Si alguna vez has soñado con tener una sonrisa perfectamente alineada, es probable que hayas oído hablar de los brackets. Estos pequeños aparatos han sido durante décadas la solución más popular para corregir problemas de alineación dental. En este artículo, te lo contamos todo de manera amena y cercana.

¿Qué Son los Brackets?
Los brackets, también conocidos como frenillos o frenos dentales, son dispositivos utilizados en ortodoncia para corregir la posición de los dientes y la mordida. Consisten en pequeñas piezas, generalmente metálicas, que se adhieren a cada diente y se conectan mediante un arco de alambre. Aunque suelen asociarse con la adolescencia, lo cierto es que los brackets son una solución efectiva para personas de todas las edades.
¿Cómo Funcionan los Brackets Dentales?
El funcionamiento de los brackets se basa en principios biomecánicos:
- Colocación: El ortodoncista adhiere los brackets a cada diente utilizando un adhesivo especial. Esta fijación es muy resistente. Sin embargo, se debe tener en cuenta que algunas costumbres pueden dañarla.
- Aplicación de fuerza: El arco ejerce una fuerza contra el bracket, que este distribuye en el diente, con el ángulo adecuado para realizar el desplazamiento de ese diente. El arco de alambre, que tiene “memoria de forma”, intenta volver a su posición original. El arco metálico es la parte activa del aparato, la que realmente ejerce la fuerza necesaria para empujar los dientes a la posición que deben ocupar.
- El movimiento puede ser de baja fricción en el sentido del arco o de alta fricción si es necesaria la rotación de la pieza.
El ortodoncista debe planificar cómo se han de mover los dientes de forma tridimensional, ya que los dientes se mueven en los tres planos: horizontal, vertical y transversal, movimientos que se denominan de 1º, 2º y 3º orden.
Según el movimiento dental del paciente, se elige entre tres tipos de fuerzas que permiten a los brackets realizar los ajustes en la dentadura:
- Las llamadas fuerzas de primer orden son la resultante de la distancia entre la ranura del bracket y la superficie del diente. Proporciona ajustes horizontales.
- Las de segundo orden son la resultante de la distancia entre la punta del bracket y el eje del diente. Mediante dobleces en el arco hacia arriba o abajo, permite ajustes verticales y correcciones de la inclinación axial de los dientes
- Las fuerzas de tercer orden o de torque actúan sobre la posición de las raíces respecto a las coronas de los dientes en el sentido labio-palatino.
Las fuerzas ejercidas dependen de la forma de bracket seleccionado así como del arco de alambre empleado.

Partes de un Bracket
Técnicamente, el término «bracket» se corresponde con cada una de las piezas sujetadas por un arco de metal que se adhiere a la superficie frontal o trasera del diente. Cada bracket consta de una base -que es la que se adhiere al diente- un vástago con una ranura, y unas aletas para estabilizar las ligaduras que se emplearan durante el tratamiento de ortodoncia. Los brackets de ortodoncia quedarán unidos entre ellos por un arco que pasa por la ranura del vástago, y sobre el que podemos insertar ganchos de distintas formas, según el movimiento a realizar.
- Base: la base del bracket es la superficie sobre la que se coloca el cemento especial para adherirlo a la superficie del diente. Para facilitar que este cemento se fije al bracket, lleva incorporado una malla de manera que el cemento penetre a través de esas rugosidades.
- Aletas: las aletas son las partes que sobresalen hacia el labio. Permiten colocar las ligaduras a su alrededor para fijar el arco.
- Slot: el slot es el espacio que existe entre las aletas.
Tipos de Brackets
Los brackets han evolucionado mucho con el tiempo, y hoy en día existen varias opciones para adaptarse a las necesidades y preferencias de cada persona. Hay distintos tipos de brackets y cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Podemos distinguir 2 tipos de brackets: los brackets metálicos y los brackets estéticos.
Brackets Metálicos
Los brackets metálicos son el sistema más tradicional de las ortodoncias, además de ser eficaces y seguros. La resistencia y durabilidad que aportan es una característica muy importante para la eficacia del tratamiento. Los brackets metálicos, conocidos como brackets fijos, son los aparatos dentales más populares. Están fabricados en acero y titanio. Comparados con otros sistemas de ortodoncia son la opción más económica. Su gran ventaja es que son muy económicos respecto al resto y ofrecen una gran durabilidad, funcionalidad y capacidad de adhesión. Su desventaja principal es que estéticamente son los más visibles.
- Brackets metálicos convencionales: estos son el tipo de brackets que lleva más tiempo utilizándose. Consta de una base para pegarse al diente, una hendidura para introducir el arco y unas gomas o ligaduras como sistema de fijación del arco en el bracket. Las gomas pueden ser realizadas en diferentes colores, esto hace que sea una alternativa divertida para los niños. Existe una versión mini en la que la base se puede reducir entre un 30 y 40 % de su tamaño habitual, minimizando el impacto visual.
- Brackets metálicos autoligables: este es un bracket metálico convencional mejorado. La diferencia es el sistema de fijación del arco que es una pestaña o clip. A diferencia de los brackets convencionales, los brackets autoligables utilizan un mecanismo de clip que sujeta el arco no siendo necesarias las ligaduras y por tanto generan menos fricción dentro de la dentadura. Lo bueno de este tipo de brackets es que no precisan de ligadura metálica o elástica, evitando los problemas que esta genera con el paso del tiempo.
Brackets Estéticos
Los brackets estéticos o transparentes tienen un color similar a los dientes y constituyen la primera alternativa a los metálicos. Normalmente son el tipo de aparatos que utilizamos en mayores de 18 años que quieren una ortodoncia que sea menos visible a simple vista. Todo ello con un rango de precios asequible, aunque más elevado que los metálicos.
- Brackets de resina, de policarbonato y plástico: son muy duraderos y efectivos. Además cuentan con la gran ventaja de ser estéticamente muy interesantes. Con los brackets transparentes podemos emplear arcos, ligaduras y gomas de color blanco. Aun así, no se trata de un método totalmente invisible. Su principal inconveniente es que en principio muestran buena estética, pero se va perdiendo con los meses de uso. Y se quiebran con facilidad, con las molestias que ello supone.
- Brackets cerámicos: este tipo de ortodoncia también se coloca en la parte frontal de los dientes, pero suele pasar desapercibida porque está hecha de materiales como la cerámica. Los brackets cerámicos, al ser de color del diente pasan más desapercibidos que los tradicionales. No se manchan con los alimentos y su transparencia favorece la estética de la sonrisa.
- Brackets de zafiro: son los que estéticamente mejor se mimetizan con el diente, ya que son prácticamente transparentes. Sus principales ventajas son su aspecto estético, su durabilidad y su funcionalidad, que muestran gran superioridad respecto a otras opciones. No se manchan con los alimentos y su transparencia favorece la estética de la sonrisa.
Brackets Linguales
Este tratamiento se conoce como brackets invisibles debido a que se colocan en la cara interna del diente, desapareciendo de la visión. Esta alternativa es muy adecuada para aquellas personas en las que prime la estética. Se realizan a medida y personalizados para cada pacientes. Hablamos de una ortodoncia invisible a la vista, ya que se coloca en la parte interior de los dientes.
Ortodoncia Invisalign
Son una serie de aparatos transparentes y removibles y confeccionados en un material completamente estético y cómodo. Cada alineador esta confeccionado a medida a partir de un escaneado virtual de la boca del paciente. Aunque técnicamente no son brackets, los alineadores transparentes, como Invisalign, son una alternativa popular. Consisten en férulas removibles que se cambian cada pocas semanas para mover los dientes.

¿Qué Tipo de Bracket Elegir?
No hay una respuesta concreta. Cada tipo de ortodoncia es recomendable según las necesidades y preferencias personales de cada paciente. Si únicamente tuviéramos en cuenta la efectividad en la ortodoncia tendríamos complicado determinar qué tipos de brackets son los mejores. En principio los brackets metálicos permiten movimientos fluidos con baja fricción y pueden llegar a acortar el tratamiento entre 4 y 12 semanas respecto a los brackets cerámicos. Sin embargo, no es así en todos los casos.
De los diferentes tipos de ortodoncia que existen, los brackets más estéticos son los transparentes de zafiro, porque están hechos de un material casi invisible. En un segundo lugar se sitúan los backets de composite, los de policarbonato y los de plástico. Pasados unos meses de uso cambian de tonalidad debido a la alimentación.
¿Cómo Saber si Necesito Brackets?
Entre las preguntas habituales que se hacen los pacientes es cómo saber si se necesita recurrir a los brackets. Ya a edades tempranas se puede saber si es necesario hacer uso de los brackets. El problema está cuando tenemos avisos de que nuestra mordedura no es normal y no se hace caso de los consejos del especialista.
Beneficios de los Brackets
- Eliminan apiñamientos y alinean los dientes, lo que facilita la higiene en la zona de la dentadura.
- Mejoran la masticación, eliminando las molestias asociadas con problemas de mordida.
- Reducen problemas periodontales.
- Reducen las lesiones musculares y articulares de la boca.
- Está comprobado que los dientes mal alineados provocan dolores articulares y tensiones en el cuello que podrían resolverse con una ortodoncia adecuada.
- Evitan el desgaste dental, especialmente a partir de cierta edad en la que los dientes comienzan a erosionarse, haciendo que unas piezas dentales trabajen más que otras.
Fases del Tratamiento de Ortodoncia
En general, las fases de un tratamiento de ortodoncia son similares con independencia del tipo de brackets que se utilice.
- Fase de estudio: La primera fase comienza cuando el paciente acude al centro de odontología, donde se detectan una serie de problemas que pueden ser corregidos mediante la colocación de unos brackets. Para ello, se realizarán una serie de pruebas diagnósticas, como una radiografía de la boca o un escáner intraoral.
- Fase activa: En esta fase, comienza con la colocación de los brackets y el arco.
- Corrección de la mordida: En primer lugar es necesario corregir la mordida, además de encajar los molares en la posición correcta.
- Cierre de los espacios dentales: Tras el movimiento de los dientes, la separación entre ellos puede ser algo mayor.
- Acabado y personalización: En esta fase, el paciente acude de manera regular a su dentista para determinar si los dientes ya están en la posición correcta.
- Retirada de los brackets: Es la última fase del tratamiento, y se produce sólo en el momento en el que todos los objetivos anteriores se hayan alcanzado.
Cuidados y Mantenimiento de los Brackets
Realizar una dieta equilibrada es fundamental para una salud bucodental y general. La limpieza de los dientes es un poco más complicada con los brackets, por ello, ciertos alimentos que pueden quedarse en la zona interdental con facilidad se podrán reducir mientras se lleva la ortodoncia.
A la hora de comenzar un tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos hay que seguir una serie de cuidados tanto en la alimentación como en la higiene.
- No olvides utilizar hilo dental o un irrigador de agua para eliminar los restos que se pueden acumular entre los dientes.
- Evita los alimentos duros que puedan despegar los brackets.
- Reduce los alimentos fibrosos, pegajosos o la carne.
- Evitar determinados alimentos duros o pegajosos que puedan dañar los brackets.
- No comer bocadillos o manzanas a mordiscos, ya que los movimientos de palanca pueden hacer que los brackets se caigan o despeguen.
- Utilizar un cepillo de dientes especial para ortodoncia.
- Cepillarse los dientes después de cada comida para retirar los restos de alimentos. Además, se debe utilizar hilo dental una vez al día.
- Acudir a las citas de revisión planificadas por el ortodoncista, ya que son fundamentales para comprobar que el tratamiento sigue la evolución prevista y para ajustar el arco.
Si te acabas de poner brackets, quizá todavía no estés al tanto de cómo lidiar con ellos en tu día a día. No te preocupes, a continuación te resumimos las recomendaciones básicas para hacer más llevadero el proceso:
- La limpieza diaria es fundamental.
- Sobre todo al principio, evita alimentos duros, como determinados frutos secos o frutas con hueso.
- Alimentos pegajosos como chicles, caramelos o gominolas tampoco son aconsejables.
- Recurre a cera de ortodoncia si notas que el bracket te roza las encías.
- Respeta el tiempo de uso si es el caso. Este aspecto es importante solo si utilizas brackets Invisalign. Ignora este punto si llevas aparatos fijos.
En los brackets cerámicos y de zafiro, a los cuidados higiénicos básicos hay que añadir la limpieza intensa de las ligas que unen estos al arco. Dado que estas son transparentes requieren una limpieza cuidada tras cada comida.
Después de colocarse los brackets por primera vez, se puede notar ciertas molestias producidas por la presión del arco. En esta ocasión, sería mejor tomar alimentos blandos que eviten molestia añadidas en la masticación.
Por otro lado, hay alimentos que al morderse pueden ejercer fuerza contra los brackets provocando que alguno de ellos pueda soltarse como la manzana -u otras piezas de fruta-, un bocadillo o frutos secos.
¿Qué Hacer si un Bracket se Desprende?
Los brackets se fijan a los dientes con unos pegamentos muy fuertes y seguros para poder realizar las rutinas habituales de masticación. Sin embargo, en algunas ocasiones debido a que hemos mordido alimentos duros o que han quedado un poco flojos, los brackets se pueden desprender.
- Recoge el bracket que se ha caído y guárdalo en un lugar limpio y seco.
- Llama al ortodoncista y programa una visita lo antes posible.
- No intentes colocarte de nuevo el bracket puesto que se podría perder o tragártelo y provocar un mal mayor.
- Si el arco se ha movido y te molesta, intenta colocarlo en su posición original para que no te produzca heridas.
Duración del Tratamiento
El tiempo necesario para conseguir una boca bonita y sana es variable, por lo general, una ortodoncia con brackets suele durar entre 18 y 36 meses. De media, un tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos suele durar unos 18 meses.
¿Son Dolorosos los Brackets?
Los brackets no son dolorosos ni molestos, o no deberían. Por lo general, las primeras semanas en las que se lleva una ortodoncia, esta puede resultar molesta e incluso doler un poco. Es un elemento extraño que está dentro de la boca y que ejerce una presión sobre los dientes. Se necesitaría una par de semanas para acostumbrarse. Igualmente, después de cada revisión, es posible que molesten.
¿Se Puede Financiar el Tratamiento?
Sanitas hace más fácil el pago de tu tratamiento dental con diferentes opciones de financiación. Localiza tu Clínica Dental Sanitas.
Importante: Los importes indicados han sido calculados de forma estimativa en base a un tratamiento completo de acuerdo a los parámetros indicados en la tabla. Incluye; estudio, tratamiento y revisiones durante el tratamiento, por lo que es orientativo teniendo carácter meramente informativo y no contractual. El tratamiento personalizado será estudiado bajo prescripción médica. Los precios pueden incrementarse en el caso de que existan costes adicionales derivados de las peticiones que realice cada cliente.