La amalgama dental ha sido un material ampliamente utilizado en odontología para la restauración directa de dientes, gracias a su eficacia probada, seguridad, comportamiento conocido y bajo coste. Sin embargo, uno de los problemas que presenta la utilización de este material es la falta de estética en el resultado final de la obturación o empaste, y otro, aún más importante, es la presencia de mercurio en su composición, además de otros metales.
A pesar de las dudas científicas que existen desde 1920 sobre el uso de mercurio en empastes dentales, la amalgama dental fue en su momento uno de los materiales más utilizados para empastar las caries. También conocidos como "empastes de plata", los empastes de amalgama presentan una apariencia plateada, aunque esta no es el único ingrediente de su composición.
En la actualidad, dado que muchos dentistas utilizan materiales del color del diente para empastar las caries y restaurar los dientes, los empastes de amalgama son menos comunes que en el pasado. No obstante, los empastes de amalgama son más versátiles que los nuevos materiales puesto que pueden utilizarse para otras cuestiones dentales y soportan mejor el paso del tiempo, especialmente en los dientes sometidos al desgaste y la degradación provocados por la presión y el masticado.
Una amalgama está compuesta por plata (35%), estaño (13%), cobre (2%), una pequeña cantidad de zinc y por mercurio (un 50% del volumen total). El mercurio (Hg) es un elemento metálico que ha sido catalogado como un material peligroso debido a los graves daños que ocasiona a la salud y al medio ambiente.

Empastes de amalgama dental.
Estudios científicos y evidencia
Existen numerosos estudios científicos que revelan una correlación entre las cantidades de mercurio en sangre y orina y el número de amalgamas presentes en la boca. Un Comité Científico Europeo, tras revisar la evidencia publicada, concluye que las amalgamas dentales con Hg, aunque suponen potencialmente un riesgo, son seguras y que no hay evidencia que las relacione con enfermedades sistémicas.
El sumario de evidencia de Uptodate sobre intoxicación por Hg resume, en relación a los empastes con amalgama, que la liberación de Hg de las amalgamas es proporcional al número de empastes y al área total de la superficie de amalgama. Ha sido difícil de estimar con precisión la liberación de los empastes de amalgama, sin embargo, un Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud considera que la exposición media de la amalgama dental es de aproximadamente 10 mcg de Hg al día.
Las mediciones de la excreción urinaria de Hg han revelado que en las personas con el hábito de rechinamiento de los dientes liberan más Hg de sus empastes que aquellas sin ese hábito. Los estudios sobre repercusiones de las amalgamas con Hg en la salud se han centrado, en general, en identificar los efectos precoces del Hg en el sistema nervioso central. Como conclusión general, no hay evidencia para sugerir una relación entre exposición a Hg de los empastes dentales con amalgama y cambios degenerativos del sistema nervioso central. Hay también poca evidencia para defender que se retiren los empastes con aleación de Hg existentes.
Un documento de consenso de un grupo de trabajo de la Comunidad Europea, publicado en 2008, concluyó que la amalgama con Hg es segura y puede emplearse para la obturación de caries; sin que exista evidencia de que provoque enfermedad sistémica. Señala, no obstante, que hay otras alternativas con una estética mejor y que reducen el riesgo potencial de toxicidad con el sellado empleando amalgama de Hg.
Se ha realizado una revisión bibliográfica descriptiva de la evidencia aportada en artículos indexados y otras fuentes bibliográficas, como libros, tesis u otros. Se realizó una búsqueda en la base de datos online MEDLINE, obteniendo un total de 105 resultados. Éstos se analizaron y tras comprobar si cumplían o no los criterios de inclusión/ exclusión de éste trabajo, finalmente fueron 50 los artículos utilizados de los cuales: 20 de revisión bibliográfica, 10 estudios observacionales, 5 estudios de casos y controles, 8 estudios longitudinales y 7 informes legislativos oficiales.
En relación al paciente, las cantidades de mercurio liberadas por las aleaciones de plata en boca se han reducido considerablemente desde hace ya más de 25 años. Así lo muestran los datos científicos disponibles, que citan como el riesgo de intoxicación por la presencia de restauraciones en boca que no se encuentren defectuosas (fracturadas, filtradas, caries recidivante etc.) es igual a cero en comparación con el riesgo de toxicidad por otros metales que se introducen por la dieta.
Como así se manifestó el Consejo General de Dentistas Europeo, el Comité de Lyon o la FDI, no se ha encontrado, hasta la fecha, ninguna prohibición de ninguna entidad colegial, societaria o grupo de investigación aludiendo a una prohibición expresa de la amalgama. Sin olvidar que recientemente el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) de Estados Unidos y la Agencia Internacional para la investigación del Cáncer (IARC) no han clasificado el mercurio como carcinógeno en lo relativo al ser humano.
Las personas estamos expuestas al mercurio desde una gran variedad de fuentes, además de las amalgamas dentales, que son las más controladas, mínimas en extensión y de comportamiento conocido. Estos valores permiten cuantificar en su justa medida la aportación de entre 1 y 3 ug/ día de vapor de Hg0 absorbido de las amalgamas dentales. Por tanto, la ingesta de mercurio es un tema complicado, ya que existen muchas fuentes y formas de exposición.
A pesar de que se ha confirmado la exposición en humanos a estos niveles bajos de mercurio, los efectos biológicos en su amplia esfera son insignificantes. Varios estudios han calculado el número de superficies de amalgamas necesarias para que una persona estuviera expuesta a concentraciones de mercurio con un efecto mínimo notable (funcionamiento psicomotor escaso, temblores detectables y disminución de la velocidad de la conducción nerviosa). Según los resultados, serían necesarios entre 450 y 530 superficies de amalgama para obtener estos niveles. Incluso si se restauran los 32 dientes con amalgamas, el número total de superficies sería de sólo 192.
¿La amalgama dental es tóxica? Dentista biológico nos explica.
Regulaciones y restricciones
No obstante, la Unión Europea ha prohibido la utilización de amalgama de plata en mujeres embarazadas o en el periodo de lactancia, así como en niños menores de 15 años. La FDA (la Agencia Americana del Medicamento) considera que las amalgamas dentales que contienen mercurio presentan el mismo nivel de seguridad para la población que otros materiales utilizados para restaurar las piezas dentarias. Lo que sí está regulado es la manera de utilizar este material restaurador para no crear un daño medioambiental desde la clínica dental, y existe una normativa europea al respecto.
En el ámbito de la Comunidad Europea se aprobó en mayo de 2017 un reglamento con el objetivo de establecer las medidas y condiciones relativas al uso, el almacenamiento y el comercio de mercurio, compuestos de mercurio y mezclas de mercurio y a la fabricación, el uso y el comercio de productos con mercurio añadido, así como a la gestión de residuo de mercurio, con el fin de garantizar un alto grado de protección de la salud humana y del medio ambiente frente a las emisiones y liberaciones antropogénicas de mercurio y de compuestos de mercurio. Este reglamento establece que:
- A partir del 1 de enero de 2019, sólo se utilizará amalgama dental en su forma de cápsulas predosificadas. Se prohibirá el uso de mercurio a granel por los profesionales dentales.
- A partir del 1 de julio de 2018, la amalgama dental no se utilizará para el tratamiento de dientes de leche, de menores de 15 años y de mujeres embarazadas o en período de lactancia, excepto cuando el profesional dental lo considere estrictamente necesario debido a las necesidades médicas específicas del paciente.
- A partir del 1 de enero de 2019, los operadores de los gabinetes dentales que utilicen amalgama dental o que retiren empastes de amalgama dental o extraigan dientes que contengan dichas amalgamas garantizarán que sus gabinetes cuentan con separadores de amalgama para retener y recoger las partículas de amalgama, incluidas las contenidas en el agua usada.

Separador de amalgama para clínicas dentales.
Alternativas a la amalgama dental
Si deseas evitar por completo la amalgama, hable con su dentista acerca de otros materiales para restaurar los dientes, como la resina compuesta, la porcelana o el oro. La resina compuesta puede resultar más atractiva porque es un material que presenta el mismo color que el diente. En algunos casos, sería más adecuado consultar con su dentista las alternativas a la amalgama tradicional.
Si quieres retirarte tus antiguas amalgamas dentales y cambiarlas por unas reconstrucciones estéticas sin presencia de metales, lo ideal es que acudas a tu dentista habitual para que te realice una valoración de tu salud oral y de tus antiguas amalgamas dentales.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de las alternativas a la amalgama dental:
| Material | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Resina compuesta | Estética, color similar al diente, no contiene mercurio | Menos duradera que la amalgama, puede ser más costosa |
| Cerámica dental | Duradera, estética, biocompatible, no contiene mercurio | Más costosa que la amalgama y la resina compuesta |
| Aleaciones de oro | Duradera, biocompatible | Costo elevado, estética menos natural |
Recomendaciones finales
Tal y como explica el Consejo Dentistas de la Organización Colegial de Dentistas de España, los empastes de amalgama son seguros para adultos y niños a partir de seis años. Si se le ha diagnosticado alergia al mercurio, si se expone a altos niveles de mercurio a diario o si está embarazada, comuníqueselo a su dentista antes de que le realice cualquier tratamiento dental.
Retirar los empastes de amalgama puede conllevar más inconvenientes que ventajas si la extracción no es absolutamente necesaria. Únicamente deberían retirarse los empastes de amalgama cuando están desgastados, rotos o si existe una caries bajo el empaste. Al extraer los empastes de amalgama en buen estado se produce la pérdida de partes sanas del diente y puede liberarse mayor cantidad de mercurio que al conservar el empaste en su sitio. Si le preocupa tener empastes de amalgama, consulte las opciones de las que dispone con su dentista.
Si bien es positivo tomar precauciones al decidir qué sustancias se introducen en la boca, los empastes de amalgama no son un motivo por el que alarmarse.