  • ¿Cuándo me cepillo? Después de cada comida: es necesario que el cepillado dure unos 3 minutos, y preferiblemente con un dentífrico con flúor.
  • Evite que el cepillado sea realizado de forma brusca, ya que puede causar daños en la encía, y se aconseja utilizar un cepillo de cerdas o filamentos suaves y finos realizando movimientos circulares alrededor de cada pieza e insistiendo en la unión diente-encía. El ángulo del cepillo debe ser de 45º entre diente y encía para una mayor efectividad.
  • Limpie todas las caras del diente: use un hilo dental y cepillos interdentales para eliminar los posibles restos de comida que quedan entre las piezas y que, al endurecerse, pueden actuar como una cuña.
  • Use un colutorio antiséptico: Evite que tenga clorhexidina, ya que éstos colorean el diente si se utiliza de forma prolongada.
  • Visite al dentista de forma regular: haga que acudir al dentista una o dos veces al año se vuelva una rutina, aunque no sufras síntomas claros de alguna complicación. Pida que le hagan, al menos una vez al año, una limpieza dental profesional.
  • Aumente el consumo de alimentos crudos: Masticar alimentos crudos, como frutas y verduras, es un ejercicio que estimula encías y dientes, haciendo que sean sanos y fuertes.

Relación entre Periodontitis y Cáncer

Que la higiene bucodental tiene un impacto directo sobre la salud general de la personas es incuestionable. La periodontitis es una de las principales causas de pérdida de dientes en edad adulta. Por ello, el cuidado de las encías resulta fundamental para prevenir enfermedades como la gingivitis o periodontitis. La conocida enfermedad de las encías es de origen infeccioso y se produce por la acción de las bacterias. Además, caracteriza por provocar inflamación, enrojecimiento o sangrado en las encías. No obstante cabe indicar que estás señales no suelen ser dolorosas, por lo que el problema es que puedan pasar desapercibidas.

La posible relación entre periodontitis y cáncer no es nuevo, si bien ahora se ha dado un paso más en la investigación. Tal como indica la revista Journal of the National Cancer Institute, los investigadores analizaron los resultados tomados obtenidos de un total de 7466 personas -tanto hombres como mujeres- participantes en el estudio de Riesgo de Aterosclerosis en las Comunidades (ARIC) realizado entre 1996-1998 y concluido en 2012.

Las personas implicadas se sometieron a un profundo examen dental. El objetivo, analizar la recesión gingival hasta en seis puntos de todos los dientes. Así, emplearon estas mediciones para definir la gravedad de la enfermedad periodontal. Comparados los datos con los de aquellas personas que no presentaban periodontitis o bien se encontraban en una fase muy leve en el momento del estudio, las conclusiones son claras. Las personas con periodontitis grave o avanzada presentaron hasta un 24% mayor de desarrollar cáncer. Por último, el estudio concluye que no afecta de la misma manera en todos los tipos de cáncer.

Las personas con periodontitis avanzada tienen una probabilidad hasta un 24% superior de desarrollar un tumor, sobre todo en el pulmón o en el tracto colorrectal.

La periodontitis, la ‘enfermedad de las encías’, es una patología de origen bacteriano y fundamentalmente caracterizada por la inflamación y sangrado de las encías. Una enfermedad que, en caso de no ser tratada y más allá de provocar la destrucción de la masa ósea que sustenta las piezas dentales -lo que conlleva la pérdida irreversible de los dientes-, se asocia con distintas patologías muy graves y potencialmente mortales. Es el caso, entre otras, de las enfermedades cardiovasculares y de la diabetes. Y asimismo, de distintos tipos de cáncer. De hecho, un estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Tufts en Boston (EE.UU.) alerta que las personas que padecen periodontitis presentan un riesgo mucho mayor de padecer un tumor, muy especialmente de pulmón o colorrectal.

Como explica Dominique Michaud, directora de esta investigación publicada en la revista «Journal of the National Cancer Institute» «nuestro trabajo es el mayor realizado hasta la fecha para evaluar la asociación entre la periodontitis y el riesgo de cáncer utilizando los historiales dentales para cuantificar la enfermedad de las encías previamente al diagnóstico de cáncer».

Riesgo Duplicado

La relación entre la periodontitis y el cáncer no es, para nada, novedosa. De hecho, ya se han publicado infinidad de estudios en los que se ha constatado que la enfermedad de las encías aumenta, y mucho, el riesgo de distintos tumores. Sin embargo, la gran mayoría de estos trabajos se han basado en la información aportada por los propios pacientes participantes sobre la gravedad, o levedad, de su enfermedad periodontal. No en los historiales dentales elaborados a partir de una evaluación dental profusa y rigurosa. Entonces, ¿es posible que la asociación observada entre la periodontitis y el cáncer sea en realidad el resultado de unos estudios metodológicamente ‘cuestionables’?

Desde la década de los años noventa y hasta la actualidad, señala a ABC José Nart, que es secretario de Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), la evidencia científica está demostrando una relación entre la periodontitis severa o avanzada y un aumento en el riesgo de padecer otras enfermedades como los infartos de corazón, la diabetes, la neumonía aspirativa, y partos prematuros entre otras. Recientemente, «algunas investigaciones observacionales relacionan también la periodontitis con un aumento en el riesgo a padecer cancer, en concreto de pulmón y colorectal. Esta asociación parece que podría deberse a la elevada y continua presencia de mediadores de la inflamación derivados de la agresión bacteriana en la periodontitis», señala de la Universitat Internacional de Catalunya UIC Barcelona.

Para responder a esta pregunta, los autores analizaron los historiales dentales de 7.466 mujeres y varones participantes en el Estudio de Riesgo de Aterosclerosis en las Comunidades (ARIC), ensayo clínico iniciado a finales de los años 90 y concluido en 2012 y en el que, además de llevar a cabo unos exámenes rigurosos de la salud bucodental de todos los participantes, se registraron hasta 1.648 nuevos casos de cáncer.

Los resultados mostraron que, comparados frente a aquellos que no presentaban periodontitis o padecían la enfermedad en grado leve en el momento de su inclusión en el ARIC, los participantes con periodontitis grave -o ‘avanzada’- tuvieron un riesgo hasta un 24% mayor de desarrollar cáncer. Es más; en el caso de aquellos participantes que habían perdido sus piezas dentales -lo que podría ser un signo de periodontitis avanzada- el incremento en la probabilidad de padecer un tumor se elevó hasta el 28%.

Y, exactamente, ¿cuáles son los tipos de cáncer cuyo riesgo se ve incrementado ante una periodontitis grave? Pues sobre todo, el cáncer de pulmón, cuya probabilidad de aparición se ve duplicada en caso de enfermedad periodontal avanzada. Y asimismo, el colorrectal, cuyo riesgo de desarrollo es, igualmente, dos veces mayor.

Como apunta Dominique Michaud, «nuestros hallazgos son particularmente interesantes dadas las evidencias que muestran que los tejidos de cáncer colorrectal contienen bacterias presentes en la cavidad oral, incluidas aquellas bacterias asociadas a la enfermedad de las encías».

Pero, dado que fumar aumenta la probabilidad de sufrir una periodontitis y, a la vez, de desarrollar cáncer de pulmón y colorrectal, ¿es posible que este incremento del riesgo sea una consecuencia directa del tabaco? Pues no. Como indica Elizabeth Platz, co-autora de la investigación, «cuando nos centramos en los datos de los participantes que nunca habían fumado seguimos viendo que la enfermedad periodontal grave se asocia a un mayor riesgo de cáncer de pulmón y colorrectal».

Y llegados a este punto, ¿qué pasó con el resto de tipos de cáncer? Pues que los resultados mostraron un incremento, aun mínimo, del riesgo de cáncer de páncreas asociado a la periodontitis avanzada. No así en el caso del cáncer de mama y próstata y de las enfermedades oncohematológicas -esto es, los cánceres de la sangre, como las leucemias, o de la linfa, como los linfomas-, cuya probabilidad de aparición fue similar para todos los participantes con independencia de que padecieran o no la enfermedad periodontal -leve, moderada o avanzada.

Sea como fuere, y a la luz de las evidencias, ¿puede concluirse que la periodontitis, cuando menos en su fase avanzada, causa cáncer? Pues no. El estudio es de tipo observacional, por lo que solo puede establecerse la existencia de una asociación, que no una relación del tipo ‘causa y efecto’.

Cáncer de Encías

El cáncer de encías es un tipo de cáncer oral que afecta a los tejidos de la encía. Se estima que el 70% de los casos de cáncer oral se detectan en etapas avanzadas, lo que reduce la tasa de éxito del tratamiento. El tabaco es el principal factor de riesgo del cáncer oral, incluido el de encías.

El cáncer de encías no aparece de la nada. La mayoría de las úlceras bucales son benignas y desaparecen en unos días. El cáncer de encías es una enfermedad grave, pero prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Realizar revisiones dentales periódicas puede marcar la diferencia en la detección temprana de enfermedades orales.

Tipos de Cáncer de Encías

La mayoría de los casos de cáncer de encías son carcinomas de células escamosas. Esto significa que el tumor se desarrolla en la capa superior de la mucosa oral. Otros tipos de cáncer son mucho menos frecuentes, como los osteosarcomas, que se desarrollan en los huesos maxilares y crecen hacia las encías, o los melanomas de la mucosa, que suelen ser de color oscuro.

Causas del Cáncer de Encías

El cáncer de encías se desarrolla cuando las células con información genética alterada no son reconocidas por el sistema inmunitario y pueden propagarse sin problemas. Estas células tumorales malignas crecen mucho más rápido que las células sanas, lo que conduce a la formación de la úlcera tumoral. Aún no se sabe exactamente por qué mutan las células. El tabaquismo y el consumo habitual de alcohol son los principales factores de riesgo del cáncer de cavidad oral.

Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer de Encías

Cuando las personas notan algo raro en las encías, suelen acudir primero al dentista para que las examine. Si se han descartado otras enfermedades de las encías o el diagnóstico no está claro, el dentista remite al paciente a un especialista, por ejemplo un otorrinolaringólogo u oncólogo (especialista en cáncer). El primer paso en el diagnóstico del cáncer es tomar una muestra de tejido (biopsia), que se examina en el laboratorio y ya revela si hay células tumorales o no. El médico decide qué exploraciones son necesarias. Tras las exploraciones, el médico clasifica el tumor.

En el caso del cáncer de encías, suele ser necesario extirpar quirúrgicamente el tumor. Dependiendo del estadio, el tamaño y la localización del tumor, puede administrarse radioterapia o quimioterapia antes o después de la cirugía para evitar que el tumor reaparezca.

Pronóstico del Cáncer de Encías

Como la mayoría de los tipos de cáncer, el de encías es curable si se detecta a tiempo. Las posibilidades de supervivencia y curación dependen en gran medida del estadio del tumor y de si ya se han formado metástasis. En general, el cáncer de cavidad oral es curable en un 80-90% de los casos si se detecta en una fase temprana; sin embargo, sólo el 30% de todos los cánceres de cavidad oral se detectan en una fase tan temprana. Cuanto más avanzado esté el tumor, peor será el pronóstico.

Sangrado de Encías: ¿Cuándo Preocuparse?

El sangrado de encías es otra de las afecciones dentales más comunes. Un sangrado pequeño y muy esporádico no debería ser razón para preocuparse, aunque si se da con frecuencia o en cantidades excesivas se recomienda pedir una cita médica. Según el NCI (Instituto Nacional del Cáncer), las encías son el tejido superior e inferior que rodea la base de los dientes. En condiciones normales, estas están perfectamente ajustadas, tienen un color rosado y no sangran.

Otras Causas del Sangrado de Encías

  • Higiene dental inadecuada: Si se realiza con una técnica inadecuada, un cepillo de cerdas demasiado duras y/o con una presión excesiva, puede provocar que nuestras encías sangren.
  • Uso de hilo dental: Este sangrado también puede ser consecuencia del uso hilo dental, aunque esto solo suele ocurrir cuando se empieza a utilizar por primera vez y tiende a desaparecer a los pocos días. Si no es así, conviene consultar al dentista, ya que puede que lo estés utilizando de forma incorrecta o que tengas algún problema de encías.
  • Gingivitis gestacional: Algunas embarazadas desarrollan una afección conocida como «gingivitis gestacional», una inflamación de las encías provocada por los cambios hormonales que puede generar hinchazón, sensibilidad y, con todo ello, sangrado de encías.
  • Medicamentos anticoagulantes: Si estás bajo tratamiento de anticoagulantes, este tipo de medicamentos pueden hacer que las encías sangren con mayor facilidad.
  • Otras causas: Además de las descritas hasta ahora, las encías también pueden sangrar por determinados virus, hongos, lesiones, prótesis o aparatos mal ajustados, infecciones bucodentales, trastornos hemorrágicos o la leucemia, un tipo de cáncer en la sangre.

Pautas para la Prevención del Sangrado de Encías

  • Buena higiene dental: Tener una buena higiene dental es la mejor forma de evitar enfermedades y otros problemas relacionados con la salud oral. Una buena higiene pasa por lavarse los dientes después de cada comida y hacerlo con un cepillo de dureza media y con una técnica más suave y precisa, añadiendo el uso del hilo dental al menos una vez al día.
  • Prótesis dental ajustada: Una prótesis u ortodoncia mal ajustada puede llevar a que las encías sangren, por ello es fundamental asegurarse de su correcta colocación.
  • Dieta sana y equilibrada: Llevar una dieta sana y equilibrada es fundamental para la salud en general, pero también puede ayudar a prevenir el sangrado de encías.
  • Evitar tabaco y alcohol: Ya son conocidas por todos las consecuencias que el tabaco y el alcohol tienen en nuestro cuerpo, pero estas sustancias también son muy perjudiciales para la salud oral.
  • Atención durante el embarazo: Ya decíamos que la gingivitis gestacional es habitual durante la segunda mitad del embarazo, por lo que en este periodo se hace especialmente importante acudir al dentista con regularidad, fundamental para asegurar la buena salud oral.

Tratamiento del Sangrado de Encías

Si no has podido prevenir adecuadamente o si por otros factores, tienes un sangrado de encías frecuente y excesivo, entonces será necesario tratar el problema.

  • Tratamiento periodontal: Si te sangran las encías a causa de una gingivitis o periodontitis, la solución pasa por visitar al odontólogo, quien le realizará un tratamiento específico para cada fase de la enfermedad periodontal. Este procedimiento implica, generalmente, la realización de profilaxis periodontales, detartrajes y/o curetajes (un tipo de limpiezas específicas para pacientes con esta sintomatología).
  • Evitar enjuagues bucales con alcohol: Si padeces de esta dolencia, es importante que evites los enjuagues bucales que contengan alcohol, ya que pueden agravar tu situación.
  • Consultar al médico por medicamentos: Si el uso de medicamentos anticoagulantes o de otro tipo están derivando en un sangrado excesivo de encías, conviene comentarlo con tu médico de cabecera para buscar alguna alternativa.
  • Presión con gasa fría: Si te está sangrando la encía de manera excesiva, se recomienda humedecer una gasa en agua fría y aplicar presión directamente sobre la encía. No se debe tomar aspirina, ya que aumentará el sangrado.

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