La erupción dental en los bebés suele preocupar considerablemente a los progenitores. La dentición es una etapa fundamental en el crecimiento de tu hijo. Es normal que durante este proceso esté más inquieto y malhumorado, pero forma parte del desarrollo natural. Si no estás seguro de cómo afrontar este proceso, te invitamos a leer este artículo.

¿Cuándo Comienza y Termina la Dentición?
En general, la dentición comienza alrededor de los 6 meses de edad, pero varía. Puede comenzar en cualquier momento entre los 3 y los 12 meses. A su hijo le irán saliendo dientes nuevos, de vez en cuando, durante un par de años. Primero aparecen los dos juegos de dientes delanteros (normalmente los inferiores y luego los superiores). Los molares (en la parte posterior de la boca) son los últimos en aparecer, entre los 1 y los 3 años de edad. Suelen ser más dolorosos.
Por lo tanto, entre los dos años y medio y los tres años de edad, los 20 dientes de leche de tu niño deberían haber salido. En total, son 20; 10 en la parte superior y 10 en la inferior. Este es el segundo y último juego de dientes, que comienza a aparecer alrededor de los 6 años.
Signos y Síntomas de la Dentición
Los signos del proceso de dentición varían de un niño a otro. La perforación de un diente va precedida de una inflamación más o menos dolorosa de las encías.
- Encías inflamadas, rojas y sensibles.
- Hipersalivación. Muchos bebés babean mucho. No hay mucho que pueda hacer al respecto. Solo compre baberos y mantenga la boca y la cara de su hijo lo más limpias y secas posible. Muchos bebés babean incluso antes de que les salgan los primeros dientes.
- Molestias y llanto. ¡La dentición duele! Su bebé tiene buenas razones para estar inquieto, irritable y llorar con facilidad.
- Se llevan objetos a la boca. A los bebés les gusta hacerlo, pero los que están en la etapa de dentición suelen morder o roer cosas para aliviar el dolor de las encías.
- Fiebre baja. La dentición a veces puede causar fiebre baja y muy leve. La fiebre alta (de 38 °C o más) no es causada por la dentición.
- También es muy común que los bebés que pasan por esta etapa pierdan las ganas de comer. Al final esto se convierte en un círculo vicioso en el que el niño está dolorido, hambriento y molesto, por lo que no deja de llorar y difícilmente puede conciliar el sueño.
Si tu bebé no parece molesto, puedes notar los signos visualmente observando su boca y encías. Cuando tu bebé empiece a morder con fuerza sus juguetes, a chuparse los dedos sin cesar y a babear profusamente, lo más probable es que su primer diente esté a punto de salir.

¿Cómo Aliviar el Dolor de Dientes del Bebé?
Si notas que tu bebé está molesto, intenta distraerlo con un juguete nuevo o saliendo a dar un paseo. Los mordedores de bebé serán una ayuda inestimable cuando a tu bebé le empiecen a salir los dientes y le duelan las encías. Se trata de unos juguetes diseñados específicamente para que el bebé los muerda y aliviar así el dolor de las encías inflamadas del bebé con total seguridad. Hay muchos tipos de mordedores así que es cuestión de encontrar el que más le guste a tu bebé.
Aquí te damos algunos consejos y métodos para aliviar las molestias de tu bebé:
- Masajea las encías de tu bebé: Puedes conseguir un alivio para calmar el dolor de dientes del bebé si masajeas con cuidado estas pequeñas encías doloridas. Lávate las manos, siéntate con el bebé y masajea con suavidad las encías describiendo movimientos circulares. Usa un dedal de silicona o tu dedo limpio y frota suavemente de lado a lado. Si aún no han tenido oportunidad de llevarlo al odontopediatra pueden tratar de aliviar ese dolor masajeando las encías con una gasa estéril humedecida en agua, teniendo cuidado de no ejercer mucha presión porque eso agravaría las molestias.
- Utiliza el frío: El frío alivia la hinchazón de las encías así que será tu mejor aliado. Puedes enfriar una cucharita en la nevera y presionarla contra sus encías un rato. Otra opción es optar por enfriar uno de sus chupetes o sus mordedores. Eso sí, usa siempre la nevera, nunca el congelador.
- Dale a tu bebé fruta helada: Una vez que hayas introducido los alimentos sólidos en la alimentación de tu bebé, puedes ayudarle a aliviar el dolor de las encías con un sabroso aperitivo de plátano machacado y helado. Para evitar ahogos, coloca la fruta en una rejilla para comida y dásela a tu bebé para que la chupe o la lama. Con la rejilla para comida puedes probar con otros tipos de frutas, como manzanas, fresas, mangos o peras maduras. Elegid frutas que sean apropiadas para su edad, preparadas de acuerdo a sus capacidades actuales.
- Usa una manopla fría: Coge una manopla limpia y sumérgela en agua, escúrrela hasta que esté simplemente húmeda y ponla en el frigorífico. Cuando esté fría, dóblala y dásela al bebé para que la muerda y le ayude a calmar el dolor de las encías del bebé durante la dentición. No dejes a tu bebé solo mientras chupa o muerde la manopla, ya que puede ahogarse.
- Mordedores refrigerados: Los anillos de dentición también son una buena opción. Deben estar hechos de goma firme. Coloque el anillo en el refrigerador y déselo frío a su hijo. No lo coloque en el congelador, ya que se endurecerá y se enfriará demasiado. Todos los mordedores Dr. Brown’s han sido diseñados por un odontopediatra para ayudar al bebé a calmar el dolor y molestias ocasionadas por la dentición.
- Alivio con alimentos fríos: Si ya has empezado la alimentación complementaria y las primeras frutas para bebé, preparar un helado casero o granizado (siempre sin azúcar) u ofrecerle frutas frías para morder servirán para aliviar el dolor de encías inflamadas del bebé y además te facilitarán que le des de comer en esta época tan complicada.
- Chupete frío: Un chupete frío es perfecto, en especial, para los dientes delanteros entrantes, ya que no llega muy lejos en la parte posterior de la boca del bebé. Ya están familiarizados con él, así que no será un problema conseguir que los pequeños lo acepten. Todo lo que necesita hacer es sumergir la tetina en agua fría y ponerlo en el congelador para enfriarlo. Aseguraos de supervisar al bebé e inspeccionar esta parte del chupete para detectar cualquier signo de desgaste o daño.
- Trapo congelado: Otra opción es mojar un trapo en agua fría y dejar que se congele. Es lo suficientemente suave como para roerlo, igualmente, estad delante de él mientras lo muerde. Toda supervisión es necesaria. Los trapos pueden generar peligro de asfixia y una vez que empiezan a derretirse, puede ser un caos.
- Manoplas de dentición: Los guantes o manoplas de dentición son perfectos para que el bebé pueda morder algo seguro y limpio.
- Analgésicos: La opción más segura es el paracetamol para bebés de 2 meses o más. No se recomienda el ibuprofeno para niños hasta que tengan al menos 6 meses de edad. Siga las instrucciones de la etiqueta según la edad y el peso de su hijo. En casos extremos, puedes llevar a tu bebé al pediatra para que le recete a tu bebé algún analgésico apropiado.
- Muchos abrazos y mimos: Esto realmente les reconforta y ayuda. Reconfórtalo y abrázalo. Acuérdate de masajear todo su cuerpo. Esto le aliviará, ya que tus caricias le harán olvidar su dolor de dientes o encías.
- Limpiar la baba: Uno de los principales signos de dentición es el babeo. Protege la ropa de tu bebé con baberos suaves que también puedes usar para secar la barbilla de tu bebé. Limpia la baba de la cara de tu bebé para mantenerla limpia y seca. Límpiala con frecuencia suficiente para evitar erupción o irritación, pero no con tanta frecuencia como para crear más irritación.
Además, puedes probar otras opciones como:
- Té de manzanilla: El té de manzanilla es otra opción natural que puede ayudar a calmar las encías irritadas.
- Caras y ruidos graciosos: Una forma de hacer más ameno este proceso es interactuando con los pequeños con caras tontas, ruidos graciosos y otras formas de interacción que les haga gracia. De esta manera, alejamos el foco del dolor y, al mismo tiempo, creamos lazos afectivos, demostrándoles que somos una fuente constante de entretenimiento.
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Qué Evitar Durante la Dentición
Muchos productos que se venden para aliviar el dolor de la dentición no funcionan y algunos incluso pueden dañar a su bebé. Manténgale alejado de:
- Collares de dentición: No use estos collares. Las cuentas se pueden romper y su hijo podría atragantarse con ellas. Además, el collar puede quedar atrapado en algo y estrangular a su hijo. Evita el uso de un collar de dentición (como un collar de ámbar).
- Anillos de dentición congelados: Como se mencionó anteriormente, estos se vuelven demasiado duros y fríos y pueden dañar las encías de su bebé.
- Geles tópicos: Muchos geles fueron retirados del mercado. Los geles de venta libre contenían benzocaína, que no es segura para niños menores de 2 años. ¿Qué pasa con los geles sin benzocaína? Es mejor evitarlos, ya que no se puede estar realmente seguro de lo que contienen. Además, ¿recuerda toda esa baba? Los geles se eliminan demasiado rápido con ella como para tener mucho efecto. No apliques productos anestesiantes en sus encías, ya que son peligrosos. El bebé puede ingerirlos, reduciendo el reflejo de deglución que le permite tragar. Aplicar en las encías gel de efecto anestésico: Son unos geles, que tienen un efecto anestésico inmediato y que son totalmente inocuos.
- Pastillas para la dentición: Algunas pastillas contienen belladona, que es tóxica en cantidades suficientemente altas. Se han dado casos en los que las pastillas para la dentición contenían más belladona de la que se indicaba en la etiqueta.
- Comida dura: No le des verduras o frutas crudas para que las muerda, ya que podrían atascarse en su garganta. No se recomiendan las galletas de dentición, ya que no son calmantes y contienen azúcar que puede provocar caries.
- Trucos de la abuela: Por último, olvida los «trucos de la abuela»: nunca perfores las encías de tu bebé para ayudar a que salga el diente.
Cuándo Llamar al Médico
La dentición es una fase cotidiana (y, afortunadamente, temporal) de la vida de un bebé o un niño pequeño. Dicho esto, usted es quien mejor conoce a su hijo. Asegúrese de hablar con su pediatra si siente que algo no va bien. Los síntomas como fiebre alta, tos, secreción nasal y diarrea probablemente no sean causados por la dentición, sino por otra enfermedad. También debe hablar con su médico si a su hijo no le ha salido su primer diente a los 16 meses de edad.
A veces, no es fácil saber si tu bebé solo está molesto por los dientes o si hay algo más serio. Lo ideal es que programes la primera cita con un dentista pediátrico antes de que tu hijo cumpla un año.
Duele que le salgan los primeros dientes y eso puede provocar en su bebé llanto, noches de insomnio y frustración. ¡Todos hemos pasado por este proceso! Muchos de nosotros ni nos acordamos de este incómodo momento, lo que sí sabemos es que esto no durará para siempre. Entre el nacimiento y los dos años, el bebé se desarrollará a una velocidad increíble y cada progreso que haga te dejará fascinada.

Cuando eres papá o mamá, lo último que quieres es que tus peques lo pasen mal o tengan dolores. La causa más evidente y normal es que ha llegado el momento de la salida de los dientes. Aquí es cuando empiezan a doler las encías a los bebés. Si a tu bebé le están empezando a asomar sus primeros dientecillos de leche, sus encías se hincharán y le causarán molestias. Solo deberás acudir al odontopediatra en caso de notes alguna anomalía, como fiebre o diarreas en bebés. Aunque por lo general el dolor de encías no es preocupante ya que forma parte del proceso de dentición, sí que puede causar problemas en la alimentación y el sueño infantil. Seguro que te preguntas ¿Cuánto dura el dolor de dientes del bebé?
Asegúrate de que tu bebé recibe un montón de abrazos. Hay veces que lo que más calma a un bebé en fase de dentición es un tiempo acurrucado con mamá. Siéntate en una silla cómoda y mece a tu bebé con suavidad. Así tendrá un tiempo de tranquilidad para abrazos y relajación, además de daros el tan necesario descanso que os merecéis.
La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares. En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa.