La sensación de que se mueva un diente permanente puede ser muy desagradable. Al notarlo, es normal que te invada el miedo y la preocupación por si se acaba cayendo la pieza dental, algo que se puede evitar buscando la solución adecuada cuanto antes. Entonces, ¿qué hacer si se te mueve un diente? Si acudes a tu dentista porque tienes un diente flojo y te duele, una de las soluciones que te puede ofrecer para apretar o fijar tu diente flojo es el entablillado dental.
Si te preguntas si un diente flojo se puede apretar o cómo fijar un diente que se mueve, ya te explicamos anteriormente que existen técnicas dentales o soluciones como el entablillado. Existen algunos tratamientos dentales como el entablillado que permiten estabilizar los dientes flojos.
10 Remedios Caseros para Fortalecer Dientes Flojos y Tambaleantes - Como Fortalecer Dientes Flojos
Entendiendo la Movilidad Dental
Aunque pueda parecer que nuestros dientes están completamente soldados en nuestra boca, la realidad es que estos se unen al hueso mediante un ligamento denominado «periodontal», por lo que su sujeción a la encía es menos firme de lo que aparenta. Por esta razón, los dientes sanos pueden moverse de forma casi imperceptible, lo que se conoce como movilidad fisiológica. En principio no deberías preocuparte si notas que un diente se te mueve. Los dientes sanos se mueven de forma casi imperceptible, lo que se conoce como movilidad fisiológica.
Si bien, mientras el movimiento no sea exagerado no hay peligro de pérdida dental. Depende de si hay una pérdida de inserción del hueso o no. En caso de no haberla, no existe riesgo de caída, pero si la inserción presenta algún tipo de daño, entonces, la situación cambia.
¿Se te mueve un diente o notas los dientes flojos? En Asisa Dental Alcalá de Henares, te ayudamos a diagnosticar la causa y a buscar la mejor solución para tu problema.

¿Por qué se mueven los dientes en adultos?
Aunque los dientes sanos pueden moverse, si eres capaz de ver cómo se mueven tus dientes al tocarlos con los dedos o tienes esa sensación de cuando se iban a caer los dientes de leche de peque, la causa puede no ser muy positiva y haber riesgo de caída. Los dientes se unen a la encía mediante un ligamento periodontal. Por lo que no están soldados o cementados en los maxilares. Así, si se te afloja o piensas “se me mueve un diente definitivo y me duele mucho”, lo que debes hacer es consultar con tu odontólogo. Lo principal es identificar las causas que provocan esta movilidad de tu pieza dentaria.
Causas de la Movilidad Dental
Existen diversas causas que pueden provocar la movilidad dental en adultos:
- Enfermedad periodontal (gingivitis/periodontitis): Esta es la causa número uno. Una periodontitis avanzada destruye el hueso y los ligamentos que sujetan el diente. Todo suele empezar con encías inflamadas o sangrantes (gingivitis) que, sin tratamiento, evolucionan a infección crónica. Las encías se retraen, el hueso de soporte se pierde y finalmente los dientes quedan flojos.
- Acumulación de sarro y mala higiene bucal: Relacionado con lo anterior, la placa bacteriana que no se elimina se convierte en sarro (cálculo) pegado al diente. El sarro bajo la línea de la encía provoca inflamación y “come” soporte óseo. Una higiene deficiente, no usar hilo dental o saltarse cepillados facilita este daño.
- Bruxismo (rechinar o apretar los dientes): Si aprietas fuerte la mandíbula o rechinas los dientes (a menudo por la noche, sin darte cuenta), estás aplicando una presión excesiva continuamente. Esto puede aflojar los ligamentos periodontales que sostienen el diente.
- Traumatismo o golpe: Un golpe fuerte en la boca (accidente, caída, practicando deporte) puede aflojar un diente sano. Incluso si el diente no se cae ni se rompe, el impacto puede lesionar las fibras que lo mantienen en su alveolo. Tras un golpe, es normal sentir el diente algo móvil o dolorido.
- Caries muy avanzada o infección de nervio (pulpitis): Una caries profunda que no se trata a tiempo puede destruir tanta estructura interna que el diente pierde estabilidad. O si produce una infección del nervio (un absceso dental), el diente puede “aflojarse” un poco por efecto del pus acumulado y la destrucción alrededor de la raíz.
¿Cuándo Preocuparse?
Si presentas algún síntoma de gingivitis, acude cuanto antes al dentista para evitar que evolucione a periodontitis, pues esta última puede tener consecuencias graves para tu salud bucodental. Una de ellas es, precisamente, que se te muevan los dientes, ya que la periodontitis afecta directamente a los tejidos que se encargan del soporte de las piezas dentales.
Recibir un traumatismo o un golpe en los dientes puede tener varias consecuencias. Se te puede romper un diente, astillarse, fracturarse, caerse o moverse y los daños no ser siempre perceptibles a simple vista.
Durante un tratamiento de ortodoncia, puedes llegar a sentir que los dientes se mueven o están flojos. Si esto ocurre, no te preocupes, pues es completamente normal, ya que los dientes se están moviendo a su posición correcta. Tras un tratamiento de ortodoncia, sea cuál sea el tipo elegido, puede ser normal sentir que los dientes están más flojos o se mueven.
Soluciones y Tratamientos
Lo primero será pedir cita con tu dentista. Esta será la persona encargada de diagnosticar tu caso, analizar la causa y buscar la mejor solución para los dientes flojos. Cuanto antes vayas, mejor. Piensa que, en muchos casos, la rapidez puede jugar a tu favor y marcar la diferencia entre salvar o no la pieza dental afectada.
Si quieres saber cómo fortalecer un diente que se mueve puedes consumir alimentos ricos en calcio, vitamina C, D y K. Tal y como hemos mencionado, un diente flojo no siempre implica caída.

Tratamientos Profesionales
- Tratamiento periodontal: El tratamiento periodontal es la forma más eficaz de devolver la salud a dientes y encías dañados por la periodontitis. Primero hacemos un diagnóstico profundo para conocer la gravedad del caso y, según la situación, pautamos las citas necesarias para curar la enfermedad periodontal.
- Injerto óseo: El injerto óseo es un complemento para el tratamiento periodontal. Cuando un diente ha perdido inserción en el hueso, es decir, no está bien sujeto, es cuando recomiendo hacer una regeneración ósea.
- Endodoncia: La endodoncia es el último recurso para salvar un diente antes de recurrir a la extracción. Implica la limpieza y vaciado total de las estructuras internas del diente para, posteriormente, sellarlo y reconstruirlo con una corona dental.
- Entablillado dental: Esta técnica permite unir dos o más piezas dentales con movilidad a las adyacentes con mejor sujeción. Resulta especialmente útil cuando un diente ha recibido un golpe y presenta luxación.
Remedios Caseros Complementarios
Además de los tratamientos profesionales, existen remedios caseros que pueden complementar el cuidado dental y ayudar a fortalecer los dientes y encías:
- Enjuague con agua salada tibia: Dissuelve aproximadamente 1 cucharadita de sal de mesa (5 g) en un vaso de agua tibia (200 ml). Revuelve bien hasta que la sal se disuelva. Toma un sorbo grande y haz buches (enjuagues) moviendo el agua por toda tu boca, enfocándote en la zona del diente flojo. Haz gárgaras suaves y “bombea” el agua entre los dientes. Mantén el enjuague durante 30 segundos a 1 minuto, luego escupe. Repite hasta terminar el vaso. La solución salina limpia la zona y ayuda a reducir la inflamación de las encías. La sal desinfecta un poco el área, porque crea un ambiente adverso para las bacterias.
- Aplicación de frío: Toma unos cubitos de hielo envueltos en un paño limpio o usa una bolsa de gel frío. Aplica la compresa fría por fuera, en la cara, justo sobre la zona donde está el diente flojo. Mantenla unos 5-10 minutos, retirando si molesta demasiado. El frío constriñe los vasos sanguíneos y reduce la inflamación de los tejidos.
- Aceite esencial de clavo: Consigue aceite esencial de clavo (se vende en farmacias o herbolarios). Impregna ligeramente un algodoncito o hisopo (cotonete) con una o dos gotas de aceite de clavo. Aplica con cuidado sobre la encía alrededor del diente flojo, dando un pequeño masaje suave. Notarás que en segundos la zona se adormece un poco.
- Ajo o cebolla cruda: Toma un diente de ajo fresco, pélalo y machácalo hasta formar una pasta o cortarlo por la mitad para que suelte jugo. Coloca esa pasta de ajo directamente sobre la encía alrededor del diente flojo, déjala actuar unos 2-3 minutos (no mucho más, para que no irrite). Luego enjuaga tu boca con agua (preferiblemente tibia con sal, combinando remedios).
- Cúrcuma y pimienta negra: Mezcla ¼ de cucharadita de cúrcuma en polvo con una pizca de pimienta negra molida. Puedes añadir unas gotas de agua o de aceite de coco para formar una pasta espesa (algunos lo hacen en seco, solo polvo). Con el dedo limpio o un hisopo, toma un poco de esa mezcla amarillo-anaranjada y masajea suavemente la encía alrededor del diente flojo por unos 1-2 minutos. Luego enjuaga con agua para retirar el exceso.
- Aceite de mostaza y sal fina: Mezcla en un cuenco pequeño 2 o 3 gotas de aceite de semilla de mostaza (mustard oil, se consigue en tiendas naturistas o asiáticas) con una pizca de sal fina (sal de mesa está bien). Frota esa mezcla con el dedo limpio directamente sobre la encía que rodea el diente flojo, haciendo un masaje suave durante unos 2 minutos. Luego enjuaga con agua.
- Oil pulling (enjuague de aceite): Toma una cucharada de aceite de coco (que se derrite en la boca) o de aceite de sésamo. No lo tragues, haz buches y pásalo por toda la boca durante unos 10 a 15 minutos. Sí, minutos - es un poco largo, puedes hacerlo mientras te duchas o haces otra cosa.
- Gel de aloe vera: Si tienes una planta de sábila en casa: corta una penca pequeña, ábrela y extrae el gel transparente de su interior. Aplica ese gel directamente sobre la encía alrededor del diente flojo. Masajea suavemente con el dedo para que penetre un poco. No enjuagues inmediatamente; deja que el aloe actúe en la encía durante 5-10 minutos. Luego puedes enjuagar con agua.
Prevención
Para evitar un desenlace fatal para una pieza dental, como es la caída del diente, la prevención es siempre la mejor aliada. En algunos casos, la caída podría ser inevitable, pero en muchos otros habrá solución y el tiempo podría jugar un rol clave a la hora de determinar el escenario final del diente afectado.
Tu mejor aliada para mantener una buena salud oral y fortalecer dientes y encías es llevar unas buenas rutinas de higiene en casa. Acude a las revisiones pautadas. Hazte una higiene profesional cada 8 o 10 meses. La profilaxis en clínica hecha por un higienista marcará la diferencia. Lávate los dientes… pero no te limites al cepillo. ¿Sabías que el 40% de tu higiene oral implica los espacios interdentales? Aunque te estés lavando los dientes con la técnica adecuada, solo conseguirás limpiar el 60% de tu boca. Para evitarlo incorpora siempre otros utensilios de higiene como el hilo dental, raspador lingual, cepillo interproximal, irrigador bucal y colutorio. Y si dudas entre cuál usar y cómo hacerlo, consulta con tu higienista dental de confianza.
Como ves, existen remedios para devolver la salud a los dientes que se mueven, pero es preferible no llegar a estos extremos. No obstante, si alguna de tus piezas presenta movilidad, te invito a pedir una consulta en nuestras clínicas de Madrid. Junto a mi equipo de periodoncistas, podremos estudiar a fondo tu caso para trazar el mejor plan de tratamiento para salvar tus dientes.
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