La infección de las encías es una de las patologías bucodentales más frecuentes en la sociedad. A través de los expertos de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), abordamos el tema de la periodontitis, para explicar sus síntomas, causas y cómo tratarlo.

¿Cómo saber si tus encías están inflamadas?
Es fundamental detectar a tiempo cualquier signo de inflamación en las encías para prevenir complicaciones mayores. Aquí te presentamos algunos de los síntomas más comunes:
- Encías rojas: Uno de los síntomas más notorios es el color rojo brillante o morado de las encías, cuando lo saludable es que sea de un tono rosa pálido.
- Sangrado de las encías: El síntoma más notorio es el sangrado, ya sea al morder alimentos duros que pasen rozando las encías, como puede ser darle un mordisco a una manzana o el más común al usar el hilo dental o cepillar los dientes.
- Encías sensibles y dolorosas al tacto: Las encías deben de ser firmes.
- Mal aliento o halitosis: Este es otro de los síntomas más habituales que van de la mano con las encías inflamadas.
- Recesión de las encías: Cuando las encías han estado inflamadas durante mucho tiempo sin ser tratadas es probable que poco a poco vayan retrocediendo dejando ver la raíz del diente, esto entre otras molestias, puede provocar sensibilidad dental.

Cuando de repente descubres unas marcas rojas tras morder una jugosa manzana, te sobresaltas: te sangran las encías.
El primer signo suele ser el sangrado de las encías: Cuando te cepillas los dientes, la pasta que escupes no es blanca, sino de color rojizo. Morder una manzana deja un regusto metálico y marcas rojas. Y cuando te limpias entre los dientes, te sale sangre aunque no hayas apretado fuerte con el cepillo interdental ni te hayas resbalado con la seda dental. Si luego observas la zona sangrante, verás que las encías están rojas e inflamadas.
Lo más usual es pensar: me sangran las encías al cepillarme los dientes, puede que lo haya hecho muy fuerte, por cepillarme sangran y me duelen, tal vez es mejor que me deje de cepillar para que no me sangren mas… Pero esta acción solo empeora la situación, te lleva a entrar en un ciclo vicioso porque al dejar de cepillar tus dientes, mas bacterias se acumulan y la enfermedad empeora.
Si experimentas alguno de estos síntomas, es recomendable que consultes a tu odontólogo dentista, periodoncista o higienista dental. Todos ellos profesionales de la salud bucodental te ayudarán a identificar el problema, solucionar cualquier duda que tengas y te aconsejarán el tratamiento más adecuado.
Causas de la Inflamación de las Encías
En la mayoría de los casos, la inflamación de las encías se debe a una falta de higiene bucal. Si los dientes y los espacios interdentales no se limpian a fondo y con regularidad, se acumula placa, sobre todo en la línea de las encías. Las bacterias y otros gérmenes pueden propagarse y multiplicarse maravillosamente en esta placa. A continuación, atacan las encías.
La amarga verdad es que la causa más grave, con diferencia, es un cepillado dental inadecuado. Nuestra cavidad bucal es un auténtico biotopo para innumerables bacterias que se alimentan de restos de comida. Cuantos más restos de comida dejemos en la boca, más rápido se propagarán las bacterias. Producen una denominada biopelícula que cubre los dientes y la línea de las encías. Las bacterias están bien protegidas de las defensas del sistema inmunitario y pueden multiplicarse a las mil maravillas. Si esta placa no se elimina a fondo dos veces al día con un cepillo de dientes, las bacterias toman el control y segregan productos metabólicos, ácidos y toxinas que atacan las encías.

El surco -un surco de uno a dos milímetros de profundidad en la unión entre el diente y la encía- es especialmente susceptible a este ataque bacteriano. Esto se debe a que el diente no está firmemente unido a las encías en este punto. Si no eliminas la placa con regularidad, los minerales de la saliva se acumulan y la endurecen hasta formar sarro.
La acumulación de sarro sobre los dientes y las encías produce la inflamación de las mismas. Inicialmente el proceso es totalmente reversible, resolviéndose con una correcta eliminación del sarro depositado sobre los dientes en la clínica dental y con una correcta higiene dental. El higienista dental nos instruirá sobre como eliminar de manera más efectiva las bacterias que todos tenemos en la boca.
Además, hay otros muchos factores vinculados a esta enfermedad como:
- Tabaco
- Estrés
- Enfermedades sistémicas, como la diabetes
- Defensas bajas
- Cambios hormonales, como los que suceden durante el embarazo o la menopausia
Por ello, la progresión de las enfermedades periodontales y la gravedad de la destrucción de los tejidos orales se verá condicionada además de por factores de riesgo genéticos, por la presencia de uno o varios de estos factores ambientales.
Tipos de Infecciones en las Encías
Según la afectación sea más superficial o más profunda, hablamos de gingivitis o de periodontitis:
- Gingivitis: es una inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y si no se trata adecuadamente, puede progresar a periodontitis.
- Periodontitis: es una infección más profunda de la encía, que se despega del diente, formando así las bolsas periodontales. Debido a esta infección, se pierde el hueso que sujeta al diente.
Estas enfermedades de las encías evolucionan normalmente sin dolor, silenciosamente, y no llegan a ser realmente evidentes hasta alcanzar fases muy avanzadas, por lo que un diagnóstico lo más precoz posible es esencial.
Otras causas de llagas en las encías
Las llagas que se producen en la encía pueden variar en cuanto a su origen y características:
- Aftas recurrentes: Son llagas pequeñas y redondas que pueden aparecer en la encía u otras áreas de la boca. Suelen ser de color blanco o amarillento con un borde rojo y pueden ser dolorosas.
- Herpes labial: El herpes labial es causado por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1). Las llagas suelen aparecer en los labios o alrededor de la boca, pero también pueden desarrollarse en la encía.
- Úlceras traumáticas: Las úlceras traumáticas en la encía pueden ser el resultado de lesiones físicas, como morderse accidentalmente la encía, cepillarse demasiado fuerte o sufrir un traumatismo durante un procedimiento dental.
- Gingivitis ulcerosa necrotizante aguda: También conocida como úlcera de Vincent o necrosis gingival aguda, es una enfermedad periodontal aguda caracterizada por la formación de úlceras en las encías.
- Infecciones bacterianas o fúngicas: Ciertas infecciones bacterianas o fúngicas pueden causar la formación de llagas en la encía.
🦷 ¿Qué es la Periodontitis o Piorrea? La enfermedad de las encías
Complicaciones de la Periodontitis
La periodontitis también afectar al estado de salud general, pues existe evidencia científica sobre la relación de esta enfermedad con el aumento del riesgo vascular, la descompensación de la diabetes, infecciones respiratorias o incluso el parto prematuro.
- Diabetes: la diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional importante y si no se controlan de manera conjunta, pueden llegar a ser contraproducentes para una buena salud y una mejor vida.
- Enfermedad cardiovascular: la periodontitis es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular arterioesclerótica.

Tratamientos para las Infecciones en las Encías
El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.
Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:
- La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
- En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
- Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.
En las Periodontitis ya no sólo tenemos una infección de la encía sino que la destrucción ya ha afectado al resto de los tejidos de soporte del diente.
El tratamiento inicial se enfoca en aliviar el dolor, disminuir la presión sobre los tejidos afectados y abordar la causa de la infección. En situaciones en las que la infección ha afectado el diente debido a problemas periodontales, el paciente también puede requerir una limpieza profunda o curetajes, además de la endodoncia.
En casos más severos, donde la infección ha invadido otros tejidos, es posible que el paciente presente un flemón visible. En tales situaciones, se requiere drenar el pus bajo anestesia local y se prescribirán antibióticos, antiinflamatorios y analgésicos.
Fase 2: Una segunda, en la que bajo anestesia local se eliminarán las bacterias patógenas adheridas a las raíces de los dientes con ayuda de unos instrumentos denominados curetas. Es lo que se conoce como raspado y alisado radicular, también llamado curetaje o raspaje. A veces, se utilizarán también antibióticos específicos como apoyo.
Fase 4: En casos en los que existen pérdidas óseas importantes, realizaremos una cuarta fase, en la que realizaremos un tratamiento periodontal regenerativo.
«En cualquier caso, es fundamental después del tratamiento inicial, hacer visitas de mantenimiento con el periodoncista cada 3 ó 6 meses según la severidad del caso, para controlar la infección de encías a largo plazo.
Tratamiento para la Gingivoestomatitis Herpética
La gingivoestomatitis herpética es una infección que afecta a la boca y a las encías provocando en ellas úlceras e hinchazón y puede ser bastante dolorosa e incómoda. La gingivoestomatitis herpética es una dolencia muy común entre los niños y niñas que tuvieron algún tipo de contacto con el virus o bacteria que la provoca.
Existen dos tratamientos para esta infección: uno consiste en el suministro de medicamentos y el otro no implica procedimiento médico.
Las medicinas que debes proporcionar serán utilizadas para diferentes dolencias como, por ejemplo, para el dolor que causa en las encías. Estos tipos de fármacos se pueden administrar por tres días mientras esté presente el dolor. Si el dolor se prolonga más, aunque no es común, puedes seguir tomándola.
En segundo lugar, debes asegurarte de poder suministrarle al pequeño bebidas para impedir la desecación, esto puede ser zumos, agua, o si se considera pertinente, es posible suministrarle suero, que puede ser conseguido fácilmente en cualquier farmacia.
Remedios y Cuidados Adicionales
Si la boca parece reseca, la gingivitis lo tiene fácil. Esto se debe a que falta el efecto antibacteriano de la saliva, que protege de los gérmenes no sólo los dientes, sino también las encías y la mucosa bucal.
En caso de gingivitis, lo más importante es un cuidado dental exhaustivo. Aunque sea desagradable e incluso pueda sangrar, una limpieza dental a fondo es una prioridad absoluta y el mejor remedio contra la gingivitis bacteriana. La inflamación aguda de las encías desaparecerá por sí sola. Sin embargo, hay algunas cosas importantes que debes tener en cuenta para evitar daños mayores en las encías.
Durante la gingivitis, cepíllate los dientes como de costumbre dos veces al día durante unos tres minutos, idealmente después del desayuno y justo antes de acostarte.
Si sus encías ya están inflamadas e irritadas, debería utilizar un cepillo especialmente suave. Así evitarás lesiones adicionales en las encías, recesión gingival y dolor al cepillarte los dientes.
Evite los dentífricos con agentes blanqueadores agresivos, abrasivos para el esmalte e ingredientes como el SLS (laurilsulfato sódico). Este ingrediente activo es responsable de una fuerte formación de espuma, pero se sospecha que irrita y reseca la mucosa bucal. En el caso concreto de la gingivitis, el dentífrico debe favorecer la cicatrización de las encías y no irritar aún más la zona inflamada.
A la placa dental le gusta especialmente acumularse entre los dientes. Es el caldo de cultivo ideal para las bacterias, que también atacan desde allí a las encías. Los cepillos interdentales limpian mejor los espacios interdentales que la seda dental.
El estándar de oro para tratar la inflamación de la boca es el principio activo clorhexidina, que en términos sencillos mata todas las bacterias de la cavidad bucal. La clorhexidina está disponible en forma de colutorios, pomadas o geles, que le recomendará su dentista.
Diez Consejos para Prevenir la Periodontitis
La salud de nuestros dientes y encías puede condicionar nuestra vida, casi sin darnos casi cuenta. Desde bien pequeños deberíamos saber de su importancia y cuidar de ellos diariamente para que nos duren el mayor tiempo posible en óptimas condiciones, porque esto se traduce en una mejor calidad de vida.
- Lávate los dientes todos los días. Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
- Más allá del cepillo. Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
- Refuerza la limpieza con el enjuague. Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
- Evita ciertos alimentos… Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
- …Y apuesta por otros. La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
- No picotees entre horas. No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
- Cuídate si estás embarazada. Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
- Máxima precaución ante ciertas enfermedades. Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
- Presta más atención si tienes predisposición genética. En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
- Destierra el miedo a ir al dentista. La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.

Duración de la inflamación de las encías
Con una higiene bucal completa, la gingivitis aguda se cura en pocos días. En la mayoría de los casos, la inflamación de las encías se debe a una falta de higiene bucal.