En el vasto universo de la lengua española, los sufijos desempeñan un papel crucial en la formación de nuevas palabras y en la expansión del vocabulario. Entre estos sufijos, "-encia" destaca por su capacidad para transformar verbos y adjetivos en sustantivos, dotándolos de significados relacionados con la cualidad, la acción o el efecto. En este artículo, exploraremos a fondo el sufijo "-encia", analizando su origen, su significado y su uso en la derivación de palabras en español.
El término gingivitis proviene de la partícula griega gingiua, que hace referencia a la encía, así como por el sufijo itis, que deriva del latín y se refiere a inflamación; por ello, se entiende que el uso del término describe “encía inflamada”.

Origen y forma del sufijo "-encia"
El sufijo "-ncia" tiene su origen en el latín "-ntia", y en español presenta los alomorfos "-ncia" y "-nza". Algunos autores proponen la segmentación "-ancia", "-encia", que no separa la vocal temática. Es polémica la cuestión de si -anza, -ancia y -encia son o no variantes morfológicas de un mismo sufijo. Se ha aducido en contra de que lo sean el hecho de que se mantenga en la derivación la vocal temática de los verbos de la primera y la segunda conjugación (por tanto, enseñ-a-nza, complac-e-ncia), y a favor, el que no se mantenga en la tercera (incumbir > incumbencia). No obstante, cabría pensar que la vocal se mantiene en los tres si las bases son temas de presente (incumbe- > incumbencia; pervive- > pervivencia). Esta opción cuenta también con argumentos en contra.
Así, los derivados de algunos verbos de la tercera conjugación presentan -ie- en lugar de -e-, como proveniencia (no *provenencia), sapiencia (lat. sapienta), superveniencia, impediencia (‘cierta forma de resistencia eléctrica en física’, de impedir). Con la excepción del verbo tener > tenencia, se obtiene un cambio vocálico en la base verbal (/e/ > /i/) en los derivados de verbos terminados en -tener: abstinencia (no *abstenencia); continencia (aunque existe contenencia con un significado especial) y los antiguos detinencia, atinencia (distinto de atenencia, como explica el DRAE). Se diferencian pertenencia (de pertenecer) y pertinencia (‘cualidad de pertinente’).

Significado y función del sufijo "-encia"
Como se recordó en el § 5.1f, este sufijo da lugar a nombres de cualidad, de base adjetiva (decente > decencia), pero también a nombres de acción y efecto, de base verbal (enseñar > enseñanza). Se estudian los nombres de cualidad con este sufijo en los § 6.3p y ss.
Como se señaló en el § 5.1f, algunos sustantivos pueden considerarse derivados deverbales (abundar > abundancia) o deadjetivales (abundante > abundancia). Aun así, no son numerosos los derivados mediante este sufijo en los que se perciba con nitidez la interpretación de acción, sea como única lectura (labrar > labranza), o bien en concurrencia con la de efecto (advertencia, discrepancia, enseñanza, mudanza). Esta última es la única que se obtiene en algunos sustantivos (heredar > herencia) y la que predomina en otros (ganar > ganancia). La voz crianza la admite en el español americano: Poseía magníficas crianzas de ganado caballar, con pie de cría andaluz (Chao, Altos).
La interpretación de estado o situación se percibe en existencia, persistencia, pertenencia, holganza e, indirectamente, también en los nombres de cualidad a los que se ha aludido. La de grupo se obtiene en asistencia, concurrencia o militancia; la de persona (individuo o conjunto de individuos) en presidencia o vigilancia; la de lugar en residencia o procedencia; la de período en convalecencia, lactancia o regencia. No se suele considerar voz derivada en el análisis sincrónico el sustantivo ambulancia, puesto que no se asocia con el verbo ambular (hoy desusado, aunque se relacione históricamente con el adjetivo ambulante, de uso frecuente), ni con su antecedente latino ambulre.
El sufijo -ncia se adjunta a verbos de las tres conjugaciones: vigilar > vigilancia, alternar > alternancia (1.ª); complacer > complacencia, tender > tendencia (2.ª); incidir > incidencia, persistir > persistencia (3.ª). Eligen este sufijo casi todos los derivados de los verbos terminados en -ferir como aferencia, diferencia, interferencia, preferencia, referencia, transferencia, etc. (si bien no todos denotan acción o efecto), y varios de los que acaban en -ecer, como comparecencia, convalecencia o los antiguos parecencia, crecencia o conoscencia. Se registra conocencia en la lengua no formal de muchos países americanos: No porque usted sea mayor, sino por los años de nuestra conocencia […] (López Páez, Herlinda). Se usa escogencia (‘elección’) en varios países de las áreas caribeña y centroamericana: Ahora tiene otra oportunidad, y es que asegure un juego transparente y justo en la escogencia del candidato liberal (Heraldo [Hond.] 29/2/2008).
En el análisis sincrónico, se postula un proceso de haplología (§ 1.7j) en los derivados de permanecer (permanencia, no *permanecencia), aparecer (apariencia, no *aparecencia) y obedecer (obediencia, no *obedecencia, lat. oboedienta). No obstante, apariencia y obediencia se pueden interpretar también como nombres de cualidad, lo que los vincula con los adjetivos aparente y obediente (§ 6.3p). Tienen asimismo base adjetival consciencia, deficiencia, eficiencia, paciencia, suficiencia y otros muchos derivados.
Casos especiales y variaciones
Exige una base supletiva (§ 1.7j) herencia (de heredar en el análisis sincrónico, pero del latín haerenta, derivado de haerre, en el diacrónico). Este sustantivo ha desplazado al derivado regular heredamiento, hoy circunscrito a la lengua del derecho. De sobrevivir se deriva sobrevivencia, y de supervivir, supervivencia, aunque en la conciencia lingüística de muchos hablantes se asocia este último sustantivo con la base sobrevivir. En América alternan los dos sustantivos; en España se emplea mayoritariamente supervivencia, aunque se registran algunos testimonios de la otra opción. Más tarde he pensado que mi supervivencia se debió al baño lustral en la sangre de Caius Iulius (Mujica Lainez, Escarabajo); […] para resolver los más urgentes problemas de sobrevivencia (Donoso, Casa); Estaba implícita la supervivencia de unos reos que, veinte años después, fueron dados por muertos (Benet, Región). Alternan, de forma similar, implicancia e implicación. El primero se usa sobre todo en el español andino y en el rioplatense: El desgarramiento tiene otras implicancias, otro significado (Benedetti, Primavera); el segundo se documenta en todas las variedades del español.
El sufijo -nza solo forma derivados de la primera conjugación, generalmente en distribución complementaria con -ncia: enseñanza, labranza, mudanza, probanza, tardanza, varianza, venganza, pero discordancia, jactancia, perseverancia. […] por donde las cabras pululan y los bronceados gitanillos; a pie, gustosos de la andancia (González Anaya, Oración); Eso sí; pero no lo es / la alabancia de un afeto (Cruz, Provincias). Se han perdido un buen número de derivados en -nza, como los antiguos acercanza (hoy cercanía), heredanza (hoy heredad), olvidanza (hoy olvido), amiganza (hoy amistad).

Alternancias y dobletes
Se producen numerosos dobletes en los nombres de acción y efecto, tanto dentro de un mismo grupo de derivados (como en los sufijos vocálicos y en los participiales), como entre derivados formados con sufijos de otras clases. El análisis de estas alternancias se ve dificultado especialmente por el hecho de que las variantes atestiguadas corresponden con suma frecuencia a épocas distintas o a áreas geográficas diversas. Por esta razón, algunos autores entienden que solo constituyen verdaderas alternancias los dobletes que se registran dentro de una misma comunidad, sea con diferencia de significado o sin ella. En la tradición filológica se acepta, en cambio, una concepción más amplia de las alternancias entre formas derivadas, que da cabida igualmente a las que están separadas en el tiempo o en el espacio. Esta noción más amplia es la que se elegirá aquí.
En ciertos casos, la diferencia entre las variantes es sobre todo geográfica, aunque esto no excluye que en algunas comunidades se usen dos de ellas con alguna diferencia de significado. Un ejemplo de doblete con distribución fundamentalmente geográfica es denuncio ~ denuncia. La primera opción se registra en algunos países americanos, en alternancia con la segunda, que es la única conocida en el español europeo: ¿Pusiste el denuncio en la policía para que hiciesen preso a ese sinvergüenza? (Herrera Luque, Casa). Aun así, coexisten denuncia y denuncio en algunos países (entre ellos el Perú), con alguna diferencia significativa. También se distribuyen geográficamente derriba y derribo, aunque el primer derivado se especializa en designar la tala de árboles en Centroamérica, Colombia y otras zonas: La derriba de los árboles constituye una verdadera lucha entre el hombre y la selva (Carrasquilla, Marquesa).
Son asimismo numerosas las alternancias entre sufijos vocálicos y formas en -miento, como en derrumbe ~ derrumbamiento o desparrame ~ desparramamiento. No existen diferencias apreciables de significados en muchos de estos contrastes, aunque son frecuentes las que afectan a la distribución geográfica.
En resumen, el sufijo "-encia" es un elemento fundamental en la morfología del español, que permite la creación de una amplia variedad de sustantivos a partir de verbos y adjetivos. Su origen latino y su evolución a lo largo del tiempo han dado lugar a una riqueza de significados y usos que enriquecen la lengua española.
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