Zonas Retentivas en Odontología: Definición y Tipos

En odontología, la adhesión es un principio fundamental para la unión entre el esmalte dental o la dentina y los materiales de resina odontológicos. Esta unión adhesiva se logra mediante la utilización de los sistemas adhesivos, los cuales contienen los componentes necesarios para establecer una unión entre el esmalte dental o la dentina y los materiales de resina.

EN 5 MINUTOS. Repaso de adhesión a Esmalte y Dentina📖

Principios de la Adhesión

El término «adhesión» (del latín «adhaerere»: pegarse a algo, lindar con algo) describe básicamente la unión entre dos sustancias distintas. En la odontología se entiende por adhesión la unión adhesiva entre el esmalte dental o la dentina y los materiales de resina odontológicos (tales como materiales de composite para obturaciones, selladores de fisuras o cementos de resina). A su vez, el concepto «técnica adhesiva» describe el método para la obtención de una unión adhesiva entre el esmalte dental o la dentina y los materiales de resina: dicha unión adhesiva se logra básicamente mediante la utilización de los denominados sistemas adhesivos. Los sistemas adhesivos contienen en uno o varios componentes todos aquellos pasos necesarios para establecer una unión adhesiva entre el esmalte dental o la dentina y los materiales de resina.

Adhesión en el Esmalte Dental

El esmalte dental está formado por células especializadas, los denominados ameloblastos (derivado del latín «enamelum»: esmalte dental; así como del griego «blastos»: germen). Estos ameloblastos crean un armazón básico claramente estructurado para la posterior mineralización densa del esmalte dental con calcio y fósforo. En cuanto se ha concluido la construcción del armazón básico y se ha alcanzado el grosor predeterminado del esmalte dental, los ameloblastos pierden su función; así pues, el esmalte dental ya mineralizado no constituye por definición un tejido sino una estructura cristalina.

El esmalte consta de mineral en un 95 por ciento de su peso y de agua en tan solo un 4 por ciento de su peso. El punto porcentual restante corresponde a la denominada matriz orgánica, que en el esmalte dental consta casi exclusivamente de proteínas sencillas.

El principio de la adhesión en el esmalte dental se basa en el grabado ácido superficial del esmalte dental mediante un componente ácido del sistema adhesivo utilizado. El grabado ácido provoca distintos grados de disolución de zonas de los prismas del esmalte y del esmalte interprismático y se forma un denominado patrón de grabado ácido del esmalte. El patrón de grabado ácido del esmalte consta de microporosidades muy pequeñas (microporosidades) e innumerables zonas retentivas.

El patrón de grabado ácido del esmalte, con sus microporosidades y zonas retentivas, posibilita posteriormente una imbricación íntima con los materiales de resina. Para referirnos a esta imbricación íntima hablamos de una unión adhesiva «retentiva» (del latín «retinere»: retener, conservar).

Adhesión en la Dentina

La dentina situada bajo el esmalte dental también está formada por células especializadas, los denominados odontoblastos (derivado del griego «odous»: diente; y «blastos», ya descrito anteriormente). La dentina constituye la masa principal del diente y −a diferencia del esmalte dental−no es una estructura cristalina, sino un tejido vivo. En un caso normal, los odontoblastos no pierden su función y pueden continuar formando dentina durante toda la vida de un diente. La dentina tiene una estructura porosa y está atravesada en todo su grosor por túbulos dentinarios (del latín «tubulus»: tubo pequeño). En los túbulos dentinarios se encuentran, entre otros, los procesos celulares de los odontoblastos y un líquido fisiológico acuoso, el denominado licor dentinario.

La dentina se asemeja más bien al hueso humano y está mucho menos mineralizada que el esmalte dental, y a su vez posee una mayor proporción de agua y de matriz orgánica: la dentina consta de mineral (en forma de calcio y fósforo, como en el esmalte dental) en un 70 por ciento de su peso, pero está formada por agua en un 10 por ciento de su peso. El 20 por ciento del peso correspondiente a la matriz orgánica de la dentina consta casi exclusivamente de colágeno. A diferencia de las proteínas sencillas presentes en el esmalte dental, el colágeno es una proteína más compleja formada por cadenas de proteínas individuales, las fibras colágenas.

Durante el tratamiento de la dentina utilizado fresas y taladros se crea una capa de barrillo dentinario, denominada en inglés «smear layer», formada por mineral, residuos de colágeno y (en caso de caries dentinaria) restos de bacterias y sus productos metabólicos.

El principio de la adhesión en la dentina se basa también en el grabado superficial mediante un ácido. Dependiendo del sistema adhesivo, en el proceso se puede eliminar completamente o disolver completamente el barrillo dentinario (los túbulos dentinarios y las estructuras colágenas, la denominada red de fibras colágenas, quedan expuestos como resultado) o bien se puede alterar su estructura (los túbulos dentinarios y la red de fibras colágenas no quedan expuestos en el proceso). En ambos casos se produce la «penetración» de ciertos componentes de los sistemas adhesivos en la dentina y a continuación se establece asimismo una unión adhesiva retentiva.

Principios de la Técnica Adhesiva

Estructura de los Materiales de Resina Odontológicos

Todos los materiales de resina odontológicos (materiales de composite para obturaciones, selladores de fisuras o cementos de resina) están formados básicamente por dos componentes principales: en primer lugar los monómeros en la matriz (la cual no guarda ninguna relación con la mencionada matriz orgánica del esmalte y la dentina, formada por proteínas) y en segundo lugar los cuerpos de relleno (abreviados como «rellenos») en la fase dispersa.

Los monómeros forman la matriz fluida de baja viscosidad. Los monómeros (del griego «mono»: uno, individual; y «meros»: parte) son moléculas con distintas estructuras que pueden unirse entre sí mediante una reacción química. De la unión de varios monómeros resultan los polímeros (del griego «poly»: mucho, muchos; y «meros» ya descrito anteriormente), y la reacción química se denomina consecuentemente reacción de polimerización.

En los materiales de resina odontológicos, la reacción de polimerización se desencadena prácticamente siempre mediante luz azul y tiene como resultado el endurecimiento del material de resina. Las excepciones son los materiales de resina denominados autopolimerizables ode endurecimiento «químico», los cuales se endurecen sin necesidad de luz azul.

Los rellenos con distintos diámetros (de<0,1 micras a 100 micras) conforman la denominada fase dispersa. Los rellenos constan de partículas de vidrio, cerámica o cuarzo, y están incrustados en la matriz de forma distribuida. Los rellenos influyen decisivamente en las propiedades físicas y mecánicas, como por ejemplo la resistencia al desgaste (resistencia a la abrasión), la resistencia a la tracción y a la presión así como la fluidez de los materiales de resina.

La tabla muestra que la proporción entre matriz y fase dispersa (es decir, entre el contenido de monómero y de relleno) varía en función del ámbito de aplicación de los materiales de resina. Los composites condensables poseen menor cantidad de matriz y a cambio una mayor proporción de relleno que los composites fluidos, mientras que la composición de los cementos de resina se sitúa entre la de los composites condensables y los fluidos.

Material de ResinaMatrizRelleno
Composites CondensablesMenorMayor
Composites FluidosMayorMenor
Cementos de ResinaIntermedioIntermedio
Selladores de fisurasMayorReducida

En cambio, los selladores de fisuras constan de una cantidad mayor y variable (en algunos casos exclusivamente) de matriz fluida de baja viscosidad con una proporción sensiblemente reducida de relleno. Los adhesivos especiales (silanos, copolímeros) establecen la unión química entre la matriz y los rellenos y forman la denominada fase de unión. Otros componentes de los materiales de resina odontológicos son por ejemplo pigmentos con diversos colores dentales, estabilizadores y catalizadores «controladores» de la reacción de polimerización o sustancias de contraste radiológico (que permiten identificar los materiales de resina también en las radiografías). En virtud de su composición, los materiales de resina poseen la propiedad química de ser hidrófobos (del griego «hydor»: agua; y «phobos»: temor), es decir, no se adhieren a superficies húmedas o que contienen agua.

Clasificación de los Sistemas Adhesivos

Para que pueda establecerse una unión adhesiva entre el esmalte dental o la dentina y los materiales de resina, se necesitan sistemas adhesivos. Como ya se ha mencionado, los sistemas adhesivos contienen en uno o varios componentes todos aquellos pasos necesarios para establecer una unión adhesiva.

Existen dos categorías de sistemas adhesivos: por una parte los denominados sistemas «etch-and-rinse» (sistemas de «grabar y enjuagar») y por otro lado los denominados sistemas «selfetch» (sistemas de «autograbado»). A continuación se explica el papel que desempeña cada uno de los distintos componentes de ambas categorías de sistemas adhesivos.

Sistemas «Etch-and-Rinse» (“Grabar y Enjuagar”)

Esmalte dental: Todos los sistemas «etch-and-rinse» tienen en común el grabado ácido superficial del esmalte dental mediante un ácido independiente y separado como primer componente. En este ámbito se ha acreditado especialmente el ácido fosfórico en una concentración aproximada del 37%. Unas concentraciones inferiores al 30% o superiores al 40% conduce a depósitos sobre el esmalte dental, los cuales influyen negativamente en la posterior unión adhesiva a los materiales de resina. La duración del grabado ácido se sitúa entre 30 y 60 s, dependiendo de la situación clínica. A continuación debe enjuagarse el ácido (durante un mínimo de 10 s) con chorro de agua, de ahí el nombre «etch-and-rinse». Tras el secado posterior con aire, el grabado ácido se manifiesta mediante un enturbiamiento blanco lechoso visible del esmalte dental, provocado por el patrón de grabado ácido con sus microporosidades y zonas retentivas. A continuación se aplica otro componente, el denominado bond (también llamado «adhesivo»). El bond consta de monómeros hidrófobos y se introduce perfectamente en las microporosidades y las zonas retentivas del patrón de grabado ácido del esmalte dental. Tras la polimerización del bond se establece la unión adhesiva del bond con el esmalte dental.

Dentina: En los sistemas «etch-and-rinse» tiene lugar también un grabado ácido superficial de la dentina mediante ácido. También en esta categoría se ha acreditado el ácido fosfórico en una concentración del 30-40%. Sin embargo, la duración del grabado ácido en el caso de la dentina nunca debe superar los 15 s, y a continuación se enjuaga el ácido mediante chorro de agua de la manera ya descrita. Mediante el grabado ácido de la dentina se elimina por completo el barrillo dentinario y se exponen los túbulos dentinarios y la denominada red de fibras colágenas. Sin embargo, debido al elevado contenido en agua de la dentina, en este momento todavía no es posible aplicar el bond hidrófobo, y son necesarios uno o dos componentes adicionales en forma del líquido o los líquidos «imprimadores». Los imprimadores constan de denominados monómeros anfifilos (del griego «amphi»: ambos; y «philia»: amor), los cuales están disueltos en disolventes de distintos tipos. Tras la polimerización del bond se establece, favorecida por el imprimador, la unión adhesiva retentiva del bond a la dentina.

Sistemas «Selfetch»

Esmalte dental: Los sistemas «selfetch» no contienen ácido independiente separado como primer componente. Los sistemas «selfetch» pueden constar de dos componentes o de un único componente (los denominados sistemas «All-in-one» o «todo en uno»). En los sistemas «selfetch» con dos componentes, el grabado ácido superficial del esmalte dental tiene lugar mediante el primer componente en forma de un imprimador «ácido» especial. Estos imprimadores contienen -en lo que constituye la diferencia esencial con respecto a los imprimadores de los sistemas «etch-and-rinse»−monómeros ácidos o bien un ácido integrado en el imprimador. Así pues, el imprimador ácido de los sistemas «selfetch» se encarga del grabado ácido superficial del esmalte dental y de crear un patrón de grabado ácido del esmalte. No obstante, este último está considerablemente menos pronunciado que el logrado mediante el grabado con ácido fosfórico.

A continuación se aplica como segundo componente un bond, cuya composición y función coinciden con las del bond de los sistemas «etch-and-rinse»:

Prótesis Dentales sin Ganchos ni Paladar

Perder dientes no debería significar renunciar a una sonrisa bonita ni a comer con normalidad. Las prótesis dentales sin ganchos ni paladar son dentaduras postizas diseñadas para ser lo más discretas y confortables posible. A diferencia de las dentaduras removibles clásicas, no llevan ganchos metálicos visibles para sujetarse a los dientes remanentes, ni cubren el paladar con una base acrílica gruesa.

En lugar de los tradicionales ganchitos de metal que abrazan los dientes vecinos (y que pueden verse al sonreír), estas prótesis emplean métodos de sujeción “invisibles”. Algunos ejemplos son las bases flexibles de resina que se ajustan a las encías, clips transparentes, microretenciones internas de precisión o incluso pequeños imanes o aditamentos escondidos. En las dentaduras completas superiores tradicionales, la placa rosa que cubre todo el paladar es necesaria para la succión y estabilidad. Las prótesis “sin paladar” eliminan esta placa extensa, manteniendo la dentadura por otros medios: apoyándose en implantes dentales fijados al hueso o mediante adhesivos especiales para dentaduras en casos removibles.

Ventajas de las Prótesis sin Ganchos ni Paladar

  • Estética: Son prácticamente invisibles al sonreír.
  • Comodidad: No hay ganchos que rocen o irriten las encías y mejillas.
  • Preservación: No ejercen fuerzas directas que puedan desgastarlos o aflojarlos con el tiempo.
  • Materiales: Ideales para pacientes alérgicos al cromo-cobalto o al acrílico monómero de las dentaduras tradicionales.
  • Resistencia: Su material tiene cierta elasticidad que las hace mucho menos propensas a romperse ante impactos.

Desventajas y Limitaciones

  • Estabilidad: Pueden moverse más que las prótesis con ganchos metálicos tradicionales en situaciones exigentes.
  • Reabsorción ósea: Al igual que las dentaduras removibles convencionales, no evitan que el hueso maxilar o mandibular siga reduciéndose con el tiempo.
  • Durabilidad: Tienden a sufrir desgaste y pigmentación con los años.
  • Costo: Pueden ser más caras que una dentadura tradicional.
  • Higiene: Las bases flexibles, por su composición porosa, pueden acumular más placa bacteriana si no se limpian correctamente.

Tipos de Prótesis sin Ganchos ni Paladar

  • Prótesis Flexibles de Resina: Se confeccionan con resinas termoplásticas semirrígidas, típicamente poliamida (nylon) u otros polímeros similares.
  • Prótesis Fija Soportada por Implantes: Se trata de colocar varios implantes dentales en el maxilar superior, sobre los cuales irá atornillada o cementada una prótesis fija que reemplaza a todos los dientes superiores.
  • Sobredentadura: Se colocan normalmente 2 a 4 implantes en el maxilar. Sobre esos implantes se instalan unos aditamentos de anclaje. La dentadura encaja sobre esos aditamentos, lo que le da más retención y estabilidad que una dentadura removible convencional.

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