El conocimiento tradicional en España tiene muchas vertientes basadas en la idiosincrasia y cosmovisión de sus gentes y está enmarcado, desde el punto de vista antropológico, en un subsistema ideológico-simbólico (de relaciones socioculturales y procesos de enculturación). El estudio y conservación de este conocimiento se contempla en la legislación nacional y regional relacionada con el patrimonio cultural y la biodiversidad.
Sin duda, los animales constituyen un elemento muy importante del patrimonio inmaterial español. Entre los animales domésticos destacan las caballerías (caballos, burros, mulas), existiendo en torno a ellas un enorme bagaje cultural relativo a creencias populares, leyendas, cuentos, juegos, refranes, música o fenómenos festivos en general, pero también una gran riqueza en relación a la etnomedicina.
Si nos remontamos a la Antigüedad clásica, los mitológicos centauros, con su anatomía entre humana y equina, fueron relacionados con la salud. El centauro Quirón, tutor de Aquiles, Jasón y Asclepio, y que reunía un temperamento salvaje junto a la amabilidad y bondad de un sabio, es considerado el abuelo de la medicina griega.
Conscientes de la gran cantidad de datos sobre el uso etnomédico de los animales dispersos en la literatura científica, estamos desarrollando un proyecto de catalogación e identificación de los recursos zooterapéuticos en España. En este sentido, y acorde con el Inventario español de los conocimientos tradicionales, en el presente trabajo reunimos en un único documento los remedios basados en el uso de las caballerías. Para ello, hemos realizado una prospección en las principales bases de datos y catálogos bibliográficos nacionales e internacionales.
Los trabajos sobre remedios animales podrían ser considerados como un conjunto de «datos curiosos», tal vez poco conocidos y de carácter irrelevante; sin embargo, poseen aplicaciones científicas y culturales de las que se puede obtener un beneficio social en diversos campos. Así, los estudios etnozoológicos son útiles como base para que la investigación etnofarmacológica obtenga y valide nuevos medicamentos a partir de drogas animales. También es importante señalar que estos conocimientos etnozoológicos pueden contribuir al desarrollo sostenible.
Desde el punto de vista etnobiológico, catalogar la herencia zooterapéutica ofrece la posibilidad de establecer un punto de partida para futuros estudios etnozoológicos ibéricos y realizar generalizaciones y comparaciones con otras zonas geográficas, como Latinoamérica.
Como ya se ha comentado, las caballerías presentan un papel relevante en el conjunto de los animales domésticos. Este sistema de categorización es de gran utilidad para los clínicos, pues sus criterios son directrices para establecer diagnósticos; pero, lógicamente, no coinciden con la concepción popular de la enfermedad.
El sistema humoral ha sido el fundamento filosófico natural de las terapias desde la Antigüedad hasta el desarrollo de la biomedicina y constituye una de las claves de la medicina popular. Una enfermedad con una etiología basada en el calor, reconocida por enrojecimientos, sed, temperatura elevada o dolor abrasante (tales como quemaduras, erupciones, inflamaciones, estados febriles, estreñimiento o procesos repentinos), mejoraría mediante la aplicación de frío y, por consiguiente, utilizando medicamentos con este carácter.
Por otra parte, las dolencias con etiología basada en el frío se reconocerían por síntomas en el individuo como temblar de frío, las manos y pies helados, heces blandas, dolor de articulaciones, tensión muscular o rigidez, que mejorarían con la aplicación de calor. Además los humores se han asociado a las estaciones, los elementos, a cualidades y también al carácter.
En este sentido, los estudios zoológicos de los siglos xvi y xvii son muy interesantes, pues recogen datos de autores clásicos, medievales y renacentistas y reflejan las características del periodo histórico en el que esta filosofía humoral se encontraba en pleno apogeo en toda Europa.
Por consiguiente, el burro (Equus africanus asinus Linnaeus, 1758) sería un animal flemático con el que se podrían tratar desórdenes con síntomas «secos y calientes». El caballo sería un recurso zooterapéutico contrario al burro, acorde con la percepción que existe de ellos en el mundo rural, donde su caracterización tiene significados opuestos.
Así, la del corcel, rocín o penco va ligada a la fuerza, la nobleza, la dignidad y el coraje, mientras que la caracterización del asno se apoya en la torpeza, la humildad, la testarudez y la docilidad. Curiosamente, el híbrido (Equus africanus x ferus) es rechazado por la etnomedicina española.

La fuerza, nobleza y coraje atribuidos al caballo hacen de este animal un elemento esencial en todos los festejos taurinos.
En cuanto a los simbolismos y valoraciones presentes en las comunidades rurales, destaca el prestigio social y el estatus económico del caballo frente a la desconsideración social, comicidad y subordinación del burro. Por otra parte, el pensamiento mágico está presente en el uso de ciertos remedios; así, las yeguas, burros y caballos negros forman parte de la terapéutica popular para curar la tos ferina y afecciones osteoarticulares, así como aliviar odontalgias, dolores abdominales y las picaduras de alacrán.
Este uso demuestra la ambivalencia del conocimiento tradicional. Del mismo modo, la magia de los números impares se observa en dos remedios contra la tos ferina. El tratamiento dura nueve días o se ha de implementar cierto ritual nueve veces. El número nueve tiene un importante valor mítico desde la Antigüedad.
Todo este rico bagaje cultural de herencia hipocrática y simbolismos hace que los equinos tengan un papel destacado en la etnomedicina española. Como puede observarse en la tabla 1, las caballerías constituyen en especial un importante recurso frente a ciertas enfermedades infecciosas y parasitarias (19 registros de uso) y traumatismos, envenenamientos y algunas otras consecuencias de causas externas (11 registros).
Remedios Tradicionales con Caballos y Burros
Las 6 enfermedades mas comunes en los caballos
A continuación, se presentan algunos ejemplos de remedios tradicionales que involucran caballos y burros:
- Para curar la tos ferina, se utilizaban las granzas de trigo que le sobraban de comer a una yegua negra para hacer un cocimiento.
- En casos de ataque de "perlesía", se desalbardaba un burro y se colocaba la albarda encima del paciente.
- La orina de burra se utilizaba en lavatorios, aplicándose un número impar de veces.
- Las boñigas de burro se han usado para ayudar a expulsar la placenta después del parto.
- Para aliviar dolores fuertes de barriga o de estómago, se bebía el agua de cocer "cagajones de burro".
- Para regenerar la piel, se cogía excremento seco del campo (de yegua o caballo), se freía en aceite y se le mezclaba un poco de manteca.
- Para tratar picaduras de escorpión, se montaba un asno al revés y se le susurraba al oído: «M’ha picat un escorpí».

Cabe destacar el empleo de remedios empíricos muy reputados como suplementos alimentarios para caso de desórdenes nutricionales, malnutrición o desnutrición. Serían recursos para abordar enfermedades endocrinas, nutricionales o metabólicas; sin embargo, en algunos casos la visión emic de la enfermedad asocia estos estados a la anemia. Los productos animales utilizados en los remedios documentados son muy variados, hasta 10 categorías diferentes.
Un 23 % de los remedios se basan en el uso de los excrementos, siguiendo en importancia el uso de la orina (14 %) y de las crines (12 %). Asimismo, hemos recogido un 23 % de remedios «mágicos» que, de una forma u otra, se basan en el «uso» del animal entero.
Pero, desde una perspectiva simbólica, es más interesante destacar que si observamos cómo varían las frecuencias de uso de los diferentes recursos o productos teniendo en cuenta las dos especies, se aprecian diferencias.

Paperas equinas.
En relación a los productos empleados, queremos también destacar aquí la importancia cultural de la leche de burra. En otro trabajo documentamos y analizamos los usos médicos tradicionales de este producto en España.
Finalmente, destacaremos que los equinos han tenido una importancia muy relevante en la península ibérica desde el Paleolítico hasta nuestros días; por ello, la gran cantidad de remedios compilados en el presente trabajo contrasta con los escasos datos incluidos en la reciente revisión llevada a cabo por Ceríaco (2013) en Portugal. El conocimiento terapéutico tradicional en torno a los equinos está ampliamente distribuido por toda la geografía nacional, siendo la especie de mayor importancia el asno.
Paperas Equinas: Causas y Tratamiento
Mientras que en humana se ven afectadas las glándulas salivares y el causante es un virus; la culpa de las paperas equinas la tiene el Streptococcus equi, y afecta a los ganglios. Se transmite por contacto directo entre caballos, pero también de modo indirecto por material contaminado como bebederos, comederos, cercados, en los boxes o, simplemente, por gente que previamente ha tocado a un caballo enfermo.
Comienza con pérdida de apetito debido a la fiebre. A medida que los ganglios linfáticos de la garganta se van inflamando comienza la dificultad al deglutir. En otras ocasiones, debido a este aumento de tamaño se estrechan las vías respiratorias y hay dificultad respiratoria.
En las formas más graves, pero menos frecuentes (“paperas bastardas”), la infección se disemina a ganglios del tórax o abdomen y el caballo tiene fiebres intermitentes y adelgaza. La púrpura hemorrágica es otra complicación de las paperas. Hay una reacción entre anticuerpos del caballo y los antígenos del estreptococo, que produce una inflamación en los capilares que, a su vez, evoluciona a pequeñas hemorragias puntiformes observables en las mucosas.
Los edemas son hinchazones de causa no infecciosa, por retención de fluidos. En este caso la hinchazón de la zona se produce en caballos que salen al pasto en primavera. Esto puede deberse a:
- Alergia a algún tipo de polen o hierba, lo que hará que se inflamen los ganglios.
- Niveles elevados de azúcar en la hierba de primavera, ya que los mismos caballos no la sufren en otras épocas del año.
- Pastoreo excesivo y prolongado por la abundancia de hierba que hace que sus glándulas salivares trabajen demasiado y se irriten.
A diferencia de la papera infecciosa, no suele incomodar al caballo, ni doler cuando se palpa.
Los caballos fuertes y con buenas defensas pueden sufrir la enfermedad en su modo más leve y, vigilados intensamente por el veterinario por si se agravan, pueden superarla sin necesidad de tratamiento. Es importante considerar:
- El aislamiento de los caballos afectados hasta 6 semanas tras la recuperación, ya que durante ese tiempo pueden seguir excretando S. Equi.
- La desinfección de cuadras y utensilios.
- Detener el pastoreo en la zona durante al menos 4 semanas.
Tabla 1: Ejemplos de Remedios Tradicionales con Caballerías
| Remedio | Descripción | Fuente |
|---|---|---|
| Cocimiento de granzas de trigo | Para curar la tos ferina, utilizando las granzas que sobran de comer a una yegua negra. | Castelló et al. |
| Albarda sobre el paciente | En casos de ataque de "perlesía", se desalbarda un burro y se coloca la albarda encima del paciente. | - |
| Lavatorios con orina de burra | Aplicar un número impar de lavatorios. | Verde et al. |
| Boñigas de burro | Usadas para ayudar a expulsar la placenta después del parto. | Quave et al. |
| Agua de cocer "cagajones de burro" | Para aliviar dolores fuertes de barriga o de estómago. | Verde et al. (2008), Quave et al. |
| Excremento frito en aceite | Para regenerar la piel, se mezcla con manteca. | Vallejo et al. |
| Montar un asno al revés | Para tratar picaduras de escorpión, susurrando al oído: «M’ha picat un escorpí». | - |