Ataque de ansiedad en el dentista: causas, síntomas y tratamiento

La Odontofobia, o Dentofobia, se considera una condición que representa una ansiedad extrema o miedo a acudir al dentista que pueden experimentar tanto niños como jóvenes y mayores. Esta patología no solo supone un problema real para muchas personas que causa un gran trastorno en la clínica dental, también es muy común. Dada la importancia del cuidado bucal, también para la salud en general, el miedo al dentista no debería impedir realizar las revisiones regulares y tratamientos necesarios para mantener una buena salud bucal.

La odontofobia severa, a menudo, termina por favorecer una mala salud bucal pues la ausencia de cuidados puede provocar múltiples trastornos como caries, enfermedad de las encías (gingivitis o periodontitis) y/o la pérdida de dientes.

¿Qué es la Odontofobia?

Un miedo puede ser una fuerte aversión que puede provocar la evitación, pero no es necesariamente algo en lo que puedes pensar hasta que se presenta lo que temes. Por otro lado, una fobia es una forma de miedo mucho más fuerte. La odontofobia es un tipo de trastorno de fobia específico. Se manifiesta como un miedo tan severo que el afectado evita al dentista por completo. Es más, incluso la mera mención o pensamiento sobre el dentista puede causar ansiedad.

Causas de la Odontofobia

Son muchos los factores que pueden originar la odontofobia. Generalmente, este miedo al dentista está causado por experiencias pasadas negativas. La mayoría de las veces, es posible que se haya tenido miedo al dentista de niño y estos sentimientos persisten a medida que pasan los años.

Entre las causas de la ansiedad dental, nos topamos con diversos motivos que pueden ser los responsables de este fenómeno y entender cada uno de ellos desde la empatía profesional, resulta de gran ayuda a la hora de identificar la solución más apropiada y crear un vínculo de confianza con el paciente.

Locker, Shapiro y Liddell (21) demostraron que existe una importante relación entre la ansiedad dental y experiencias odontológicas negativas, estableciendo que es la naturaleza de la experiencia más que la edad en que se vivenció, el factor predictor de ansiedad dental. Dicha asociación es confirmada por el estudio de Olivera y Colares (15), quienes establecieron la asociación entre ansiedad dental y la historia de dolor dental cuando es experimentada a la edad de 5 años o menos.

Otra fuente que explica por qué se genera la ansiedad resulta ser el condicionamiento clásico, donde la sola presencia de algún estimulo que le recuerde a la persona una experiencia dental dolorosa o molesta, lo llevará a experimentar ansiedad dental (22-24). La transmisión familiar es otra causa importante de ansiedad dental, evidenciándose una relación entre la ansiedad dental de padres y niños (25-27). Lara, Crego y Romero-Maroto (28) comprobaron la importante correlación entre ansiedad dental familiar y la de los niños, identificando el rol mediador de la ansiedad dental del padre sobre la relación entre la ansiedad de la madre y del niño, concluyendo la influencia de todos los miembros de la familia en este fenómeno.

Han surgido otras explicaciones que fundamentan porqué determinados sujetos presentan ansiedad dental, como la de Pohjola, Mattila, Joukamaa y Lahti (29), quienes concluyeron luego de evaluar a 5.241 finlandeses mayores de 30 años, que los sujetos con alexitimia (dificultad para poder identificar y expresar emociones) presentan una tendencia a sufrir ansiedad dental, lo que sugiere que algunas de estas personas podrían tener una personalidad vulnerable a tener desordenes ansiosos.

Síntomas de la Odontofobia

Son muchas las sensaciones y manifestaciones físicas y emocionales que puede sufrir una persona con odontofobia. Pueden tener ansiedad o miedo a todo lo relacionado con los dientes, la estancia en la consulta dental e, incluso, solo con el hecho de pensar en ir al dentista.

¿Le tienes miedo al dentista? Aquí te explicamos cómo perder ese miedo

Tratamientos para la Odontofobia

Al igual que otras fobias, la odontofobia, al estar relacionada con un trastorno de ansiedad, puede requerir de una combinación de diferentes terapias y/o medicamentos. En todos los casos, es fundamental fomentar una relación de confianza que permita al paciente reconocer su problema y su voluntad de controlarlo; en este sentido, es crucial la implicación de todo el equipo de la clínica dental para poder conseguir resolver estas conductas que, de no ser identificadas, acaban generando importantes situaciones de frustración y estrés tanto al paciente como al personal sanitario.

Sharif (42) recomienda seguir un orden lógico de manejo para el paciente con ansiedad dental. Inicialmente, la idea es promover la comunicación entre el dentista y el paciente, por medio de la entrega de información respecto a cuales serán los procedimientos dentales (lo que llevaría a disminuir su sensación de pérdida de control).

Bare y Dundes (44) buscaron identificar cuales eran las estrategias recomendadas por los pacientes que presentaban ansiedad dental. Un 89% de los pacientes consideró que la música de fondo los ayudaba a relajarse, mientras que un 75% consideró que la presencia de libros y revistas disminuía su ansiedad dental.

Además de las técnicas anteriormente mencionadas, existen otras herramientas tales como el uso de técnicas de relajación y la distracción. La relajación busca una distensión tanto psíquica como muscular, facilitando la recuperación y equilibrio, hacia un estado de tranquilidad en pacientes odontológicos que presenten ansiedad, existiendo distintos estudios que dan cuenta de cuen...

A continuación, se describen algunos tratamientos comunes:

  • Terapia de exposición: Es un tipo de psicoterapia y resulta una de las más efectivas. Durante esta terapia, el profesional de la salud bucodental expone a los pacientes a situaciones e imágenes que pueden desencadenar sus síntomas. Esta exposición ocurre en un entorno controlado donde se puede trabajar con sus respuestas. Además, esto implica ver al dentista de forma más gradual. Se puede comenzar visitando la clínica dental sin tener que sentarse para un examen o sin recibir tratamiento y, progresivamente, se van aumentando poco a poco las visitas y las intervenciones con exámenes o exploración clínica parciales, toma de radiografías, etc.
  • Medicamentos contra la ansiedad: Los medicamentos no tratarán la odontofobia por sí solos. Sin embargo, ciertos tipos de medicamentos contra la ansiedad pueden aliviar los síntomas mientras se llevan a cabo otras opciones de tratamiento (como la terapia de exposición).
  • Relajación enfocada: Es un tipo de relajación o meditación enfocada. La relajación enfocada implica concentrarse en un objeto, sonido o experiencia específicos para calmar la mente. Los dentistas pueden ofrecer música, películas o programas de televisión para ayudar a distraer la mente del paciente de su tratamiento dental.
  • Sedación farmacológica: En casos extremos, se puede proporcionar sedación farmacológica para ayudar al paciente a relajarse durante los tratamientos.

Si la odontofobia es severa y paralizante, es mejor consultar con un profesional de salud mental capacitado antes de comenzar el tratamiento dental, para así poder ayudar a controlar el miedo.

Escala de Ansiedad Dental de Corah

Hablamos de la Escala de la Ansiedad Dental de Corah, una herramienta creada en 1969 por Norman Corah, un psicólogo estadounidense, que permite la adopción de enfoques personalizados en los tratamientos dentales con la finalidad de ayudar a las personas a mantener una salud bucodental óptima.

Existen distintos instrumentos, ampliamente utilizados en el mundo, que buscan identificar la ansiedad dental en población adulta. Uno de éstos es el Corah Dental Anxiety Scale (DAS), cuestionario de autorreporte creado por Norman Corah (30). Se compone de 4 ítems de tipo likert, que busca identificar el nivel de ansiedad del paciente cuando visitará al dentista próximamente, cuando está en la sala de espera, cuando toma los instrumentos para trabajar en sus dientes y cuando el dentista prende el micromotor para trabajar en sus dientes. Dichas preguntas tienen cinco alternativas de respuesta, obteniéndose rangos de puntaje totales que van de 4 a 20 puntos, que permiten categorizar al paciente desde las dimensiones "relajado" hasta "fobia dental".

Una de las cualidades de este instrumento es que sus puntajes son altamente fidedignos, ya que como la ansiedad dental es socialmente aceptada, el tener miedo al dentista hace que poca gente tenga la necesidad de ser condescendiente cuando se le consulta al respecto.

Otro instrumento utilizado en adultos es el MDAS (Modified Dental Anxiety Scale) (31), la cual es muy similar al Corah, agregando además una pregunta referente a la inyección de la anestesia. También es un instrumento de autorreporte con cinco alternativas de respuesta que van desde la "no ansiedad" hasta "extremadamente ansioso". Los ítems son sumados para obtener el puntaje total, y mientras más puntaje, mayor es la ansiedad dental del paciente. Dicho instrumento ha mostrado una adecuada confiabilidad y validez tanto en el Reino Unido (31) como en otros países europeos (32).

En niños, los tres instrumentos más ampliamente utilizados son: el Children´s Fear Survey Schedule-Dental Subscale (CFSS-DS), el Venham Picture Test (VPT) y el Facial Image Scale (FIS).

El CFSS-DS, creado por Cuthbert (33) es un cuestionario que busca identificar el nivel de ansiedad dental, relacionado con diversos aspectos del tratamiento, tanto procedimientos invasivos como situaciones médicas generales. La escala esta construida para niños de entre 4 a 12 años, quienes deben responder quince ítems, las que son de tipo likert y varían de 1 a 5 (1 no presentan miedo y 5 manifiestan mucho miedo). Las puntuaciones obtenidas se encuentran en rangos de 15 y 75 puntos, y al obtener puntajes iguales o mayores a 45 puntos, se presentan altos montos de ansiedad. Estudios europeos, estadounidenses y chinos confirman las adecuadas propiedades psicométricas de este instrumento (34-37).

Si bien el CFSS-DS es uno de los instrumentos más utilizados, el limitado nivel de comprensión de instrucciones, y el desarrollo de la habilidad lectoescritora en niños menores de 6 años, podría dificultar la entrega de resultados veraces. Por esta razón, surgen instrumentos de respuestas más simples como el Venham Picture Test (38), donde se le presentan al niño ocho pares de figuras, las que reflejan distintas emociones y él debe escoger la que representa más fielmente su estado de ansiedad. Esta escala se puntúa de 0 (sin ansiedad) a 8 puntos (muy ansioso), teniendo como propiedades su facilidad de aplicación.

Otro instrumento utilizado para medir la ansiedad dental en niños es el Facial Image Scale (FIS), creado por Buchanan y Niven (39), el cual puede ser aplicado a niños de entre 3 a 18 años. Se compone de una hilera de cinco caras que van desde mucha felicidad a mucha infelicidad, y se le pide al niño que puntúe cual de las caras representa más como se siente en ese momento. Este instrumento muestra una adecuada facilidad de aplicación, siendo utilizado tanto en contextos europeos (40) como latinoamericanos (41).

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