Tener un absceso dental es común y puede afectar a personas de todas las edades. Se produce por una acumulación de pus en cualquier zona del diente. Los abscesos pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, incluida la boca. Aunque a veces lo parezcan, no son en absoluto inofensivos. Los abscesos son cavidades encapsuladas en los tejidos llenas de pus.
En general, no se debe jugar con los abscesos: Si la acumulación de pus se extiende a medida que el pus drena hacia el interior, los patógenos altamente infecciosos se propagan por el tejido y llegan al torrente sanguíneo. Pueden dañar nervios y músculos y llegar al cerebro. También puede producirse una intoxicación sanguínea.
Existen dos tipos de absceso dental: el absceso periapical, que se manifiesta en la punta de la raíz del diente, y el absceso periodontal, que aparece en la encía. Ambos pueden ser causados por una infección bacteriana y requieren tratamiento dental inmediato.
Apicectomía - Tratamiento infección de la raíz del diente ©
Tipos de Absceso Dental
- Absceso Periapical: Se origina en la punta de la raíz del diente.
- Absceso Periodontal: Aparece en la encía, generalmente asociado a enfermedades periodontales.

Causas de la Acumulación de Pus en la Encía
Existen distintas causas que pueden ocasionar el absceso, por ejemplo el periodontal, como:
- La enfermedad periodontal.
- Las fisuras y fracturas dentales originadas, por ejemplo, por bruxismo.
- Traumatismos dentales y posibles fisuras en los dientes.
- El llamado empaquetamiento de comida.
- Las muelas del juicio.
Causas del Absceso Periapical
La caries dental es una de las causas más comunes del absceso periapical. Cualesquiera de estos problemas pueden provocar que las bacterias penetren en los tejidos del diente, huesos y encías.
Además de la caries, otras causas incluyen:
- Traumatismos dentales.
- Infecciones previas no tratadas.
- Complicaciones después de una apicectomía.
Básicamente, puede decirse que un absceso se forma como consecuencia de lesiones externas, daños en los tejidos o como complicación tras una operación. Por desgracia, la cavidad bucal es uno de los lugares favoritos para la formación de abscesos. Esto se debe a que la cavidad bucal está muy colonizada por bacterias. Si los dientes o la mucosa están dañados, las bacterias penetran fácilmente en el tejido.
En general, las personas con un sistema inmunitario debilitado son más propensas a desarrollar un absceso; esto se aplica, por ejemplo, a las personas que padecen VIH/sida o toman inmunosupresores. Entre los grupos de riesgo también se encuentran los diabéticos con niveles de azúcar en sangre mal controlados. Las personas que no prestan suficiente atención a su higiene bucal aumentan su riesgo personal de formación de abscesos. Por lo tanto, asegúrese siempre de cepillarse los dientes al menos dos veces al día. ¿Cómo funciona? También es importante que no sólo cepilles las superficies dentales visibles, sino también los puntos de contacto entre los dientes.
Síntomas del Absceso Dental
Un absceso en la boca puede manifestarse de diferentes maneras; no existe un proceso estandarizado. Por lo tanto, debe estar siempre alerta si nota un cambio desagradable en la boca. No obstante, hay algunos síntomas que suelen manifestarse en los pacientes. Atención: los abscesos también pueden aparecer sin dolor.
Los síntomas que puede presentar el absceso pueden variar en intensidad según cada caso, y son estos:
- Dolor en los dientes afectados por el absceso periodontal o periapical.
- Aumento de la sensibilidad dental.
- Movilidad dental.
- Sensibilidad/dolor a la masticación.
- Hiper-Sensibilidad dental.
- Fiebre.
- Hinchazón facial y deformidad de la cara en la zona.
- Ganglios linfáticos inflamados y doloridos.
- Mal aliento y sabor desagradable.
- Molestias al abrir la boca y tragar.
- Dolor intenso, persistente y palpitante, que puede empeorar al morder o masticar, y que puede irradiarse al cuello o al oído.
Además de los síntomas clínicos, los dentistas suelen realizar una radiografía para evaluar el diente y la estructura ósea circundante. En una radiografía, un absceso periapical aparecerá como una zona oscura en la raíz del diente.
Tratamiento del Absceso Dental
Los abscesos en la boca son peligrosos. Si tiene la más mínima sospecha, acuda inmediatamente al médico. ¿A qué médico debe acudir? La buena noticia es que si el absceso se descubre pronto, suele poder tratarse con relativa facilidad.
Para tratar un absceso dental lo más importante es dar con las causas que están permitiendo que se produzca la infección. De esto depende el abordaje en la clínica odontológica.
Normalmente, el tratamiento consiste en facilitar la salida del pus mediante la apertura y limpieza (drenaje) del absceso, disminuyendo así la presión en los tejidos y, con ello, el dolor. Además, es frecuente la ayuda al tratamiento con antibióticos dependiendo de la sintomatología, presencia de adenopatías y el grado de malestar de cada persona.
El tratamiento para una infección postoperatoria dental después de una extracción depende de la gravedad de la infección. En casos más graves, el dentista puede necesitar realizar una limpieza de la zona afectada para eliminar cualquier acumulación de pus y tejido infectado.
Opciones de Tratamiento
- Drenaje del absceso: Para aliviar la presión y eliminar el pus.
- Antibióticos: Si la infección se ha extendido.
- Tratamiento de conducto (endodoncia): Si el absceso es periapical y el diente puede salvarse.
- Extracción dental (exodoncia): Como último recurso si el diente no puede ser salvado.
- Curetaje dental: Para eliminar las bolsas periodontales en casos de absceso periodontal.
Para evitarlo, el médico abrirá el absceso con anestesia local y drenará el pus. En algunos casos, el facultativo puede colocar un drenaje: se trata de un colgajo o tubo que garantiza que la herida no cicatrice demasiado rápido y, por tanto, el pus restante no pueda drenar.
Remedios Caseros y Complementarios
Un enjuague bucal con agua salada puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. La aplicación de hielo en la zona afectada puede aliviar el dolor. Envuelva un paquete de hielo en una toalla y colóquelo sobre la mejilla durante 15 minutos.
En este caso no se puede generalizar. En los casos no complicados, los síntomas remitirán en los días siguientes. En el caso de abscesos más grandes, en los que, por ejemplo, aparecen fiebre y problemas para tragar y respirar, a menudo hay que hospitalizar inmediatamente al paciente, a veces para gran sorpresa de la persona afectada, que no considera tan dramática su propia situación. A menudo se administran antibióticos por vía intravenosa y, por supuesto, en este caso también se abre inmediatamente el absceso para extraer el pus.
Muchas personas desearían poder tratar sus dolencias de forma natural sólo con remedios caseros. ¿Comprar una pomada en la farmacia por tu cuenta o hacer gárgaras con té? Una inflamación purulenta no desaparecerá por sí sola y no se dejará impresionar por los remedios caseros. Cuanto más espere, peores pueden ser las consecuencias. Su médico decidirá si una pomada puede ayudarle como complemento. ¿Quiere tratar un absceso homeopáticamente? También se lo desaconsejamos encarecidamente.
Prevención del Absceso Dental
La prevención del absceso periapical implica tomar medidas para prevenir la caries dental y cuidar adecuadamente los dientes y las encías. La mejor forma de protegerse de los abscesos en la boca es mantener una buena higiene bucal.
Decíamos al comienzo de este artículo que tienes mucho a tu favor para evitar la aparición de posibles abscesos. Como has visto, la causa de la mayor parte de ellos está en la enfermedad periodontal, caries sin tratar, o bien rotura de alguna pieza.
Siguiendo estas medidas preventivas, se puede reducir significativamente el riesgo de infección postoperatoria dental después de una extracción.
Medidas Preventivas Clave
- Mantener una buena higiene bucal, cepillándose los dientes al menos dos veces al día.
- Usar hilo dental diariamente.
- Realizar enjuagues bucales con soluciones antisépticas.
- Visitar al dentista regularmente para chequeos y limpiezas profesionales.
- Evitar el consumo excesivo de azúcares.
- Mantener una dieta equilibrada y una buena hidratación.
Si tienes alguno de los síntomas mencionados y crees que puedes tener un absceso dental, periapical o periodontal, no dudes en visitar a tu dentista. Consulta todas las dudas que tengas a nuestros expertos en salud dental, sin compromiso.
tags: #absceso #despues #de #apicectomia