Botón Palatino en Ortodoncia: Indicaciones y Colocación

Soy ortodoncista y a lo largo de los años, muchos padres me han preguntado en qué consiste el famoso aparato para ensanchar el paladar. En la ortodoncia interceptiva, el disyuntor o expansor palatino representa una herramienta crucial en el tratamiento de diversas maloclusiones y problemas de desarrollo maxilar. Este dispositivo despliega su eficacia en la corrección de discrepancias en la mandíbula superior, promoviendo un desarrollo óseo adecuado y mejorando la función masticatoria y la estética facial de los pacientes. A continuación encontrarás detalles sobre una de esas opciones, conoce para qué sirve el expansor de paladar, cuándo puede ser necesario y cuál es su objetivo.

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¿Qué es un Expansor de Paladar?

Un expansor palatino es un aparato ortodóntico que va pegado al paladar y sirve para corregir un paladar estrecho, ampliando la arcada superior de forma controlada y efectiva. Un expansor de paladar es un dispositivo utilizado en la ortodoncia con el objetivo de ensanchar el maxilar superior. Se trata de una pieza metálica con un tornillo en el centro, el cual separa el maxilar en dos mitades. El dentista debe girar este tornillo de forma regular, buscando aplicar presión en el arco de la dentadura y en los huesos del paladar para lograr ensancharlo.

Básicamente, el expansor se fija en la parte superior de la boca (normalmente a los molares superiores) y, mediante un tornillo central, va separando lentamente ambos lados del paladar. Con esto se crea más espacio en la arcada dental superior, permitiendo que los dientes permanentes se coloquen correctamente y mejorando la mordida del paciente. Este tipo de tratamiento pertenece a la ortodoncia interceptiva (ortodoncia temprana), que busca corregir problemas óseos del maxilar en niños en crecimiento antes de que sean más graves en la adultez. Por eso, el expansor de paladar se usa principalmente en niños y preadolescentes, aprovechando que la sutura del paladar aún no se ha cerrado por completo.

Este dispositivo de ortodoncia interceptiva se coloca en el paladar del paciente y se expande progresivamente. El uso de disyuntores dentales permite a los dentistas corregir maloclusiones en etapas tempranas, cuando son más fáciles de tratar. Un disyuntor dental, también conocido como expansor palatino, es un dispositivo metálico utilizado en ortodoncia, sobre todo en pacientes pediátricos, que tiene la función de aumentar el espacio en el arco dental superior.

Un disyuntor es un aparato de ortodoncia empleado normalmente para realizar una disyunción de la sutura palatina media y producir una expansión esquelética en el tratamiento de la mordida cruzada posterior.

Anatomía implicada: sutura palatina, maxilar superior

La parte del maxilar que se busca ensanchar es la sutura palatina, que es el área donde se unen ambas mitades del paladar duro. Esta zona es flexible y gracias a la presión que ejerce el expansor de paladar, se comienza a formar hueso nuevo en el área central. Por lo que el maxilar se expande y permite que haya más espacio y que los dientes tengan mejor alineación.

Diferencia entre expansor palatino / disyuntor / aparato ortodóntico de expansión: Estos tres términos pueden usarse como sinónimos debido a que el objetivo principal de todos es ensanchar el maxilar superior. Sin embargo, existen algunas diferencias entre uno y otro, tales como que el expansor palatino ensancha el paladar, mientras que el disyuntor palatino separa la sutura palatina. Además, la fuerza que aplica el expansor palatino es leve a moderada, mientras que la del disyuntor palatino es rápida e intensa. El disyuntor es un tipo de expansor del paladar. Esto quiere decir que todos los disyuntores son expansores, más no todos los expansores de paladar son disyuntores palatinos. En relación con el expansor palatino y el aparato ortodóntico de expansión, ambos son aparatos de ortodoncia que tienen la finalidad de ensanchar el maxilar y el arco dental.

Objetivos del disyuntor/expansor palatino

El disyuntor o expansor palatino se emplea principalmente para ampliar el paladar maxilar, una región crítica en el desarrollo de la boca y la alineación dental. Su funcionamiento se basa en la aplicación gradual de presión controlada sobre los huesos palatinos, lo que promueve la separación de las suturas y estimula el crecimiento óseo en esa dirección. Este proceso no solo aumenta la anchura del paladar, sino que también crea espacio adicional para alinear los dientes correctamente y mejorar la mordida del paciente.

Indicaciones Clínicas: ¿Cuándo se Necesita un Expansor de Paladar?

Seguramente te preguntes si tu hijo o hija realmente necesita un expansor de paladar. La intención de búsqueda principal de quien investiga esto suele ser justamente saber cuándo hace falta usar un expansor y para qué problemas dentales sirve. Como mencionamos antes, un expansor de paladar se utiliza con frecuencia en ortodoncia para el tratamiento de maloclusiones y otros problemas dentales.

Las indicaciones para el uso del disyuntor palatino abarcan desde tratamientos tempranos en pacientes jóvenes con paladares estrechos hasta casos más complejos de maloclusiones donde es necesario corregir la posición de los dientes superiores.

Paladar estrecho u ojival: Esta es la razón principal. Si el maxilar superior del niño es demasiado estrecho o alto, el expansor permitirá corregir esa forma y ensanchar el arco. Un paladar estrecho (atrésico) suele detectarse porque los dientes superiores no encajan bien con los inferiores al morder, y puede deberse a genética o hábitos como chuparse el pulgar o uso prolongado de chupete. El paladar estrecho es la indicación número uno para usar el expansor.

Mordida cruzada posterior: Ocurre cuando la arcada superior es más estrecha que la inferior, haciendo que al morder algunos dientes de arriba queden por dentro de los de abajo. La causa suele ser el paladar estrecho, y un expansor puede corregir esta maloclusión transversal al ensanchar el maxilar.

Apiñamiento dental (falta de espacio): Si en la radiografía vemos que no hay suficiente espacio para los dientes permanentes (por ejemplo, los colmillos vienen “montados” o hay dientes retenidos), expandir el paladar puede crear espacio extra. Esto previene tener que extraer dientes sanos más adelante por falta de sitio.

Dificultad respiratoria o deglución atípica: Algunos niños con paladares muy estrechos presentan respiración oral (respiran por la boca) o problemas al tragar y hablar. Al ensanchar el paladar, aumenta el espacio en las fosas nasales y puede mejorar la respiración nasal y la pronunciación.

Mordida abierta anterior (en ciertos casos): Aunque la mordida abierta suele relacionarse más con hábitos linguales, un paladar estrecho con deglución atípica puede influir. Al expandir y corregir la postura de la lengua, algunos casos leves de mordida abierta mejoran.

Tratamiento pre-quirúrgico o complementario: En adolescentes mayores o adultos jóvenes, a veces usamos expansores especiales como parte de un plan más amplio (por ejemplo, previo a una cirugía ortognática o combinado con una máscara facial para problemas de crecimiento). Por ejemplo, en casos de mordida clase III (mandíbula grande) usamos la máscara facial junto con el expansor para estimular el crecimiento hacia adelante del maxilar. También en ortopedia de adultos, el expansor tipo MARPE (que incluye mini-tornillos) puede intentar una expansión ósea cuando el paladar ya está más fusionado, evitando o retrasando una cirugía.

Uno de los efectos de un paladar estrecho es la disminución del flujo de aire, lo cual afecta la respiración del paciente. En estos casos, el disyuntor ayuda a ensanchar el maxilar superior, lo que produce que también se ensanche la parte inferior de la fosas nasales. Tener un paladar angosto reduce el espacio disponible para las fosas nasales. Esto afecta la respiración nasal y el flujo de aire, provoca respiración bucal, ronquidos y en casos más severos, apnea del sueño.

Principales Beneficios

  • Corrección de mordida cruzada: El disyuntor palatino es eficaz en la corrección de mordidas cruzadas posteriores, donde los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores.
  • Expansión del arco dental: Facilita la expansión del arco dental superior, proporcionando espacio para la alineación adecuada de los dientes.
  • Mejora en la respiración y fonación: En algunos casos, la expansión del paladar puede mejorar la respiración nasal y la fonación, especialmente en pacientes con obstrucciones nasales parciales.

¿Cuándo se Usa un Expansor de Paladar?

Antes de continuar, quiero enfatizar algo: la edad es clave. Este aparato funciona genial en niños porque la sutura palatina está abierta hasta la pubertad. Lo ideal es entre los 6 y 12 años, aproximadamente, aprovechando la etapa de crecimiento. Yo suelo evaluar a los pacientes alrededor de los 7 años; si detecto un paladar estrecho a esa edad, recomiendo expansor temprano para aprovechar al máximo la flexibilidad ósea. Después de los ~14 años el hueso palatino ya está casi osificado y la expansión es mucho más difícil (en adultos, para lograrlo se requiere cirugía en la mayoría de casos).

El uso de expansores se recomienda en niños a partir de los 7 años, debido a que a esta edad los huesos aún se encuentran en formación y desarrollo, permitiendo que sea más fácil la expansión y la creación de nuevo hueso entre las dos partes del maxilar superior. De esta forma se logran resultados más rápidos y se evita que se requiera un procedimiento más invasivo posteriormente. Los huesos de los adultos y adolescentes son más fuertes y ya están completamente desarrollados, por lo que al utilizar expansores a estas edades se necesita de más tiempo de tratamiento para obtener los resultados, y se puede correr el riesgo de necesitar cirugías.

¿Cómo Funciona el Expansor de Paladar?

Pasemos ahora a la parte práctica: entender cómo se instala este aparato en la boca del paciente y cómo logra ensanchar el maxilar superior. Como ortodoncista, dedico mucho tiempo a explicar esto a los padres antes de comenzar el tratamiento, porque sé que puede sonar un poco aterrador al principio.

Colocación del Expansor (Paso a Paso)

  1. Primero realizamos un estudio del caso y tomamos registros de la boca del niño. Hacemos moldes o un escaneo intraoral para confeccionar un expansor a medida que encaje perfectamente en su paladar. Para comenzar con el proceso de colocación de un disyuntor, el ortodoncista debe realizar una revisión completa de la boca, que se complementa con imágenes del interior y exterior de la cavidad bucal.
  2. Una vez listo, colocamos el expansor en la boca: va posicionado en el cielo del paladar y lo fijamos a las muelas superiores con cemento dental (es parecido a colocar brackets, pero con bandas alrededor de las muelas).
  3. Después de cementarlo, enseño a los padres cómo activarlo. El expansor tiene un tornillo con un orificio, y se utiliza una llave especial para girarlo. Por lo general, indico que se gire la llave una vez al día (a veces en días alternos, según el caso).

Cada giro es muy pequeño (un cuarto de vuelta) y genera una leve presión en los huesos del paladar. Con cada ajuste, las dos mitades del expansor se separan un poquito, empujando a la vez los lados del maxilar hacia afuera. Al activar el tornillo diariamente, el paladar se va ensanchando milímetro a milímetro. Este proceso se denomina disyunción palatina. Lo maravilloso es que el organismo del niño responde generando nuevo hueso en el espacio que vamos abriendo en la sutura. En otras palabras, el expansor estimula crecimiento óseo: no solo mueve dientes, expande el hueso de forma estable.

Tendremos la seguridad de haber dado la vuelta correcta cuando vemos que aparece, de nuevo, el agujero del tornillo sin variar la posición del tornillo: no girar hacia atrás!

En la fotografía anterior puedes observar un efecto muy típico: la aparición de un pequeño diastema (espacio) entre los incisivos centrales. Muchos padres se asustan al verlo, pero en la clínica siempre les explico que es una señal positiva de que el paladar se está expandiendo correctamente. Ocurre porque al ensanchar el maxilar, los dos incisivos de enfrente se separan un poco. No hay de qué preocuparse: ese espacio luego se corrige solo o con ayuda de la siguiente fase de tratamiento (ya sea con brackets o con un simple retenedor).

Los expansores de paladar requieren de un ajuste frecuente por parte del dentista para mover el tornillo central, de modo que vaya ampliando la arcada y agrandando el maxilar progresivamente.

Duración del Tratamiento

La fase de activación del expansor -cuando estamos girando el tornillo diariamente- suele durar unas 3 a 4 semanas aproximadamente. A veces incluso menos de un mes es suficiente para lograr la anchura deseada del paladar (cada caso es distinto). En mi experiencia, en torno a 15-20 días de activaciones es lo típico en expansiones rápidas en niños pequeños, y quizá algo más (4-5 semanas) en preadolescentes.

Después de esta fase activa, el expansor permanece colocado varios meses más pero ya sin activarlo, cumpliendo una función de contención o mantenimiento. Mantener el aparato fijo sirve para estabilizar el hueso recién formado y evitar que el paladar vuelva a su posición inicial. Suele permanecer unos 6 meses de mantenimiento (a veces hasta 9-12 meses en total desde el inicio).

Un expansor de paladar puede utilizar por períodos de 3 meses o incluso más de un año. Pero este lapso va a depender de la severidad del caso. El tratamiento inicia con la colocación del expansor, continúa con los ajustes periódicos. Una vez finalizado, el especialista decidirá si se requiere de un tratamiento complementario, como el uso de brackets o retenedores.

En total, un tratamiento completo con expansor de paladar puede oscilar entre 6 meses y 1 año de duración, sumando fase activa y fase de retención. Durante ese tiempo, se programan visitas de control periódicas. Al principio suelo ver al paciente semanalmente o cada 15 días mientras activamos, para asegurarme de que todo va bien y hacer ajustes si hiciera falta.

¿Es Doloroso el Proceso?

Esta es una de las preguntas más frecuentes de los padres. Puedo asegurar, basándome en la reacción de cientos de niños, que usar un expansor de paladar no suele doler. Los primeros días tras la colocación y en cada activación, el niño notará presión en los dientes y en el paladar, incluso una ligera molestia que describen como “tener congestión” o “picor en la nariz” a veces. Es normal, ya que estamos aplicando fuerza al hueso. Pero no es un dolor agudo, y esa sensación disminuye en pocos minutos u horas.

La mayoría de los pacientes se adaptan rápidamente al expansor en unos días. Si hubiera alguna molestia mayor (poco común), se puede dar un analgésico suave como paracetamol y consultar al ortodoncista.

¿Qué Nota el Niño al Llevar el Expansor?

Además de la presión, al principio todos refieren que “sienten algo raro en el paladar”. Es lógico: de repente tienen un aparato ocupando el techo de la boca. Aumenta la salivación los primeros días (fabrican más saliva de lo normal), y puede que hablen un poquito gangoso o con la lengua “torpe” al pronunciar ciertas letras. Les cuesta decir la R o la S perfectamente los primeros días.

Pero aquí viene la buena noticia: en cuestión de 3-5 días el niño se acostumbra y habla casi normal, y en unas dos semanas ni se nota que lo lleva puesto. He visto pacientes que el primer día están muy conscientes del aparato, y al cabo de una semana prácticamente se olvidan de que lo llevan.

Al inicio del tratamiento, el niño puede experimentar molestias y dificultades para hablar o comer.

Cuidados e Higiene Necesarios

Una vez colocado el expansor, siempre dedico una sesión a explicar los cuidados e higiene necesarios, tanto al niño como a sus padres. Un aparato de ortodoncia fijo requiere unas rutinas especiales para mantenerlo limpio y funcionando bien.

  • Higiene oral minuciosa: Es fundamental mantener los dientes y el aparato limpios para evitar acumulación de placa bacteriana. Recomiendo cepillar después de cada comida (3 veces al día), usando un cepillo infantil convencional o eléctrico, prestando especial atención a la zona alrededor del expansor y la unión con las encías. Hay que cepillar también el paladar y el tornillo del expansor, pues ahí se pega la comida. A muchos padres les enseño a usar un irrigador de agua (Waterpik) para limpiar debajo del aparato, es muy útil para sacar restos de comida. También sugiero enjuague bucal sin alcohol apto para niños, una vez al día, para mantener las encías sanas (ojo: colutorios con alcohol pueden resecar, mejor evitarlos). Una adecuada rutina de higiene bucal cuando se utiliza un disyuntor dental, debe incluir una buena técnica de cepillado.
  • Alimentación adecuada: El niño puede comer con el expansor puesto, pero hay que hacer algunas adaptaciones de dieta para no despegarlo ni dañarlo. Los primeros días, mientras se acostumbra, mejor alimentos blandos (purés, tortilla, pasta, pescado) porque quizá le cueste masticar cosas duras. Tras esa fase inicial, podrá comer de todo salvo alimentos muy duros o pegajosos. Debemos evitar frutos secos, caramelos duros, chicles y toffees, turrones pegajosos, etc. Cualquier cosa que haya que morder con fuerza (por ejemplo manzanas enteras, zanahorias crudas) conviene trocearla antes. Y cuidado con alimentos que se puedan enredar en el aparato, como carnes fibrosas tipo bistec muy hecho o embutidos con nervio, porque se lían alrededor del tornillo. En general, con sentido común se puede llevar una dieta bastante normal. Para los pacientes con disyuntores dentales, lo más recomendable es evitar los alimentos pegajosos como chicles o gominolas que puedan adherirse al aparato.
  • Evitar manipulaciones indebidas: He tenido pequeños pacientes muy curiosos que no pueden evitar toquetear el expansor con la lengua (¡o con los dedos!). Hay que explicarles que no deben andar empujándolo ni jugando con él. Tampoco deben morder objetos duros (bolígrafos, juguetes) porque podrían despegar alguna banda.
  • Control de activaciones: Normalmente los padres serán los encargados de girar la llave según las indicaciones que doy. Al principio puede imponer un poco hacer “clic” en el tornillo, pero les enseño en la clínica cómo hacerlo correctamente. Hay que seguir exactamente la pauta (por ejemplo, un giro al día durante 21 días). Si un día se olvidan, no pasa nada grave (el tratamiento se alarga un día más), pero no conviene hacer parones largos sin mi supervisión. La constancia es clave para el éxito: si se activa menos de lo prescrito, el paladar puede no expandir lo suficiente; y si alguien por error girase de más, podría causar molestias innecesarias.

En caso de cualquier problema con el aparato (si se despega alguna parte, si el niño siente dolor agudo, si no consiguen girar la llave), siempre digo que me llamen de inmediato. No es común, pero si se llegara a despegar una banda de una muela, intentamos que siga colocada como un aparato de quita y pon hasta que puedan venir a la clínica a recementarlo. No intenten pegar nada en casa; si se suelta, se mantiene en su posición si es posible y acudan a consulta.

Si se presentan molestias o complicaciones lo que se aconseja es visitar al dentista. Visitar al ortodoncista de forma regular es la forma de asegurarse de que el tratamiento tenga éxito.

Por último, mencionar que tras retirar el expansor, muchas veces colocamos un retenedor o mantenedor del espacio durante unos meses. Puede ser un aparato removible tipo placa, para que el hueso que se creó no se encoja y los dientes se estabilicen en su nueva posición. Luego, según el caso, se valorará iniciar la fase de ortodoncia correctiva (brackets o alineadores) si aún quedan malposiciones dentales que corregir. En bastantes niños pequeños, el expansor por sí solo resuelve el problema principal y puede que no necesiten más que controles de crecimiento.

Tipos de Expansores Palatinos

Hasta ahora me he centrado en describir el expansor fijo tradicional, que es el más usado. Pero conviene saber que no todos los expansores son iguales.

  • Expansor fijo con bandas (tipo Hyrax): Es el más común en ortodoncia infantil. Consiste en una estructura metálica con un tornillo central (tipo Hyrax o similar) que se cimenta a las muelas mediante bandas metálicas. Permanece fijo 24 horas al día, lo que garantiza que la expansión es continua y no depende de la colaboración del paciente. Es ideal para expansiones significativas y para niños en dentición mixta o permanente temprana. Ventaja: muy efectivo y no requiere que el niño se acuerde de ponerlo.
  • Expansor removible de acrílico: Es parecido a una placa de quita y pon, fabricada en acrílico, con un tornillo igualmente para expandir. Se usa más raramente en niños, porque requiere mucha colaboración (el paciente debe llevarlo puesto la mayor parte del día). Suelen indicarse en casos leves o en niños muy pequeños en dentición temporal, donde un fijo podría interferir con dientes de leche. Ventaja: al ser removible, se puede retirar para limpiarlo y al comer, facilitando la higiene. Desventaja: si el niño no lo usa el número de horas indicado (mínimo 18 h/día), no cumplirá su función.
  • Expansor asistido por microtornillos (MARPE): Es una variante para pacientes más mayores (adolescentes tardíos o adultos jóvenes). MARPE son las siglas en inglés de Expansión Palatal Rápida Asistida con Miniscrews. En este diseño, el expansor incorpora 4 pequeños tornillos de titanio que se anclan direct...

Un disyuntor de Hass es un dispositivo que está compuesto por dos bandas de metal, que el dentista ajuste y sostiene de los molares.

Disyuntor removible vs. Un disyuntor removible permite una mejor limpieza del aparato, resultan más cómodos; sin embargo, pueden resultar menos efectivos y es más probable que se dañen o se pierdan.

Disyuntor Hyrax, que es un aparato diseñado para la expansión rápida del maxilar superior cuando existe una disminución del diámetro transversal esquelético, aumentando al mismo tiempo la longitud de la arcada.

Disyuntor Hass, el disyuntor tipo Hass es el primer aparato que se utiliza como aparato de expansión. Este aparato lleva el nombre de su creador, Dr. Andrew J. Hass, quien lo populariza en 1960 con la publicación de su obra clásica: “Rapid expansión on the maxillary dental arch and nasal cavity by opening the mind palatal suture”, esta es la primera de cuatro publicaciones dedicadas al tema.

Disyuntor de McNamara, lleva el nombre de su creador J.A.

Efectos Secundarios Comunes

Un expansor palatino no produce efectos graves, más allá de algún dolor, inflamación del paladar o malestar leve, dolores de cabeza. También es posible que el paciente produzca excesiva salivación o cecee. Un efecto secundario común es la separación de los dientes frontales. Lo cual se puede corregir con ortodoncia posteriormente.

Historia del Expansor Palatino

El disyuntor palatino es un aparato que se utiliza en ortodoncia para realizar expansión ortopédica del maxilar. Los primeros reportes de expansión rápida del paladar datan de mediados del siglo XIX, introducida por W.H. Dawernell en 1857. En 1860 Dr. Emerson C. Angell fue el primero en aplicar un tornillo medio en premolares ampliando el arco un cuarto de pulgada en dos semanas y observando que se producía un diastema interincisivo. La expansión rápida maxilar fue reintroducida en los Estados Unidos hace más de 40 años, estudios hechos en gatos por Dr.

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