¿Sabías que existen varios tipos de mordida dental? Si tu respuesta es no, es importante que las conozcas, ya que si estás presentando molestias en tu boca o tienes una discrepancia esquelética, se puede determinar o corregir mediante el diagnóstico correcto de acuerdo al tipo de mordida. Para comenzar a entrar en materia, es necesario tener claros algunos términos para que te familiarices con ellos y puedas aclarar todas tus dudas sobre los tipos de mordida.
La forma en que tu dentadura hace contacto entre sí, es decir, cómo se cierran los dientes, debe encajar perfectamente junto con las articulaciones, de lo contrario puede haber una mala mordida. Cuando se tiene una mala mordida aumentan las probabilidades de que se acumulen restos de comida en los dientes, así como generar problemas de audición, dolor de cabeza, dolor al masticar e incluso afectar a la estética del paciente.
Más allá de fijarnos en la parte estética, el tipo de mordida también causa un impacto en la manera de respirar, ingerir, hablar y hasta para dormir. Si se tiene una oclusión incorrecta, puede afectar no solo a la salud dental sino también al estilo de vida del paciente, ya que se pueden desencadenar una serie problemas: molestias faciales y musculares, desgastes dentales, cefaleas, dolor de cuello y mandíbula, etc.
Ya hemos visto en qué consiste una mordida correcta, o también llamada oclusión correcta, pero también se da el caso en el que el cierre de la cavidad bucal no es el correcto. Ahora ya sabes que tanto la mordida correcta como la maloclusión pertenecen a los tipos de mordida. Sin embargo, existen otras clasificaciones que nos ofrecen muchos más detalles para conocer con exactitud el tipo de mordida.
Una correcta oclusión es la conocida como mordida de Clase I. En cuanto a las piezas superiores tienen que morder por delante de los inferiores actuando con un margen de protección a los mismos de entre un 11 % a un 34 %. Ahora bien, es importante mencionar que tener una mordida Clase I es muy poco común en la población mundial, pero que sí se puede obtener. Si deseas tener una mordida correcta, existen formas que te ayudarán a tener una dentadura perfecta con una sonrisa que mejore la estética de tu rostro además de ser saludable.
Tipos de Mordida
Para determinar un tratamiento dependiendo de los tipos de mordida es necesario que el paciente acuda con su dentista. Este profesional realizará una revisión exhaustiva para poder ofrecer alternativas de tratamiento, el cual podría variar según las características y edad del paciente.
La clase I de Angle se conoce como neutroclusión, la cual se presenta en el momento de ocluir o cerrar la boca, donde se observa como el primer molar inferior se posiciona al frente del molar superior, de 1 a 2 mm.
- Mordida abierta: Cuando las piezas dentales de la arcada inferior y superior no logran unirse, ocurre una mordida abierta.
- Clase II de Angle: El tipo de mordida Clase II de Angle, es la que aparece cuando el molar inferior está posicionado por detrás del molar superior a unos 2.5 mm o más. A esta mordida también se le denomina sobremordida, ya que los incisivos están superpuestos a los de la parte inferior por al menos unos 3 mm aproximadamente.
- Clase III Angle: Una mordida de Clase III Angle, se observa cuando el primer molar inferior está delante del superior alrededor de unos 4 mm o superando esta distancia, lo que trae como consecuencia que las piezas dentales superiores queden detrás de los molares inferiores.

Cirugía Ortognática: Corrección de Deformidades Dento-cráneo-maxilofaciales
La cirugía ortognática es una intervención quirúrgica que corrige deformidades dento-cráneo-maxilofaciales. Esta cirugía repara irregularidades en los huesos maxilares, alinea las mandíbulas, reposiciona el mentón y los dientes para mejorar su funcionamiento. Es una de las mejores opciones para solucionar los padecimientos mandibulares que no se corrigen con ortodoncia. Se hace con el fin de lograr el equilibrio entre los rasgos faciales de la persona. En esta intervienen el ortodoncista y el cirujano maxilofacial.
No se trata de un evento único, ya que es un proceso que incluye un tratamiento de ortodoncia para primero preparar tus dientes para la cirugía de mandíbula. Después se hará la cirugía en sí, y tras la recuperación podrías necesitar más tratamiento de ortodoncia, probablemente hasta un año después de la intervención. Todo el procedimiento puede tomar entre dos y tres años.
Entre los beneficios de esta intervención destacan alcanzar la armonía estética y facial, así como una buena oclusión dental funcional. Aparte ensancha la vía aérea superior, lo que permite dejar atrás la apnea e hipo apnea del sueño, provocada en el roncador. Un beneficio colateral es la corrección de los defectos del tabique nasal.
Cirugía ortognática: a quién va dirigida, tratamiento y beneficios
Diferencias entre cirugía ortognática y otros tratamientos maxilofaciales
Una cirugía ortognática es un tipo de cirugía maxilofacial que se encarga de modificar la mandíbula y los huesos faciales, para corregir problemas con la mordida y la alineación de la dentadura. Si comparamos la cirugía ortognática con otros tratamientos maxilofaciales como extracciones dentales, colocación de implantes, reconstrucciones, estos últimos son procedimientos que tienen como objetivo corregir deformidades congénitas, lesiones o enfermedades bucales.
Cuándo es necesaria la cirugía ortognática
Los pacientes comúnmente inician un tratamiento de ortodoncia para mejorar la apariencia de su sonrisa, también para mejorar la alineación de las mandíbulas superior e inferior. Pero los Brackets por si solos puede que no sean suficiente para alcanzar esos objetivos, puede ser por deficiencia esquelética. Cuando sucede esto, será necesaria la cirugía ortognática.
La cirugía sirve como complemento de la ortodoncia, para corregir problemas de alineación. Por otra parte, la cirugía ortognática puede llevarse a cabo para corregir una serie de anormalidades, como mordida abierta, mordida inferior pronunciada o hundida. También puede que sea necesaria para reposicionar quirúrgicamente la ubicación de las mandíbulas, si están torcidas hacia un lado de la cara. Y sirve para prevenir le desgaste futuro de los dientes.
Asimismo, ayuda a aliviar dolores asociados con desórdenes en la articulación temporomandibular, o para reparar una lesión o condición congénita, como paladar hendido. Se recomienda practicarse cuando ya haya finalizado el crecimiento. En mujeres entre los 14 y 16 años y en hombres entre 17 y 21 años.
Beneficios de la cirugía ortognática
- Permite solucionar problemas de maloclusión, es decir, mala colocación de los dientes.
- También descompensación del maxilar superior y la mandíbula. Estos generan desequilibrio en el aspecto facial, que se corrige tras el procedimiento.
- Ayuda a que el paciente mejore su masticación general, puesto que permite hacerla mucho más fluida.
- Corrige los problemas para hablar y tragar.
- De igual forma, disminuye el desgaste y rotura de los dientes por el roce que se produce entre ellos.
- Arregla los problemas de mordida o cierre de la mandíbula, los desequilibrios faciales, sobremordida, mordida cruzada, mentón pequeño y prognatismo.
- Asimismo, permite el cierre de los labios de forma completa.
- Alivia el dolor provocado por el trastorno de la articulación temporomandibular, entre otros problemas generados en la mandíbula.
- Corrige lesiones faciales, alivia la apnea obstructiva del sueño y los defectos congénitos.
Tipos de cirugía ortognática
Aparte de entender qué es la cirugía ortognática, debes saber que se clasifica en las siguientes técnicas:
- Osteotomía maxilar: Se realiza para corregir problemas del maxilar o mandíbula superior. Bien sea la exposición excesiva de las encías por poseer un maxilar muy alargado, o una recesión significativa. También sirve para corregir la mordida abierta, cuando los molares no se tocan y queda la boca abierta, así como la mordida cruzada, y para la hiperplasia medio facial.
- Osteotomía mandibular: Esta técnica se emplea en pacientes que presentan mandíbula abierta o un maxilar inferior retraído. Por lo general, se realizan incisiones entre los primeros y segundos molares para corregir la forma de la mandíbula del paciente. El procedimiento es similar al anterior.
- Cirugía bimaxilar: En este procedimiento se cambia la posición del maxilar superior y del inferior, es una combinación de los dos anteriores. Se hace para rectificar irregularidades esqueléticas y dentales. Es en esencia una cirugía correctiva de mandíbula. Usualmente, se realiza en dos fases. La primera de expansión de la mandíbula superior, para luego seguir con unos 12 meses con el uso de ortodoncia. Luego se procede a finalizar la cirugía bimaxilar en una segunda etapa. Con esta se mejoran las funciones de la masticación, el habla y la respiración. Puede acompañarse con una mentoplastia (modificación del mentón) para que los resultados sean mejores.
- Corrección de la retrusión de la barbilla o genioplastia: Se corrige el avance del mentón, los retrasados o con poca proyección. Se usan prótesis o la misma grasa del paciente para rellenar si es necesario. Para reducir el tamaño se hacen cortes en el maxilar que después se fijan con tornillos o placas. Se puede llevar a cabo en combinación con la osteotomía mandibular.
- Asimetría mandibular: Se recurre a esta cirugía si falla la ortodoncia, se modifican alguno de los maxilares. Se hace un corte detrás de los últimos molares para que la parte anterior de la mandíbula se mueva como unidad.
- Para corregir deformidad en el paladar o los labios: Se realiza principalmente a los niños que presentan deformaciones como labio leporino con el fin de eliminarla, o para mejorar la forma de labio y evitar sus consecuencias.

Proceso de Planificación y Diagnóstico
Antes de una cirugía ortognática debes acudir a un dentista, para realizar un diagnóstico acertado, y planificar el procedimiento. Esto puede implicar remitir al paciente a otros profesionales como un ortodoncista, cirujano maxilofacial y otras especialidades.
Estudios radiográficos y modelos 3D
Gracias a las nuevas tecnologías, la cirugía ortognática se puede planificar con imágenes en tres dimensiones. Se recrean imágenes de los huesos de la cara, el maxilar y la mandíbula, que permiten al dentista obtener una visión más clara de la condición actual del paciente, con lo cual se puede planificar un tratamiento personalizado, y proyectar resultados.
Coordinación con ortodoncia prequirúrgica
Algunos pacientes pueden requerir tratamientos de ortodoncia antes de someterse a una cirugía ortognática, porque de esta forma se logra alinear la dentadura y corregir la posición de los maxilares, ya sea con el uso de aparatos ortopédicos o alineadores dentales. Este proceso puede tomar varios o meses, e incluso más de un año. Dependerá de la severidad del caso y al compromiso del paciente con el tratamiento y con las consultas de seguimiento, que le permiten al médico revisar los avances, e indicar correcciones en caso de ser necesario.
Simulación de resultados y expectativas
Un especialista en salud dental puede utilizar la tecnología para simular los resultados de una cirugía ortognática, a través de imágenes en 3D y de software especializados. Estos sirven para predecir los cambios en la estructura ósea, en la dentadura y en los tejidos blandos, de modo que el paciente puede tener una idea más clara de los posibles resultados, y tener expectativas realistas sobre cómo lucirá su rostro tras los cambios.
Procedimiento de la Cirugía Ortognática
Después de que el paciente, puede ser niño o adulto, es diagnosticado con una deformidad dentofacial, que requiere una corrección quirúrgica, tanto el cirujano maxilofacial como el ortodoncista harán una evaluación exhaustiva. Se discute con el paciente y su familia, si es menor, sobre las opciones de tratamiento disponibles. El enfoque siempre será devolver la función y la estética.
Preparación preoperatoria
El odontólogo realizará estudios con radiografías panorámicas, faciales y oclusales, modelos de los dientes y fotografías en esta fase. De esta manera obtiene los cálculos. Se los proporciona al cirujano maxilofacial que hará la operación. El cirujano y ortodoncista crearán un plan de tratamiento especial para el paciente. En primer lugar, se debe planificar la cirugía para preparar bien al paciente, de esto puede depender el éxito o el fracaso del procedimiento. En esta etapa interviene el ortodoncista, ya que se debe aplicar un tratamiento de ortodoncia con un año de antelación. El objetivo es llevar los dientes a la posición adecuada respecto a sus bases óseas.
El cirujano estudia la mandíbula, maxilar, huesos cigomáticos, nariz, regiones orbitarias, dientes, incluyendo los tejidos blandos que cubren el esqueleto facial y la región cervical.
Fases de la cirugía
La cirugía maxilofacial se realiza bajo anestesia general. Requiere incisiones desde el interior de la boca para recolocar los maxilares. Algunas veces deben cortar el hueso para después alinearlos y fijarlos con placas y tornillos de titanio. En el proceso debe estar el ortodoncista para asegurar que el cirujano realice el procedimiento de acuerdo con los resultados de la evaluación y de esta manera reducir el margen de error. La cirugía durará al menos cuatro horas. Harán cortes y movimientos en los huesos, serán incisiones intraorales para no dejar cicatriz visible. Luego los fijará con las placas y los tornillos.
Riesgos de la cirugía
El paciente debe prepararse para una cirugía bucal de la mejora manera y tiene que tomar en cuenta que en todo procedimiento quirúrgico hay riesgos. Aunque es segura, en algunos casos se puede presentar pérdida de sangre, infección, lesiones en los nervios, hinchazón, así como fractura de mandíbula, dolor articular mandibular, problemas de mordida, reubicación de la mandíbula a su posición original, entre otros.
Cuidados postoperatorios
El posoperatorio normalmente toma entre 4 y 6 semanas, para que puedan empezar el tratamiento de ortodoncia. El reposo recomendado es entre 10 y 14 días tras la cirugía. Es común que aparezca hinchazón en la cara, que poco a poco va disminuyendo en las 3 semanas postcirugía.
Cuidados inmediatos postcirugía
Cabe destacar que las primeras dos semanas del postoperatorio son las más difíciles por la aparición de la hinchazón facial. Además, solo pueden ingerir alimentos fríos con jeringas y pajitas. Se recomienda una ingesta calórica y proteica adecuada, para asegurar una buena recuperación. En este período a los pacientes se les coloca un elástico que deben llevar todo el día. Podrían sufrir dificultad para respirar y no pueden hablar con normalidad. Pero después de las dos semanas mejorarán y se sentirán más cómodos.
Algunas de las molestias que puedes llegar a presentar después de la cirugía son:
- Hinchazón: Esta desaparece alrededor de los 15 días.
- En caso de que en la cirugía se haya tratado el maxilar superior, es común que presentes congestión nasal.
- No es usual que los pacientes sientan dolor intenso luego de la operación. Por lo general solo se quejan de molestias.
- Dificultad para masticar. Por esto es importante que consultes con el especialista como debe ser tu dieta durante la recuperación.
- Sensación de hormigueo en la zona del labio.
Recuperación a largo plazo
Al superar el postoperatorio viene la fase de seguimiento y ortodoncia por dos años. Es vital lograr la estabilidad de la oclusión y evitar que la boca vuelva al estado original. Para que todo sea un éxito depende de los factores hereditarios, así como de hábitos del paciente y correcta aplicación del protocolo. Igualmente, influye la colaboración entre los dos especialistas. Algunos pacientes podrían necesitar terapia con un fonoaudiólogo después de la cirugía, porque al modificar la posición de la mandíbula la pronunciación puede verse afectada. Aunque esto no sucede con frecuencia.
Retención Post-Ortodoncia: Manteniendo los Resultados
Aunque muchos puedan creer que el tratamiento de ortodoncia finaliza en el momento en el que se extrae el aparato de manera definitiva, lo cierto es que hay que tener presente que, para que el resultado no se revierta, es necesario seguir una serie de medidas posteriores. Tras una ortodoncia siempre deberíamos fijar o retener los movimientos que hemos conseguido gracias a la ortodoncia, ya que de lo contrario el diente tenderá a moverse hacia su posición de origen. Por ello, una vez finalizado el tratamiento siempre se recomienda el uso de retenedores, unos dispositivos que se utilizan para fijar los dientes tras la ortodoncia.
- Ferulización: se trata de un alambre que se coloca por la cara interna de los dientes. Se aplica de forma fija enganchada a los dientes y normalmente abarca de colmillo a colmillo. Se suele colocar en la arcada inferior y, en ocasiones, en la superior. La posibilidad de colocarla en la arcada superior dependerá de cada caso, ya que por una cuestión de mordida puede no haber espacio suficiente.
- Placa de retención: es toda una placa transparente que abarca todos los dientes de la cavidad oral. Los especialistas acostumbran a recomendar un tratamiento combinado de ferulización y placa de retención a modo de fijación nocturna. De este modo, si alguno de estos sistemas de retención fracasa, tenemos el otro a modo de seguridad hasta que el dentista lo detecte en una de las revisiones en clínica.
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