El plato más esperado de una gran ingesta es el postre, el que le pone el toque final a una degustación de alta cocina, el que ayuda a digerir los alimentos y el que el sabor más dulce. Sin lugar a dudas, es un imprescindible en cualquier menú.
Lo más indicado para el verano, cuando estamos cansados de trabajar durante todo el año, es cocinar postres fáciles y rápidos. Para ello, solo debemos recurrir a las recetas más tradicionales y darle un nuevo enfoque, como por ejemplo, hacerlas sin horno. Un ejemplo de ello es la tarta de limón, o también llamada en inglés, 'lemon pie'. Es uno de los preparados más refrescantes que no requiere que pase por calor para que quede bien rico y deleitarás el paladar de cualquiera que lo pruebe. Te enseñamos la receta de tarta de limón que podrás hacer sin horno y en tan solo unos pocos minutos.
Con base de galleta y queso crema, esta tarta de limón es cremosa, dulce y deliciosa. Con la tarta de queso sin horno como receta base de este original postre, ¡os animamos a probar esta original versión de tarta de limón (sin horno) que os encantará! Esta tarta de limón y queso fría es muy fácil de preparar y lo mejor es que no necesitamos ni horno ni el fuego para hacerla. Su elaboración en frío la convierte, junto con su fresco sabor a limón, ¡en el postre de verano perfecto!
Tarta de limón SIN HORNO. Receta muy fácil
Ingredientes para la Tarta de Limón sin Horno
- 100 gramos de galleta.
- 50 gramos de mantequilla.
- 3 limones.
- 350 gramos de leche condensada.
- 300 mililitros de yogur griego.
- 100 gramos de azúcar.
- 30 gramos de harina de maíz.
- Albahaca.
La clave de esta tarta de queso está en el limón, tanto en su zumo, como en la ralladura. Éste le dará el sabor sin necesidad de recurrir a gelatinas saborizantes artificiales. Es más, en nuestra receta os enseñamos cómo preparar una tarta fría de limón ¡sin gelatina! Consiguiendo una textura suficientemente sólida, pero muy cremosa, valiéndonos solamente del zumo de este cítrico.
Hacerla es tan sencillo que solo nos llevará unos 30 minutos, eso sí, debéis tener en cuenta que toda tarta fría necesita sus horas de reposo. Lo mejor es poder organizarnos para hacerla el día anterior a servirla y así disfrutarla en su mejor versión.
Si os encantan este tipo de postres de limón, no os podéis perder cómo hacer mousse de limón paso a paso, la clásica limonada que siempre refresca nuestros veranos o la original tarta de limón en vaso ¡para disfrutarla donde queramos! Y si lo que realmente os pierde son las tartas de queso con y sin horno, sabed que en Cocinatis podréis encontrar recetas tan originales y deliciosas como la tarta de queso y melocotón, la tarta fría de piña o la tarta de mango, que al igual que la tarta de limón y queso, ¡han llegado con el calor para quedarse todo el verano!

Paso a Paso para Preparar la Tarta de Limón sin Horno
- Coge un recipiente y añade la galleta. Tritúrala y haz que quede polvorizada. Acto seguido, pon la mantequilla, mézclala y cúbrela por encima de un molde. Pon la fusión en la nevera durante un buen rato.
- De mientras, en un exprimidor saca el jugo de los limones. Uno de ellos, utilízalo para la ralladura.
- En otro recipiente une el yogur, la leche condensada, el zumo de limón, su ralladura, la harina de maíz y el azúcar. Haz que la mezcla sea uniforme y sin grumos.
- Empieza a verterlo sobre el molde y la base de galleta, hasta que quede bien relleno por todos los costados.
- Añade la hierba de albahaca para decorar la superficie. Deja que la tarta repose en la nevera durante unas 3-4 horas. Ves echándole un ojo y mirando que va cogiendo forma.
Tritura las galletas con ayuda de una picadora para que queden bien finas. Cubre la base de un molde redondo desmontable con la galleta y presiona ligeramente para evitar que se despegue. Reservar la base de la tarta de limón en el frigorífico mientras preparas la masa. Añade en un bol grande la nata para montar, el queso crema y la leche condensada. Mezcla bien con la batidora de varillas hasta obtener una masa homogénea de consistencia algo espesa.
El zumo de limón, además de añadir sabor a la tarta fría, también es el ingrediente clave que actuará como espesante al igual que lo haría la gelatina o la cuajada. Por este motivo es muy importante tener algo de paciencia e integrarlo bien en la masa. También podéis hacerla con gelatina como en la receta de tarta de lima, muy parecida a ésta.
Introduce la tarta de limón en el frigorífico para dejar que se solidifique. Una vez esté lista la tarta, desmolda con cuidado y decora la parte superior con chocolate blanco rallado, leche condensada o el dulce que más os guste. Cubre la base de un molde con la galleta y presiona ligeramente. Desmolda, decora con chocolate blanco ¡y listo!

Otras Ideas de Postres Frescos sin Horno
Existen una gran variedad de recetas de postres que puedes hacer sin horno. Con saber cuanto rato deben estar en la nevera y escogiendo los ingredientes adecuados, el preparado será fácil y rápido.
- Bizcocho de limón: otro postre con este cítrico es el bizcocho clásico. Con levadura y con un tiempo específico de cocción en los fogones, ya es más que suficiente.
- Tarta de queso: la también conocida como 'cheesecake' es uno de los platos más fresquitos para verano. Sus pasos son muy parecidos a la tarta de limón porque su base también es de galleta y se debe dejar unas horas bajo refrigeración para que se forme.
- Helado: hacer uno de estos es más fácil de lo que imaginas. Con escoger una fruta, triturarla y rellenar un molde, ya tendrás casi todo hecho.
La Tarta Más Fácil y Resultona
De todas las tartas que he preparado y compartido, esta Tarta Fría de Limón sin horno se lleva la medalla de oro por su sencillez y espectacular resultado. Con muy poco esfuerzo, se consigue una delicia que enamora tanto por su sabor como por su presentación: cremosa, fresca, y tan bonita que parece sacada de una pastelería. Los cítricos son auténticos aliados en la cocina, especialmente en repostería. Aportan ese toque aromático y refrescante que conquista desde el primer bocado. Esta tarta, además de ser dulce sin empalagar, tiene una textura suave y ligera que la hace perfecta para los días calurosos.
¿Un truco? Una vez cuajada, puedes cortarla en porciones y congelarla: se transforma en una tarta helada irresistible.
Tu Mejor Aliada Contra el Calor
Cuando el verano aprieta, lo último que apetece es encender el horno. Por eso esta receta es ideal: sin complicaciones, sin horneado, y con un resultado que salta a la vista. Te aseguro que, cuando la pruebes, se convertirá en un clásico de tu recetario. Un detalle que me encanta: el único azúcar que lleva es el de la leche condensada, pero el limón, con su punto ácido, equilibra perfectamente el dulzor. El resultado es una tarta refrescante, bonita y absolutamente deliciosa.
Los cítricos son una maravilla en cocina y especialmente en repostería, nos dan ese toque fresco y aromático que enamora al primer bocado. Esta tarta es tremendamente cremosa, dulce pero sin empalagar y muy, muy fresca. Puedes congelarla y servirla como tarta helada.
Ingredientes Adicionales y Preparación Detallada
Plato: Postre, tarta de celebración
Cocina: cocina de fiesta, dulce y refrescante
Utensilios:
- 1 molde desmontable de 15 cm
- 1 molde desmontable de 18 cm
Ingredientes:
- 380 g de leche condensada
- 1 lata pequeña 400 g de queso crema
- 120 ml de zumo de limón (2 limones y medio)
- 200 ml de nata (crema de batir con un mínimo de 35 %MG )
- Galletas tipo MARÍA 18 o 20 aprox
Para decorar:
- Ralladura de limón bien limpio y seco
- Rodajas de limón
- Hojas de hierbabuena o menta fresca
- Nata montada 150 ml + azúcar a gusto
Preparación:
- Mezclar en un bol el queso crema con la nata, mezclar hasta obtener una crema uniforme, continuar añadiendo, la leche condensada y el zumo de limón, batir hasta que la mezcla resulte homogénea.
- Cubrir el fondo del molde con galletas, rellenar con trocitos de galletas los huecos vacíos, poner la primera capa de crema y a continuación, poner en cada capa, 4 galletas si usas (como yo) un molde de 15 cm. o con 5 galletas si utilizas un molde de 18 cm. y otra capa de crema, repetir la operación hasta llenar el molde y acabar la crema, en total, tendremos 4 capas de galletas.
- Refrigeramos la tarta unas 5 horas o mejor toda la noche.
- Al día siguiente desmoldar, rallar piel de limón por toda la superficie, hacer unos pequeños rosetones de nata montada todo alrededor de la tarta y colocar en cada rosetón un trocito de limón y una hoja de menta.
- Refrigerar hasta el momento de servir.
Todos los ingredientes conviene que estén FRÍOS.
NATA MONTADA: Yo usé ESTA RECETA para montar la nata y así asegurarme que no se bajaría después de decorar la tarta. Monté 1 brick de 200 ml con 1 cucharada sopera de azúcar glas, pero me sobró la mitad.
Esta tarta, SE PUEDE CONGELAR, conviene partirla en raciones antes de congelarla para facilitar servirla sin dificultad directamente del congelador.
TEXTURA: No importa que la textura de la crema no se vea muy espesa porque al enfriar en la nevera adquirirá firmeza.
PUEDES CONSEGUIR EL MOLDE, aquí Es una tarta ideal para el verano pero en cualquier momento del año triunfarás cuando la lleves a la mesa. Creo que la foto de esta tarta de limón lo dice todo.
Para los que os guste este tipo de tarta os diré que vais a lo seguro: es muy sencilla y queda bien tanto con esta presentación como si la hacemos en tartaletas individuales.
Crecer en una familia con limoneros y naranjos es un privilegio que se echa mucho de menos cuando te marchas a vivir a cientos de kilómetros. Este tipo de tartas suelen llamarse tart en inglés y tarte en alemán, italiano o francés. Se asemejan bastante a las crostatas italianas o a las pies estadounidenses, aunque no son exactamente iguales.
Hay varias posibilidades a la hora de preparar una tarta de limón de este tipo, pero algunas nos parecen demasiado pesadas, como las que parten de una especie de lemon curd. Hemos seguido en su lugar esta propuesta de Donna Hay, ligeramente modificada, para lograr una tarta cremosísima y muy fresca, con todo el protagonismo del limón.
Si no queréis encender el horno para hacer esta tarta, se puede hacer con una base de galleta al igual que la key lime pie. Una vez hecha, conservaremos la tarta en la nevera hasta el momento de servir. Incluso podemos preparar la base y la crema de limón con antelación, el día anterior, y decorar la tarta con el merengue el mismo día que la vayamos a comer.

Tarta de Limón y Merengue: Receta Completa
El lemon pie es un postre clásico totalmente irresistible gracias al perfecto equilibro entre el ácido de su crema de limón y el dulce merengue tostado que lo corona.
Preparación de la Base:
- Comenzamos preparando la base. Para ello, ponemos en un procesador de alimentos 200 gramos de harina de trigo junto con 100 gramos de mantequilla fría cortada a dados y picamos hasta tener una masa con aspecto de migas. Este paso podemos hacerlo también a mano hasta conseguir el mismo aspecto.
- Agregamos 1 huevo M y un cuarto de cucharadita de sal, y procesamos hasta integrar. También podemos integrar el huevo a mano.
- Acomodamos la masa en un molde desmontable de 23 cm y pinchamos la base con un tenedor. Llevamos al congelador durante 30 minutos.
- Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Cuando el horno esté caliente, horneamos nuestra base durante 25-30 minutos o hasta que veamos que tiene un dorado ligero y uniforme.
Preparación de la Crema de Limón:
- Mientras nuestra base se va enfriando, prepararemos la crema de limón. Para ello, ponemos en un cazo 6 huevos M, 6 yemas de huevo M, 80 ml de zumo de limón, la ralladura de 2 limones, 160 gramos de azúcar blanco y 15 gramos de maicena.
- Vertemos la crema de limón sobre nuestra base horneada y alisamos con una espátula. Llevamos a la nevera al menos 4 horas, para que nuestra crema se asiente.
Preparación del Merengue:
- Cuando tengamos la crema de limón perfectamente cuajada, preparamos el merengue. Para ello, ponemos en un cazo 4 claras de huevo M junto con 280 gramos de azúcar blanco.
Me enamoré de la pastelería y, desde entonces, la cocina se ha convertido en mi lugar favorito. Si desaparezco, me encontrarás allí. Sí, entre cucharillas de medir, batidoras, harina, azúcar, chocolate y amor. Por cierto, siempre llevo postre.