El mal aliento, también conocido como halitosis, es un problema común que puede afectar significativamente la vida social, laboral y emocional de las personas. Aunque es normal tener mal aliento en ciertos momentos, como al despertar o después de comer ciertos alimentos, la persistencia de este problema requiere atención inmediata. Afortunadamente, el mal aliento crónico tiene solución y, en la mayoría de los casos, puede eliminarse por completo con el tratamiento adecuado.

¿Qué es la halitosis?
La halitosis es el término médico utilizado para describir el aliento desagradable que generalmente se origina en la cavidad bucal. La causa más común es una higiene oral deficiente. Si no se cepillan los dientes correctamente ni se usa hilo dental, los restos de comida se acumulan y fermentan entre los dientes o en la lengua, lo que provoca la proliferación de bacterias que liberan compuestos sulfurosos volátiles, responsables del mal olor.
Causas comunes del mal aliento
- Placa bacteriana y sarro: La acumulación de placa bacteriana y sarro crea un ambiente ideal para las bacterias que producen gases malolientes.
- Enfermedad periodontal: Afecta las encías y puede provocar sangrado, inflamación y, en casos avanzados, incluso la pérdida de dientes.
- Lengua: Si no se limpia con regularidad, puede actuar como una esponja para las bacterias.
- Sequedad bucal: Causada por estrés, tabaco o el uso de ciertos medicamentos.
- Causas no bucales: Reflujo gastroesofágico, infecciones respiratorias o ciertas enfermedades hepáticas o renales.

Encías inflamadas y mal aliento
Una de las causas más frecuentes de halitosis está relacionada con la inflamación de las encías. A continuación, se detallan los síntomas y causas de la inflamación de las encías:
Síntomas de encías inflamadas
- Encías rojas: Uno de los síntomas más notorios es el color rojo brillante o morado de las encías, en lugar del tono rosa pálido saludable.
- Sangrado de las encías: Especialmente al cepillarse los dientes o usar hilo dental.
- Encías sensibles o dolorosas al tacto: Las encías deben ser firmes, no sensibles.
- Mal aliento o halitosis: Un síntoma habitual que acompaña a las encías inflamadas.
- Recesión de las encías: Con el tiempo, las encías pueden retroceder, dejando ver la raíz del diente y provocando sensibilidad dental.
Halitosis, problema del mal aliento y problema de salud - Dr Eduardo Anitua
Causas de la inflamación de las encías
- Placa bacteriana y sarro: La acumulación de placa dental y sarro irrita las encías.
- Higiene oral deficiente: No tener una rutina de higiene bucal adecuada aumenta el riesgo de inflamación.
- Cambios hormonales: Durante el embarazo, la pubertad o el ciclo menstrual, los cambios hormonales pueden aumentar la sensibilidad de las encías.
- Fumar: Reduce la respuesta inmunológica del cuerpo y afecta el flujo sanguíneo hacia las encías.
- Uso de prótesis dentales mal ajustadas: El roce constante puede causar irritación e inflamación.
- Factores genéticos: Algunas personas son más susceptibles a la inflamación y a las enfermedades periodontales.
Tratamiento para el mal aliento causado por encías inflamadas
La clave para eliminar el mal aliento está en identificar la causa y tratarla de raíz, no simplemente enmascarar el olor. El primer paso es acudir al dentista para una revisión completa de la boca.
Tratamientos profesionales
- Limpieza dental profesional: Elimina el sarro acumulado y mejora la situación en pocos días.
- Tratamiento periodontal: Curetajes o raspados para desinfectar las bolsas que se forman entre la encía y el diente.
- Tratamiento de caries: Es imprescindible tratar las caries cuanto antes, ya que un diente con una caries profunda puede convertirse en una cavidad infectada que desprende mal olor constantemente.
- Limpieza y pulido dental: Procedimiento común aconsejado por los odontólogos.
- Alisado radicular: Raspado de la raíz del diente para eliminar y evitar la formación de placa y sarro.
- Gingivectomía: Cirugía bucal para eliminar parte del tejido de las encías, especialmente en pacientes con bolsas periodontales.
- Injerto de tejido gingival: Para cubrir la raíz de un diente expuesta y mejorar la condición de pacientes con encías retraídas.

Rutina de higiene en casa
- Cepillarse los dientes: Tras cada comida y usar hilo dental al menos una vez al día.
- Limpiar la lengua: Utilizar un raspador lingual para eliminar las bacterias acumuladas.
- Hidratación: Beber suficiente agua para mantener una producción de saliva adecuada y limpiar la boca de forma natural.
- Colutorios: Evitar aquellos que contienen alcohol, ya que resecan la boca.
Cuándo acudir al médico de cabecera
Cuando tras una evaluación completa no se detecta una causa odontológica, puede ser necesario acudir al médico de cabecera. Algunas condiciones como el reflujo gástrico, la diabetes descompensada o las infecciones crónicas de amígdalas o senos paranasales también pueden producir un aliento desagradable.
Consejos adicionales para prevenir y controlar la halitosis
- Mantener una rutina de higiene constante y acudir al dentista cada seis meses.
- Evitar el tabaco, controlar el consumo de café y alcohol, y llevar una dieta equilibrada.
- Comer frutas y verduras crujientes como manzana o zanahoria para limpiar los dientes entre comidas.
- Cepíllate los dientes a diario y después de cada comida, mínimo tres veces al día.
- Completa tu cepillado con hilo dental y colutorios específicos para eliminar partículas de comida y placa dental.
- No te olvides de la lengua, utilizando raspadores linguales para quitar el mal olor causado por las bacterias.
- Evita el tabaco, el alcohol o el consumo elevado de café, ya que reducen el flujo de saliva.
- Mantén una alimentación rica en vitamina B y C, incluyendo verduras de hoja verde, fresas, kiwis y cítricos.
- Come despacio y regularmente, realizando cinco comidas al día y masticando bien los alimentos.
- Bebe agua con frecuencia, al menos dos litros al día, para estimular la salivación.
- Respira por la nariz y no por la boca, especialmente por la noche, para evitar la sequedad bucal.
- Consulta a tu médico ante cualquier complicación, ya que la halitosis puede ser síntoma de una afección sistémica.
¿Cómo saber si tienes mal aliento?
Muchas personas que sufren de mal aliento no son plenamente conscientes de ello, ya que el olfato se acostumbra al propio olor corporal. Un signo claro es despertarse con un sabor desagradable en la boca o notar un sabor metálico o amargo con frecuencia.
Pruebas caseras para detectar el mal aliento
- Hilo dental: Pasar hilo dental entre los dientes posteriores, esperar unos segundos y olerlo.
- Aliento en las manos: Mantener ambas manos delante de la boca, formar una cavidad y exhalar con fuerza.
- Raspado lingual: Raspar un poco de capa de la parte posterior de la lengua con un raspador lingual o una cuchara y olerlo.
- Autoevaluación: Lamer el dorso de la mano, esperar diez segundos a que se seque la saliva y olerla.
Si sospechas que puedes estar sufriendo mal aliento crónico, no lo dejes pasar. Identificar la causa y establecer una rutina de higiene eficaz son los primeros pasos para eliminar el mal aliento de forma definitiva.
Tabla resumen: Causas, síntomas y tratamientos del mal aliento por encías inflamadas
| Causa | Síntomas | Tratamiento |
|---|---|---|
| Placa bacteriana y sarro | Encías rojas, sangrado, mal aliento | Limpieza dental profesional, cepillado adecuado, hilo dental |
| Enfermedad periodontal | Inflamación, sangrado, recesión de encías | Curetajes, raspados, tratamiento periodontal |
| Higiene oral deficiente | Placa, sarro, inflamación | Mejora de la higiene bucal, cepillado, hilo dental, enjuague bucal |
| Cambios hormonales | Encías sensibles, inflamación | Higiene bucal cuidadosa, enjuagues bucales suaves |
| Fumar | Inflamación, sangrado, cicatrización lenta | Dejar de fumar, higiene bucal rigurosa |