El nervio trigémino, también conocido como el quinto par craneal, es el nervio más grande de todos los pares craneales. Es el nervio más voluminoso de los pares craneales que constituyen el sistema nervioso periférico encefálico. Este nervio mixto tiene una función esencial tanto sensitiva como motora, siendo crucial para la masticación y la percepción sensorial de la cara.

Anatomía del Nervio Trigémino mostrando sus tres ramas principales.
¿Qué es el Nervio Trigémino?
El nervio trigémino equivale al V par craneal. Tiene su origen aparente en la región anterior y lateral de la protuberancia, cerca del pedúnculo cerebeloso medio y sus orígenes reales distribuidos en las neuronas pseudounipolares.
Ramas del Trigémino
El término trigémino significa “Trillizos” haciendo referencia a la presencia de tres divisiones: oftálmica (V1), maxilar (V2) y mandibular (V3). El nervio trigémino se divide en tres ramas principales, conocidas como las Ramas del Nervio Trigémino: la rama oftálmica (V1), la rama maxilar (V2) y la rama mandibular (V3). Estas ramas emergen del Ganglio de Gasser. Cada una de estas ramas tiene funciones específicas, proporcionando sensibilidad a distintas áreas de la cara y controlando ciertos movimientos musculares.
Características del Trigémino
Se trata de un nervio mixto ya que posee fibras nerviosas sensitivas y motoras (nervio mandibular V3). Proporciona la inervación motora a los músculos de la masticación (masetero, temporal, pterigoideo lateral y pterigoideo medial), además de los músculos milohioideo, vientre anterior del digástrico, tensor del tímpano y tensor del velo del paladar. En cuanto a la inervación sensitiva, proporciona sensibilidad en las estructuras de la cabeza, a excepción de la región occipital y retroauricular.
Trayecto del Nervio Maxilar (V2)
Igualmente que el anterior, poco después de su salida del ganglio de Gasser, se sitúa en la pared lateral del seno cavernoso. Abandona el cráneo por el agujero redondo mayor y llega a la fosa pterigo-maxilar donde se divide en varias ramas. La rama más importante es el nervio infraorbitario que penetra en la base de la órbita por el agujero suborbitario, pasando por el canal suborbitario y alcanzando el maxilar superior en su rama ascendente, por delante de la carilla articular del malar. En su recorrido por el conducto orbitario da las ramas dentarias superiores y anteriores, que van a inervar los dientes de la parte más anterior del maxilar superior.

Distribución de los nervios faciales, incluyendo el nervio maxilar.
Función del Nervio Trigémino
La principal función del nervio trigémino es la de la masticación, por ello, al inervar a los músculos principales de la apertura y el cierre de la boca, la masticación, el habla y en cierto modo la respiración, entran en relación con este nervio. Además de esta función principal, el trigémino inerva musculatura encargada de la ventilación del oído medio, y de la presión interna del oído medio regulada por la tensión del tímpano. Por este motivo, en las afectaciones de la musculatura mandibular, se producen síntomas en el oído, como la otalgia secundaria, sin que existan daños en las estructuras propias del oído. Igual sucede con los síntomas óticos en los trastornos cervicales. La relación anatómica con estas singularidades sintomatológicas se encuentra en la relación del trigémino con el oído, tanto anatómica como en la funcional.
El nervio trigémino tiene múltiples funciones, incluyendo la inervación de los músculos masticatorios y la transmisión de información sensorial desde el rostro hacia el cerebro. Esta función es vital para la correcta percepción del dolor y otras sensaciones faciales.
El Dolor de la Neuralgia del Trigémino
La neuralgia del trigémino es una condición caracterizada por episodios de dolor intenso y punzante en el área facial, generalmente en un solo lado del rostro. Este dolor puede desencadenarse por actividades cotidianas como masticar, hablar o incluso tocar suavemente la piel de la cara. La intensidad del dolor puede variar, pero a menudo es descrito como uno de los más severos que se pueden experimentar.
Los tratamientos para la neuralgia del trigémino son variados y pueden incluir desde medicamentos anticonvulsivos y relajantes musculares hasta procedimientos quirúrgicos más avanzados, dependiendo de la severidad del caso y la respuesta del paciente a las terapias iniciales. En Clínica Dolor Orofacial y ATM, se pone un énfasis especial en un enfoque multidisciplinario, combinando técnicas avanzadas de manejo del dolor con un cuidado personalizado para cada paciente. Para aquellos que buscan una solución efectiva y especializada, el tratamiento de la neuralgia del trigémino ofrecido por la clínica es reconocido por su enfoque integral y su alta tasa de éxito en la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Este tratamiento está diseñado para abordar tanto los síntomas inmediatos como las causas subyacentes del dolor, proporcionando un alivio duradero.
Neuralgia del trigémino - Qué es, causas y tratamiento
Tratamientos Intervencionistas para la Neuralgia del Trigémino
Las técnicas intervencionistas, aplicadas a NT idiopática, se podrían subdividir en tres grandes bloques dependiendo del nivel anatómico al que actuemos: periférico, lesiones a nivel del ganglio de Gasser o técnicas de cirugía abierta. Todos estos procedimientos tienen como objetivo lesionar el nervio que produce el dolor (punto trigger) (p. ej. nervio mentoniano, lingual, bucal, infraorbitario, etc.) mediante procedimientos químicos (inyección de alcohol o glicerol), térmicos (radiofrecuencia -RF-, crioterapia) o físicos (neurectomía), con el fin de bloquear la conducción del estímulo doloroso.
Todos fáciles de realizar, repetibles, bien tolerados y presentan una baja morbilidad con una mortalidad nula. Sin embargo, generalmente, confieren un alivio del dolor de corta duración. De todos ellos la radiofrecuencia pulsada (RFP) del nervio periférico parece tener un gran futuro terapéutico.
La inyección de alcohol requiere una técnica precisa para depositarlo allí donde realmente se requiere, puesto que conlleva unos efectos secundarios locales de cierta importancia, en forma de edema y malestar que duran unos cuantos días. Esta técnica proporciona un mayor periodo de remisión del dolor que la inyección de glicerol y que la inyección de estreptomicina y lidocaína.
Rizotomía percutánea retrogasseriana mediante glicerol
Consiste en la inyección de glicerol (0,2-0,5 ml), mediante aguja espinal 20G, tras identificación de la cisterna subaracnoidea de Gasser en el cavum de Meckel. El glicerol es un agente no neurolítico que produce un bloqueo prolongado del nervio y posiblemente provoque un retardo en la actividad excitatoria de las fibras nerviosas por interferencia en la resíntesis de proteínas. Sus principales desventajas son que el dolor puede tardar entre 7 y 19 días en disminuir, los fracasos iniciales son elevados y existe un alto grado de posibilidad de recidiva. La técnica del glicerol puede estar indicada en neuralgias de primera rama y neuralgias de trigémino bilaterales por esclerosis en placas.
Compresión-descompresión percutánea del ganglio de Gasser mediante sonda de Fogarty
Descrita en 1978 por Mullan y Lichtor introduciendo por vía percutánea una sonda de Fogarty del n.o 4 a través de un trocar colocado en el foramen oval con inflado del balón en el cavum de Meckel, comprimiendo el ganglio de Gasser. Anestesia general con intubación endotraqueal. La punta del catéter se sitúa 1 cm por detrás del cavum de Meckel y se llena el balón con 0,5-1 ml de contraste radiológico al 50% para corroborar la posición correcta (forma de pera). Se genera una presión entre 60 y 1.200 mmHg mantenida durante 0,5-10 min. Este método es de gran utilidad terapéutica y de escaso riesgo, aunque durante la intervención puede darse una bradicardia severa con hipotensión que limita su indicación. Deja una ligera pérdida de sensibilidad, puede haber pérdida del reflejo corneal, pero no queratitis y tampoco anestesia dolorosa. La recidiva se sitúa entre un 15% a los 3 años a un 25% a los 5. Los resultados son similares a los obtenidos con la termocoagulación pero con mayor índice de complicaciones.
Lesión del ganglio de Gasser por radiofrecuencia
Kirschener, en 1931, sugiere la destrucción del ganglio por procedimientos no quirúrgicos, usando radiofrecuencia. La RF efectuada en el ganglio de Gasser tiene como objetivo acceder al mismo a través del foramen oval, sin necesidad de cirugía abierta.
Indicaciones
Entre los síndromes de dolor facial crónico las patologías más frecuentes son la NT y el síndrome de dolor facial atípico. Las principales indicaciones de la RF sobre el ganglio de Gasser son: NT idiopática, neuralgia secundaria (esclerosis múltiple, anormalidades vasculares y tumores de la fosa posterior), la neuralgia postherpética del trigémino, la cefalea en racimos y la anestesia dolorosa en el área del trigémino, en estos tres últimos supuestos se emplea siempre radiofrecuencia pulsada (RFP).
Procedimiento de Radiofrecuencia
- Generador de RF
- Agujas: 22 G de 10 cm de longitud, con punta activa de 0,2-0,5 cm.
- Posición: El paciente en decúbito supino, fijación cefálica con bandas laterales a la mesa.
- Monitorización: El procedimiento cursa bajo monitorización estándar anestésica y con sedación endovenosa superficial-profunda.
Efectividad de la técnica
La termocoagulación con radiofrecuencia del ganglio de Gasser es una de las indicaciones de la RF, que aporta mejores resultados clínicos. En un estudio retrospectivo de 25 años se demuestra una mejoría del 97% que se mantiene cercana al 60% a los 5 años. Las recidivas son menos frecuentes que con la inyección de glicerol y ligeramente superior a la microdescompresión vascular. Un 25% de la población puede recidivar al año.
Riesgos
La técnica es repetible, mortalidad prácticamente nula y las complicaciones son poco frecuentes.
- Debilidad del masetero (10-24%), cuando se realizan lesiones V3.
- En más del 73% de los casos se obtiene salida de LCR, y los fracasos en la punción del foramen oval ocurre entre el 0,5-4%.
Los pacientes que presentan una NT secundaria o que no responden al tratamiento médico, deben ser evaluados por un equipo quirúrgico (descompresivas o radiocirugía). La técnica de elección depende de la etiología, edad del paciente, riesgo quirúrgico, etc.

Representación esquemática de la radiofrecuencia del ganglio de Gasser.