¿Cuánto tiempo es necesario usar brackets para un tratamiento completo?

Realizar un tratamiento de ortodoncia conlleva ciertos hábitos que no debemos perder. Antes de iniciarlo, debemos saber que es un tratamiento largo y conlleva cierta dedicación. Aunque puede parecer algo tedioso, la asistencia a todas las revisiones de ortodoncia son claves para el avance del tratamiento conforme a los tiempos establecidos. Además, al principio, se producen numerosas modificaciones que conlleva un seguimiento exhaustivo de las piezas dentales.

Una de las preguntas más frecuentes que nos llega a consulta es la de cuánto tiempo hay que llevar brackets. En realidad, no podemos saber con exactitud en cuanto tiempo los brackets enderezan los dientes, ya que esto dependerá en gran medida del caso concreto de cada paciente. El hecho de no saber cuánto tiempo estar con ortodoncia, puede estresarnos, evidentemente, todo el mundo quiere obtener los mejores resultados en el menor tiempo posible. Pero como decimos, la duración del tratamiento depende de cada caso.

Determinar con exactitud cuánto tiempo va a durar el tratamiento de ortodoncia es complicado, ya que debemos tener en cuenta la edad, la posición de los dientes, de los huesos, el tipo de tratamiento que se elija y, sobre todo, las expectativas que se tengan del tratamiento. En Dentisalut hacemos una primera valoración donde sumamos todos estos factores y podemos aproximarnos a una respuesta más certera.

En los últimos años, los tratamientos ortodóncicos han avanzado mucho en lo que a materiales y tecnología se refiere. Ésto ha ayudado a acortar los tiempos de tratamiento. Sin embargo, utilizar la ortodoncia suele ser un proceso estresante. Es por ello que, a la hora de comenzar el tratamiento con brackets, la primera pregunta que surge es ¿cuánto tiempo es necesario llevarlos? Todo el mundo quiere obtener los mejores resultados en el menor tiempo posible.

Lo primero que hay que hacer es evaluar la gravedad del problema. Los especialistas suelen realizar radiografías y modelos de estudio para saber con exactitud cuál es la anomalía a tratar. El tipo de problema que sufra el paciente determina la duración del tratamiento. Esto se debe a que, en fase de crecimiento, los huesos son mucho más moldeables y por lo tanto más fácil de corregir en su desarrollo.

Factores que influyen en la duración del tratamiento

Como ya hemos señalado en numerosas ocasiones, el tipo de problema que sufra el paciente, será lo que determine la duración del tratamiento. Corregir un problema de dientes apiñados es más sencillo que hacerlo con un problema de oclusión o de mordida. La edad del paciente también es importante. Esto se debe a que, en fase de crecimiento, los huesos son mucho más moldeables y por lo tanto más fácil de corregir en su desarrollo.

Como mencionamos anteriormente, todo depende de los factores. Si además de una alineación es necesario realizar la extracción de una o más piezas dentales, el tratamiento puede durar de 18 a 24 meses.

La planificación del tratamiento y tu constancia son otra clave para acortar el tiempo de ortodoncia.

Los casos que son muy sencillos pueden completarse en 6 u 8 meses. Son aquellos en los que encontramos un leve apiñamiento o casos de diastema. Sin embargo, los casos en los que existen problemas de maloclusión y/o mordida se complican un poco más y, por tanto, se debe llevar mucho más tiempo la ortodoncia.

Por ejemplo, los casos muy complejos con apiñamiento excesivo y necesidad de extracciones pueden irse a los 30 meses ya que, en este caso, deberemos cerrar los espacios de los dientes extraídos.

Asimismo, hay casos en los que encontramos dientes incluidos, también conocidos como dientes retenidos. Los dientes incluidos son piezas que no han salido pero se ven en la radiografía dentro del hueso. Suelen ser los caninos superiores, que se encuentran impactados en el paladar y suele ser frecuente su aparición en pacientes mayores de 15 años.

Cabe decir que hay que tener especial cuidado con este tipo de problemática, ya que los dientes retenidos producen: mal aliento, dolor o sensibilidad en las encías, dolor de cabeza o mandíbula, enrojecimiento de las encías que se localizan alrededor del diente retenido, sabor de boca desagradable y un espacio visible donde debería haber salido el diente.

En primer lugar, realizamos un estudio, valorando la viabilidad del caso y decidimos la conveniencia de bajar poco a poco el diente. En segundo lugar, para colocar correctamente el diente incluido, realizamos una pequeña cirugía bastante sencilla que consiste en abrir una pequeña ventana para acceder a la corona del diente y poder colocar un bracket para traccionar la pieza.

Después de sacar el diente incluido debemos “arrastrarlo” hasta su posición correcta y, por tanto, esto se realiza con un tratamiento de ortodoncia. En este tipo de casos, al necesitarse cirugía y ser un poco más complicado, el tratamiento de ortodoncia puede demorarse hasta los 30 meses.

Por supuesto que hay casos complejos que pueden durar años, sin embargo, lo más frecuente es que el tratamiento de ortodoncia dure entre 12 y 24 meses.

Otra clase de pacientes, los cuales necesitan un tratamiento de ortodoncia, son los que tienen una mala oclusión: mordida cruzada posterior, mordida cruzada anterior, sobre-mordida, desviación de la línea media, entre otros. Como vemos, hay diferentes tipos de mal oclusión y en algunos casos puede ser complicado un tratamiento 100% satisfactorio.

En estos casos también puede ser necesario hacer alguna extracción o la utilización de aparatos adicionales. El tratamiento puede durar entre 24 y 30 meses.

¿Cuándo empezaré a notar los resultados de mi ortodoncia?

Desde el primer mes notarás una gran mejoría en tu sonrisa. Para ello te recomendamos que hagas fotos y compares. La posición ideal para hacer la fotografía es desde dentro de la cavidad oral, mostrando el arco dental. Verás qué rápido empiezas a notar esos cambios. Por ejemplo, la posición del arco, en casos sencillos, se rectifica enseguida. Los meses siguientes son de ajuste oclusal.

Asimismo, cabe decir que no solamente verás los cambios en tus dientes, en ocasiones, debido a la mala alineación de la dentadura, la apariencia de los labios también se ve alterada. Por ejemplo, cuando un paciente tiene los dientes metidos hacia adentro los labios pueden hundirse. También cuando el paciente tiene los labios muy salidos, la estructura de los labios también cambia.

Es importante aclarar que, en la mayoría de los casos, tras finalizar el tratamiento, los dientes movidos por la ortodoncia tienen una tendencia a volver a la posición anterior.

Durante las primeras semanas alineamos y nivelamos los dientes poco a poco. Para ello, utilizamos fuerzas ligeras a través de las cuales conseguimos corregir apiñamientos y discrepancias verticales. Esta es una de las fases más rápidas y agradecidas, puesto que el paciente puede ver que sus dientes están colocados y bien puestos a nivel visual. Después de las primeras semanas de alineación y nivelación, es el momento de corregir la mordida. De esta manera, encajamos los dientes en su posición óptima. Una vez que la mordida es correcta, es el momento de cerrar espacios. Lo último que hacemos antes de retirar los brackets son pequeños ajustes de refinamiento con la finalidad de obtener un resultado final perfecto.

Aunque en algunos casos es la gran desconocida, sin duda, la fase de retención es una de las más importantes. Gracias a ella, conseguimos mantener en el tiempo los resultados obtenidos con el tratamiento de ortodoncia.

Tipos de Brackets

Actualmente los tipos de brackets disponibles son:

  • Brackets de metal (tradicionales)
  • Brackets de cristal de zafiro (transparentes)
  • Brackets linguales incógnitos que se colocan en la cara interna de los dientes.

Técnicamente, el término «bracket» se corresponde con cada una de las piezas sujetadas por un arco de metal que se adhiere a la superficie frontal o trasera del diente. El arco metálico es la parte activa del aparato, la que realmente ejerce la fuerza necesaria para empujar los dientes a la posición que deben ocupar. Son los brackets tradicionales, los que más uso han tenido a lo largo de los últimos años gracias a su eficacia para corregir defectos y maloclusiones.

Este tipo de ortodoncia también se coloca en la parte frontal de los dientes, pero suele pasar desapercibida porque está hecha de materiales como la cerámica, la resina o el zafiro. Hablamos de una ortodoncia invisible a la vista, ya que se coloca en la parte interior de los dientes. A diferencia de los brackets convencionales, los brackets autoligables utilizan un mecanismo de clip que sujeta el arco no siendo necesarias las ligaduras y por tanto generan menos fricción dentro de la dentadura.

Además de brackets, contamos con el sistema de ortodoncia más avanzado. Se trata de unos alineadores transparentes personalizados que se pueden retirar para comer y cepillar los dientes con total normalidad.

Eliminan apiñamientos y alinean los dientes, lo que facilita la higiene en la zona de la dentadura. Mejoran la masticación, eliminando las molestias asociadas con problemas de mordida. Reducen problemas periodontales. Reducen las lesiones musculares y articulares de la boca.

Está comprobado que los dientes mal alineados provocan dolores articulares y tensiones en el cuello que podrían resolverse con una ortodoncia adecuada. Evitan el desgaste dental, especialmente a partir de cierta edad en la que los dientes comienzan a erosionarse, haciendo que unas piezas dentales trabajen más que otras.

Fases de un tratamiento de ortodoncia

En general, las fases de un tratamiento de ortodoncia son similares con independencia del tipo de brackets que se utilice:

  1. Fase de estudio: La primera fase comienza cuando el paciente acude al centro de odontología, donde se detectan una serie de problemas que pueden ser corregidos mediante la colocación de unos brackets. Para ello, se realizarán una serie de pruebas diagnósticas, como una radiografía de la boca o un escáner intraoral.
  2. Fase activa: En esta fase, comienza con la colocación de los brackets y el arco.
  3. Corrección de la mordida: En primer lugar es necesario corregir la mordida, además de encajar los molares en la posición correcta.
  4. Cierre de los espacios dentales: Tras el movimiento de los dientes, la separación entre ellos puede ser algo mayor.
  5. Acabado y personalización: En esta fase, el paciente acude de manera regular a su dentista para determinar si los dientes ya están en la posición correcta.
  6. Retirada de los brackets: Es la última fase del tratamiento, y se produce sólo en el momento en el que todos los objetivos anteriores se hayan alcanzado.

En Clínica Montaño Herrera realizamos tratamientos muy personalizados, por eso cada tratamiento tendrá una duración determinada. Lo normal es que se extienda hasta los 24 meses, siendo las revisiones más asiduas al inicio. En el avance del tratamiento se irán cerrando las nuevas citas en función del estado del progreso. En estas citas de revisión, ajustaremos los brackets, las gomas y estudiaremos la mordida. La duración de estas citas puede rondar los 30 minutos.

En ellas, ofrecemos a nuestros pacientes consejos de higiene bucodental, pues este sistema de alineación requiere de una higiene diaria, siendo vital para evitar contratiempos en el tratamiento. Tras el tratamiento se entrega una férula post tratamiento para el arco superior y colocaremos un retenedor tanto en la parte superior como inferior. Es entonces cuando las citas se extenderán más en el tiempo y serán menos frecuentes.

La férula de descarga para el tratamiento del bruxismo también necesita de sus revisiones periódicas hasta conseguir que el cóndilo de la mandíbula esté bien posicionado. Es por ello que son necesarios los ajustes progresivos por parte de un especialista en ortodoncia. Estos consejos están basados en conseguir optimizar los tiempos del tratamiento para que no se extiendan más de lo debido, por lo que todos los esfuerzos valdrán la pena. El Dr. Las revisiones son programadas para evitar que el aparato quede inactivo y siempre esté actuando, fundamental para no alargar el tiempo de tratamiento.

La decisión de interrumpir un tratamiento de ortodoncia puede tener consecuencias significativas para la salud bucal a largo plazo. Más allá de la preocupación estética, detener el tratamiento antes de su finalización puede llevar a complicaciones ortodóncicas. Los dientes podrían regresar a su posición original, contrarrestando todo el progreso logrado hasta ese momento. Además, la interrupción abrupta del tratamiento ortodóncico puede provocar desajustes en la mordida y la alineación dental.

Estos desalineamientos no solo afectan la apariencia estética, sino que también pueden desencadenar problemas funcionales, como dificultades para masticar o hablar correctamente. En última instancia, el abandono del tratamiento ortodóncico puede generar complicaciones que van más allá de la estética dental.

Cuáles son los cuidados de los brackets? - Odontología Láser #ortodoncia #brackets #odontologia

Retenedores: La fase final y crucial

Los retenedores en ortodoncia son la parte culminante de tu tratamiento de ortodoncia ya que, de no ser así, tus dientes volverían a desordenarse. Su función es la de acabar de fijar el diente al hueso en la posición que han quedado después de una ortodoncia. Es importante decir que si no se usa de manera adecuada el retenedor dental, no habrá servido de nada que el paciente haya llevado ortodoncia.

Diferentes tipos de retenedores dentales

  • Retenedor fijo: Está compuesto por un alambre y se coloca en la parte interna de los dientes. Por lo tanto, no te preocupes, nadie notará que los llevas. Además, podrás llevar tu vida de manera normal, lavar tus dientes sin problemas y comer de todo.
  • Retenedor removible de Hawley: Este tipo de retenedores se pueden quitar y poner, por tanto, son muy cómodos. Estos están formados por una base de una barra de plástico la cual se ve reforzada por un alambre.
  • Retenedor transparente: Fabricados con un plástico muy resistente. La principal característica es su invisibilidad, por ello, muchos pacientes están encantados con ellos, sienten que su salud buco-dental está asegurada y, además, la pueden conseguir de manera 100% estética. ¡Nadie se dará cuenta que los llevas!

En Dentisalut, recomendamos que lleves la retención el máximo de horas posible los 6 primeros meses, y después los uses mientras duermes mínimo dos años.

No olvides acudir a tus citas de revisión una vez finalices tu tratamiento, tanto con el ortodoncista como el odontólogo general.

Beneficios de la ortodoncia

  • Mejora de la salud bucal: Corrige problemas de maloclusión, apiñamiento dental, mordida cruzada, y otros problemas que pueden dificultar la higiene oral adecuada.
  • Mejora de la salud general: Una boca sana contribuye a una mejor salud general.
  • Corrección de problemas del habla: Algunas anomalías dentales pueden afectar la pronunciación de ciertos sonidos.

La flexibilidad es clave en la ortodoncia. Si tu progreso es más rápido de lo esperado, el ortodoncista puede decidir finalizar el tratamiento antes. Después de retirar los aparatos de ortodoncia, es posible que se necesite un retenedor para mantener los dientes en su nueva posición y evitar que vuelvan a desplazarse.

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