Existen cientos de especies de tiburones, y son bastante diferentes entre sí. Hay tiburones tan pequeños que miden 18 centímetros, como el tiburón enano, hasta el tiburón ballena, que puede llegar a los 13 metros. Estos animales pertenecen a la categoría de escualos, tienen un esqueleto hecho de cartílagos, no de huesos. Esto les confiere una gran fuerza y maniobrabilidad. Los tiburones, a diferencia de las ballenas, no son mamíferos, son peces.
Los tiburones habitan en aguas de los océanos y se alimentan de una gran variedad de especies. Contrariamente a la creencia popular, los tiburones no se alimentan de todo lo que se encuentran, sea lo que sea: muchos de ellos tienen presas específicas. Por ejemplo, el tiburón ballena, el mayor de los tiburones, se alimenta de plancton, según la ONG Oceana.
Pero si hay algo que los tiburones tienen en común, aparte de ser un animal que genera bastante terror, son sus característicos y afilados dientes. ¿Alguna vez te has preguntado cuántos dientes tienen los tiburones? La respuesta te va a sorprender.
A diferencia de los humanos, los tiburones no mastican y tragan su comida. Los tiburones utilizan sus dientes para arrancar trozos de la presa moviendo la mandíbula superior ligeramente hacia adelante sobre el objetivo. Esa es la principal función de sus afilados dientes.
El número de dientes de los tiburones depende del tipo de tiburón y de la dieta que tenga su especie. Lo curioso es que tienen hileras de dientes, entre cinco y 15 filas en cada mandíbula, aunque la primera fila es la más importante.
Cuando la presa es pequeña, la matan con la presión que ejercen con sus mandíbulas sobre su vientre y la tragan entera. Por el contrario, si es muy grande, comovimos antes, la hacen pedazos.
¿Cuántos dientes tiene un gran tiburón blanco?
Aparecen dientes del gigantesco tiburón megalodón en el desierto de Atacama
Esta pregunta simple tiene una respuesta que no lo es tanto, porque para dar con el dato exacto habría que saber exactamente la tasa de reposición de sus dientes, ya que se le caen de manera frecuente. A diferencia de los dientes humanos, los de los tiburones no son muy fuertes y tienden a caerse con facilidad.
Pero esto no es un gran problema para ellos porque producen constantemente nuevos dientes para reemplazar los que pierden.
Se estima que el gran tiburón blanco tiene a lo largo de su vida unos 3.000 dientes, que llegan a superar los siete centímetros de longitud. Por lo general el gran tiburón blanco tiene unos 50 dientes 'en activo' mientras que en las otras filas se van desarrollando otros para cuando esos se caigan en cualquier momento.
Lo cierto es que los dientes de los tiburones tienen una asombrosa capacidad regenerativa: ¡tienen una dentadura eterna!

Mandíbula de un tiburón blanco mostrando múltiples filas de dientes.
¿Cuántos dientes tiene un tiburón tigre?
El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier) es uno de los principales superdepredadores dentro de los escualos y tiene unos dientes bastante grandes. Además, la dentadura del tiburón tigre tiene una forma única para pinchar y rasgar a sus presas. Las mandíbulas son muy fuertes, con dientes muy afilados en forma de peine… un escualo con el que no querrías encontrarte.
El tiburón tigre tiene entre 44 y 48 dientes en la mandíbula superior y entre 41 y 46 en la inferior. Por lo tanto, el tiburón tigre posee entre 85 y 94 dientes en total. Otros rasgos destacables de su anatomía son sus dientes. Son casi simétricos y no se desgastan. Las mandíbulas de la especie son muy potentes. Los dientes son triangulares, grandes y casi simétricos.
Otros rasgos anatómicos del Tiburón Blanco
En la anatomía del tiburón blanco, la aleta caudal resalta más que cualquier otra. Distinta a la de otras especies de tiburones, la aleta caudal del blanco es casi simétrica. La anatomía del tiburón blanco se complementa a la perfección con el funcionamiento óptimo de las ampollas de Lorenzini. Esta estructura no es exclusiva de la especie. Las ampollas de Lorenzini están escondidas en la parte cefálica por varios poros superficiales. Esta estructura de ampollas es el sentido más fascinante con el que cuentan los tiburones. Mencionamos el remplazo continuo de los dientes del tiburón blanco. Por otra parte, sus sentidos son capaces de detectar hasta bajas concentraciones químicas.
El Carcharodon Megalodon: Un Gigante Prehistórico
El Carcharodon Megalodon, nombre que significa «diente grande», derivado de los términos griegos μέγας (mega, «grande») y ὀδούς (odon, «diente»), es una especie extinta de tiburón que vivió aproximadamente entre 15.9 y 2.6 millones de años atrás, durante el Cenozoico (de mediados del Mioceno hasta el final del Plioceno). La asignación taxonómica de Carcharodon megalodon se ha debatido por cerca de un siglo, y aún se encuentra en disputa con dos interpretaciones principales: como Carcharodon megalodon (bajo la familia Lamnidae) o bien como Carcharocles megalodon (bajo la familia Otodontidae).
Carcharodon megalodon es considerado como uno de los mayores y más poderosos depredadores en la historia de los vertebrados. Los estudios sugieren que Carcharodon megalodon lucía en vida como una versión corpulenta del gran tiburón blanco actual, Carcharodon carcharias, llegando a alcanzar los 18 metros de longitud total máxima. Los restos fósiles indican que este tiburón gigante tuvo una distribución cosmopolita, con áreas de cría en zonas costeras cálidas. Carcharodon megalodon probablemente tuvo una influencia muy importante en la estructura de las comunidades marinas de su época.
De acuerdo a la ideas del Renacimiento, los gigantescos dientes triangulares fósiles que frecuentemente se hallaban inmersos en formaciones rocosas, se consideraron lenguas petrificadas (en latín glossopetrae) de dragones y serpientes. Esta interpretación fue corregida en 1667 por un naturalista danés, Nicolás Steno, quién las reconoció como pertenecientes a tiburones antiguos, basándose en la disección que realizó de una cabeza de tiburón actual. Steno describió sus hallazgos en un estudio, Disección de la cabeza de un tiburón, que contenía una ilustración de la cabeza del tiburón actual junto a dos glossopetrae, para mostrar y destacar su similitud con los dientes de este animal. Según John Maisey, la lámina de Steno corresponde a la primera ilustración conocida de fósiles de Carcharodon megalodon. Por otro lado, este estudio constituye la primera interpretación certera sobre el origen orgánico de los fósiles.

Comparación del tamaño de los dientes de Megalodon con los del tiburón blanco.
Un naturalista suizo, Louis Agassiz, le dio a este tiburón su nombre científico, Carcharodon megalodon, en 1835, en su trabajo de investigación Recherches sur les poissons fossiles (investigaciones sobre los peces fósiles), que él completó en 1843. Los dientes de Carcharodon megalodon son morfológicamente similares a los dientes del gran tiburón blanco. Sobre la base de esta observación Agassiz asignó la especie megalodon al género Carcharodon. Aunque el nombre científico es C. megalodon, es frecuentemente apodado el tiburón megadiente o el tiburón blanco gigante o inclusive el tiburón monstruo.
Carcharodon megalodon es representado en el registro fósil principalmente por dientes y centros de vértebras. Como en los demás tiburones, el esqueleto de Carcharodon megalodon estaba formado de cartílago más que de hueso; esto resulta en una pobre preservación de los especímenes encontrados. Sin embargo, los restos fósiles de Carcharodon megalodon indican que tenía los centros vertebrales densamente calcificados.
Los fósiles más comunes de Carcharodon megalodon son sus dientes. Las características diagnósticas de los dientes de Carcharodon megalodon incluyen: forma triangular, estructura robusta, gran tamaño, un borde finamente aserrado, y el cuello (base de la corona) con una visible forma de letra v. Los dientes de C. megalodon pueden medir cerca de 180 milímetros en altura perpendicular o longitud diagonal, y son los mayores en tamaño de cualquier especie conocida de tiburón.
Se han encontrado algunas vértebras fósiles de Carcharodon megalodon. El ejemplo más notable es una columna vertebral parcialmente preservada de un espécimen de Carcharodon megalodon, la cual fue desenterrada en la Cuenca de Amberes, Bélgica por M. Leriche en 1926. Este espécimen comprendía varios centros vertebrales, midiendo el mayor unos 155 milímetros de diámetro. Sin embargo, algunos paleontólogos han afirmado que podrían esperarse centros vertebrales considerablemente mayores de Carcharodon megalodon. Bendix-Almgreen (1983) publicó el hallazgo de veinte centros vertebrales sin conexión anatómica, pero muy próximos entre sí, procedentes de las arcillas de la Formación Gram (Dinamarca). Estos restos, de 100 a 230 milímetros de diámetro, mostraban una densa calcificación y estructura concéntrica.
Se conocen fósiles de Carcharodon megalodon procedentes de diferentes partes del mundo, que incluyen a Europa, América del Norte, América del Sur, Puerto Rico, Cuba, Jamaica, Australia, Nueva Zelanda, Japón, África, Malta, Granadinas, Islas Canarias, e India. Algunos dientes de Carcharodon megalodon se descubrieron en regiones muy alejadas de los continentes (por ejemplo, en la Fosa de las Marianas en el Océano Pacífico).
Aunque los restos más antiguos de Carcharodon megalodon fueron reportados de estratos del Oligoceno tardío, hace cerca de 28 millones de años. una fecha más aceptada para el origen de la especie es durante el Mioceno Medio, hace unos 15 millones de años. A pesar que el registro fósil de Carcharodon megalodon por lo general está ausente en estratos posteriores al límite superior del Terciario, existe registro más reciente en estratos del Pleistoceno. Se cree que Carcharodon megalodon se extinguió en el final del Plioceno, probablemente hace unos 2 millones de años se piensa por lo tanto que los dientes post-pliocénicos reportados de Carcharodon megalodon son en realidad fósiles reelaborados.
Entre las especies existentes, se considera que el gran tiburón blanco es la más análoga a Carcharodon megalodon. La carencia de esqueletos fósiles bien preservados de Carcharodon megalodon ha forzado a los científicos a basarse en la morfología del gran tiburón blanco para inferir su aspecto y estimar su tamaño.
Estimación del tamaño del Megalodon
Debido a los restos fragmentarios, estimar el tamaño de Carcharodon megalodon se ha convertido en un reto. Sin embargo, la comunidad científica reconoce que Carcharodon megalodon superaba en tamaño al tiburón ballena (Rhincodon typus). Los investigadores dirigieron sus estudios hacia dos aspectos del tamaño: longitud total (LT) y masa corporal (MC).
El primer intento de reconstruir la mandíbula de este tiburón fue realizado por el profesor Bashford Dean en 1909. De las dimensiones de la mandíbula reconstruida, se supuso que C. megalodon podría haberse aproximado a los 30 metros de longitud total (LT), pero a la luz de nuevos descubrimientos fósiles y avances científicos sobre la comprensión de los vertebrados se considera ahora que esta reconstrucción es inexacta. Las razones principales citadas para esta inexactitud son: (1) el relativamente pobre conocimiento de la dentición de Carcharodon megalodon en la época de Dean, y (2) estructuras musculares inadecuadas. Los expertos sugieren que una versión rectificada del modelo de mandíbula de Carcharodon megalodon de Bashford Dean podría tener cerca del 70% de su tamaño original, un tamaño más consistente con los hallazgos modernos. Para corregir los errores, los científicos, ayudados por nuevos hallazgos fósiles de Carcharodon megalodon y un conocimiento mejorado de la anatomía de sus más cercanos análogos modernos, introdujeron más métodos cuantitativos para estimar el tamaño basándose en las relaciones estadísticas entre el tamaño de los dientes y la longitud corporal en el gran tiburón blanco. Algunos de los métodos son mencionados a continuación.
En 1973, un ictiólogo de Hawaii, John E. Randall, presentó un método para estimar la longitud total del gran tiburón blanco. El método propuesto es representado en forma de un gráfico trazado, el cual demuestra la relación entre la altura de la corona (la distancia vertical de la hoja del diente desde la base de la parte de esmalte del diente hasta su punta) del mayor de los dientes de la mandíbula superior del gran tiburón blanco y su longitud total. Randall también extrapoló este método a la longitud total de Carcharodon megalodon. Randall citó dos dientes de C. megalodon en su trabajo: (1) el espécimen número 103 del Museo Americano de Historia Natural y (2) el espécimen número 257 de Museo Nacional de Estados Unidos, los cuales tenían una altura de la corona de 115 mm. y 117 mm. respectivamente. Estos dientes produjeron una longitud total de cerca de 13 metros. En 1991, dos expertos en tiburones, Richard Ellis y John E. McCosker, señalaron un defecto en el método de Randall. De acuerdo a ellos, la altura de la corona dental de los tiburones no necesariamente se incrementa en proporción a la longitud total del animal. Esta observación llevó a nuevas propuestas para dar con métodos más exactos para determinar el tamaño del gran tiburón blanco y especies similares.
En 1996 tres científicos - Michael D. Gottfried, Leonard J. V. Compagno y S. Curtis Bowman - después de haber realizado una minuciosa investigación y escrutinio de 73 especímenes del gran tiburón blanco, propusieron una relación linear conservadora entre la máxima altura del mayor de los dientes superiores (DS) y la longitud total en dicho tiburón. La relación propuesta es: la longitud total (LT) en metros = − (0.22) + (0.096) × [máxima altura de DS (milímetros)]. Gottfried y colegas (1996) también extrapolaron este método para estimar la longitud total de C. megalodon. El mayor diente de C. megalodon al alcance de este equipo era un espécimen de segundo diente anterior superior, cuya máxima altura era de 168 mm. Este diente había sido descubierto por Compagno en 1993, y produjo una longitud total estimada en 15 metros. Sin embargo, rumores de dientes mayores de Carcharodon megalodon persistían en esa época. La máxima altura dental para este método se mide como una línea vertical desde la punta de la corona dental a la parte baja de los lóbulos de la raíz, paralelo al largo eje del diente. Dicho de otra forma, la máxima altura del diente es la altura perpendicular.
En 2002, el investigador de tiburones Dr. Clifford Jeremiah propuso un método para estimar la longitud total del gran tiburón blanco y especies parecidas incluyendo a Carcharodon megalodon. El investigador David Ward ha asegurado que este método está basado en un sólido principio que funciona bien con muchos tiburones grandes. El método en sí propone: «por cada centímetro de anchura de la raíz de un diente superior anterior, hay aproximadamente 4 pies (1.3 metros) de tiburón». Jeremiah señaló que el perímetro de la mandíbula de un tiburón es directamente proporcional a su longitud total, siendo la anchura de las raíces de los dientes mayores una aproximación para estimar el perímetro de la mandíbula. El mayor diente en posesión de Jeremiah tenía una raíz de cerca de 12 cm, lo cual indica una longitud total de 15 metros.
En 2002, el paleontólogo Kenshu Shimada de la Universidad DePaul propuso una relación linear entre la altura de la corona (AC) y la longitud total (LT) en los grandes tiburones blancos después de realizar análisis anatómicos de varios ejemplares. En términos estadísticos, esta relación se expresa como: la longitud total (LT) en cm. = a + bx, donde a es una constante, b es la pendiente de la línea, y x es la altura de la corona (AC) del diente en milímetros. Esta relación permite predecir la longitud total sobre la base de la altura de la corona de cualquier diente en el gran tiburón blanco. Para este método, la altura de la corona del diente es medida como la máxima altura vertical del esmalte en el lado labial. Shimada señaló que los métodos antes propuestos estaban basados en una débil evaluación de la homología dental. Shimada indicó que la tasa de crecimiento entre la corona y la raíz no es isométrica, y este factor debe ser tomado en cuenta en su modelo. Más aún, esta relación propuesta puede también ser usada para predecir la longitud total de tiburones que sean morfológicamente similares a gran tiburón blanco (como Carcharodon megalodon). Usando este modelo, el diente superior anterior (con una altura máxima de 168 mm.) citado por Gottfried y colaboradores (1996) corresponde a una longitud total de 15 metros.
En 2010, varios investigadores de tiburones - Catalina Pimiento, Dana J. Ehret, Bruce J. MacFadden y Gordon Hubbell - estimaron la longitud total de C. megalodon sobre la base del método de Shimada. Entre los especímenes hallados en la formación Gatún de Panamá, el ejemplar número 2379 produjo una longitud total de 16 metros.
En la década de 1990, algunos biólogos marinos (como Patrick J. Schembri y Staphon Papson) opinaron que C. megalodon pudo haber alcanzado un máximo de entre 24 a 25 metros de longitud total. La anterior estimación de la longitud total de C. megalodon quizás no sea tan descabellada. Sin embargo, Gottfried y colaboradores (1996) propusieron que Carcharodon megalodon podría aproximarse a un máximo de 20.3 metros de longitud. Gordon Hubbell de Gainesville en Estados Unidos, dispone de un diente superior anterior de C. megalodon cuya altura máxima es 184 mm. Adicionalmente, una reconstrucción de la mandíbula de C. megalodon contiene un diente cuya máxima altura reportada es 193 mm. Esta mandíbula reconstruida fue realizada por el difunto cazador de fósiles Vito Bertucci, quien era conocido como el «Hombre Megalodon».
Gottfried y colaboradores (1996) también presentaron un método para determinar la masa corporal del gran tiburón blanco después de estudiar los datos de la relación de longitud-masa corporal de 175 especímenes en varias etapas de crecimiento y lo extrapolaron para estimar la masa corporal de C. megalodon. El método propuesto es: masa en kilogramos = 3,29E−06[LT en (metros)3.174]. De acuerdo a este modelo, un C. megalodon de 15 metros pudo haber tenido una masa corporal de cerca de 47 toneladas, un Carcharodon megalodon de 17 metros sería de cerca de 59 toneladas, y un Carcharodon megalodon de 20 metros tendría una masa de 103 toneladas. Consecuentemente, Carcharodon megalodon es considerado como el mayor tiburón que haya vivido, y está entre los mayores peces conocidos que hayan existido.
Un equipo de científicos japoneses, T. Uyeno, O. Sakamoto y H. Sekine, descubrieron y excavaron restos parciales de Carcharodon megalodon, con una colección de dientes casi completa hallada en asociación, en Saitama, Japón en 1989. Otra dentición completa asociada de Carcharodon megalodon fue excavada en la formación Yorktown de Lee Creek, Carolina del Norte en Estados Unidos y sirvió como la base de una reconstrucción de la mandíbula de C. megalodon del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York. Estos hallazgos de dientes asociados resolvieron la incertidumbre de cuantos dientes podrían estar en cada hilera de las mandíbulas de Carcharodon megalodon, posibilitando reconstrucciones más exactas de las mismas. Más denticiones asociadas de Carcharodon megalodon también se han hallado en los últimos años. Basándose en estos descubrimientos, dos científicos, S. Applegate y L. Espinosa, publ...
| Especie | Número de dientes | Características |
|---|---|---|
| Tiburón Blanco | Aproximadamente 3000 a lo largo de su vida | Dientes afilados y serrados, reemplazo constante |
| Tiburón Tigre | Entre 85 y 94 | Dientes grandes, triangulares y simétricos |
| Carcharodon Megalodon (Extinto) | Desconocido (basado en dientes fósiles individuales) | Dientes triangulares, grandes (hasta 18 cm), bordes aserrados |