El desgaste dental es un problema común que afecta a muchas personas. Es la pérdida progresiva del esmalte y la estructura de los dientes debido a diferentes factores mecánicos o químicos. Aunque puede ser parte del proceso natural de envejecimiento, existen diversas causas que pueden acelerar el desgaste, debilitando el esmalte y generando problemas funcionales y estéticos.
Detectar y tratar este desgaste es fundamental para evitar problemas estéticos y funcionales en la boca, ya que no solo afecta la estética, sino que también compromete la funcionalidad de la boca.

¿Qué es el desgaste dental?
El desgaste dental se define como la pérdida progresiva del tejido del diente. El desgaste implica que la capa que protege nuestros dientes, el esmalte, va perdiendo cuerpo, con lo que disminuye su blindaje. En el mundo de la salud bucodental, el desgaste del esmalte dental representa una de las amenazas más frecuentes para nuestra sonrisa.
De hecho, el esmalte dental es la capa más dura y externa de nuestros dientes, siendo su función principal proteger las estructuras internas sensibles. Es la superficie más dura y resistente de nuestro cuerpo. Según se va desgastando el esmalte, las capas subyacentes del diente, más sensibles y menos protegidas, quedan expuestas. Debajo del esmalte está la dentina, que tiene un color más intenso.
Cuando los dientes están desgastados, presentan varias señales que pueden alertarnos del problema. Los dientes pueden volverse más transparentes, especialmente en los bordes.
Tipos de desgaste dental
El desgaste dental se puede clasificar en varios tipos según la causa y la naturaleza del deterioro.

Los tipos de desgaste dental se suelen clasificar en función de las causas que los provocan. Y en concreto son tres:
- Atrición: La atrición es el desgaste del esmalte provocado por el contacto entre los dientes superiores e inferiores. La atrición es la pérdida progresiva de la parte dura de los dientes, a causa de la masticación o rechinamiento continuo. Es un proceso natural que ocurre lentamente a lo largo de la vida como resultado de masticar o rechinar los dientes. En este último caso hablamos de desgaste dental por bruxismo.
- Abrasión: La abrasión dental se refiere al desgaste causado por la fricción de objetos externos contra los dientes. Este tipo de desgaste es causado por fuerzas excesivas en la mordida que generan microfracturas en el esmalte, especialmente cerca de la línea de las encías. La abrasión dental se refiere al desgaste causado por la fricción de objetos externos contra los dientes. Esto puede ocurrir por cepillarse los dientes con demasiada fuerza o usar un cepillo de dientes de cerdas duras, masticar objetos duros, o por abrir cosas con los dientes.
- Erosión: La erosión dental se debe a la exposición frecuente a ácidos provenientes de la alimentación o problemas de salud como el reflujo gástrico o la bulimia. La erosión es el desgaste causado por la exposición ácida, que proviene tanto de fuentes internas como externas. Las fuentes externas incluyen alimentos y bebidas ácidas, mientras que las internas pueden ser el ácido estomacal regurgitado en casos de reflujo gastroesofágico o trastornos alimenticios.
- Abfracción: La abfracción es un tipo de desgaste que se cree que resulta de la flexión y el estrés en el cuello del diente debido a fuerzas oclusales anormales o mordidas desalineadas.
Causas del desgaste dental
El desgaste dental puede deberse a múltiples factores, algunos naturales y otros asociados a hábitos perjudiciales. El desgaste dental puede ser provocado por múltiples factores como la maloclusión, el bruxismo, los trastornos alimenticios y técnicas de cepillado inadecuadas.
Después de exponer los diferentes tipos y grados de desgaste dental, podemos distinguir fácilmente las causas que están detrás de esta incómoda situación. Dicho esto, veamos a continuación los más comunes.
- Bruxismo: El hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, conocido como bruxismo, es una de las principales causas de desgaste severo. El bruxismo es un hábito involuntario de rechinar los dientes que puede provocar un desgaste severo en la dentadura. El hábito inconsciente de rechinar o apretar los dientes, especialmente durante el sueño, es una causa común de atrición. El bruxismo puede ejercer una presión excesiva sobre los dientes, acelerando el desgaste del esmalte. Además del desgaste dental, este problema también puede ocasionar dolor mandibular, cefaleas y trastornos en la articulación temporomandibular.
- Maloclusión dental: La maloclusión dental, o mala posición de los dientes, es una de las causas principales del desgaste dental. Cuando los dientes no encajan correctamente, algunas piezas soportan una carga mayor que otras, lo que provoca un desgaste desigual. Los dientes que contactan de manera prematura pueden desgastarse más rápidamente y, con el tiempo, perder su estructura.
- Dieta ácida: El consumo excesivo de alimentos y bebidas ácidas (cítricos, refrescos carbonatados, vinagre, etc.) puede desgastar el esmalte dental de manera progresiva.
- Técnicas de cepillado inadecuadas: El uso de técnicas de cepillado inadecuadas, como utilizar cepillos muy duros o aplicar una presión excesiva al cepillarse, puede provocar un desgaste oclusal prematuro. Cepillarse los dientes de forma incorrecta también puede provocar desgaste dental. Por ejemplo, si se aplica demasiada fuerza o se utilizan cepillos de cerdas duras de forma habitual, es posible que el esmalte dental termine erosionándose, lo que se conoce como abrasión dental. El uso de un cepillo de dientes muy duro o una técnica de cepillado inadecuada puede contribuir al desgaste del esmalte, especialmente en la zona del cuello de los dientes.
- Trastornos Alimenticios: Los trastornos alimenticios como la bulimia pueden provocar erosiones químicas en los dientes debido a los ácidos presentes en los vómitos. Condiciones como la bulimia, que implican vómitos frecuentes, exponen los dientes a ácidos estomacales, erosionando el esmalte.
- Reflujo gastroesofágico: Esta condición médica, en la que el ácido estomacal se devuelve al esófago y a la boca, es otra de las causas de desgaste dental que más podemos observar.
- Hábitos orales: Costumbres como masticar bolígrafos, morderse las uñas o usar los dientes como herramientas para abrir cosas pueden contribuir a la abrasión dental y, por tanto, al desgaste. No muerdas objetos duros, ni uses los dientes como herramientas para abrir cosas, o masticar hielo.
Cómo Prevenir y Tratar el Desgaste Dental 💡
Grados de desgaste dental
El desgaste dental varía desde el grado leve, a menudo imperceptible y sin síntomas, hasta el severo, que puede resultar en dolor agudo, sensibilidad y cambios visibles en la estructura dental.
- Desgaste dental leve: En sus etapas iniciales puede ser difícil de identificar. A grandes rasgos, se puede apreciar por: cambios sutiles en la textura y el brillo del esmalte, sensibilidad dental leve cuando se consumen alimentos o bebidas frías, disminución leve de la transparencia del borde incisal.
- Desgaste dental severo: Es aquel que aparece a medida que el anterior progresa y no existe tratamiento. Sus síntomas son: pérdida visible de la estructura dental, sensibilidad dental intensa, cambios en la forma y el color de los dientes, aumento del riesgo de caries y fracturas dentales.
Consecuencias del desgaste dental
El desgaste dental no solo afecta la estética, sino que también compromete la funcionalidad de la boca.
- Uno de los efectos más preocupantes del desgaste dental es la alteración de la articulación temporomandibular (ATM). La reducción de la dimensión vertical de los dientes (es decir de la distancia entre el hueso maxilar y mandibular como consecuencia de tener dientes más cortos), puede modificar la posición de la mandíbula, generando una sobrecarga en la articulación.
- A medida que los dientes pierden estructura, se vuelven más frágiles y propensos a fracturarse.
- En casos avanzados, el desgaste dental puede provocar una reducción significativa de la dimensión vertical de la boca, lo que altera la mordida y la estética facial.
¿Cómo evitar el desgaste de los dientes?
Prevenir el desgaste dental es posible adoptando hábitos saludables y realizando visitas periódicas al dentista. Una higiene oral adecuada es fundamental para prevenir el desgaste dental.
- Cepillado de dientes correcto: Es recomendable utilizar cepillos de cerdas suaves para no ejercer una presión excesiva sobre los dientes y las encías. Usar un cepillo de dientes suave y aplicar técnicas de cepillado adecuadas puede minimizar el riesgo de abrasión dental. Evita cepillarte con demasiada fuerza. Cepíllate los dientes como mínimo dos veces al día y utiliza hilo dental.
- Reduce el consumo de alimentos y bebidas ácidas: Reducir la ingesta de alimentos y bebidas ácidas puede prevenir la erosión del esmalte dental, evitando el desgaste prematuro de los dientes. Limita el consumo de bebidas carbonatadas o alimentos o bebidas ácidas, evitando el cepillado de dientes de forma inmediata tras su toma. En este caso, el ácido estaría ablandando el esmalte y este se vuelve susceptible a dañarse durante el cepillado. Por un lado, el consumo de bebidas carbonatadas o alimentos o bebidas ácidas debería ser limitado, evitando el cepillado de dientes de forma inmediata tras su toma.
- Mantén una buena higiene bucodental.
- Visita con regularidad a tu dentista: Las revisiones dentales periódicas son cruciales para detectar a tiempo cualquier signo de desgaste dental y tomar medidas preventivas. Las citas periódicas permiten controlar el estado de la salud bucodental y prevenir problemas futuros. Los expertos recomiendan acudir al dentista al menos dos veces al año para revisiones periódicas. Ve al dentista una o dos veces al año para limpiezas y chequeos, así como para detectar signos tempranos de desgaste de dientes.
- Tratamientos preventivos adicionales.
Tratamiento del desgaste dental
El tratamiento para el desgaste dental depende de la causa y el nivel de daño. Los tratamientos para el desgaste dental son fundamentales para restaurar la funcionalidad y estética de la dentadura. Estos tratamientos son cruciales para restaurar la salud y funcionalidad de los dientes afectados por el desgaste oclusal. Ante la presencia de desgaste oclusal dentario es vital acudir a un experto, que evaluará la situación y propondrá el tratamiento adecuado. El experto realizará una evaluación exhaustiva del desgaste oclusal, determinando el nivel de afectación en tus dientes y su impacto en tu salud bucodental. Una vez evaluado el desgaste dental, se establecerá un plan de tratamiento personalizado según tus necesidades.
A pesar de que el tratamiento para desgaste de esmalte dental debe ser personalizado y adaptado a las necesidades de cada paciente, podemos enumerar algunas de las soluciones más efectivas.
- Las férulas de descarga son un tratamiento fundamental para los pacientes con bruxismo. En casos de bruxismo, los protectores bucales como la férula de descarga personalizada protegen los dientes del desgaste adicional.
- En casos donde el desgaste dental está asociado a problemas en la ATM, la fisioterapia maxilofacial puede ser una solución efectiva.
- En casos de desgaste avanzado, es necesaria una rehabilitación completa que puede incluir la colocación de coronas, carillas o reconstrucciones en composite.
- Para el desgaste severo, las restauraciones como coronas, carillas o empastes pueden ser necesarias para recuperar la estética y funcionalidad. La principal solución ante el desgaste dental es la restauración. En casos leves, bastará con una reconstrucción sencilla llevada a cabo con material de relleno, como resina compuesta, cerámica o circonio.
- Cambios en la dieta para reducir la ingesta de ácidos y técnicas de cepillado adecuadas son fundamentales para prevenir el desgaste dental.
Como decíamos, la consulta con un profesional dental es indispensable para determinar el mejor tratamiento y, así, garantizar la salud a largo plazo.