Anatomía Detallada del Diente: Una Guía Completa

La anatomía bucodental es primordial en la ingesta de alimentos. Nuestros dientes nos ayudan a hablar, comer y hasta beber. Cada uno de ellos se conforma por diferentes partes que cumplen con una funcionalidad en concreto. Si quieres tener más información sobre este tema, te encuentras en el sitio correcto, puesto que aquí conocerás los diversos componentes de un diente y su función.

Cada una de las piezas dentales suele ser un integrante corporal único, debido a que se encuentra altamente especializada tanto externa como internamente. Se componen de tejidos de diversas capas embrionarias y son una de las estructuras más completas y complicadas de nuestro organismo. Dichas estructuras tienen una parte tanto visible como no visible y se suelen localizar unidas al hueso maxilar a través del periodonto. En su interior incluyen nervios, arterias y hasta venas, y suelen estar formados por minerales como calcio, hidroxiapatita, fósforo y magnesio. Por esa razón se conocen como las estructuras más duras de nuestro cuerpo.

Comúnmente, los dientes se conocen por ser una de las partes más duras del cuerpo humano. Los dientes conforman uno de los órganos anatómicos más complejos morfológica y funcionalmente hablando. Los dientes son esenciales para mostrar tu mejor sonrisa y debemos mantener nuestra salud bucal en óptimas condiciones.

Partes Principales del Diente

Por lo general, solo un tercio de los dientes son visibles, es decir, pueden percibirse a simple vista, mientras que el resto se encuentran situados en el interior de las encías, por lo que se consideran no visibles. Hay tres partes principales: corona, dentina y raíz. En función del tipo de diente, pueden tener una o más raíces.

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Corona

La corona es aquella parte visible del diente que sobresale cuando abrimos nuestra boca. Se encuentra recubierta por el esmalte y se puede encontrar encima de la línea gingival. Su forma establece su tipología y funcionamiento. Por una parte, la corona es la parte visible del diente, la que se ve al sonreír y la encargada de ejercer los distintos procedimientos de masticación de alimentos.

Cuello

El cuello es el encargado de unir la corona con la raíz y es también el lugar donde se acumula la placa bacteriana.

Raíz

La raíz es aquella parte del diente no visible que se encuentra dentro de la encía. Por lo general se encuentra en el interior de los huesos maxilares superiores e inferiores. Pertenece a una de las partes que se encarga de anclar los dientes a la boca. Explicado de otra manera, es aquella zona que une todo el diente al hueso maxilar y consigue mantenerlo en su posición. Por ello, es fundamental intervenir y resolver cualquier patología periodontal que afecte a la raíz. Por otro lado, la raíz es parte del diente que se encuentra bajo los alvéolos maxilares.

Paralelamente, cada diente tiene su propia raíz y corona, es decir, su estructura, composición y hasta posición son completamente distintas. La diferencia entre ellos se da principalmente en los molares, debido a que se consideran los dientes más espaciosos por poseer hasta tres raíces. La raíz dental es una de las dos partes fundamentales en las que se dividen las piezas dentales. Al contrario que la corona, que es la parte visible del diente, la raíz es la no visible ya que permanece, en condiciones de salud óptimas, insertada en la encía. Cada raíz está compuesta por capas que se ordenan así: la dentina, cubierta por cemento dental y adherida al hueso por el ligamento periodontal. La raíz dental puede dividirse en tres partes, el tercio cervical situado próximo al cuello dental,cerca de la corona. El tercio medio y el tercio apical ocupando el extremo de la raíz.

Tejidos Dentales

Esmalte

El esmalte es la zona más expuesta, dura y externa del diente que suele recubrir la corona. Es un elemento que está altamente mineralizado con calcio y fósforo. Mediante el esmalte los dientes tienen la posibilidad de tolerar altas presiones al masticar, debido a que forma parte de la estructura más dura de todo el cuerpo. La apariencia real del esmalte no es blanca como pensamos, más bien es transparente. Lo que en realidad les da ese color blanco marfil a nuestros dientes acostumbra a ser la estructura de los mismos. Esmalte: el componente más exterior y duro, que recubre y protege la corona del diente.

Dentina

La dentina le otorga la tonalidad blanco marfil a nuestros dientes. Se encuentra debajo del esmalte dental y suele tener irrigación nerviosa, por lo que es sensible a cambios bruscos de temperatura, a sustancias dulces, oscuras, antibióticos y patologías u otras circunstancias que pueden alterarla. Es importante intervenir a tiempo cuando a cualquiera de nuestros dientes le sale una caries porque es debido a que las bacterias responsables de esa caries han atravesado el esmalte y llegado a la dentina.

Pulpa Dental

Esta parte suele ser el núcleo del diente, el cual posee un tejido blanco en donde se encuentran ubicados los nervios y los vasos sanguíneos. Su función principal, aparte de dar la sensibilidad dental, es restablecer las células del resto del diente para mantener así su buena actividad. Por lo general, sus tejidos suelen ser menos duros que la dentina, sin embargo, cumple con una función sumamente importante como es unir las fibras y los ligamentos que anclan el diente a los huesos maxilares. Pulpa dental: tejido más interno del diente, formado por los vasos sanguíneos y los nervios.

Cemento

Cemento: o capa dura que recubre la raíz del diente y lo une al hueso alveolar mediante el ligamento periodontal.

Otras Estructuras Importantes

Foramen Apical

Es el orificio que se halla en la punta de la raíz por donde pasan las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos que suelen provocar sensibilidad a los dientes. Es una especie de tubo que se encarga de llevar los nervios y vasos sanguíneos a la pulpa a través del foramen apical.

Línea Gingival

Suele denominarse como línea de la encía y se trata de aquella línea gingival donde se adhieren nuestros dientes a las encías, es decir, es ese tejido conectivo que recubre las partes no visibles de los dientes.

Cúspide

La cúspide es la parte de la corona dental que presenta una elevación en la morfología de la misma. Es por tanto un relieve en forma puntiaguda que facilita, principalmente, el desgarro de alimentos. Los dientes que poseen cúspides son los dientes: caninos o colmillos, premolares y molares.

Fosa

La fosa es una parte de la corona dental que presenta una depresión en su morfología. Adquieren nombres dependiendo de la posición en la pieza y la pieza dental a la que pertenecen. Así pues, denominamos fosas palatinas a aquellas situadas en piezas dentales superiores, más próximas al paladar y fosas vestibulares a las que se sitúan cerca del vestíbulo o parte exterior bucal.

Fisura

Una fisura es la parte de la anatomía coronal dental que denomina a esas pequeñas estrías o canalillos que poseen los premolares y molares por su cara oclusal, es decir, por la cara con la que se muerden y mastican los alimentos. Normalmente conectan ,las ya mencionadas fosas , entre sí. Son conocidas también con el nombre de surcos. Las fisuras o surcos, adquieren nombres propios dependiendo de la posición en la pieza dental a la que pertenecen. Por otro lado, también se denomina fisura dental cuando el diente sufre un traumatismo o con el paso de los años se comienza a apreciar en la capa mas superficial del diente, en el esmalte, una grieta. En los casos en los que la fisura es poco profunda no requiere de tratamiento dental.

Tipos de Dientes

Los nombres de los dientes nos permiten identificar cada una de las piezas dentales. Lo cierto es que cada una de estas piezas tiene un nombre y su función en la masticación y deglución es diferente. Las piezas dentales se agrupan en cuatro categorías: incisivos, caninos, premolares y molares. Todos los dientes hacen contacto con otro al cerrar la boca y morder. Por tanto, en la arcada superior e inferior tenemos los mismos dientes.

  • Incisivos: Son los dientes anteriores, con bordes afilados, que cortan los alimentos al ingerirlos. De hecho, son los dientes más fáciles de identificar, ya que se encuentran ubicados en la parte frontal de la cavidad oral. Los incisivos son los dientes que más se ven cuando hablamos o sonreímos. Suelen ser los primeros dientes de leche o primarios que erupcionan, por norma general a partir de los seis meses de edad, aunque pueden aparecer durante el primer año.
  • Caninos: Comúnmente conocidos como colmillos. Son los dientes de forma puntiaguda que ayudan a triturar los alimentos. Comúnmente se conocen como “colmillos” debido a su puntiaguda forma. Son los dientes más afilados, aunque su anatomía puede variar en función de cada persona. Los caninos comienzan a aparecer a partir del año y medio, aunque depende del bebé.
  • Premolares: Llamados también como dientes bicúspides y tradicionalmente conocidos como muelas. Estos dientes presentan dos cúspides puntiagudas en la superficie de masticación y tienen la función de aplastar y desgarrar.
  • Molares: Los dientes que usamos para moler la comida, es decir, los dientes protagonistas de nuestra masticación. Estos dientes se sitúan en la parte posterior de la boca, justo después de los premolares. Los dientes molares o muelas se ubican al final de la boca, tras los premolares. De este modo, cumplen de una forma más efectiva su función esencial: triturar los alimentos para facilitar la digestión. Los primeros molares aparecen alrededor de los seis años, no siendo definitivos hasta los doce años. Las situadas en la parte posterior de la boca (terceros molares) son las conocidas como muelas del juicio y pueden aparecer entre los 18 y 24 años, o incluso no llegar a salir nunca.

Estética Dental y la Sonrisa

La odontología estética se mueve en un ámbito de equilibrio entre la ciencia y el arte. Es preciso fundir en un todo atractivo los baremos matemáticos que se aplican en la clínica odontológica y en el laboratorio protésico. Sin embargo, estas leyes geométricas no deben aplicarse de forma «refleja», sino que sirven únicamente como hilo conductor para la configuración individual. En una época en la que los pacientes se interesan cada vez más por la odontología estética, resulta obvio que debemos sondear más a fondo el conjunto de reglas de la estética.

La sonrisa está determinada principalmente por los dientes. En consecuencia, unos conocimientos sólidos sobre los distintos dientes, su forma y anatomía, constituyen un requisito fundamental para todo tratamiento. Los dientes están dispuestos en la boca como una unidad; el tejido blando circundante conforma el marco de su aspecto. Para evaluar qué es lo que constituye una sonrisa «bonita» es útil observar los contornos interiores y exteriores de las estructuras implicadas.

Además debemos diferenciar entre estructuras anatómicas «estáticas», como los dientes y la encía, y estructuras «dinámicas», como los labios y la musculatura facial. Para el aspecto de la sonrisa debemos orientarnos, además de por determinados puntos de referencia fonéticos, por diversas líneas imaginarias: la línea media dental, la línea media facial, la línea labial, la línea de la comisura y la línea interpupilar. Todas estas líneas se encuentran en una relación determinada entre sí. Nunca deberían considerarse aisladamente, sino que deben entenderse como expresión integral de la composición conjunta y de la personalidad individual.

Orientación Axial de los Dientes

En una sonrisa atractiva, los dientes anteriores están orientados de tal manera que sus ejes longitudinales discurren de forma continua desde la línea media hacia la zona de los dientes posteriores. A su vez, los dientes anteriores superiores están ligeramente inclinados hacia mesial. Normalmente, el eje de los incisivos centrales está ligeramente inclinado hacia distal en dirección apical con respecto a la línea media. En los incisivos laterales se observa que la inclinación distal en dirección apical se hace más acusada a partir de la mitad del diente. Además, en la mayoría de las personas con una sonrisa naturalmente bonita, la orientación axial mesiodistal y anteroposterior de los incisivos laterales está dispuesta asimétricamente.

Zonas de Contacto y Puntos de Contacto Interdentales

Se entiende por zona de contacto interdental aquella zona en la que los dientes contiguos parecen tocarse entre sí. En el segmento anterior superior se van acortando desde los incisivos centrales hacia los caninos, idealmente en la proporción 50:40:30 en relación con la longitud de la corona de los incisivos centrales. El punto de contacto interdental es el punto de la zona de contacto situado más hacia incisal. Aún más hacia incisal, los contactos mesiodistales se separan y se convierten en los bordes incisales. En caso de forma correcta y disposición estética de los dientes anteriores, los puntos de contacto interdentales ascienden claramente hacia la zona de los dientes posteriores.

Espacios Interdentales Incisales

Cuando se abre la boca al hablar o sonreír, se hace visible entre los bordes incisales de ambas arcadas dentarias el espacio negro de la cavidad oral. Este contraste con los dientes mejora el aspecto de los espacios interdentales incisales. La interacción entre luz y sombra a lo largo de la arcada dentaria superior constituye un requisito esencial para una sonrisa bonita y natural. Los espacios interdentales incisales aumentan de tamaño desde la línea media hacia la zona de los dientes posteriores.

Proporciones Dentales

El principal objetivo de toda rehabilitación de la dentición consiste en crear, de conformidad con el paciente, un estado de los dientes lo más natural posible. Los incisivos centrales superiores desempeñan un papel especialmente importante cuando se trata de establecer a partir de la distribución de formas y tamaños la impresión visual del segmento de los dientes anteriores. Las formas desproporcionadas -esto es, cuando los dientes son demasiado largos, cortos, anchos o estrechos con respecto a las proporciones generales- pueden perturbar la armonía facial.

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