La historia de Santa Apolonia se remonta al siglo III después de Cristo y su primera aparición en el imaginario cristiano viene de la mano de Dionisio de Alejandría. Conoce más de esta figura del catolicismo y descubre cómo se convirtió en la protectora de los profesionales de la salud bucal en varias partes del mundo.
Por sus orígenes, Santa Apolonia es considerada la protectora de los odontólogos en diversos países, como Guatemala, España y México. En la iconografía religiosa se le representa como una joven doncella que lleva una pinza de dentista en una mano y una palma en la otra.

Vida y Orígenes de Santa Apolonia
Apolonia nació en el seno de una familia de creencias paganas acomodada en Alejandría, su padre era un alto magistrado, por lo que pudo gozar de grandes beneficios y favores al estar en una posición social preferente. Recibe una educación elitista y es de las pocas mujeres que consiguen acceder a las aulas de la Biblioteca de Alejandría, gracias a lo que desarrolla un capacidad intelectual fuera de serie.
Desde muy joven renunció a casarse, ya que su único interés era servir a Jesús. Una leyenda asegura que la conversión de Santa Apolonia al cristianismo ocurrió tras saber que su madre era devota de la virgen María y que le rezaba con frecuencia para quedar embarazada. Con 16 años recibe las aguas bautismales y se convierte al cristianismo. La vida de Apolonia transcurre siempre participando activamente en la Catequesis de Alejandría (Didascalia).
Rol en la Iglesia y Persecución
Por algunos documentos eclesiásticos, se sabe que Apolonia fue consagrada Presbítera. Esto es, una líder de la Iglesia que formaba parte de un Consejo en el que se realizaban los más importantes debates y desde el cual se impartían las enseñanzas y las acciones religiosas. Por ser mujer, nunca ocupó el más alto cargo en dicha agrupación, aunque fue dos veces postulada.
Bajo El mandato del emperador romano Filipo el Árabe, la premisa era perseguir, represaliar, torturar y asesinar a los cristianos, lo que generó gran cantidad de mártires católicos, que preferían la muerte antes de rechazar la fe cristiana.
Santa Apolonia en 1 Minuto - Patrona de los Dentistas - El Santo del Día - 9 de Febrero
El Martirio de Santa Apolonia
Su martirio ocurrió durante un levantamiento civil. En este, diversos habitantes atacaron a la facción cristiana de Alejandría como respuesta a la profecía de un poeta romano. Este aseguraba que, de no desterrar a los seguidores de Cristo que habitaban la ciudad, sobrevendrían males que acabarían con la población. El discurso surtió efecto en la multitud y la persecución comenzó.
Cuenta la historia que la muchedumbre apresó a Santa Apolonia junto a otros dos cristianos, un hombre llamado Metras y una mujer de nombre Quintas. Tanto Metras como Quintas fueron sometidos a horribles torturas hasta la muerte, mientras que, según relata Dionisio de Alejandría, a Santa Apolonia «con repetidos golpes rompieron todos sus dientes».
Finalmente, Santa Apolonia eligió ir a la hoguera antes que renunciar a su fe.

Canonización y Legado
Su muerte se dio en el año 249, siglo III D.C., pero no fue sino hasta 50 años después que la canonizaron. Su día de veneración es el 9 de Febrero y se le considera la Santa Patrona de los Odontólogos y de las Enfermedades Dentales. A pesar que la Santa era de oriente, la iglesia occidental es quien la venera, no así la iglesia de oriente, ya que interpretan el acto de valentía de Santa Apolonia como un acto suicida.
Según la leyenda, mientras se consumía en el fuego gritó de nuevo que los que padecieran de dolor de dientes invocaran su nombre, pues ella intercedería ante el Todopoderoso para aliviar sus penas y librarlos del sufrimiento. De esta manera ofrecía su dolor propio por el de quién pudiese sufrirlo después.
Reliquias y Representaciones
Aún cuando en la carta se habla de una mujer madura, al ser representada, su imagen en frescos, pinturas o esculturas, se representa como una joven y hermosa virgen, que sostiene en su mano un fórceps con una molar extraída.
Santa Apolonia pintura sobre tela se encuentra en la Iglesia de los agustinos en Bruselas. Caspar de Crayer (1584-1669)