El tratamiento de ortodoncia se compone de un elemento pasivo, los brackets, y otro activo, los arcos o alambres, junto con las gomas, cadenetas e hilos elásticos. Es fundamental que los brackets estén colocados sobre cada diente con la máxima precisión para que así los arcos puedan almacenar y liberar las fuerzas que estimulan el movimiento dentario.
Para que el arco libere la fuerza almacenada es necesario activarlo mediante la flexión, la torsión o la combinación de ambas. Las propiedades de los alambres y su comportamiento elástico varían en función de la composición o aleación metálica, el proceso de fabricación, su sección y del método aplicado para su activación.
Existen por lo tanto distintos tipos de clasificación de los arcos:
Clasificación de los Arcos Ortodónticos
Los arcos ortodónticos se clasifican principalmente por arcada, grosor y material.
Por Arcada
Está totalmente relacionado con la técnica que utiliza cada ortodoncista. A cada técnica, le suele acompañar una forma de arcada (Trueform, Europa II, etc). También puede que el ortodoncista opte por una u otra arcada en base a su gusto personal ya que algunas expanden más y otras son más cerradas.
Por Grosor
Los calibres más finos producen fuerzas más ligeras y poco a poco se va incrementando el calibre según vamos llegando a la posición deseada y se van acostumbrando los tejidos del paciente.
Por Material
Los arcos dentales están hechos de aleaciones que son la combinación de varios metales. Los más usados hoy en día son arcos dentales hechos de las siguientes combinaciones:
- Níquel - Titanio (Ni-Ti)
- Acero inoxidable
- Trenzado
- TMA (Beta Titanio)
Arcos en Ortodoncia, ¿cada cuánto tiempo se deben cambiar?
A continuación, se describen con más detalle los materiales más comunes:
Níquel - Titanio (Ni-Ti)
Este arco también es conocido como súper elástico. Se trata de la combinación de metales más actual y moderna. Estos arcos son los más usados en la odontología hoy en día. El Níquel Titanio o NITI, es un material con “memoria” ya que siempre vuelve a su forma original, es decir a la forma de la arcada de ese arco. Es por este motivo que las piezas se van alineando con la forma de ese arco. Este arco de NITI es de color plateado.
En el tratamiento de ortodoncia se utilizan arcos más finos para comenzar (0.12 / 0.14 / 0.16) y luego se va utilizando una secuencia de arcos más gruesos para terminar (0.16 x 0.22 / 0.19 x 0.25 / etc). Cuando su cometido ha sido cumplido, los arcos rígidos entran en acción.
Dentro de los Ni-Ti podemos diferenciar los NiTi Reverse, fabricados de una aleación de Níquel-Titanio de alta calidad con forma de curva inversa, proporcionando una fácil deformación con menor carga y consiguiendo un aumento progresivo de fuerzas residuales. Estos arcos se recomiendan para la apertura o el cierre de la mordida y para corregir irregularidades de la curva de Spee. El arco NITI Reverse proporciona al ortodoncista el doble de resistencia de un arco de acero inoxidable y brinda una fuerza continua y uniforme para un rápido movimiento dental.
También dentro de los Ni-Ti encontramos los arcos termoactivos, que presentan un aumento progresivo de fuerzas residuales con recuperación completa de la forma. Están especialmente recomendados para su uso con brackets autoligados. Presenta propiedades de activación térmica y permite que al enfriarlo sea posible insertarlo en zonas de difícil acceso. Se activa a la temperatura corporal del paciente por lo que una vez colocado el arco recobra su forma original gradualmente y se mantendrá constantemente activo. En general los arcos termoactivados resultan sumamente útiles como alambres iniciales en el tratamiento ortodóncico, por su facilidad de colocación en arcadas con dientes severamente desalineados. Sin embargo, por su fabricación, estos arcos tienen una superficie delicada y sensible a materiales cortantes o estriados, por lo tanto, es necesario ser cuidadosos en su utilización.
Acero Inoxidable
Los arcos rígidos están fabricados mayoritariamente de acero inoxidable. Este material posee la ventaja de que no se corrompe en la boca e induce una fuerza de control sobre los dientes. Además, el acero es un material relativamente fácil a la hora de manipularlo. Si se ejerce fuerza sobre ellos, no se flexionan sino que se deforman permanentemente -se quedan torcidos-. Generalmente entran en acción entre el sexto y el octavo mes de tratamiento. Los cambios dentales que producen en la posición de los dientes son mucho menores que los que producen los arcos superelásticos de Niti, pero su utilización es imprescindible para «afinar» la posición de los dientes y sus raíces.

Trenzado
Son arcos de acero, pero con propiedades específicas. Son alambres de muy pequeño diámetro y baja rigidez que se entrelazan para conseguir un comportamiento mecánico distinto, manteniendo una dimensión que permita llenar la ranura del bracket. Por un lado, la amplitud de trabajo o recorrido es mayor que la presentada por cualquiera de sus componentes mientras que la rigidez es significativamente menor a la media de los alambres constitutivos. Esta estructura es más fácil de manipular y están muy indicados en las fases iniciales del tratamiento para alineamientos, control de rotaciones y torque. Con algunos tipos de trenzado se puede conseguir un rango de trabajo equivalente a las de un alambre de níquel-titanio pero a menor coste.
TMA (Beta Titanio)
También últimamente se utilizan mucho los BETA TITANIO, que no llevan níquel. Son arcos de dureza media, entre el NITI y el ACERO y, al no poseer níquel, sirven para pacientes alérgicos al mismo.
Arcos Estéticos
Respecto a los arcos en ortodoncia también cabe mencionar que existe una línea estética, tanto de NITI como de ACERO. Son arcos pintados o recubiertos de un material que los mimetiza con los dientes y los brackets y ayudan a que el tratamiento sea más estético.
Como hemos visto, el uso de los arcos en las distintas fases de ortodoncia depende mucho del diagnóstico del paciente y la técnica que se utilice, o si se utilizan brackets autoligados, por ejemplo.
Cadenas de Ortodoncia: Cadenetas Ortodónticas
Las cadenas de ortodoncia, también conocidas como cadenetas ortodónticas o simplemente cadenetas, son pequeños elásticos de goma utilizados en tratamientos de ortodoncia para conectar los brackets o aparatos ortodónticos a lo largo de los arcos dentales. Están disponibles en varios tamaños o material, además de cadenetas de colores diversos, para adaptarse a las necesidades y preferencias de los pacientes. Estas cadenas se utilizan para cerrar espacios entre los dientes, alinear los dientes torcidos o apiñados, y corregir la mordida.
Tipos de Cadenetas Elásticas para Brackets
Existen varios tipos de cadenetas en ortodoncia, cada uno diseñado para satisfacer necesidades específicas del tratamiento. La elección del tipo adecuado depende del movimiento dental deseado y de la configuración de los brackets.
- Cadenetas Continuas (Closed Coil Chains)
- Cadenetas Abiertas o Cortas (Open Coil Chains)
Cadenetas Continuas (Closed Coil Chains)
Estas cadenetas elásticas se caracterizan por tener los eslabones muy juntos, formando una cadena ininterrumpida. Son ideales para aplicar una fuerza constante a lo largo de varios brackets, siendo su uso principal el cierre de grandes espacios o la retracción de todo un segmento de la arcada. Su diseño asegura una distribución uniforme de la fuerza.
Cadenetas Abiertas o Cortas (Open Coil Chains)
A diferencia de las continuas, las cadenetas abiertas presentan espacios entre sus eslabones. La cadena dental es un término odontológico que hace referencia a una ligadura elástica continua utilizada en ortodoncia fija. Consiste en una serie de eslabones elastoméricos interconectados que se enganchan sucesivamente en los brackets (bráquetes) a lo largo del arco dental.

A diferencia de las ligaduras elásticas individuales (los pequeños anillos utilizados para sujetar el arco a cada bracket), la cadena forma una tira unida que conecta múltiples dientes a la vez. Su función principal es aplicar una fuerza constante y distribuida sobre un conjunto de dientes, lo que permite moverlos de manera conjunta hacia una posición deseada. En el contexto de la ortodoncia moderna, la cadena dental (también conocida coloquialmente como cadeneta ortodóntica o power chain en inglés) se ha vuelto un componente esencial de muchos tratamientos. Su importancia radica en la eficiencia con que contribuye a resolver ciertos problemas ortodóncicos, especialmente el cierre de espacios.
Por ejemplo, tras la extracción de piezas dentales para aliviar apiñamientos o corregir discrepancias de tamaño, estas cadenas elásticas permiten unir los dientes adyacentes y cerrar el espacio resultante de forma controlada. Asimismo, son útiles para corregir diastemas (separaciones entre dientes anteriores, como el clásico espacio entre incisivos superiores) y para consolidar arcadas dentarias al final del tratamiento, alineando cualquier pequeño desajuste remanente.
Dado que los aparatos multi-brackets (frenillos convencionales) siguen siendo una de las herramientas más comunes en ortodoncia, la cadena dental se emplea ampliamente por ortodoncistas por su capacidad de producir movimientos dentales rápidos y eficientes.
Desde un punto de vista técnico y de materiales, la cadena dental está hecha típicamente de elastómeros poliuretánicos de grado médico. Estos elastómeros son polímeros flexibles con memoria elástica, diseñados para estirarse y recuperar (en parte) su forma original. Tradicionalmente se usaba látex natural para las ligaduras elásticas, pero en la actualidad predominan los materiales sintéticos (poliuretanos y otras mezclas libres de látex) debido a su mejor estabilidad mecánica y a la creciente prevalencia de alergias al látex.
Cada eslabón de la cadena es esencialmente un pequeño anillo ovalado o circular de goma, fundido junto con los eslabones adyacentes formando una tira continua. Esta construcción continua permite que la cadena transmita fuerza a lo largo de varios dientes. Las cadenas vienen en distintos diseños o configuraciones: por ejemplo, cadenas continuas (eslabones contiguos sin separación entre sí), o cadenas denominadas cortas y largas según la distancia entre cada eslabón. Estas variaciones determinan cuántos brackets se pueden conectar y cuánta tensión inicial se genera al estirar la cadena sobre los dientes.
Una cadena continua o cerrada tiene todos sus eslabones unidos uno tras otro (lo que proporciona fuerza en cada diente consecutivo, ideal para cerrar espacios pequeños entre cada diente). En cambio, las cadenas de eslabón corto o largo poseen pequeñas separaciones entre los bucles elastoméricos, de modo que se pueden ajustar la cantidad de fuerza y el rango de aplicación: una cadena de eslabón más largo ejercerá menos fuerza entre dientes contiguos (o permitirá saltar un diente intermedio si no se engancha en todos los brackets), mientras que una de eslabón corto aplica fuerza más concentrada pero en un tramo algo más limitado.
Una característica fundamental de estas cadenetas es su elasticidad con resistencia sostenida. Cuando se colocan estiradas entre brackets, generan una fuerza de tracción que intenta volver a su estado original. Inicialmente, la tensión puede ser relativamente elevada (varios cientos de gramos de fuerza); sin embargo, las cadenas elásticas muestran una propiedad conocida como degradación o relajación de fuerza: con el tiempo y la exposición al medio oral, la fuerza ejercida por la cadena disminuye gradualmente. Aun así, están diseñadas para mantener una presión continua durante semanas, a diferencia de una ligadura individual que solo sujeta pasivamente el arco.
Las cadenas elásticas comerciales suelen estar disponibles en una amplia gama de colores (similares a los elásticos individuales, lo que permite cierta personalización para el paciente, sobre todo los más jóvenes). En cuanto a sus propiedades mecánicas, las cadenas elastoméricas presentan un equilibrio entre flexibilidad y fuerza. Al ejercer tensión sobre los dientes, sufren deformación por estiramiento y comienzan de inmediato una ligera pérdida de fuerza (se estima que en la primera hora tras su activación ocurre la mayor caída porcentual de tensión).
Las cadenas de generaciones más antiguas (materiales termoplásticos convencionales) pueden perder alrededor de un 30-40% de su fuerza inicial en las primeras horas, mientras que las cadenas más modernas de “segunda generación” (polímeros termoestables con mejor procesamiento) tienen una caída inicial mucho menor, del orden de 5-10%. Después, todas continúan degradando su tensión de forma progresiva en boca debido a factores como la humedad, cambios de pH por alimentos y bebidas, temperatura, carga mecánica intermitente por la masticación, y también por absorción de componentes salivares o penetración de microorganismos en la microestructura del material. A las 3-4 semanas, una cadena elastomérica típica podría retener aproximadamente entre 50-60% de la fuerza que tenía al inicio (este porcentaje exacto varía según la composición de la cadena y las condiciones).
Otro aspecto a destacar es la durabilidad física de las cadenetas. Están construidas para resistir las condiciones orales, pero con el tiempo pueden sufrir deformación permanente (elongación irreversible) y fatiga del material. Si la cadena pierde elasticidad antes de lo previsto o se rompe algún eslabón (por ejemplo, al ingerir alimentos muy duros o por un cepillado muy vigoroso), se debe acudir al ortodoncista para su sustitución, ya que una cadena rota deja de cumplir su función de manera efectiva. Por seguridad, el material elastomérico es biocompatible y no tóxico, aunque en algunos pacientes puede haber ligera irritación inicial en las encías o mucosas por el contacto con la goma - generalmente transitoria.
El funcionamiento de la cadena dental se basa en los principios de la biomecánica ortodóntica y en la respuesta biológica del periodonto al estímulo de fuerzas constantes. Cuando la cadena elástica tensionada aplica una fuerza sobre un diente (a través del bracket unido al diente), esta fuerza se transmite al ligamento periodontal y al hueso alveolar circundante. Biológicamente, el movimiento dental ortodóntico ocurre porque las células en esos tejidos responden a la presión sostenida: en el lado hacia el que se mueve el diente, el ligamento periodontal se comprime ligeramente y el hueso alveolar experimenta resorción ósea (las células osteoclastas activadas comienzan a remover hueso para crear espacio); simultáneamente, en el lado opuesto del diente (el lado de tracción), el ligamento se tensa y las células osteoblastas depositan nuevo hueso en la zona que va quedando vacante conforme el diente se desplaza.
Este proceso coordinado de remodelación ósea permite que el diente “avance” gradualmente en la dirección de la fuerza, desplazándose dentro del alveolo sin perder su soporte. La cadena elástica, al ejercer una fuerza continua en el tiempo, favorece un movimiento más constante de los dientes implicados: mantiene al diente bajo una tensión suave pero ininterrumpida incluso entre visitas, a diferencia de fuerzas muy intermitentes que podrían retrasar el proceso de remodelación. Es importante destacar que, si bien la fuerza aplicada por la cadena es sostenida, no debe ser excesiva; las fuerzas ortodónticas ideales son de magnitud moderada, suficientes para activar la remodelación ósea pero no tan intensas como para generar isquemia en el ligamento periodontal o producir daño en la raíz. Un exceso de fuerza podría causar efectos indeseados, como reabsorción radicular (desgaste de la raíz del diente) o necrosis del ligamento por compresión prolongada.
Desde el punto de vista físico, la cadena dental es un elemento de mecánica de deslizamiento con fricción en muchos casos. Esto significa que, al cerrar espacios, los dientes se mueven a lo largo del arco metálico (alambre ortodóntico) que conecta los brackets, y en ese desplazamiento ocurre fricción entre el bracket y el arco. La cadena elástica tira de los brackets, arrastrándolos por el arco, y la fuerza efectiva que produce movimiento debe ser suficiente para vencer la fricción en el sistema (además de la resistencia biológica del diente en el hueso). Este principio explica por qué, en ciertos contextos, aunque la cadena imponga una tensión alta, la tasa de movimiento dental puede no ser proporcionalmente alta si hay mucha fricción o resistencia en el aparato. Los ortodoncistas mitigan esto utilizando arcos de acero pulido de calibre adecuado (menor fricción) o técnicas complementarias.
Un fundamento científico adicional es la propiedad de viscoelasticidad de las cadenas. Los elastómeros exhiben una combinación de comportamiento elástico (recuperan forma) y viscoso (flujo o relajación con el tiempo bajo carga). Esto implica que cuando la cadena está estirada en la boca, la fuerza no es absolutamente constante: hay un decaimiento de fuerza en el tiempo debido a la relajación del material. Como se mencionó, parte de esta reducción de fuerza ocurre rápidamente (al inicio, adaptación del material) y luego continúa de forma más lenta durante las semanas siguientes. Desde el punto de vista clínico, esto no significa que la cadena deje de funcionar, sino que la fuerza se autoregula a un nivel más constante dentro del rango útil. Los ortodoncistas a menudo calculan esta característica al colocar las cadenas: pueden sobreestirar ligeramente la cadeneta para proporcionar una fuerza inicial mayor sabiendo que decaerá, o planificar recambios frecuentes si quieren mantener fuerzas más elevadas.
Estudios en biomecánica han mostrado que las cadenas elastoméricas diferentes (distintos fabricantes o formulaciones) varían en cuánto y qué tan rápido pierden fuerza; esto ha motivado mejoras en los materiales a lo largo de los años, buscando elastómeros que conserven mejor la tensión en el ambiente oral. Además, factores externos pueden afectar: por ejemplo, se ha investigado que ciertas sustancias en la dieta o en enjuagues bucales podrían influir en la elasticidad. Un pH muy ácido o muy básico, exposiciones prolongadas a colutorios con alcohol, o alimentos con aceites y pigmentos pueden incrementar la degradación del polímero.
Por último, es relevante el principio biológico de la adaptación periodontal: el movimiento inducido por la cadena dental ocurre en un marco de tiempo de semanas a meses, lo cual permite que los tejidos se adapten gradualmente. Entre otras cosas, el ligamento periodontal necesita tiempo para reorganizar sus fibras colágenas en la nueva posición del diente, y el hueso necesita formar estructura estable detrás del diente en movimiento. Por ello, aunque la cadena pueda cerrar un espacio pequeño en unas pocas semanas, el ortodoncista suele mantenerla en posición incluso después de haber logrado el cierre completo del espacio por un tiempo adicional. Esta práctica asegura que los dientes no vuelvan a separarse inmediatamente (por elasticidad del propio ligamento periodontal o memoria de las fibras). La cadena pasaría entonces a tener un rol más de contención temporal hasta que se coloque el mecanismo de retención final al concluir todo el tratamiento.
La utilización de la cadena dental forma parte de diversos procedimientos clínicos ortodónticos, principalmente durante la etapa de cierre de espacios o consolidación de arcadas. En un tratamiento de ortodoncia típico con brackets, las fases iniciales se centran en la nivelación y alineación de los dientes mediante arcos secuenciales y posiblemente el uso de ligaduras elásticas individuales. Una vez los dientes están alineados en cada arcada y se ha logrado una adecuada coordinación entre la arcada superior e inferior, el ortodoncista evalúa si existen espacios que cerrar o movimientos de mayor magnitud que realizar (por ejemplo, cerrar el espacio de extracción de un premolar, juntar incisivos separados, o corregir discrepancias de línea media).
El protocolo de colocación es relativamente sencillo pero requiere precisión: el especialista selecciona la longitud adecuada de cadena (viene en rollos y se corta la cantidad de eslabones necesarios) para abarcar el tramo deseado, ya sea entre dos dientes específicos o a lo largo de un segmento completo de la arcada. Luego, con ayuda de un instrumental (como pinzas ortodónticas), fija un extremo de la cadeneta en el gancho o aleta de un bracket en un diente terminal del segmento a mover, y va estirando la cadena enganchándola sucesivamente en cada bracket intermedio hasta llegar al diente del otro extremo. Cada eslabón suele encajar sobre las aletas del bracket (las mismas donde se colocan ligaduras) o en ganchos auxiliares si el bracket los tiene. Al enganchar la cadena eslabón por eslabón, esta queda tensionada; el ortodoncista suele observar cuánta tensión se está aplicando para no excederse. Se puede ajustar enganchando la cadena en todos los dientes intermedios o, en ocasiones, omitiendo algún diente para reducir la fuerza si es necesario (por ejemplo, enganchar en primero y último de un tramo para un tirón más suave que si se engancha en cada bracket intermedio).
Tras la colocación, se recorta el excedente de cadena y, si es necesario, se asegura el último eslabón con una ligadura metálica fina para que no se suelte. En cuanto a las consideraciones diagnósticas, la decisión de usar una cadena dental depende de la planificación individual del caso. Si el diagnóstico revela espacios por cerrar (ya sea por extracciones o por diastemas naturales), el ortodoncista determinará cuándo es el momento óptimo de colocar la cadena. Normalmente, se espera a que el arco rígido esté colocado y los dientes ya relativamente alineados, de modo que al cerrar el espacio los dientes se deslicen correctamente y en bloque. También se evalúa el anclaje ortodóntico disponible: al jalar ciertos dientes con la cadena, se aplica una fuerza reactiva sobre los dientes vecinos o la arcada opuesta (acción y reacción). Un principio clave en ortodoncia es controlar el movimiento no solo del diente que queremos mover sino también de aquellos que usamos de apoyo. En un cierre de espacio, por ejemplo, si se quiere mover un canino hacia atrás para cerrar el espacio de un premolar extraído, a menudo se ancla la cadena desde el canino hasta un molar posterior. El molar sirve de apoyo, pero puede tender a moverse ligeramente hacia adelante por efecto de la fuerza. Para prevenir un movimi...
| Tipo de Arco | Material | Características | Uso |
|---|---|---|---|
| Ni-Ti | Níquel-Titanio | Súper elástico, con memoria | Alineación inicial |
| Ni-Ti Reverse | Aleación de Níquel-Titanio | Curva inversa | Apertura o cierre de mordida |
| Termoactivos | Aleación de Níquel-Titanio | Activación térmica | Brackets autoligados |
| Acero Inoxidable | Acero Inoxidable | Rígido, control preciso | Afinar posición de dientes |
| Trenzado | Acero | Flexible, baja rigidez | Alineamientos iniciales |
| TMA | Beta Titanio | Dureza media, sin níquel | Pacientes alérgicos al níquel |