Tres de nuestras palabras favoritas en el nombre de una receta: tarta, turrón y sin horno. Si a estas sumamos, fácil y rápida, entonces es posible que consigamos que caigas en sus redes de la misma manera que nos ha ocurrido a nosotros.
Hoy te traemos una receta que combina este clásico dulce con el toque irresistible del chocolate: una tarta mousse de turrón con chocolate. Además de todo esto, a esta tarta no le hemos añadido nada de azúcar. El turrón y las galletas de la base ya van bien cargados, así que hemos optado por prescindir de él. Y ha sido todo un acierto, oigan.
El resultado es una tarta cremosa, en su punto justo de dulzor, que ha conquistado, incluso, a los menos aficionados al turrón de la casa. Con eso lo decimos todo.
Aquí te mostramos cómo preparar esta delicia navideña, paso a paso:
Ingredientes para la Tarta de Turrón Blando Sin Horno
Para un molde de 20 cm (también sirve uno de 18 cm):
Para la base:
- 150 g de galletas tipo María o las que más te gusten.
- 75 g de mantequilla.
Para el relleno:
- 300 ml de nata líquida para montar.
- 200 ml de leche.
- 250 g de turrón blando.
- 1 sobre de cuajada en polvo.
Para decorar (crocante de almendras):
- 2-3 cucharadas de almendras picadas.
- La mitad de cantidad de almendras de azúcar blanco.
- 1 cucharada de postre de aceite de oliva.
TARTA DE TURRÓN ¡Más rica y ligera!
Preparación de la Tarta de Turrón Paso a Paso
Lo mejor de todo es que es muy sencilla y rápida de preparar y se puede dejar hecha con antelación, algo que se agradece mucho en ocasiones como la Navidad. Respecto a la utilización de la cuajada, me parece que le da una textura más cremosa que si usamos gelatina y además es muy sencilla de utilizar.
Queda riquísima, con una textura súper cremosa, una base de galletas que le sienta fenomenal y como colofón unas almendras crocanti elaboradas de forma casera.
Comenzaremos por la base. Para ello, vamos a fundir la mantequilla en un cacito y posteriormente trituraremos las galletas. Si lo prefieres, puedes meter las galletas en una bolsa y triturarlas de forma manual pasando un rodillo por encima.

Preparación de la base de galletas
- Preparamos la base de la tarta: Empezamos preparando la base de la tarta. Para ello tritura las galletas de la forma que te sea más cómoda, ya sea utilizando un robot como yo o también una picadora, un mortero, presionándolas con un vaso sobre un plato o metiéndolas en una bolsa de plástico y pasándoles el rodillo por encima. Con el robot quedan muy pulverizadas así que si te gusta un resultado más rústico y con grumos puedes utilizar otros métodos.
- Ponemos las galletas en un robot o batidora de vaso.
- A continuación, mezclaremos las galletas con la mantequilla y una cucharada de leche.
- Pon la mantequilla en un bol amplio y derrítela introduciendo el bol durante unos segundos en el microondas, hasta que veas que está fundida. Echa en el bol las galletas picadas y mézclalo todo bien.
- Mezclamos las galletas con la mantequilla.
- Te recomiendo cubrir la base del molde desmontable con papel de horno, para ello abre el molde, coloca encima de la base el papel y cierra el molde de forma que el papel quede pillado.
- Vierte la mezcla de la base en el molde desmontable y ve presionando con una cuchara para que la base quede compacta y lisa.
- Alisamos la base de galletas de la tarta.
- Mete el molde en la nevera para que se enfríe bien mientras preparas el relleno de la tarta.
- Preparamos el relleno: En un pequeño recipiente vierte el sobre de cuajada junto con un poco de la leche y remueve con una cucharilla hasta que se disuelva.
- En una olla pon la nata, el resto de la leche y el turrón blando, y caliéntalo a fuego medio hasta que llegue a ebullición. Ve removiendo con unas varillas suavemente y de forma continua para que no queden grumos en la mezcla y evitando que se pegue al fondo o se queme.
- Cuando llegue a ebullición vierte la cuajada disuelta, mézclalo todo con las varillas y, cuando vuelva a hervir y comiencen a subir burbujas a la superficie, aparta del fuego.
- Ya tenemos lista la mezcla de la tarta de turrón blando.
- Saca el molde de la nevera, pon una capa de papel de horno por el lateral y vierte en el interior la mezcla de la tarta.
- Deja el molde fuera de la nevera hasta que el relleno se enfríe y cuando eso ocurra lleva el molde a la nevera durante al menos 4 horas para que cuaje perfectamente. Además a esta tarta el reposo le sienta fenomenal así que si quieres prepararla de un día para otro estará aún más rica.
- Dejamos reposar la tarta de turrón blando o Jijona.
- Preparamos las almendras crocanti: Para preparar las almendras crocanti, pon las almendras en una sartén con el aceite a fuego medio-bajo y remuévelas de vez en cuando hasta que se doren. Echa el azúcar, mézclalas bien y espera a que se caramelice, con ese característico color dorado tostado. Ponlas en un recipiente de cristal bien distribuidas en una capa plana y deja que se enfríen. Cuando estén frías ya puedes ayudarte de tus propias manos o de un mortero para separarlas (suelen quedar un poco pegadas por el caramelo).
- Cuando tengas la tarta lista y cuajada esparce el crocante de almendras por encima.
- Decoramos con la almendra crocanti y desmoldamos la tarta.

Tarta de turrón decorada con almendras crocanti
Tiempo de Preparación y Consejos Adicionales
- Tiempo: 45 minutos más al menos 4 horas de reposo.
- Sirve y degusta.
En el momento de consumir retiramos la tarta de la nevera. Desmoldamos, retiramos el papel y colocamos en un plato de servir.
Lo ideal es que la saques de la nevera unos 30 minutos antes de consumirla para que no esté muy fría, aunque hay a quien le encanta bien fresquita. Si te sobra no te preocupes, aguanta fenomenal 3-4 días en la nevera en un recipiente tapado o con papel film.
A esta tarta de turrón sin horno no le hace falta nada, es deliciosa por sí sola. No obstante, si la servimos como postre de Navidad y queremos lucirnos, la podemos decorar con un poco de nata montada, chantilly o un coulís de frutos rojos.
Y ahora sí, llega el mejor momento, la hora de servir nuestra deliciosa tarta de turrón.
La tarta queda muy sabrosa, con la capa de galleta crujiente y el relleno súper cremoso, de hecho al partirla es normal que se rompa un poco y los cortes no queden limpios pero esa textura tan particular es precisamente la gracia de esta tarta. Es un bocado de lo más navideño y de auténtico… ¡escándalo!