El Proceso de Dentición en Bebés y Niños: Una Guía Completa

Saber cuándo salen los dientes es una de las preguntas más frecuentes de los padres, especialmente durante los primeros meses de vida del bebé. La dentición es un proceso natural que permite la formación de los dientes primarios o de leche, necesarios para el desarrollo y crecimiento adecuado de la cavidad oral.

Aunque cada niño tiene su propio ritmo de crecimiento, existen etapas comunes que ayudan a los padres a identificar si el proceso de dentición está progresando de manera normal. Como sucede en otras muchas fases de desarrollo, el proceso de dentición es distinto en cada niño. No debéis preocuparos por esto son estadísticas, cada niño tiene su ritmo y no hay uno mejor ni peor.

¿Cuándo empiezan a salir los dientes?

La dentición en los bebés comienza entre los 6 y 12 meses. Por lo general, los primeros dientes empiezan a salir alrededor de los seis meses, aunque algunos bebés pueden comenzar a mostrar signos de dentición a los tres meses y otros, hasta después de cumplir un año. Sin embargo, cada niño es diferente y no hay un calendario estricto. Algunos bebés pueden empezar antes, e incluso hay casos de bebés que nacen con dientes, mientras que otros tardan más tiempo. Esta variación también se observa cuando se trata del cambio de dientes de leche a dientes permanentes.

Como término medio, el primer diente suele aparecer alrededor de los seis meses, coincidiendo con los cambios en la dieta y la introducción de otros alimentos diferentes a la leche. A pesar de saber, de forma orientativa, a partir de qué meses empiezan a salir los primeros dientes en bebés, conviene prestar atención a los síntomas.

Secuencia de Erupción Dental

La secuencia en que salen los dientes suele seguir un patrón específico.

  • Primero, aparecen los incisivos centrales inferiores.
  • Seguidos de los incisivos centrales superiores y, posteriormente, los laterales.

Después de los centrales, llegan los incisivos laterales. Normalmente primero los superiores y después los laterales inferiores. Los caninos (también conocidos como colmillos) ocupan su lugar en la boca de tu bebé entre los incisivos y los primeros molares.

Los primeros molares suelen aparecer entre los 12 y 18 meses, mientras que los segundos molares hacen su aparición entre los 24 y 30 meses. Los primeros molares dan un cambio de juego. No son tan filosos como los incisivos, pero son más grandes y tienen una superficie más amplia, diseñados para triturar los alimentos.

Finalmente, los segundos molares hacen su gran entrada. Están situados al final de la fila de dientes, en ambas mandíbulas, y son los últimos dientes de leche en aparecer.

La dentición de leche consta de 20 dientes, y este proceso puede durar varios meses, con intervalos de descanso entre cada erupción.

Importancia de los Dientes de Leche

Estos dientes temporales son fundamentales, ya que preparan el espacio para los dientes permanentes y ayudan en el desarrollo del habla y la masticación. La erupción de los dientes de leche es un proceso natural por el cual los primeros dientes de tu bebé salen a través de las encías. Este hito en el desarrollo comienza aproximadamente a los 6 meses de edad, aunque algunos niños pueden comenzar antes y otros un poco más tarde.

La Segunda Dentición

Entre los seis y siete años, los dientes de leche comienzan a ser reemplazados por los dientes permanentes. Este proceso es conocido como segunda dentición, y en esta etapa también es importante prestar atención a la erupción de los molares.

El 1º molar permanente aparece sobre los 6 años detrás de las muelas de leche por lo que, al no caer ningún diente en su lugar, pasa muchas veces desapercibido. Los primeros molares permanentes suelen salir sin reemplazar ningún diente de leche, ubicándose detrás de los molares temporales.

La segunda dentición también requiere atención dental periódica para detectar problemas como apiñamientos o mala alineación, ya que los dientes permanentes determinan la estructura definitiva de la boca.

Síntomas Comunes de la Dentición

A pesar de saber, de forma orientativa, a partir de qué meses empiezan a salir los primeros dientes en bebés, conviene prestar atención a los síntomas. Los primeros protagonistas de este proceso son los incisivos.

  • Encías enrojecidas
  • Encías inflamadas
  • Aumento de salivación
  • Aumento leve (!) de la temperatura
  • Inquietud, aumento del llanto
  • Aumento de la mucosidad y diarreas.

La erupción de los primeros dientes puede hacer que tu bebé esté muy malhumorado, incómodo y difícil de consolar.

¡Hola, familias! Como odontóloga especializada en ortodoncia infantil, sé que uno de los momentos más emocionantes -y a veces desafiantes- en el crecimiento de vuestros pequeños es la aparición de sus primeros dientecitos.

“Esto puede provocar pequeños problemas en el niño como inquietud, aumento de babeo, salivación abundante, rechazo del biberón y mordisqueo de los puños. Aumentan las babas: y esto hace que el cuello y la carita estén siempre húmedas, propiciando la aparición de erupciones.

Si tu bebé no parece molesto, puedes notar los signos visualmente observando su boca y encías. Si notas que tu bebé está molesto, intenta distraerlo con un juguete nuevo o saliendo a dar un paseo.

Si aún se le está dando el pecho al bebé, no hay que preocuparse. El proceso de la dentición no interferirá con la lactancia, porque el bebé succiona con la lengua y el paladar, y no con las encías.

Le duelen las encías: un poco de presión sobre ellas le aliviará, por eso el bebé morderá todo lo que encuentre, incluso sus manitas. Disminuye su apetito: la succión que realiza para tomar la leche aumentará el dolor de sus encías y no querrá comer mucho.

¿La dentición duele?

No, la dentición molesta pero no duele. Lo normal es que es que no haya dolor durante la salida de los dientes pero puede ser un proceso incómodo para algunos bebés. En ocasiones, puede aparecer un pequeño hematoma en la encía antes de salir el diente.

Hematoma de erupción que normalmente se soluciona solo, pero alarma mucho a los padres por el color azul de la encía debido a que se acumula sangre en la zona donde va a erupcionar el diente.

La dentición no está concebida por la naturaleza como un proceso "patológico": es decir, la fiebre y los cólicos son más bien raros o se producen en un contexto diferente.

¿La dentición provoca fiebre?

Todavía no se ha demostrado que la erupción de los dientes sea la causa directa. Fiebre y diarrea: son dos síntomas bastante comunes.

De todas maneras, hay que evitar confundir un síntoma de dentición con un síntoma de alguna enfermedad viral o bacteriana. Como el proceso de la dentición dura muchos meses, en este tiempo pueden aparecer infecciones.

La fiebre alta y la diarrea no se consideran signos de dentición y deben ser revisados por un/a médico/a.

Alivio para las molestias de la dentición

La dentición es un proceso natural del desarrollo del bebé por lo que, como todo proceso natural, no se debe medicalizar. Muchos/as niños/as se muestran especialmente cariñosos/as y quejumbrosos/as cuando están intranquilos por los cambios provocados por la dentición; por supuesto, a los padres y las madres no les gustaría nada más que ayudar de forma eficaz.

Si notas que tu bebé está molesto, intenta distraerlo con un juguete nuevo o saliendo a dar un paseo. Usa un dedal de silicona o tu dedo limpio y frota suavemente de lado a lado. Un mordedor puede ser tu gran aliado.

Se le pueden dar mordedores previamente metidos en el frigorífico o hacer lo mismo con el chupete. También le aliviará frotarle la encía con el dedo limpio o con una cucharilla fría.

El gel dental para mayores de 3 meses con sabor a menta suave calma la irritación, protege y fortalece la mucosa bucal. Solo debes aplicar una pequeña cantidad en el dedal y masajear las encías del bebé hasta seis veces al día, según lo necesite.

Otra herramienta de gran ayuda para aliviar las molestias de la dentición del bebé es el Mordedor Bebé +0M de Farline. Hecho de material suave y flexible, tiene varias texturas que estimulan las encías. Antes del primer uso, asegúrate de limpiarlo bien con agua tibia y jabón, y luego esterilízalo sumergiéndolo en agua hirviendo o usando un esterilizador de vapor. Después de cada uso, lava el mordedor con agua tibia y déjalo secar antes de guardarlo.

El té de manzanilla es otra opción natural que puede ayudar a calmar las encías irritadas. Los guantes o manoplas de dentición son perfectos para que el bebé pueda morder algo seguro y limpio.

Precauciones:

Los tratamientos para aplicar sobre la encía son muy populares, pero recientemente se ha visto que los geles que contienen benzocaína pueden producir una enfermedad de la sangre llamada metahemoglobinemia, que puede ser peligrosa, por lo que no son aconsejables.

Está totalmente desaconsejado poner pulseras o collares que popularmente se venden para mejorar la dentición y quitar el dolor. Tanto las pulseras como los collares presentan un gran riesgo de asfixia o estrangulamiento (a pesar de que las cuentas estén anudadas individualmente).

El papel del chupete

El deseo de chupar está relacionado con la necesidad esencial de sobrevivir. Muchos bebés siguen chupando después de haber terminado la toma, lo cual no se debe interpretar como una falta de alimentación. No hay ningún dato definitivo ni a favor ni en contra de su uso. Intentar no utilizar el chupete en las dos primeras semanas de vida. La edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3 años. Previamente habrá que ir acostumbrando al niño a usar el chupete sólo cuando se vaya a la cama o en situación de mucha tensión emocional. No está demostrado que el uso del chupete hasta los 3-4 años se relacione con alteraciones en los dientes.

Higiene Bucodental en Bebés y Niños

La salud bucodental está relacionada con el buen funcionamiento de la boca, especialmente de los dientes y de las encías. Es una parte importante de nuestra salud ya que nos permite comer, hablar y reír. La salud bucodental en la edad pediátrica tiene unas peculiaridades especiales ya que es el período en el que se produce la dentición tanto temporal (los dientes de leche) como definitiva.

Desde que el niño es pequeño, es fundamental incorporar a su vida cotidiana conductas y hábitos saludables. Desde pequeño, se le debe enseñar que la base de una buena salud bucodental está en la prevención: no hay que esperar a tener un problema para cuidarse a diario. La alimentación es una de las claves para mantener una boca sana. Chuparse el dedo, usar el chupete demasiado tiempo o ingerir sólo alimentos blandos, son hábitos que pueden perjudicar la salud oral del niño e incluso producirle deformidades en la estructura de la boca (dientes, paladar). Al principio, se deben limpiar suavemente con una gasa o un cepillo con cerdas de nylon separadas.

Cuando tenga 10-12 dientes, se puede comprar un cepillo infantil. Es el momento de empezar a enseñar a cepillar los dientes después de cada una de las comidas hasta conseguir que este acto forme parte de un ritual. Por otra parte, está aceptada la administración oral de flúor.

Cuándo Consultar al Dentista

A veces, no es fácil saber si tu bebé solo está molesto por los dientes o si hay algo más serio. Lo ideal es que programes la primera cita con un dentista pediátrico antes de que tu hijo cumpla un año.

Conclusión

La dentición es una etapa fundamental en el crecimiento de tu hijo. Es normal que durante este proceso esté más inquieto y malhumorado, pero forma parte del desarrollo natural. El proceso de dentición es un emocionante viaje de crecimiento y desarrollo para tu bebé, marcando el inicio de muchas sonrisas felices por venir. Aunque puede haber algunas noches inquietas y días de molestias, recordad que cada etapa es temporal y un paso hacia la maduración de vuestro pequeño.

💥🦷 Primeros DIENTES DEL BEBÉ: 5 COSAS que deberías saber + cómo aliviar el dolor

tags: #crecer #los #dientes