Sangrado de Encías: Causas Comunes, Tratamiento y Prevención

¿Te sangran las encías sin razón alguna? ¿O tal vez sangran cuando utilizas hilo dental o te cepillas los dientes? Aunque es normal que aparezca un poco de sangre de manera ocasional tras el cepillado, utilizar hilo dental o incluso morder alimentos, un sangrado persistente de encías no lo es tanto.

El sangrado de encías es un motivo de consulta frecuente en las clínicas dentales. Aunque mucha gente lo normaliza, el sangrado de encías no es algo que debas ignorar.

A continuación, exploraremos las causas más comunes del sangrado de encías, cómo tratarlo y cómo prevenirlo para mantener una buena salud bucal.

Causas Comunes del Sangrado de Encías

Si notas que te sangran las encías con frecuencia, puede que sufras enfermedad de las encías, que es una de las causas más comunes del sangrado de encías. La enfermedad de las encías es una enfermedad que hace que tus encías sangren y se irriten, inflamen o infecten.

Las encías sangrantes se producen cuando hay una alteración en el equilibirio de las bacterias de nuestra boca. Sucede habitualmente por el acúmulo de placa.

La etapa temprana de la enfermedad de las encías se conoce como gingivitis y si no se trata, puede convertirse en una infección de etapa posterior llamada periodontitis, que puede causar daños permanentes en tus dientes y encías.

La principal causa del sangrado de encías es una higiene bucal deficiente. Millones de bacterias merodean por nuestra boca. Muchas de ellas son buenas y cumplen una función importante para la digestión. Otras, sin embargo, son perjudiciales. Cuando hay un desequilibrio bacteriano en la cavidad bucal y las bacterias dañinas se imponen, se produce una inflamación.

Una inadecuada limpieza dental es la principal causa del sangrado de las encías espontáneo ya que produce la inflamación del tejido por causa de la acumulación de placa bacteriana. Esta placa es la principal causa de la aparición de caries, pero también puede dar pie a las enfermedades periodontales.

Las bacterias son las responsables del sangrado de encía pero hay factores locales que pueden favorecer un mayor acúmulo de éstas: la respiración oral (más habitual con la mascarilla), una incorrecta posición de los dientes, las caries o las restauraciones defectuosas.

Además de la falta de higiene oral, el sangrado de las encías se puede producir por otras causas. Los pacientes que llevan ortodoncia suelen padecer esta enfermedad a menudo. Un implante en mal estado o la mala posición de las prótesis dentales también pueden ocasionar una inflamación en las encías.

Aun así, el sangrado gingival no sólo se produce por la presencia de enfermedades periodontales. Si tienes costumbre de cepillarte los dientes fuerte o de forma agresiva, seguramente te sangrarán las encías cada vez que te los lavas.

Utilizar un cepillo demasiado duro o utilizar el hilo dental con demasiada fuerza puede causar que las encías sangren.

Los cambios hormonales, como los que suceden durante la pubertad, la menstruación o el embarazo, también son causas por las que sangran las encías. Las hormonas del embarazo hacen que tus encías sean más sensibles a las bacterias en la placa, algo que puede hacer inflamar las encías.

Las fluctuaciones hormonales durante el embarazo, la lactancia, la menstruación o la menopausia también pueden provocar sangrado de encías. Esto se debe a que algunas hormonas aflojan las encías, facilitando el acceso de las bacterias. Esto facilita que las encías se inflamen y sangren. Además, aumenta el riego sanguíneo de las encías, por lo que son especialmente sensibles.

Los pacientes con diabetes, anemia, hepatitis, cáncer o leucemia pueden experimentar el sangrado de las encías como síntoma de su enfermedad. Incluso existen factores genéticos que también lo promueven.

La cardiopatía, el estrés, el bruxismo o la toma de determinados medicamentos también puede provocar este trastorno.

Si tomas medicamentos anticoagulantes como la aspirina, puedes correr el riesgo de que te sangren las encías.

En esta enfermedad, la coagulación de la sangre suele estar alterada y los afectados suelen sangrar más rápidamente.

El estrés y el sangrado de encías van de la mano. Este es el resultado de un estudio realizado por la Universidad de Zúrich.

Además, hay algunos medicamentos que provocan un crecimiento excesivo de las encías, que tienen más probabilidades de causar gingivitis y, por tanto, sangrado de las encías.

También pueden sangrar las encías cuando el organismo tiene muy poca vitamina C y vitamina K. La vitamina K interviene en la coagulación de la sangre y la vitamina K en la cicatrización de heridas. La vitamina K interviene en la coagulación de la sangre y la vitamina C en la cicatrización de heridas.

La carencia de vitamina D también está asociada al sangrado de las encías. Los pacientes con periodontitis que tienen niveles altos de vitamina D3 presentan menos sangrado de las encías y bolsas gingivales menos profundas.

La vitamina B12 interviene en la formación de saliva. Por lo tanto, una carencia de vitamina B12 provoca sequedad de boca, lo que puede favorecer el sangrado de las encías.

El sangrado de las encías no sólo es síntoma de una carencia de nutrientes, sino que también puede desencadenar otra carencia: La carencia de hierro. En el sangrado crónico de encías, el organismo pierde hierro: un miligramo por cada dos mililitros de sangre perdidos.

En algunas personas, el sangrado localizado de las encías puede ser un signo de alergia a un material utilizado para un empaste o una dentadura postiza.

Si utilizas dentadura y sufres sangrado de encías frecuente, acude a tu dentista. El sangrado se puede producir cuando la dentadura está demasiado ajustada. Tu dentista puede realinearla para que la dentadura se ajuste mejor.

Enfermedades Subyacentes que Pueden Causar Sangrado de Encías

Aunque la enfermedad de las encías es una de las causas más comunes del sangrado, otras enfermedades subyacentes pueden causar dolor y sangrado de encías:

  • Diabetes: Las personas que sufren diabetes presentan un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad de las encías, eso se debe a que los niveles altos de glucosa sanguínea dañan los vasos sanguíneos y pueden reducir el flujo de sangre y nutrientes a las encías y hueso. Esto incrementa las probabilidades de infecciones como la enfermedad de las encías.
  • Hemofilia: La hemofilia es una enfermedad sanguínea poco común que afecta a la capacidad de coagular de la sangre. Si tienes esta enfermedad es más probable que sufras sangrado de encías y deberías tener revisiones dentales periódicas.
  • Deficiencia de vitaminas: Las encías sangrantes también pueden estar causadas por deficiencia de vitaminas. Una falta de vitamina C, también conocida como escorbuto, causa la inflamación de las encías y, si no se trata, puede conducir a la pérdida del diente. Una falta de vitamina K también puede causar problemas dentales graves. La vitamina K es necesaria en el proceso de coagulación sanguínea, si tu dieta carece de esta vitamina, uno de los signos principales podría ser el sangrado de encías.

Tratamiento del Sangrado de Encías

Si te preocupa el sangrado de tus encías, consulta siempre a tu dentista, ya que podrá recomendarte el mejor tratamiento.

Si el sangrado es leve y ocasional, bastará con usar un dentrífico o enjuague bucal específico para las encías. Si el sangrado es abundante y habitual, puede deberse a un problema más grave, por lo que lo más recomendable es acudir a una cita con un especialista en periodoncia.

Si el sangrado de las encías se debe a una gingivitis (inflamación superficial de las encías), el tratamiento suele ser más simple. Una higiene bucal adecuada y limpiezas periódicas suelen ser suficientes para revertir la condición. Sin embargo, si no se trata a tiempo, la gingivitis puede progresar a periodontitis, una enfermedad más grave que afecta los huesos que soportan los dientes. En este caso, además de la limpieza profesional profunda, puede ser necesario aplicar tratamientos antibacterianos locales o sistémicos para controlar la infección.

Durante el diagnóstico, el dentista examina de cerca las encías con una sonda especial que muestra la profundidad de las bolsas entre las encías y el diente. Así determina si ya existe periodontitis.

Si la causa del sangrado de las encías es la gingivitis o la periodontitis, el dentista eliminará la placa y el sarro para eliminar las bacterias responsables. También puede recomendarle que utilice un colutorio antibacteriano . El principio activo clorhexidina es la norma de oro para combatir las bacterias de la boca. Cuando se eliminan las bacterias, se cura la inflamación.

Si sólo te sangran las encías en una zona, puedes aplicar un gel localizado. Si tienes encías sangrantes en más de una zona, puedes utilizar un colutorio para tratar toda la zona.

Tu dentista puede sugerir tratamientos para utilizar en casa como enjuagues antisépticos, para ayudar con el sangrado de encías.

Tu profesional dental también puede recomendar que utilices enjuagues bucales antibacterianos para ayudar a minimizar la placa, o un sencillo tratamiento casero con agua salada caliente que puede ayudar a aliviar las encías inflamadas.

En caso de sangrado abundante y habitual, el especialista realizará un examen a tus encías y medirá la profundidad que ha alcanzado el sarro con una sonda especial. Si no se han sufrido complicaciones más graves, como una disminución del hueso o la movilidad de algún diente, bastará con hacer una limpieza profesional para eliminar el 100% de la placa acumulada y mejorar el tejido inflamado. Con todo ello, se conseguirá reducir notablemente el sangrado de las encías.

Es importante programar visitas regulares al dentista para limpiezas profesionales y exámenes dentales.

Prevención del Sangrado de Encías

Las encías sangrantes se suele prevenir manteniendo una buena higiene oral. Cepillarse los dientes y usar hilo dental utilizando el cepillo, el hilo y las técnicas adecuados puede ayudar a prevenir las encías sangrantes y la enfermedad de las encías.

Para evitar la acumulación de sarro y tener una buena higiene bucal, los dentistas recomiendan siempre realizar un correcto cepillado (evitar cepillos de cerdas fuertes o cepillados agresivos) mínimo dos veces al día y utilizar hilo dental o dispositivos específicos para llegar a las zonas más difíciles.

Utilizar pastas dentífricas recomendadas por los dentistas como las diseñadas específicamente para ayudar a combatir los problemas de encías puede ayudar a prevenir las encías sangrantes, así como enfermedades posteriores más graves.

Una limpieza profesional cada seis meses también ayuda a prevenir el dolor o sangrado de encías al elimnar la acumulación de placa y sarro.

Sigue una buena rutina de cuidado en casa que incluye hilo dental diario, cepillado con una pasta dentífrica antibacteriana dos veces al día durante 2 minutos y utilizar un enjuague antibacteriano.

Visita regularmente a tu profesional dental para ayudar a prevenir el dolor o sangrado de encías controlando tu acumulación de placa y sarro. Los higienistas dentales recomiendan una cita para limpieza de dientes como mínimo dos veces al año.

Para prevenir y tratar este problema, es fundamental mantener una higiene bucal rigurosa. El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, utilizando una técnica correcta que incluya movimientos suaves y circulares para evitar irritar las encías. Además, el uso de un cepillo de cerdas suaves es crucial para no causar daño en los tejidos gingivales.

Cuando la placa bacteriana se endurece, se convierte en sarro, un depósito mineral que no puede eliminarse con el cepillado habitual. En estos casos, es necesaria una limpieza dental profesional, conocida como profilaxis, para eliminar el sarro tanto en la superficie de los dientes como por debajo de la línea de las encías.

Buena higiene oral: La clave para tratar el sangrado de encías es mantener una buena higiene oral: cambiar a cepillos eléctricos te permite limpiarte los dientes minuciosamente sin maltratar tus encías. Como alternativa, utiliza cepillos más suaves que sean delicados con tus encías sensibles o inflamadas.

Mantener una dieta sana también ayuda a prevenir las encías sangrantes. Aunque hoy en día las deficiencia de vitaminas son menos comunes, si tu dieta carece de los nutrientes clave, puede que desarrolles complicaciones que pueden causar encías sangrantes.

La salud de las encías también está influenciada por factores dietéticos y hábitos diarios. Reducir el consumo de alimentos azucarados y carbohidratos refinados ayuda a disminuir la formación de placa. Asimismo, aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina C y K, como cítricos, brócoli y espinacas, contribuye a fortalecer las encías y reducir el sangrado.

Principalmente el tabaco. Los pacientes que fuman sufren un estrechamiento de los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, incluida la encía. Esta es la razón por la que los pacientes con enfermedad periodontal fumadores no muestran el sangrado característico a pesar de sufrir la enfermedad.

Es importante recordar que una encía sana tiene un color rosa pálido o encía rosada. Si las encías sangran, es porque están inflamadas. El color de las encías se torna de un rojizo más intenso y están visiblemente inflamadas.

Consejos Adicionales para el Cuidado de las Encías

  1. Uso correcto del cepillo de dientes: Trata de cepillarte durante más de 2 minutos para obtener un resultado óptimo.
  2. Tipo de cepillo dental: Utiliza un cepillo de cerdas suaves para no dañar las encías.
  3. Pasta de dientes adecuada: Utiliza pastas dentífricas diseñadas para combatir problemas de encías.
  4. Alimentación saludable: Opta por una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y alimentos ricos en vitamina C para fortalecer las encías.
  5. Herramientas complementarias de higiene bucodental: Utiliza hilo dental o dispositivos específicos para llegar a las zonas más difíciles.
  6. Evita el tabaco: El tabaco es un factor de riesgo para las enfermedades periodontales.

Gingivitis: Tratamiento casero. | Causas y soluciones.

La salud bucodental es importante para una buena salud general, ya que mantener los dientes y tejidos sanos previene la aparición de nuevos problemas. Un síntoma de que esa salud no es correcta es el sangrado de las encías, ya sea durante el cepillado o espontáneamente, de forma prolongada en el tiempo.

Un poco de sangrado de encías es normal, pero si sufres un sangrado de encías frecuente deberías contactar con tu dentista o médico porque puede estar causado por una enfermedad subyacente. Si sufres de sangrado de encías espontáneo, debes saber que muchas de las causas que lo propician tienen su base en una mala salud bucodental.

Aunque nos pueda parecer algo normal, cuando las encías sangran, es que no están sanas. Muchas veces al cepillarnos los dientes con mucha intensidad, nos pueden sangrar las encías, pero esto no es un síntoma normal y no lo podemos ver como algo totalmente inofensivo. Tenemos que valorar la presencia de inflamación y cambios de color en las encías, ya que esto nos dará una pista de si hay alguna infección dental o encías que lo esté causando.

Recuerda, si el sangrado de las encías no desaparece en una semana, debe acudir al dentista para ver si tiene periodontitis u otra enfermedad.

En la siguiente tabla, resumimos las principales causas y soluciones para el sangrado de encías:

Causa Solución
Gingivitis Higiene bucal adecuada, limpiezas profesionales
Periodontitis Limpieza profunda, antibióticos
Mala higiene oral Cepillado correcto, uso de hilo dental
Cepillado agresivo Cepillo de cerdas suaves, técnica suave
Deficiencia de vitaminas Dieta equilibrada, suplementos
Medicamentos anticoagulantes Consulta con el dentista, enjuagues antisépticos

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