Cálculos Dentales en Adultos: Causas y Tratamiento Detallado

El sarro, también conocido como cálculo dental o tártaro, es un problema bucal muy común que afecta a personas de todas las edades. A pesar de su prevalencia, muchos desconocen qué es realmente y por qué es crucial prevenir su aparición.

¿Qué es el sarro dental?

El sarro se identifica fácilmente como una pasta amarillenta o marrón que se adhiere a los dientes, pero en realidad es la calcificación de la placa dental. El sarro dental, también conocido como cálculo, no es más que la acumulación de placa bacteriana en nuestros dientes y encías. Es decir, es la mineralización y calcificación de la placa dental, a la que se irán adhiriendo bacterias orales y otras sustancias, como la saliva o el calcio, formando una capa dura y amarillenta.

La placa se origina a través del contacto entre la saliva y las bacterias derivadas de los alimentos. La placa dental va depositándose continuamente en los dientes, a lo largo del día y la noche. Incluso, después de cepillar los dientes, la placa se desarrolla en su superficie al cabo de unas 24 horas.

Si la placa no se retira mediante el cepillado, después de aproximadamente 72 horas, comienza a endurecerse y se convierte en sarro al entrar en contacto con sales minerales presentes en la cavidad bucal.

El sarro está compuesto en su mayor parte (del 70 al 90%) por elementos inorgánicos ―sales minerales―, que se combinan con sustancias orgánicas como proteínas, carbohidratos y, en menor medida, lípidos. Además de poder provocar problemas de salud como caries dentales, gingivitis o halitosis, el sarro dental constituye un problema estético.

Causas de la formación de sarro

Como hemos visto, el sarro se produce por la acumulación de bacterias y otras sustancias en la placa bacteriana, la cual con un cepillado y una correcta higiene bucodental puede eliminarse. Así pues, la principal causa de la aparición del sarro es una mala higiene bucodental.

La falta de higiene dental es la causa directa de la aparición de sarro y placa dental, por lo tanto, es el hábito de vida más importante a tener en cuenta en relación con la periodontitis. La higiene dental debe cuidarse y mantenerse de manera rigurosa para evitar la aparición de infecciones dentales que deriven en periodontitis.

Otra causa de la aparición del sarro es la malposición de los dientes. El factor primordial que nos conlleva al origen de la formación de sarro dental es la saliva, debido a que es uno de los factores que nos predisponen por su composición bioquímica en el que ciertas personas tienen elevados niveles de calcio y fósforo u otros tienen niveles mínimos de potasio.

La localización al estar más próximo de los conductillos de las glándulas salivares mayores comparados con otras zonas de la boca debido al elevado contenido de mineralización de la saliva en esa área.

Además de una incorrecta higiene bucal, existen otros factores que propician la aparición del sarro. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • El consumo excesivo de alimentos o bebidas ricos en azúcar.
  • El tabaquismo.
  • El consumo excesivo de café, té o vino.
  • El uso incorrecto o prolongado de algunos colutorios.
  • La malposición o mala alineación de los dientes. Ello aumenta la dificultad de llevar a cabo una higiene adecuada y, por tanto, de retirar correctamente la placa dental.
  • Factores genéticos que afectan a la saliva como el grado de acidez (pH).
  • Producir una cantidad insuficiente de saliva debido al uso de medicamentos u otras condiciones médicas.
  • Tener edad avanzada. Con el paso de los años, las encías pueden retraerse, lo que expone una mayor superficie dental a la acumulación de placa y a la formación de sarro.

Sarro Dental: Qué Es, Cómo Afecta tu Sonrisa y Cómo Prevenirlo.

Tipos de sarro dental

Generalmente, existen dos tipos de sarro dental según su zona de depósito:

  • Cálculo supragingival: Son aquellos depósitos localizados por encima de las encías. El primer origen de las sales minerales de la que se alimenta este tipo de sarro es la saliva, por lo que está en estrecha relación con los agujeros de salida de las glándulas salivales mayores por su ubicación.
  • Cálculo subgingival: Son depósitos localizados por debajo de la zona gingival. Habitualmente el color de este tipo es de marrón oscuro a verdoso. Una de sus características que la diferencia del tipo anterior es su dureza. Su frecuencia es mayor en las zonas linguales y proximales.

Consecuencias de la acumulación de sarro

La acumulación de sarro causa una gran variedad de problemas dentales. La acumulación de sarro también provoca la aparición de caries, que pueden afectar al nervio dental si no tratamos a tiempo. La respuesta es sí, si existen consecuencias que afecta nuestra salud oral debido a estos cálculos. Una de las más evidentes es la estética, ya que la apariencia de esta afecta negativamente en la sonrisa de los pacientes.

Si no se elimina correctamente la placa bacteriana y se forma sarro, pueden producirse, en función del tipo de bacterias predominantes, los siguientes problemas en la boca:

  • Gingivitis: La placa y el sarro irritan e inflaman las encías, que se hinchan y sangran. Se pueden formar “bolsillos” en los que pueden proliferar bacterias.
  • Periodontitis: Es el estadio más avanzado de las enfermedades periodontal, consecuencia de la inflamación de la encía que no fue atacada en su debido momento. Es una forma más severa de la enfermedad de las encías, en la que los ligamentos y el hueso que soportan el diente se destruyen. Con frecuencia, desencadena la pérdida de la pieza dental.
  • Caries dentales: Son agujeros o cavidades que dañan la estructura del diente. Se producen cuando las bacterias presentes en la placa metabolizan los azúcares y producen ácidos capaces de disolver el esmalte con el paso del tiempo.
  • Mal aliento (halitosis): Es un conjunto de olores desagradables que se emiten por la cavidad oral. Debido a menudo a una mala higiene oral, las bacterias presentes en la boca segregan compuestos de azufre que producen un olor desagradable. Puede ocurrir que el sarro no sea visible, pero que sí se perciba el mal aliento. Los “bolsillos” que se crean por la gingivitis y periodontitis acumulan bacterias y pueden incrementar la halitosis
  • Aumento de la sensibilidad en los dientes: sobre todo al frío y/o al calor.

Además, los trastornos dentales pueden llegar a provocar una gran variedad de problemas de salud sistémicos como trastornos digestivos o enfermedades cardiovasculares, entre otros.

Tratamiento del sarro dental

A diferencia de la placa bacteriana que se puede eliminar en casa, el sarro dental no puede eliminarse con un cepillado de dientes. No es posible eliminar el sarro con el cepillado. Una vez se ha formado, solamente el odontólogo puede retirarlo mediante una tartrectomía, una limpieza dental que permite extraerlo mediante el uso de instrumentos especiales.

Para eliminar el sarro en los dientes, utilizamos un tratamiento profesional llamado tartrectomía o raspado radicular. Una higiene dental o profilaxis dental realizada con las técnicas y aparatología adecuadas consigue eliminar todo el sarro de la parte visible del diente en una sesión de aproximadamente una hora.

Consiste en una limpieza profunda mediante ultrasonidos y curetas profesionales que permite eliminar el sarro que hay entre el diente y la encía. Asimismo, el sarro puede extraerse con un aparato que emite ultrasonidos que lo desintegran.

En el caso de que el sarro se haya acumulado bajo las encías, es necesario realizar un curetaje o raspado dental. Este implica una limpieza más profunda, que sí suele requerir la aplicación de anestesia local. En ciertos casos más complejos se puede requerir de métodos como el curetaje dental o raspado, este consiste en desbridar todo patógeno causante de patologías periodontal.

Este procedimiento accede a limpiar el área que se sitúa por debajo de las encías de una forma más minuciosa y profunda. En el transcurso del tratamiento el paciente no padece con molestias debido a que se le aplica anestesia local.

¿Cómo prevenir la formación de sarro?

La principal forma de evitar el sarro es manteniendo una higiene bucodental correcta. Para ello, lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida, con un mínimo de dos veces al día. Pero debe hacerse de forma correcta y concienzudamente, sin olvidarnos del hilo dental o cepillos interproximales.

Para ello, solemos aconsejar dividir la boca en cuatro sectores: dos arriba y dos abajo. También es importante limpiar la lengua, pues en ella se acumula gran cantidad de bacterias. Para limpiarla, hay que cepillarla varias veces desde la parte más interna hasta la punta.

Para reducir al mínimo la placa y evitar que se forme el sarro es necesario mantener una buena higiene bucal. Para reducir al mínimo la placa bacteriana y evitar así que se forme el sarro, es necesario limpiar todos días los dientes, la lengua, las encías, el paladar y el interior de las mejillas. En concreto, una higiene oral completa debe incluir los siguientes cuidados personales:

  • Cepillarse los dientes cuidadosamente: Debe hacerse tras cada comida pero, sobre todo, es fundamental realizar un cepillado profundo antes de irse a dormir, cuando baja la producción de saliva y los movimientos de la lengua, ya que estos contribuyen a remover la placa bacteriana. Puede utilizarse un cepillo manual o eléctrico, aunque estos últimos han demostrado retirar la placa con mayor eficacia si cuentan con tecnología oscilatoria-rotatoria. En todo caso, se recomienda que el cepillo tenga cerdas suaves o medias y que el cabezal no sea demasiado grande para que llegue a todos los rincones de la boca.
  • Cepillarse las encías: Tras los dientes, debe cepillarse con suavidad la dentadura a lo largo de la línea de las encías.
  • Usar un dentífrico con flúor: El dentífrico que usemos para el cepillado debe incluir flúor en su fórmula, porque ayuda a prevenir las caries. También existe la opción de realizar enjuagues bucales fluorados tras el cepillado dental. En niños deben emplearse dentífricos adaptados a su edad en contenido de flúor.
  • Limpiarse los espacios interdentales: Si existe espacio suficiente, debe emplearse un cepillo interproximal o, si no, hilo o seda dental. Ambos deben usarse al menos una vez al día, preferiblemente por la noche, con el fin de asegurar la limpieza de las caras laterales de los dientes y que no queden restos de comida entre ellos. También se puede emplear un irrigador de agua para eliminar los desechos que se encuentren entre los dientes y debajo de las encías. Es especialmente importante la limpieza con cepillo interproximal, seda o irrigador, en personas que lleven implantes o puentes, ya que los espacios entre los dientes y la retracción de las encías pueden favorecer la acumulación de placa en espacios difícilmente accesibles.
  • Limpiarse la lengua: Debe frotarse suavemente hacia adelante usando el cepillo de dientes o un limpiador lingual, ya que en ella se acumulan un gran número de bacterias.

Además, los expertos recomiendan un examen rutinario de los dientes al menos una vez al año y una limpieza profesional cada seis o doce meses con el fin de eliminar el sarro, ya que este puede acumularse en los dientes incluso aunque se lleve a cabo en casa una buena higiene dental.

Aquí tienes algunos consejos adicionales para prevenir la acumulación de sarro:

  • Después de cada comida cepillar los dientes, como mínimo tres veces al día.
  • Evitar o disminuir el comer dulces o bebidas gaseosas entre horas.
  • Una alimentación consciente puede reducir significativamente la formación de sarro duro.
  • El mantenimiento preventivo profesional constituye la estrategia más efectiva para prevenir la acumulación de sarro duro.

Identificación del sarro dental

El cálculo dental es fácil de identificar ya que se encuentra en la parte superior al límite de las encías. Es muy fácil de ver, ya que se localiza en la parte superior al límite de las encías. El indicador principal de los cálculos dentales se percibe al ver los dientes manchados o un color amarillento o marrón en las piezas dentales y encías.

El sarro tiene la apariencia de una costra gruesa que cubre los dientes, sobre todo la parte trasera de las piezas delanteras inferiores, que es una zona más difícil de limpiar. También puede formarse entre las piezas dentales y el borde de las encías.

Inicialmente su color es blanquecino, pero se mancha con facilidad y puede adquirir un tono amarillento o amarronado. Asimismo, puede presentarse acompañado de hinchazón y enrojecimiento de las encías, cuadro conocido como gingivitis.

El sarro duro y sus particularidades

El sarro duro detrás de los dientes afecta a más del 70% de los adultos (según la Encuesta de Salud Oral en España 2020), convirtiéndose en una de las principales causas de enfermedades periodontales. Este problema, aparentemente invisible pero con consecuencias significativas para la salud bucodental, requiere un enfoque profesional y especializado para su correcta eliminación.

El sarro duro, conocido científicamente como cálculo dental, representa la mineralización completa de la placa bacteriana que se adhiere firmemente a la superficie dentaria. La diferencia fundamental entre la placa bacteriana y el sarro duro radica en su composición y resistencia. Mientras que la placa bacteriana es una biopelícula blanda que puede eliminarse mediante el cepillado dental regular, el sarro duro presenta una estructura mineralizada que no puede removerse con métodos de higiene bucal convencionales.

El mal aliento crónico constituye uno de los primeros indicadores de acumulación de sarro duro detrás de los dientes. Este síntoma se produce porque el cálculo dental proporciona una superficie rugosa ideal para la adherencia y proliferación de bacterias anaerobias, que liberan compuestos sulfurados volátiles responsables del olor desagradable.

La presencia de sarro duro detrás de los dientes provoca una respuesta inflamatoria constante en las encías circundantes. Esta inflamación se manifiesta como gingivitis, caracterizada por encías de color rojo intenso, hinchadas y sensibles al tacto.

El sarro duro detrás de los dientes presenta inicialmente una coloración amarillenta que puede evolucionar hacia tonos marrones o incluso negros, dependiendo de factores como el tabaquismo, el consumo de té, café o ciertos alimentos.

Cuando el sarro duro provoca retracción gingival, las raíces dentales quedan expuestas, generando sensibilidad al frío, calor o alimentos ácidos. El sarro duro actúa como un irritante mecánico constante que «empuja» progresivamente la encía hacia abajo, exponiendo mayor superficie radicular.

En casos avanzados donde la enfermedad periodontal ha progresado significativamente, pueden aparecer molestias o dolor durante la masticación.

¿Por qué se acumula sarro duro específicamente detrás de los dientes inferiores?

La anatomía oral explica por qué el sarro duro detrás de los dientes inferiores es tan común. Las glándulas sublinguales y submandibulares, ubicadas debajo de la lengua, secretan constantemente saliva rica en minerales directamente hacia la superficie lingual de los incisivos inferiores.

La superficie lingual de los dientes inferiores representa una de las zonas más desafiantes para mantener una higiene bucal adecuada. La posición de la lengua, la limitada visibilidad durante el cepillado y la dificultad para maniobrar el cepillo en esta área contribuyen a una limpieza incompleta.

Muchas personas concentran sus esfuerzos de higiene bucal en las superficies dentales más visibles, descuidando inadvertidamente las zonas posteriores y linguales. El tabaquismo altera significativamente la composición salival y reduce la capacidad de autolimpieza natural de la boca, favoreciendo la formación de sarro duro.

La dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados proporciona nutrientes abundantes para las bacterias orales, intensificando la producción de ácidos y la formación de placa bacteriana.

Eliminación del sarro duro

Es fundamental comprender que el sarro duro no puede eliminarse mediante métodos caseros de higiene bucal. Su estructura mineralizada requiere instrumental especializado y técnicas profesionales específicas para su remoción segura.

Tipos de Sarro Dental
Característica Cálculo Supragingival Cálculo Subgingival
Ubicación Por encima de las encías Debajo de las encías
Color Amarillento o tostado Marrón oscuro o verdoso
Fuente de Minerales Saliva Fluido crevicular gingival y sangre
Dureza Menos duro Más duro

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