En cualquier momento nos puede surgir una urgencia dental, y en muchas ocasiones, las urgencias dentales ponen en riesgo nuestra salud. Por eso, es vital diferenciar entre lo que se considera una urgencia dental y lo que no, para preservar tu salud bucodental lo mejor posible. A continuación, vamos a solucionar todas tus dudas sobre las urgencias dentales y cómo actuar ante cada circunstancia.

Urgencias dentales requieren atención inmediata para evitar complicaciones mayores.
¿Qué se considera una urgencia dental?
Una urgencia dental es cualquier problema que necesita atención inmediata para evitar complicaciones mayores. Algunas de las situaciones más comunes que se consideran urgencias dentales incluyen:
- Dolor de muelas intenso.
- Caries dental que causa dolor severo.
- Absceso o infección bacteriana.
- Trauma dental o fractura de un diente debido a un golpe o un accidente.
- Caída de un diente por un golpe (diente avulsionado).
- Hemorragia en la boca que no se detiene.
Caries Dental y Urgencias Odontológicas
La caries dental es una de las enfermedades más frecuentes. Todo el mundo que tenga dientes puede tener caries, y esto incluye a los bebés. La caries se produce porque la placa bacteriana daña el esmalte del diente y ataca la dentina, provocando orificios en el diente. Si no se trata a tiempo la caries puede llegar a alcanzar la pulpa, tocando los nervios, y causando dolor. No obstante, en una fase inicial la caries no es dolorosa. La caries dental se convierte en una urgencia odontológica cuando está avanzada y genera un dolor severo.
Síntomas de la caries dental
Al inicio, la caries puede presentarse como lo que se conoce como “dientes picados”. Una pequeña marca en el diente que no produce dolor en absoluto, pero que es el aviso y el comienzo de lo que puede ser en el futuro un grave problema de salud. Si no se trata a tiempo la caries terminará afectando capas más profundas del diente provocando dolor intenso, infecciones e incluso la pérdida del diente. Algunas señales de alerta o síntomas que pueden indicar la presencia de dientes con caries son:
- Dolor o molestias en un diente o muela sin causa aparente.
- Sensibilidad o dolor al tomar alimentos o bebidas calientes y frías o al morder.
- Agujeros, marcas, manchas de cualquier color u hoyos en los dientes.

Diferentes tipos de caries dental.
Tipos de caries dentales
En función de la zona de la caries o el tipo de lesión podemos hablar de diferentes tipos de caries:
- Caries de corona o caries oclusal: Aparece en la superficie masticatoria de los dientes y es la más habitual en niños.
- Caries de fisura: Aparecen por la introducción de placa dental en pequeñas fisuras presentes en nuestros dientes, son más comunes en los dientes posteriores. Para prevenir estos dos tipos de caries se usan selladores.
- Caries radicular: Son las que se dan en las raíces de los dientes cuando estos quedan expuestos por la recesión gingival o por acúmulo de sarro subgingival, bajo la encía. Es una de las causas más importantes de pérdida de piezas dentales.
- Caries interdental: Caries interproximales o interdentales: se forman en los espacios interdentales. No son fáciles de detectar por ello se recomienda realizar dos revisiones al año. Aparecen en los espacios entre las piezas dentales, son difíciles de ver y a veces sólo apreciables en exploración radiológica. Para prevenirlas siempre es bueno usar seda dental.
- Caries recurrentes o secundarias: aparecen alrededor del borde de los empastes o coronas y fundas.
¿Qué problemas pueden derivarse de la caries dental?
Otras enfermedades y complicaciones. Es muy habitual encontrar en consulta pacientes que no le dan importancia a las caries, sobre todo cuando estamos hablando de niños, ya que muchas veces aparecen en los dientes de leche, que van a tener un recambio más adelante. Sin embargo, las caries que no se tratan pueden ser dolorosas y si perdemos un diente cuando no es el momento correcto puede afectar a la posición del resto de dientes que intentarán rellenar el hueco sobrante ocasionando un problema de espacio y apiñamiento dental cuando el diente permanente tenga que salir.
La caries duele, el nivel de dolor dependerá del avance de la caries y la destrucción o no del nervio, así como de la inflamación e infección que presente a su alrededor.
Por otro lado, tanto en niños como en adultos una caries puede terminar ocasionando un absceso dental, inflamación e infección, dientes rotos, problemas para alimentarse o masticar e incluso la pérdida dentaria definitiva. Y esta pérdida dentaria, como hemos comentado, puede provocar movimientos indeseados en el resto de dientes (igual que en adultos) y también y no menos importante problemas de confianza y autoestima.
Un alto porcentaje de personas mayores de 65 años no conserva ninguno de sus dientes naturales, esto no tiene por qué ser así. Realizando un cuidado dental adecuado nuestros dientes naturales podrán acompañarnos toda nuestra vida y reduciremos con ello las dentaduras postizas o los implantes.
No olvidemos tampoco que las bacterias de la boca pueden terminar pasando al torrente sanguíneo y provocando afecciones en otros órganos tan importantes como el corazón o el cerebro tal y como os contábamos en nuestro vídeo “La importancia que merece la boca”.
Salud Bucal y Salud General: Más Conexiones de las que Imaginabas
En casos muy graves puede repercutir en la salud general llegando a provocar infecciones faciales, hospitalizaciones y visitas a urgencias que conllevan un alto coste en tratamiento y una reducción de la calidad de vida del paciente.
Factores de riesgo de desarrollo de caries dentales. Causas más comunes
Si tienes dientes puedes tener caries, pero existen una serie de factores que te dan más papeletas para llevarte esta desagradable noticia. Veámoslos:
- La adherencia de lo que comemos. Además de que los alimentos tengan azúcar hay otro factor relevante ¿cuánto tiempo se adhiere cada alimento a los dientes? En algunos alimentos los restos se eliminan fácilmente mediante la saliva, en otros permanecen pegados al diente durante más tiempo. La leche, la miel, el helado, el azúcar, las galletas, las bebidas gaseosas, el pastel, los caramelos duros, las patatas fritas, etc, son algunos ejemplos. Tras comer estos alimentos el cepillado debe ser más exhaustivo.
- La frecuencia con la que ingerimos alimentos y su pH. Cuando comemos o bebemos continuamente también le damos a las bacterias una fuente continua de alimento que convertir en placa. Además, recordemos que es el ácido de esta placa lo que daña los dientes, si tomamos bebidas ácidas como refrescos o vinos, estaremos contribuyendo a mantener una capa de ácido continua sobre nuestros dientes. Recordad que cuando hablamos de “beber” no incluimos al agua, el agua es importantísima para mantenerse hidratado y de ninguna manera daña nuestros dientes.
- Falta de flúor. El flúor es un mineral muy beneficioso para la capa externa de los dientes. Puede contribuir incluso a reparar el daño de una caries en una etapa inicial. Por esta razón las pastas dentales contienen flúor, y es muy importante al comprarla comprobar que al menos contiene 1500 partes por millón de ion flúor. Por otro lado, no debemos usar mucha pasta dental, sino una pequeña cantidad del tamaño de un grano de arroz, lo que permitirá no tener que enjuagarnos o realizar un solo enjuague dejando de esta forma el flúor en nuestros dientes para que pueda ejercer su efecto beneficioso. Ya hablamos de este tema en nuestro vídeo: “Enjuagar la pasta de dientes tras el cepillado ¿sí o no?”
- La edad. Aunque las caries están presentes en todas las edades, conforme cumplimos años es posible que los dientes se desgasten y las encías se vayan retrayendo exponiendo la raíz dental, que no tiene un esmalte. Por ello, cuando nuestras raíces están expuestas nos volvemos más vulnerables a la aparición de caries dental.
- Dientes torcidos. Este es otro de los parámetros directamente relacionados con la higiene. Cuando existe apiñamiento dental se dificulta el acceso a muchas zonas de nuestra boca para poder limpiarlas en profundidad. La placa aumenta y por lo tanto el riesgo de caries también. En estos casos si no se soluciona el problema con ortodoncia, es vital acudir al dentista con mayor frecuencia para que puedan eliminar de forma correcta mediante una limpieza dental toda la placa acumulada en nuestros dientes.
- Boca seca. La saliva presente en nuestra boca tiene una función carioprotectora, es decir, de forma natural la saliva descompone los alimentos y elimina placa de los dientes ayudando a disminuir el ácido. Cualquier patología o medicamento que conlleve una reducción en la saliva de nuestra boca estará aumentando el riesgo de desarrollar caries.
- Empastes desgastados o dispositivos dentales. Con el paso de los años los empastes dentales pueden comenzar a deteriorarse y no ajustar tan bien como lo hacían al principio. Esto creará un borde o fisura en el que podrá acumularse la placa y del que no será fácil su eliminación. De igual forma esto sucede con algunos dispositivos dentales como los puentes o los brackets. Es importante revisar que todo esté bien sellado periódicamente.
- pH de la saliva demasiado bajo. Si el pH en la saliva se encuentra por debajo del 5.5 se puede dar una desmineralización de nuestros dientes aumentando el riesgo de caries.
- Estrés. Cuando estamos estresados nuestras defensas bajan y eso es ideal para el desarrollo y proliferación de bacterias o virus en nuestro organismo. El caso de las caries no es una excepción.
- Ardor de estómago y algunos trastornos de alimentación. El ácido está presente en nuestro estómago para facilitar las labores de digestión. En cualquier enfermedad en la que este ácido del estómago vaya a la boca estará debilitando el esmalte dental. Puede ser el caso del reflujo, o los vómitos producidos en enfermedades como la bulimia. En este último caso también puede verse afectada la producción de saliva de la que hablábamos antes.

Factores de riesgo en el desarrollo de caries dental.
Tratamiento de Urgencia para Caries
Si la caries dental ya ha progresado, se debe buscar tratamiento de inmediato. Si se ha visto afectado el esmalte y la dentina, se elimina en primer lugar el tejido infectado. En caso de una caries leve, el tratamiento puede incluir una limpieza dental para eliminar la placa dental y el uso de flúor para fortalecer el esmalte dental. Si la caries ha progresado y ha afectado la estructura dental, procederemos a eliminar el tejido afectado y a llenar el espacio con un material de relleno dental (obturación o empaste). Estos rellenos dentales son efectivos para restaurar la estructura dental y prevenir la evolución de la caries.
¿Cómo se quita la caries de los dientes?Si el daño ya está hecho y no lo podemos prevenir no queda más remedio que abordar la caries cuanto antes para evitar que afecte a capas profundas del diente.
- Obturación y reconstrucción dental: En las primeras fases de la caries donde solo se han visto afectadas capas superficiales limpiaremos la zona afectada y la rellenaremos con un “empaste dental” saneando el diente y evitando el avance de esta. Reconstrucciones dentales: cuando la pérdida generada por el traumatismo o la afección es grande, el dentista utilizará la reconstrucción dental. Con una resina biocompatible que se pegará a la parte del diente sana y el odontólogo dará forma al nuevo diente para que el paciente recupere las funciones necesarias.
- Endodoncia: Si la caries ya ha llegado a la pulpa del diente, el abordaje es diferente. La endodoncia es un procedimiento que se lleva a cabo cuando la pulpa del diente está dañada y debe ser retirada. El endodoncista deberá vaciar la pulpa del diente y sellar el conducto.
- Extracción: En los casos más graves, cuando la pieza dental está muy dañada o irrecuperable solo quedará la opción de extraer la pieza y sustituirla por un implante dental, que se pondrá teniendo en cuenta la funcionalidad y estética de la pieza que está sustituyendo ya sea para preservarla o mejorarla.
¿Cuándo una caries es grave?
Cuando una caries ya ha dañado el esmalte dental y la dentina y está afectando la pulpa dental, es decir al nervio, hablamos de caries profunda o grave. Este tipo de caries pueden acabar necesitando una endodoncia o incluso acabar desencadenando la pérdida dentaria si no se atienden a tiempo.
¿Cuánto dura un diente con caries?
No hay un tiempo estipulado ya que la velocidad de avance puede ser diferente en cada persona al depender de múltiples factores. A más capas haya traspasado la caries (esmalte, dentina y pulpa), estará en un estado más avanzado y cabría esperar una menor duración de la pieza dental si no se realiza ningún tratamiento.
¿Cómo actuar ante una urgencia dental?
Es importante mantener la calma para saber actuar bien y con rapidez. Saber como proceder a la mayor brevedad posible puede marcar la diferencia entre salvar o perder un diente, así como evitar sufrir dolor y evitar complicaciones más graves.
- Valora la gravedad de la urgencia dental.
- Contacta a un dentista. Es importante que sigas las instrucciones marcadas por el dentista de urgencias.
- Controla el sangrado: Si estas sufriendo sangrado, aplica una gasa o paño limpio y haz presión sobre la zona afectada. Importante que no apliques agua o te enjuagues la boca ante una hemorragia.
- Aplicar frio: En zonas inflamadas o doloridas es conveniente aplicar frio en la parte externa de la boca o la mejilla, cerca de la zona afectada.
- Intenta higienizar la zona: si te has lastimado y hay restos de sangre, alimentos o fragmentos de diente, enjuaga suavemente la boca con agua tibia.
- Toma medicación para el dolor: Si el dolor es intenso y no puedes acudir inmediatamente a la clínica, puedes tomar medicación analgésica de venta libre, como paracetamol.
- Acude a la clínica lo antes posible: ante cualquier situación urgente que se te presente no dudes en acudir a la clínica lo antes posible.
¿Qué hacer en casos específicos?
- Dientes astillados o rotos: Enjuágate la boca con agua tibia y aplica un trozo de gasa en el lugar del sangrado.
- Caída del diente por un golpe: Toma el diente por la corona -¡no por la raíz!-, y lávalo con agua (un chorro durante 10 segundos), leche de vaca, saliva o suero fisiológico. Según la lesión, podrías volver a poner el diente en su ubicación original, el alvéolo. Si no fuese posible, ponte el diente debajo de la lengua, o entre las mejillas y los dientes molares. Cuanto menores posibilidades habrá para la reimplantación. Encuentra el diente y cógelo por la corona. No toques la raíz ni intentes limpiarla. En su defecto, en un pañuelo limpio. Lleva el diente lo antes posible al dentista.
- Pérdida de corona o empaste: Hasta que no te atiendan en la clínica dental, puedes pegar el fragmento con un trozo de chicle.
- Ortodoncia rota: Puedes intentar llevar el alambre hasta una posición que no te cause daño ni molestias.
- Sangrado y dolor tras una extracción dental: A la espera de que el odontólogo dé solución al problema, coloca una gasa gruesa sobre la zona de la extracción y haz presión mordiendo la gasa.
Prevención de Caries y Urgencias Dentales
La mayoría de urgencias dentales que vemos pueden ser evitadas con una buena higiene oral y revisiones periódicas. La caries dental se puede prevenir. Dado que la cavidad oral es una zona que no solemos revisar, normalmente nos damos cuenta de las caries cuando ya ha aparecido el dolor o cuando ya ha dejado de ser un punto o una mancha y se ha convertido en un agujero en nuestro diente que detectamos al pasar la lengua. Por esta razón, es importante visitar al dentista de forma periódica. El odontólogo revisa toda la cavidad oral en profundidad y detectará cualquier pequeño indicio de caries, lo que permite realizar el tratamiento de las caries en un estadio muy inicial, pudiendo conservar la mayor parte del diente sano y evitando todas las complicaciones y dolor posteriores.

La prevención es clave para evitar urgencias dentales por caries.
Además, sigue estos consejos:
- Mantén una correcta higiene dental, cepíllate los dientes después de cada comida, usa hilo dental para limpiar los espacios entre los dientes y compra pastas dentales con la suficiente cantidad de flúor (1.500ppm).
- Si tu riesgo de caries es elevado es posible que tu odontólogo de confianza te recomiende un enjuague bucal con flúor o antibiótico.
- Realízate limpiezas dentales de forma periódica, según tu propensión a acumular sarro el especialista dental te aconsejará una periodicidad concreta para tu caso. Normalmente con una vez al año es suficiente, pero puede que en tu caso sea recomendable cada 6 o cada 3 meses.
- Cuidado con los deportes de contacto o las actividades de riesgo: si vas a realizar actividades de contacto o con riesgo de golpearte o caerte, puede ser necesario el uso de un protector bucal. En la clínica podemos aconsejarte el más adecuado para ti y fabricártelo a medida.
- Visita al dentista regularmente: las revisiones periódicas permiten detectar cualquier problema cuando aún es leve evitando así futuras complicaciones o emergencias. Como norma general, conviene realizar una visita de revisión al año.
- Evita morder objetos duros con los dientes: no uses tus dientes para abrir envases de ningún tipo ni muerdas objetos duros como el hielo, lápices, las uñas, mariscos o frutos secos.
- Sigue una dieta equilibrada: debes evitar el consumo de alimentos y bebidas muy azucaradas o pegajosas, ya que aumentan el riesgo de caries. La dieta también es importante para prevenir y curar la caries dental. Las comidas y bebidas azucaradas y ácidas pueden dañar el esmalte dental y aumentar el riesgo de caries.
- No ignores cualquier síntoma: si empiezas a notar molestias o detectas algún problema en tu boca, no lo dejes pasar y busca atención dental lo antes posible.
Tabla resumen de tratamientos y prevención de caries
| Tratamiento | Descripción |
|---|---|
| Obturación (Empaste) | Eliminación del tejido afectado y relleno con material dental. |
| Endodoncia | Retirada de la pulpa dañada y sellado del conducto. |
| Extracción | Remoción del diente dañado, sustitución por implante si es necesario. |
| Prevención | Descripción |
| Higiene Oral | Cepillado dental, uso de hilo dental y enjuague bucal. |
| Dieta Equilibrada | Reducir el consumo de azúcares y alimentos ácidos. |
| Revisiones Dentales | Visitas periódicas al dentista para detección temprana. |
| Uso de Flúor | Pastas dentales y enjuagues con flúor para fortalecer el esmalte. |