Seguramente has visto alguna vez el diente de león creciendo en parques, jardines o incluso entre las grietas de las aceras. A menudo calificado como “mala hierba”, el diente de león no es en realidad tan “malo” como se supone. De hecho, el diente de león (Taraxacum officinale) es una planta medicinal con un sinfín de beneficios y propiedades para la salud, totalmente comestible, que destaca por su capacidad diurética.
El diente de león es una planta silvestre que crece en muchas partes del mundo. Se reconoce fácilmente por sus flores amarillas brillantes y sus hojas dentadas (de ahí su curioso nombre). Esta planta muy común tiende a crecer en casi cualquier lugar como Europa, Canadá y Rusia.
Desde hace siglos, el diente de león se ha utilizado en la medicina tradicional para tratar problemas digestivos, desintoxicar el organismo y mejorar la salud hepática. En sus orígenes, el diente de león se utilizaba en la medicina china y ayurvédica.

¿Qué es el Diente de León?
El diente de león (Taraxacum officinale Weber) es una planta cuyo uso medicinal está documentado desde principios del siglo XI, a través de los escritos de médicos persas de tan merecida fama como Ibn Sina, más conocido como Avicena, y su predecesor Al-Razi o Razí, a quien debe su nombre el actual “Instituto de Investigación Médica Razi”, situado cerca de Teherán (Irán).
La Planta
El diente de león es una planta herbácea, perteneciente a la familia de las compuestas, que no suele crecer más allá de los 35 cm de alto. Presenta un rizoma cónico, corto y bastante ramificado, de sabor agridulce. Sus hojas (de sabor amargo cuando son crecidas) son profundamente dentadas y forman una roseta en la base desde donde crecen los tallos floríferos que son huecos y erguidos y acaban en un capítulo floral de color amarillo.
Estas flores comestibles fructifican en forma de aquenio formando una esfera de vilanos (conjunto de pelos plumosos) blancos y sedosos que vuelan con el aire ayudando así a que se disemine su semilla; en algunas regiones los niños del campo acostumbran a soplar sobre los aquenios para hacer volar los vilanos a los que llaman angelitos.
De esta planta se utiliza principalmente la raíz, pero también las hojas e incluso la planta entera sin las inflorescencias. Aunque es originaria de Europa y Asia, en la actualidad se puede encontrar por todo el mundo. Crece tanto en praderas como en terrenos baldíos, cunetas de las carreteras y hasta en las macetas, siendo considerada a menudo como una mala hierba.
Es una planta perenne cuyas raíces se anclan profundamente en el suelo, hasta 50 centímetros, permitiéndole resistir las regiones frías afectadas por los períodos de heladas. Es especialmente reconocible por su aspecto. El diente de león no solo se compone de una, sino de una multitud de flores amarillas, que forman una inflorescencia. Después de la floración, sus flores toman la forma de una bola blanca de aspecto algodonoso. En realidad, se trata de sus frutos, con los que a menudo uno se divierte soplando para verlos volar.
Curiosidades sobre su Nombre
El nombre de diente de león con el que popularmente se conoce en casi todos los idiomas se debe a la forma de sus hojas recortadas, de forma parecida a dientes agudos y curvos. También se le atribuye otro nombre, “diente de león”, por la forma de sus hojas dentadas.
Sin embargo, otros nombres con los que también se conoce hacen referencia a sus propiedades. Así, el castellano taraxacón o el italiano tarassaco vienen de su nombre en latín Taraxacum que quiere decir “remover” y hace alusión a sus propiedades suavemente laxantes.
En francés se conoce como pis-en-lit, en alusión a sus propiedades diuréticas, ya que las hojas tiernas del diente de león son comestibles y muy agradables en ensalada. El nombre “diente de león” proviene directamente de sus propiedades diuréticas, y literalmente se puede leer como “pisar en la cama”, entendiendo así como “orinar en la cama”. En épocas de escasez constituían una parte importante de la alimentación del inicio de la primavera y se dice que los niños que comían mucho diente de león orinaban en la cama por su efecto diurético.
Beneficios del Diente de León
El diente de león es un potente depurativo, diurético, digestivo y antioxidante. El diente de león es una mina de nutrientes y de principios activos de todo tipo. Taraxacum Officinale o diente de león, poseería propiedades interesantes para la salud digestiva.
- El diente de león actúa como un diurético natural, ayudando a eliminar líquidos y a depurar los riñones.
- Si sueles sentirte hinchado después de comer o tienes digestiones pesadas, el diente de león puede ser un gran aliado.
- Por su efecto depurativo y su contenido en antioxidantes, el diente de león también puede mejorar el aspecto de la piel.
Como se ha mencionado, Avicena ya deja constancia en sus escritos del uso del diente de león para estimular la producción de bilis y de orina. En el siglo XVI se consolida su utilización y se describen sus propiedades diuréticas resultantes de aumentar la producción de orina, y su doble acción sobre el hígado: por un lado estimula la producción de bilis (efecto colerético) y, por el otro, su vaciado desde la vesícula biliar hacia el duodeno, facilitando la digestión de las grasas. Este doble efecto a nivel hepático y renal y su acción suavemente laxante hacen que el diente de león se considere una buena planta con beneficios depurativos y digestivos.
Ya en el siglo XX, en la década de los cuarenta, el Dr. Henri Leclerc (1870-1954) señaló la mejoría que se obtenía utilizando infusiones de diente de león en ciertos problemas de la piel como eccemas, erupciones y picores, en aquellos pacientes en que los problemas dermatológicos coincidían con problemas de función insuficiente del hígado, debido a la relación que existe entre el buen funcionamiento hepático y la salud de la piel.
El diente de león se indica en la monografía de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como medicamento de uso tradicional (MTP) para trastornos digestivos leves (tales como sensación de plenitud abdominal, flatulencia y digestión lenta) y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones. Por su sabor amargo tiene también un efecto aperitivo y puede utilizarse para abrir el apetito.
De hecho, un estudio mostró que ciertos componentes bioactivos de la planta (el taraxasterol, el ácido chicórico, los polisacáridos o incluso la inulina) presentarían efectos positivos en el confort digestivo. El diente de león también tendría propiedades beneficiosas para el hígado. Según la British Herbal Medicine Association, la raíz sería un estimulante hepático. Las hojas, por su parte, facilitarían la secreción de bilis para el hígado. Según un estudio, los trabajos realizados por el ESCOP y las monografías de la Comisión E coinciden en afirmar que la planta contribuiría a la restauración de la función hepática y biliar. También se ha señalado la posible actividad depurativa del diente de león, en lo que respecta a facilitar la eliminación de sustancias tóxicas del organismo.
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Beneficios del Diente de León para el Hígado Graso
Si hay un órgano que se beneficia especialmente del diente de león, es el hígado. El diente de león contiene compuestos bioactivos como flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y contribuyendo a la reducción de la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.
Indicaciones y Usos Terapéuticos
La medicina tradicional ha utilizado el diente de león como tratamiento para diversas condiciones físicas, afecciones y enfermedades. No obstante, no todas ellas han podido ser respaldadas por la evidencia científica. Actualmente, los estudios en laboratorios intentan determinar cómo utilizar sus diferentes propiedades para tratar varias patologías de una forma más natural.
Entre las principales propiedades del diente de león encontramos:
- Nutritiva: las hojas de diente de león se pueden comer crudas o cocidas, presentan un rico contenido nutritivo en vitamina A, C, E y K también despunta en vitaminas del grupo B y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. Finalmente es rica en inulina, un tipo de fibra que refuerza la microbiota intestinal.
- Digestiva: es un tónico amargo que favorece la estimulación de jugos gástricos implicados en la digestión. Por su contenido en inulina ayuda a mejorar estados de estreñimiento y en síndrome de colon irritable por su contenido en fibra y efecto prebiótico.
- Colerética y protectora hepática: ejerce acción sobre el hígado y la vesícula biliar favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares. Asimismo también tiene la capacidad de regenerar el hígado y protegerlo de sustancias tóxicas.
- Diurética: favorece la producción de orina y ayuda a eliminar el exceso de agua de nuestro organismo, por lo que se recomienda como tratamiento de cálculo de riñón y depurativo en general en curas estacionales.
¿Cómo Consumir el Diente de León?
Una de las grandes ventajas del diente de león es su versatilidad. En el diente de león, ¡todo se come! Desde la raíz hasta la flor.
- Infusión: Es una de las maneras más populares de consumirlo. Para prepararla, simplemente hay que hervir una cucharada de hojas secas en una taza de agua durante 5-10 minutos.
- Cápsulas o extracto líquido: Si buscas una opción más cómoda, puedes encontrar el diente de león en forma de cápsulas o extracto líquido en herbolarios y tiendas especializadas.
- Jugo fresco: El jugo fresco de diente de león se puede obtener a partir de sus hojas y raíces.
- Ensaladas: Las hojas tiernas del diente de león son comestibles y se pueden añadir a ensaladas, sopas o batidos verdes. Los brotes tiernos, recolectados antes de la floración, son tiernos y se consumen principalmente en ensaladas. También puedes hervirlos antes de cocinarlos, para hacer salsas o acompañamientos.
- Raíz: Carnosa y amarga, puede comerse cruda o asada a la sartén, lo cual disminuye su amargor.
- Capullos florales: Pueden conservarse en vinagre y consumirse como alcaparras o también salteados en la sartén.
Otra variante del diente de león es el polvo. Se trata de sus hojas o raíces que se han secado y luego triturado finamente hasta obtener una textura de polvo.
El diente de león también puede ser utilizado en tintura madre. Esta técnica consiste en macerar la planta fresca en una solución hidroalcohólica, que permitirá extraer los compuestos. El líquido obtenido después de la filtración estará fuertemente cargado de principios activos.
Los suplementos alimenticios se consumen cada vez más por su practicidad y su rapidez de toma. El diente de león no es una excepción. Se compone del polvo de diferentes partes de la planta, y tiene la ventaja de no dejar un sabor amargo en la boca.
Como hemos visto, el diente de león se puede consumir en varias formas, por lo cual es importante respetar la posología indicada si deseas aprovechar sus propiedades. En suplemento alimenticio, te resultará fácil consumir el diente de león. Para aprovechar sus beneficios, su cantidad debe ser equivalente a un mínimo de 150 mg de hojas.
Para aquellos que quieren saber cómo degustar el diente de león, un poco de paciencia. Por el momento, el perfil del diente de león es parecido a su sabor: bastante amargo.
¿Cómo tomarla?
Puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas.
Generalmente, si se trata de la raíz la dosis es la equivalente a 3-5 g, hasta tres veces al día.
En el caso de las hojas, el equivalente a 4 a 10 g, hasta tres veces al día.
En el caso de mezcla de raíz y hojas 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día.
Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del laboratorio fabricante.
Cómo preparar una tisana
La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:
Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.
En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.
Aceite de Diente de León
¿Eres fanático de los aceites esenciales? Aunque el de almendras, lavanda o rosa mosqueta son quizá los más conocidos, lo cierto es que pueden elaborarse a partir de todo tipo de plantas y flores. Así pues, también es posible preparar aceite de diente de león e incluso puedes hacerlo tú mismo/a en casa para aprovechar todas sus propiedades medicinales.
El diente de león es una planta medicinal muy conocida y usada para distintos tipos de dolencias, ya que son muchas sus propiedades beneficiosas para la salud del organismo. Así pues, es posible usarla como depurativo gracias a su poder diurético que ayuda a eliminar el exceso de toxinas y otras sustancias como pueden ser el colesterol o el ácido úrico. Del mismo modo, también puede usarse como laxante natural en caso de estreñimiento o a la hora de llevar a cabo dietas depurativas. Además de los beneficios a nivel interno, el diente de león puede usarse de forma externa mediante la aplicación cutánea, es decir, sobre la piel para tratar afecciones como los eccemas o forúnculos.
Seguidamente, corta las hojas de diente de león bien pequeñas con la ayuda de un cuchillo y agrégalas al cazo del aceite. Espera hasta que la mezcla rompa a hervir y déjalo cocer durante unos 10 minutos. Por otro lado, también es posible aprovechar las flores de diente de león para hacer aceite esencial, de modo que también necesitarás que estén frescas y usar un aceite de base.
A continuación, deberás taparlo con una gasa y sujetarla con un esparadrapo o una goma elástica para colocarlo después en un lugar soleado como puede ser un balcón o terraza e incluso en una ventana.
Este preparado es con aceite de almendras para beneficiarnos de sus propiedades para cuidar la piel. Gracias a los principios activos de ésta planta y a su efecto refrescante y relajante es muy utilizada para tratamientos de la piel. Antiacné, limpiezas faciales y sobre todo lo encontramos en muchas de las cremas y tratamientos antiedad. Para aplicarlo sobre el cutis, reparte de una forma uniforme con un suave masaje y deja actuar 10 minutos.
Encontramos también beneficios del aceite de diente de león en su aplicación para reducir el dolor muscular y articular. Debido a sus propiedades anti-inflamatorias. Debe de aplicarse con un suave masaje en la zona dolorida.
Contraindicaciones, Efectos Adversos y Recomendaciones
Aunque generalmente es seguro, algunas personas pueden experimentar malestar estomacal, reacciones alérgicas o interacciones con medicamentos. El diente de león es seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, se recomienda precaución si tienes problemas renales graves, cálculos biliares o si estás tomando medicamentos como diuréticos o anticoagulantes.
El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.
Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.
La infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.
No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.
El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal.
Precauciones
- Hipersensibilidad al diente de león o a otras especies de la familia de las compuestas.
- El látex de la planta fresca puede producir dermatitis de contacto, debido a las lactonas sesquiterpénicas.
- Obstrucción biliar, empiema biliar, litiasis biliar, colelitiasis, íleo.
- El diente de león podría producir cólicos biliares y agravar la obstrucción debido a su efecto colagogo/colerético.
Por precaución, se desaconseja el consumo de diente de león en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, así como en niños pequeños. Antes de cualquier uso de esta planta, se recomienda contar con el consejo de un profesional de la salud.
El consumo de diente de león puede causar la aparición de ciertos efectos secundarios: dolores de estómago, erupciones cutáneas, diarrea. Además, algunas personas pueden ser alérgicas, especialmente al látex presente en su tallo y sus hojas.
Dado sus propiedades, el diente de león puede interactuar con ciertos medicamentos. Así, si estás bajo tratamiento diurético, si consumes medicamentos para la diabetes, el reflujo gastroesofágico, o incluso anticoagulantes y otros productos que contienen litio, evita tomar diente de león.
Tabla de Composición Nutricional del Diente de León (por 100g)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Vitamina A | 835 mcg |
| Vitamina C | 35 mg |
| Vitamina E | 3.4 mg |
| Vitamina K | 778 mcg |
| Calcio | 187 mg |
| Potasio | 397 mg |
| Hierro | 3.1 mg |
| Fibra | 3.5 g |