La sinusitis maxilar puede aparecer de forma inesperada y convertirse en un incómodo malestar. En este artículo, te ayudaremos a identificar los síntomas de esta afección y te contaremos cómo combatirla.

¿Qué es la Sinusitis Maxilar?
La sinusitis maxilar se trata de una inflamación de la mucosa que recubre los senos maxilares, una de las cavidades que conforman los senos paranasales, es decir, las cavidades aéreas que comunican con las fosas nasales. Asegurar el cuidado y bienestar de estos senos es fundamental ya que tienen importantes funciones a la hora de respirar, masticar, hablar u oler.
Cuando un paciente padece esta enfermedad, la sensación que experimenta es la de no poder respirar con normalidad. Esto sucede porque al estar inflamadas las cavidades, éstas se bloquean e impiden el paso del aire a través de los senos. Un sentimiento molesto e incómodo para quien lo sufre.
Tipos de Sinusitis Maxilar
- Sinusitis crónica: Puede tener una duración de más de tres meses. En este tipo los episodios tienden a repetirse con el tiempo y la sintomatología persiste.
- Sinusitis aguda: Tiene una duración de unas cuatro semanas y finaliza con la desaparición de los síntomas. Generalmente, la sinusitis aguda dura entre 10 y 14 días.
- Sinusitis subaguda: La duración de este tipo de inflamación es intermedia entre la crónica y la aguda. Por tanto, el tiempo de curación oscila entre cuatro y doce semanas.
Síntomas de la Sinusitis Maxilar
Como en cualquier enfermedad, lo más importante es estar atento a los posibles síntomas para identificarlos y poder comenzar un tratamiento lo antes posible. Esto evitará que una afección simple derive en otras complicaciones. Los síntomas de la sinusitis maxilar pueden variar en función del tipo y lo avanzado del proceso.
Dentro de la sinusitis crónica, podemos encontrar los siguientes síntomas comunes:
- Congestión nasal con secreciones
- Dolor facial y malestar general
- Tos
- Pérdida del olfato
- Fatiga
- Episodios de fiebre en los casos más avanzados
- Dolor en la zona de la mejilla y en los dientes de la arcada superior
- Dolor en las mejillas, bajo los ojos o cerca de las muelas superiores
- Secreción nasal espesa o purulenta
- Sensación de presión en la cabeza, sobre todo al agacharse
- Dolor dental difuso o sensibilidad aumentada
- Mal aliento persistente
En la forma aguda de la sinusitis, existe dolor facial, presión, obstrucción nasal, rinorrea (flujo abundante de moco nasal), disminución del sentido del olfato y tos. En ocasiones puede presentar también fiebre y puede producir dolor de cabeza, dificultad para la respiración y fatiga.
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¿Quién Puede Sufrir de Sinusitis Maxilar?
La sinusitis maxilar puede afectar a personas de todas las edades, desde niños hasta adultos. Sin embargo, algunas personas pueden estar más predispuestas a desarrollar esta afección. Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer sinusitis maxilar incluyen:
- Infecciones respiratorias frecuentes: Las personas que tienen resfriados, gripes u otras infecciones respiratorias con regularidad tienen un mayor riesgo de desarrollar sinusitis, ya que estos virus pueden infectar los senos paranasales.
- Alergias: Aquellas personas con alergias crónicas, como rinitis alérgica, son más propensas a desarrollar sinusitis debido a la inflamación crónica en la nariz y las vías respiratorias. Las alergias ocasionan una irritación constante de las cavidades nasales como consecuencia de la reacción al polen, polvo, pelo de mascotas, y otros alérgenos.
- Anomalías anatómicas: Las desviaciones del tabique nasal o el crecimiento de pólipos nasales pueden obstruir los senos paranasales y aumentar el riesgo de sinusitis. El tabique nasal se divide en dos fosas.
- Exposición a irritantes: La exposición frecuente a sustancias irritantes, como el humo del tabaco o la contaminación del aire, puede dañar las vías respiratorias y predisponer a la sinusitis.
- Factores genéticos: Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar sinusitis.
- Cambios en la altitud: Las personas que viven en áreas de gran altitud pueden tener un mayor riesgo de sinusitis debido a las diferencias en la presión atmosférica y la humedad.
Es importante destacar que la sinusitis maxilar puede ser una afección temporal que se resuelve con el tratamiento adecuado o puede volverse crónica en algunos casos. Si experimentas síntomas de sinusitis de forma recurrente o persistente, es recomendable consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento necesario.
Causas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar generalmente es causada por una infección viral o bacteriana en los senos paranasales, que son cavidades llenas de aire ubicadas en los huesos alrededor de la nariz y los ojos. En términos generales, la sinusitis aparece cuando se obstruyen las aperturas (ostium) de los senos y se acumulan secreciones mucoides en los senos paranasales. Esta infección puede resultar de:
- Resfriados o gripes: Los virus que causan estas enfermedades pueden infectar los senos paranasales y provocar sinusitis. En la mayoría de las ocasiones, la sinusitis maxilar tiene su origen en un resfriado.
- Alergias: La inflamación crónica de las vías respiratorias debido a alergias, como al polen o el polvo, puede obstruir los senos y propiciar el desarrollo de sinusitis.
- Infecciones bacterianas: En algunos casos, una infección bacteriana, como la sinusitis estreptocócica, puede ser la causa subyacente.
- Pólipos nasales: El crecimiento anormal de pólipos en la nariz puede bloquear los senos y contribuir a la sinusitis.
- Desviación del tabique nasal: Una desviación del tabique nasal puede dificultar el drenaje adecuado de los senos, lo que aumenta el riesgo de infección.
- Factores ambientales: La exposición a la contaminación del aire, el humo del tabaco o sustancias irritantes puede desencadenar inflamación y sinusitis en algunas personas.
- Infecciones orales: La presencia de bacterias y hongos en la boca también puede provocar sinusitis maxilar.
- Exodoncia: Aunque es una causa poco común, en algunas ocasiones la sinusitis maxilar se produce a consecuencia de la extracción de un diente. Esto puede suceder cuando, al extraer la pieza dental, su raíz se desplaza hacia el seno maxilar.
- Endodoncia: Una endodoncia que no se ha realizado correctamente también puede causar una sinusitis maxilar. Esto puede darse tras dañar la raíz del diente.
- Implantes dentales: La aparición de una sinusitis maxilar tras la colocación de implantes dentales es más probable en pacientes con poco hueso.
- Mucormicosis: Esta es una infección que puede afectar a personas con un sistema inmunitario debilitado.
Sinusitis Maxilar de Origen Dental (SMOD)
La sinusitis odontógena se produce como consecuencia de problemas dentales y es responsable del 10 al 12% de los casos de sinusitis maxilar. Dado que los dientes de la mandíbula superior se encuentran cerca del seno maxilar, la infección sinusal puede extenderse a la cavidad oral o viceversa. Una posible infección bacteriana en la zona cercana a los senos paranasales puede generar dificultades a nivel respiratorio.
Las raíces de los molares están ubicadas muy cerca de los senos paranasales. Las raíces dentales pueden aproximarse muchísimo al seno maxilar, permitiendo que la sinusitis dental haga acto de presencia.
Son causas de la sinusitis odontógena:
- Infecciones en la boca: tanto las infecciones bacterianas, como las víricas o las fúngicas pueden provocar sinusitis dental. La presencia de estos microorganismos patógenos en los senos maxilares genera daños en la zona, así como un grave riesgo de destrucción dental.
- Exodoncia: es poco frecuente que la sinusitis maxilar se deba a un tratamiento de extracción dental.
- Endodoncia: en el caso de que la endodoncia no se realice correctamente, las raíces dentales pueden verse comprometidas. Esto podría provocar la sinusitis dental.
- Dientes incluidos: los dientes retenidos bajo la línea de las encías también pueden generar inflamación en los senos maxilares.
- Implantología dental: los tratamientos de implantes dentales requieren de experiencia y pericia por parte del implantólogo.
- Cirugía oral: las intervenciones de elevación de seno en las que se realiza un injerto óseo pueden tener como consecuencia el padecimiento de sinusitis dental.
Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
El tratamiento de la sinusitis maxilar varía según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Ante la aparición de los mencionados síntomas, la recomendación es acudir al especialista para que pueda hacer una valoración precisa.
Para obtener un diagnóstico se realiza una evaluación clínica y radiológica de la zona a tratar. La tomografía computarizada es una de las exploraciones radiológicas más útiles a la hora de detectar la sinusitis maxilar. Para completar el diagnóstico también puede solicitarse un estudio dental. Es conveniente realizar una serie de pruebas exploratorias antes de hacer su diagnóstico. La prueba que más información nos va a proporcionar es la endoscopia nasal. Este estudio le permitirá al médico ver qué es lo que está sucediendo dentro de la cavidad nasal. Si aún quedan dudas al respecto, también se pueden utilizar la tomografía computada y la resonancia magnética, estudios que permiten observar mejor los huesos y tejidos en el rostro y zona nasal.
El tratamiento puede incluir:
- El tratamiento principalmente indicado ante la sinusitis maxilar aguda es la administración de antibióticos, descongestivos nasales y drenaje de la infección. En caso de infección bacteriana es común la prescripción de antibióticos. En el caso de que la causa sea de origen odontológico el objetivo es atajar el problema que la provoca.
- La función de los descongestivos nasales será reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión. La sinusitis maxilar suele cursar con una serie de síntomas muy característicos. Fundamentalmente, para curar esta afección se recurre a tratamiento farmacológico, basado en descongestivos nasales. Por lo general, el tratamiento de la sinusitis maxilar es farmacológico: descongestivos nasales, antihistamínicos orales o antibióticos.
- En los casos que existe infección bacteriana o fúngica el tratamiento consistirá en la administración de antibióticos. El más utilizado es la amoxicilina con ácido clavulánico y normalmente se toma durante 8 días.
- También es muy aconsejable realizar inhalaciones de vapor o ingesta de líquidos por vía oral para disminuir las molestias. Además, durante la crisis es importante evitar el contacto con el humo de cigarrillos. Este es un importante factor de irritación de las vías respiratorias. Asimismo se recomienda evitar todo tipo de estímulos que pueden ser irritantes para las vías respiratorias, como frío o productos químicos de olor fuerte.
- Lavados nasales con suero fisiológico
- Analgésicos, antiinflamatorios o corticoides
Si la causa es dental, el tratamiento del diente o dientes afectados es fundamental: desde una endodoncia hasta una extracción o una cirugía más específica.
La cirugía maxilofacial está indicada cuando fracasa el tratamiento médico. En el supuesto de que el tratamiento farmacológico no resulte eficaz se podrá recurrir a una cirugía maxilofacial. La técnica quirúrgica de referencia en el tratamiento de las sinusitis maxilares es la meatotomía media bajo control endoscópico. El objetivo de la intervención quirúrgica es despejar los senos. Se hace a través de una punción para hacer un lavado directo del seno maxilar. La Cirugía Endoscópica Nasosinusal (CENS) tiene una duración variable en función de la complejidad de cada caso. Esta intervención se incorporó en el año 2010 al Instituto IOM. Hoy en día la podemos considerar como una de las mejores alternativas a la cirugía endoscópica tradicional. En ella no se corta tejido y se actúa directamente sobre los ostium de los senos paranasales.
En los últimos años se ha utilizado la sinuplastia con balón. Esta técnica consiste en la introducción de una guía con un balón en el extremo. Cuando se sitúa en la zona afectada, se hincha el balón que presiona las paredes del conducto, ensanchándolo, facilitando el drenaje de la mucosidad y restaurando la ventilación de la cavidad. Esta técnica minimiza el riesgo para el paciente y acorta de manera importante el periodo de recuperación.
Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

¿Se Puede Prevenir la Sinusitis Maxilar?
Como ocurre con cualquier patología, lo más conveniente es evitar la sinusitis maxilar. Estas medidas pueden ayudarte a prevenir episodios de sinusitis maxilar:
- Controlar adecuadamente las alergias
- Mantener buena higiene nasal (especialmente en temporadas de resfriados)
- Diagnosticar prematuramente y tratar cualquier infección dental de forma precoz
- Realizar revisiones periódicas con el dentista
- Consultar al profesional ante congestión persistente o dolor facial prolongado
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