Las llagas en la encía son una molestia frecuente que afecta a muchas personas y puede dificultar actividades cotidianas como hablar, comer o incluso cepillarse los dientes. Aunque solemos asociarlas con aftas bucales, estas lesiones pueden aparecer en distintas zonas de la boca, como el paladar blando, la lengua, la cara interna de las mejillas o el interior de los labios.
En este artículo, te explicamos cómo identificar las llagas en la encía, qué factores las provocan y qué medidas puedes tomar para prevenirlas. ¡Sigue leyendo para descubrirlo!
10 Remedios Caseros para las llagas en la Boca - Aftas Bucales Tratamientos Naturales
¿Qué es una Llaga?
Las llagas en la encía son lesiones ulcerosas que aparecen en el tejido gingival, similares a las aftas bucales que pueden formarse en otras zonas de la boca, como la lengua, el paladar o el interior de las mejillas. Estas heridas suelen ser pequeñas y superficiales, y aunque pueden causar molestias, generalmente no representan un problema grave y tienden a curarse por sí solas en un período de una a dos semanas.
Uno de los principales inconvenientes de estas llagas es el dolor o la incomodidad que generan al hablar, masticar o cepillarse los dientes. Sin embargo, a diferencia de las heridas provocadas por el virus del herpes labial, las llagas en la encía no son contagiosas.
Desde el punto de vista morfológico, suelen presentar una apariencia blanquecina en el centro con un borde rojizo. En muchos casos, su aparición está relacionada con el uso de aparatos dentales, como brackets, prótesis removibles o férulas de Invisalign, especialmente si no están bien ajustadas a la dentadura.
Si bien estas lesiones no requieren tratamiento específico, existen algunos remedios que pueden acelerar su curación y reducir las molestias. No obstante, si una llaga persiste por más de dos semanas, es extremadamente dolorosa o aparece con frecuencia, es recomendable acudir a un odontólogo para descartar patologías orales más serias.
Tipos de Llagas
Las llagas en la encía pueden clasificarse en varios tipos, cada uno con sus propias causas y características:
Aftas Bucales (Úlceras Aftosas Recurrentes)
Son lesiones pequeñas, redondeadas y superficiales que pueden aparecer en cualquier parte de la boca, incluidas las encías. Suelen ser de color blanco o amarillento con un borde rojo y pueden causar dolor al comer o beber. Aunque no son contagiosas, tienden a reaparecer periódicamente. Se asocian con factores como el estrés, el déficit de vitaminas, la fatiga o ciertos alimentos irritantes.
Las llagas en la encía pueden clasificarse en tres tipos, según su tamaño, duración y síntomas:
- Aftas menores: Son las más comunes, pequeñas, de color blanquecino con un borde rojo. Se curan en 7 a 15 días sin dejar cicatriz. Aunque molestas, no suelen causar dolor intenso.
- Aftas mayores: Son menos frecuentes, pero más grandes y profundas. Su proceso de curación puede superar los 30 días. Pueden ser más dolorosas y, en algunos casos, dejar cicatriz.
- Aftas herpetiformes: Suelen confundirse con el herpes labial debido a su apariencia. Se presentan en forma de pequeñas úlceras agrupadas. Son más comunes en personas mayores y pueden causar mayor molestia.

Herpes Labial (Herpes Oral)
Causado por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1), el herpes labial suele aparecer en los labios y en la zona perioral, pero en algunos casos puede manifestarse en las encías. Se presenta como pequeñas ampollas llenas de líquido, que con el tiempo se rompen y forman úlceras dolorosas. A diferencia de las aftas, el herpes es altamente contagioso y suele reaparecer en momentos de estrés o debilitamiento del sistema inmunológico.
Úlceras Traumáticas
Estas lesiones son el resultado de un daño físico en la encía, causado por:
- Mordeduras accidentales.
- Cepillado dental agresivo.
- Prótesis o aparatos de ortodoncia mal ajustados.
- Procedimientos dentales recientes.
Las úlceras traumáticas suelen desaparecer espontáneamente una vez que se elimina la causa de la irritación.

Gingivitis Ulcerativa Necrosante (GUN)
También conocida como necrosis gingival aguda o úlcera de Vincent, esta enfermedad periodontal se caracteriza por la presencia de úlceras dolorosas en las encías, acompañadas de inflamación severa, sangrado espontáneo y mal aliento intenso. Se asocia con una higiene oral deficiente, tabaquismo y niveles altos de estrés.
Llagas Causadas por Infecciones Bacterianas o Fúngicas
Algunas infecciones en la boca pueden provocar la aparición de lesiones en la encía:
- Candidiasis oral: producida por el hongo Candida albicans, se manifiesta en forma de placas blanquecinas en la mucosa oral y las encías.
- Infecciones bacterianas: la proliferación de ciertas bacterias puede provocar úlceras en la encía, especialmente en personas con defensas bajas.
Llagas Asociadas a Enfermedades Sistémicas
Algunas enfermedades pueden manifestarse con llagas en la boca y encías, como:
- Enfermedad de Crohn: puede causar inflamación y ulceraciones en la mucosa oral.
- Liquen plano oral: una afección autoinmune que provoca lesiones blancas en la boca, a veces acompañadas de llagas dolorosas.
- Deficiencias nutricionales: falta de hierro, ácido fólico o vitamina B12 puede favorecer la aparición de aftas bucales.
Si las llagas en la encía son recurrentes, muy dolorosas o tardan más de dos semanas en sanar, es recomendable acudir al odontólogo para una evaluación adecuada.
Causas de las Llagas en la Encía
Aunque aún no se conoce con exactitud qué provoca la aparición de llagas en la encía y otras zonas de la boca, sí se han identificado varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar estas lesiones.
- Traumatismos: pueden ser consecuencia de pequeños traumatismos, como morderse accidentalmente mientras se mastica.
- Prótesis y aparatos dentales mal ajustados: El uso de prótesis dentales o aparatos de ortodoncia que no se ajustan correctamente puede generar fricción constante en la encía, favoreciendo la formación de aftas bucales. Para evitarlo, es fundamental acudir a revisiones periódicas con el odontólogo y asegurarse de que los dispositivos se adapten perfectamente a la boca.
- Cepillado dental agresivo: Cepillarse los dientes con demasiada fuerza o con un cepillo de cerdas duras puede irritar las encías y causar pequeñas heridas que pueden convertirse en llagas. Para evitarlo, es recomendable utilizar un cepillo de cerdas suaves o medias y aplicar una presión moderada al cepillarse.
- Cambios de temperatura y quemaduras: Consumir alimentos o bebidas muy calientes puede provocar quemaduras en las mucosas orales, lo que, en algunos casos, da lugar a la aparición de aftas. Para reducir este riesgo, lo ideal es evitar ingerir alimentos a temperaturas extremas y esperar unos segundos antes de consumir bebidas recién servidas.

Síntomas de las Llagas en la Encía
Las llagas en la encía pueden causar molestias que afectan la calidad de vida, especialmente al comer, hablar o mantener una correcta higiene bucal. La retracción de encías, también llamada recesión gingival, es una enfermedad que se da de manera progresiva desde la niñez y que alcanza su mayor grado a partir de los 40 años donde incluso pueden exponerse las raíces de los dientes.
Estos son los principales síntomas de la recesión gingival que te permitirán comprobar si existe algún problema con tus encías que pueda complicarse con el tiempo:
- Se notan los dientes más largos.
- Color diferente en la línea de encías.
- Inflamación de las encías.
- Sangre en las encías.
- Excesiva sensibilidad a los alimentos.
- Movilidad dental.
Remedios Caseros para Tratar la Recesión de Encías
Existen remedios caseros para encías retraídas naturales que te pueden ayudar a evitar que este problema aparezca. Queremos ayudarte a mantener tus dientes y encías sanos, pero no olvides que una buena higiene y la prevención, siempre serán claves para conseguirlo.
Algunos remedios incluyen:
- Milenrama: Sus hojas tienen efectos anti-inflamatorios, analgésicos y anti-coagulantes.
- Té verde: Tiene importantes propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes.
- Salvia: Ayuda a proteger las encías y mejorar la higiene de tu boca.
- Aloe Vera: Un gel de aloe vera te ayudará a rebajar la inflamación de encías.
- Aceite de coco: Posee ácido láurico y un tipo de triglicéridos con propiedades anti-inflamatorias y antimicrobianas.
- Aceite de limón: Se obtiene de la cáscara de limón y tiene propiedades antisépticas y antimicrobianas.
- Suplemento de vitamina C: Las frutas y verduras frescas son ricas en vitamina C.

Enfermedades de las Encías
Enfermedades de las encías como la periodontitis o la gingivitis son muy frecuentes entre la población española y representan una de las principales causas de pérdida dental a partir de los 35 años. Lo más importante para poder curar las encías es distinguir si se trata de periodontitis o de gingivitis. Una vez detectada la enfermedad, es importante realizar un buen tratamiento de las encías.
Un cepillado dental adecuado es el paso más importante y efectivo para curar las encías. Se debe realizar tres veces al día, debe durar tres minutos y debe incluir todas las superficies de los dientes. Muchos pacientes olvidan cepillarse entre los dientes con cepillos interdentales o seda dental.
El buen cuidado de las encías no es complicado, pero pasa necesariamente por la constancia y regularidad.
Tratamiento de las Heridas en las Encías
El tratamiento de las heridas en las encías también va a depender del tipo de lesión que la haya causado.
Lacer Mucorepair gel tópico: es un gel que ayuda a la regeneración, favorece la cicatrización y ayuda a reducir la inflamación de los tejidos periodontales y mucosas.