La caries es una enfermedad infecciosa, generada por las bacterias que se encuentran en la boca de manera natural y que segregan ácidos, los cuales comienzan a generar cavidades en los dientes. Y es que, aunque la caries no es una enfermedad nueva, por el contrario, se han encontrado evidencias de pequeñas lesiones de caries en el hombre neandertal. La alimentación actual ha hecho que, por ejemplo en España, más del 90% de la población entre 35 y 65 años la haya padecido.

¿Qué es una Caries Dental?
Una caries dental, también conocida como carie a secas, es una enfermedad infecciosa que afecta a los tejidos duros de nuestros dientes, es decir, al esmalte y la dentina. Las bacterias de la placa bacteriana se alimentan de los restos de comida que quedan en la boca, especialmente de los azúcares.
¿Cómo se forman las caries?
La causa principal de una caries es la formación de placa, adherida a los dientes. Esta placa, cuando no se elimina, se convierte en sarro.
Estos puntos blancos no se deben confundir con las manchas que en ocasiones salen en los dientes por golpes u otros motivos. Cuando la caries ha llegado a esta fase, el esmalte empieza a realizar una ruptura debajo de la superficie del diente. Aquí es cuando comienza una lesión dentro del diente, y si el deterioro persiste, la superficie del diente es susceptible de romperse.
Al llegar a esta fase y si no se trata, las bacterias y los ácidos se encargarán de continuar disolviendo el esmalte corriendo el riesgo de que la lesión alcance la dentina (parte del diente entre el esmalte y la pulpa). Cuando la caries llega a esta parte, el dolor comienza a hacerse presente de una forma aguda en el diente enfermo.
La pulpa es el centro del diente y está conformado por tejido vivo y células denominadas odontoblastos. Si la pulpa se llega a infectar con bacterias, lo que va a suceder es que se forma un pus que mata los vasos sanguíneos y los nervios dentales. Esto es lo que coloquialmente se conoce como el terrible dolor de muelas. Esta podría decirse que es la fase final de la caries, además es la más dolorosa.
Una vez que esta infección ha llegado hasta la punta de la raíz del diente, lo más probable es que se infecten los huesos adyacentes. Por otra parte, las encías y la lengua pueden sufrir e hincharse, también puede verse afectada el habla y se podrían desencadenar otras enfermedades.
Tipos de Caries
Existen diferentes tipos de caries, clasificados según su ubicación y la estructura dental afectada:
- Caries de esmalte: Es la más común y afecta únicamente la capa superficial del diente.
- Caries dentina: Afecta la dentina, la capa situada debajo del esmalte.
- Caries radicular: Aparece en la raíz del diente, que queda expuesta tras la retracción de las encías.
- Caries interdental: Surge entre dientes y por eso es muy complicada de detectar, salvo en revisiones en consulta.
- Caries debajo de una corona o un puente dental: Toma este nombre porque tiende a aparecer en zonas que ya han sido tratadas previamente por caries.
Clasificación de las Caries
Además de los tipos mencionados, las caries también se clasifican por su localización:
- Clase 1: localizadas en la superficie oclusal del diente (por donde se mastica).
- Clase 2: las caries se sitúan en los molares y los premolares.
- Clase 4: las caries de esta clase sí que afectan del borde incisal.
Síntomas y Complicaciones de las Caries
En sus primeras etapas, las caries pueden no presentar ningún síntoma. Las caries normalmente no producen dolor. Cuando duelen es cuando son muy grandes y afectan a los nervios o fracturan el diente.
El mayor riesgo de no tratar la caries a tiempo es que afecte a la dentina pudiendo llegar a dañarla.

Tratamientos para las Caries
El tratamiento para las caries dentales dependerá de la gravedad de la misma. Los tratamientos para la caries dental se enmarcan dentro de la odontología conservadora, y el tipo a realizar dependerá del alcance y/o del avance de la lesión en el diente afectado. Siendo necesario hacer una radiografía para obtener un diagnóstico certero si la caries no es visible.
CARIES DENTAL - Causas, prevención y TRATAMIENTO de los dientes picados ©
Estos son algunos de los tratamientos más comunes:
- Remineralización de caries incipientes: Si estamos en un estadio muy inicial, se puede tratar de estancar o frenar la progresión de la lesión con un tratamiento remineralizante en casa, en la consulta o combinado.
- Obturaciones dentales (empastes): Se realizan cuando la caries está en el esmalte o la dentina. El dentista primero realiza una apertura en el diente para acceder a la pulpa. A continuación, utiliza instrumentos especializados para eliminar la pulpa infectada y limpiar y desinfectar los conductos radiculares. A continuación, limpia y desinfecta la zona afectada y procede a rellenar el orificio con un material biocompatible, como una resina o una amalgama. La resina es el material más utilizado hoy en día, ya que tiene un color similar al del diente y es más estética.
- Endodoncia: Se recurre a la endodoncia cuando la dentina ya está dañada y la pulpa dental o nervio están inflamados. La endodoncia consiste en eliminar la pulpa dental infectada y sellar los conductos radiculares, que son los canales que albergan la pulpa. El dentista primero realiza una apertura en el diente para acceder a la pulpa. A continuación, utiliza instrumentos especializados para eliminar la pulpa infectada y limpiar y desinfectar los conductos radiculares.
- Extracción dental: La extracción dental es la última opción y solo se recurre a ella cuando el diente está muy dañado o no se puede salvar con otros tratamientos. La extracción dental es un procedimiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia local. El dentista primero adormece el área alrededor del diente y luego utiliza instrumentos especiales para extraerlo del hueso alveolar.
Prevención de las Caries
La mejor manera de combatir las caries es la prevención. Para prevenir las caries se recomienda mantener una higiene bucal y dental adecuada. Esta higiene consiste en una limpieza bucal cada 6 meses, cepillarse los dientes al menos 6 veces al día y usar hilo dental habitualmente. Asimismo, el consumo excesivo de alimentos y bebidas ricos en azúcar y almidón también aumenta el riesgo de producir caries.
Algunas recomendaciones adicionales son:
- Cepillándose los dientes con regularidad y sobre todo tras la ingesta de alimentos dulces y azucarados.
- Utilizar el hilo dental y un colutorio hace que la higiene oral se refuerce.
- Bebiendo agua.
- Evitando el excesivo consumo de azúcar refinada, ya que las caries se desarrollan por la acción de las bacterias.
- Masticando chicle sin azúcar con xilitol.