En el artículo de hoy vamos a hablaros de la anatomía craneal de la boca. El maxilar es un hueso de la cara de forma cuadrada, con cuatro caras, interna y externa, cuatro bordes y cuatro ángulos. El maxilar, por tanto, es la comúnmente denominada, parte superior de la cara, hasta los huesos orbitales donde se encuentran alojados los ojos. Se articula y une con la mandíbula, o parte inferior de la cara, por la articulación temporomandibular o A.T.M.
En su interior se encuentran entre otros, el seno maxilar, que es una cavidad recubierta de mucosa y rellena de aire que cuando se inflamada lugar a sinusitis, situado por encima del ápice de los dientes superiores e infraorbitariamente o por debajo de los ojos. El hueso palatino o paladar, el hueso nasal y la parte superior de la dentición, entre otros.
El seno maxilar es el mayor de los senos paranasales y es el primero que se desarrolla en la especie humana. Se origina en el tercer mes del desarrollo embrionario a partir de una evaginación lateral del epitelio del meato medio nasal. Antes del nacimiento, se produce un segundo proceso de neumatización.
El sistema de drenaje se localiza en la cara antero-superior de la pared medial y está constituido por un ostium y un infundíbulo de 7-10 mm de longitud y de varios milímetros de diámetro. El drenaje linfático se realiza, a través de la cara, hacia los colectores ganglionares submandibulares.
El seno maxilar está inervado por ramas del nervio maxilar. Su pared superior corresponde con la inferior de la órbita ocular y su pared anterior es la cara facial del maxilar.
Las dimensiones del Elseno Maxilar son: 31 a 32mm de altura, 18 a 20 mm de ancho y 19 mm de profundidad. Su capacidad es de 15 ml. La pared superior la separa del piso de la órbita.
Estructuras anatómicas relacionadas con el seno maxilar:
- Seno frontal: Se localiza en el hueso frontal arriba de la órbita ocular.
- Espacio sobre la porción interna de la órbita.
- Cavidad nasal y medial al hueso de la órbita.
Su forma son variables.
El seno maxilar nace del etmoides anterior. Su diferenciación se produce a partir de la cavidad nasal al comienzo de la gestación, debido a que la pared nasal lateral comienza a plegarse, dando lugar a los cornetes nasales y tres meatos subyacentes. Todo esto ocurre en dirección inferior, ocupando cada vez más espacio del futuro cuerpo maxilar.

Las medidas del seno maxilar varían con el desarrollo:
- Cráneo fetal: el seno maxilar mide 1mm.
- Recién nacido: el seno maxilar mide aproximadamente 8 mm.
- Forma piramidal.
Su desarrollo es simple antes de los tres años, completándose con la erupción de todos los dientes permanentes. El crecimiento del seno maxilar produce con velocidad de 2 mm por año hasta los ocho años.
A nivel del meato medio, se encuentra el orificio de drenaje llamado ostium accesorio. La pared superior o techo forma el piso de la órbita y se relaciona con el saco lagrimal. La pared posterior se relaciona con las proximidades del cuerpo y del hueso cigomático. La pared interna se relaciona con la cavidad nasal. La pared inferior se relaciona con los alvéolos dentarios del 1er y 2do molar.
El seno maxilar está constituido por una delgada mucosa de epitelio ciliado, que se fusiona con el periostio subyacente. Esta mucosa posee cilios que se mueven hasta la cavidad nasal, facilitando el drenaje del meato nasal medio. Está compuesta por células ciliadas y células caliciformes secretoras que producen moco.
Funciones del Seno Maxilar
El seno maxilar participa en el calentamiento del aire inspirado y su contribución a la olfacción. Además, el seno maxilar tiende a reducir el peso del cráneo, protege a los golpes mecánicos y participa en la producción de lisozima bacteriana para la cavidad nasal.

Patologías Asociadas: Sinusitis
La inflamación del seno maxilar da lugar a la sinusitis.
¿Qué es y cómo podemos curar la SINUSITIS? | PlasticFacial MX
Elevación del Seno Maxilar
Con la perdida de los dientes en la región posterior del maxilar superior, empieza la reducción progresiva del hueso de la zona, provocando una atrofia ósea. La elevación seno maxilar es una técnica quirúrgica que se realiza para el tratamiento con implantes del maxilar posterior cuando no existe una buena disponibilidad de hueso.
Previamente a la técnica quirúrgica se realiza un estudio diagnóstico preciso, basado principalmente en la imagen radiológica de la ortopantomografía, y sobre todo por la tomografía computarizada de haz cónico (CBCT) que permite una valoración tridimensional de los senos maxilares a tamaño real.
Es una técnica muy sencilla y predecible cuando tenemos al menos unos 5-6 mm de altura. Antiguamente se precisaba de más milímetros para poder realizar este tipo de intervenciones, ya que los implantes tenían de ser más largos por la característica de su superficie. Como ya hemos comentado en artículos anteriores, nuestra marca principal está continuamente innovando e investigando las mejores superficies para conseguir así que la osteointegración (unión al hueso) sea la mejor posible.

Posteriormente se accede a la Membrana de Schneider y se va desplazando con cuidado hacia arriba para conseguir un espacio en el suelo del seno que será rellenado con material de regeneración ósea (hueso artificial). Dependiendo de los milímetros de hueso remanente que tengamos, podremos realizar la elevación de seno con o sin la colocación del implante. Es decir, si el paciente tiene unos 4 mm de hueso, conseguiremos insertar y estabilizar el implante. Por el contrario, si tenemos menos de estos 4 mm de hueso, tendremos de posponer la colocación del implante.
La elevación de seno provoca una inflamación importante y muy frecuente hematoma en la zona intervenida, pero nunca debe provocar dolor.
Más adelante hablaremos del postoperatorio de la elevación de seno, pero como hemos dicho al ser una técnica poco traumática, las molestias que puede provocar este tipo de técnica es el mismo que si colocamos un implante estándar.
Estudio del Reflejo de Valsalva
El reflejo de Valsalva es una respuesta fisiológica compleja que se produce al realizar la maniobra de Valsalva, que consiste en intentar exhalar con la nariz y la boca cerradas. Esta maniobra tiene varias fases que afectan la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Durante la fase I o de presión, se produce un aumento de la presión intratorácica, lo que comprime los vasos sanguíneos y disminuye el gasto cardíaco derecho. Esto provoca un aumento brusco de la presión arterial.
En la fase II, se mantiene la presión intratorácica elevada, lo que disminuye aún más el retorno venoso y el gasto cardíaco. Esto provoca un aumento de las resistencias vasculares periféricas junto a taquicardia refleja.
La fase III o de liberación se produce al cesar la maniobra de Valsalva. La presión intratorácica disminuye bruscamente, lo que permite que el retorno venoso y el gasto cardíaco aumenten. Esto provoca transitoriamente baja su presión arterial y su presión de pulso.
Finalmente, en la fase IV, se produce un aumento del gasto cardíaco y una disminución de las resistencias vasculares periféricas (que fueron activados en la fase II), terminando la estimulación alfa y beta adrenérgica. La presión arterial retorna rápidamente a sus niveles basales.
La evaluación del reflejo de Valsalva se realiza midiendo la presión arterial y la frecuencia cardíaca durante las diferentes fases de la maniobra. Esto permite evaluar la función del sistema nervioso autónomo y la capacidad del organismo para regular la presión arterial.
Es importante asegurarse de que el paciente ha comprendido lo que se le pide antes de realizar la maniobra de Valsalva, utilizando sólo las cifras de presión arterial. Se considera la medición como basal, midiendo la presión arterial y considerando la medición como basal.
Consideraciones Adicionales
En la auscultación de los ruidos y soplos cardiacos, una variante normal, es la auscultación de los ruidos sólo en la fase IV.