La higiene bucal ha sido históricamente una de las preocupaciones de la humanidad. Los orígenes de los primeros utensilios de limpieza bucal se remontan, según algunos estudios, a la era de los egipcios, alrededor del año 3000 a. C. En el interior de diversas tumbas egipcias se encontraron unas ramitas en forma de lápiz con las puntas blandas al tacto, como si las hubieran masticado.
Estos pequeños bastones, llamados palos o varas para masticar, son los que se usaban para limpiar los dientes. Encontramos otro ejemplo previo al cepillo de dientes y muy similar al anterior en el mundo islámico: el llamado miswak, un invento que aún se usa en la actualidad y que proviene de la planta arak, la cual se mastica hasta deshilacharla para obtener los penachos que contienen flúor.

El Miswak, un limpiador dental natural usado durante siglos.
El primer cepillo de dientes: un invento chino
Aun así, la primera aparición del concepto de cepillo de dientes se remonta a la China imperial del siglo XV, hacia el año 1498 aproximadamente. Diversas investigaciones indican que aunque previamente se utilizaban rudimentarios utensilios (palos masticables, ramas de areca, etc) para limpiar los dientes, el cepillo, prácticamente, como lo conocemos hoy en día surgió en el siglo XV, concretamente en China en 1498. El invento ‘imperial’ consistía en un mango de hueso al que se le habían cosido cerdas (extraídas de cerdos originarios de zonas frías ya que están eran más duras).
Estos primeros cepillos de dientes se fabricaban a partir de la extracción manual de cerdas de los cuellos de jabalíes de Siberia y del norte de China. Los climas fríos de estos parajes hacían que el pelaje de los animales creciera más duro y consistente. Una vez extraídas las cerdas, se agarraban a mangos hechos de huesos o de bambú.

Un cepillo de dientes antiguo con cerdas naturales.
Los mercaderes introdujeron el cepillo dental chino entre los europeos. Al principio lo recibieron mal, pues consideraban que estas cerdas tenían una dureza excesiva. Los mercaderes y las rutas comerciales hicieron llegar el ‘invento’ a Europa pero la extrema dureza de las cerdas jugaba en su contra y provocaba rechazo. Por ello, en el viejo continente no se llegaron a usar hasta el siglo XVII. Eso sí, con otro tipo de pelos más blandos como es el caso de los de caballo.
Anteriormente, los árabes usaban ramitas de areca, planta de palma cuya nuez era a su vez un excelente dentífrico. La areca también la aprovecharon los habitantes del lejano Oriente, aunque la mezclaban con la hoja del betel y con la cal resultante del molido de las conchas de ciertos moluscos y se obtenía una especie de chicle masticable que mantenía los dientes limpios y combatía el mal aliento.
En la corte francesa se utilizaba uno elaborado con crines de caballo o de otros animales, con muy buenos resultados. El cepillo de dientes que hoy conocemos fue invento del siglo XVII, y desde esa fecha ha sufrido pocas modificaciones.
Evolución del cepillo de dientes moderno
Si hablamos del cepillo de dientes “moderno”, desde esos años de invención en China del 1498 hasta la actualidad, ha pasado por varias etapas. Y probablemente te sorprenderás al saber que no son de hace tanto tiempo como pensabas. Sucedió allá por el año 1723, y el padre de la odontología moderna habló de los cepillos que se usaban por entonces en Europa, confeccionados con crines de caballo, criticando que eran demasiado blandos como para hacer una limpieza efectiva.
El conocido bacteriólogo francés habla por fin de algo que para nosotros es obvio en la actualidad: los gérmenes. Las cerdas de los cepillos de dientes de la época se quedan húmedas, lo que favorece la aparición de bacterias o incluso hongos.
Entrado ya el siglo XIX, fue el turno de Pasteur, quien alertó a odontólogos de que los cepillos hechos con cerdas animales generaban bacterias y hongos. En ese momento, Pasteur dio a conocer la teoría de los gérmenes. Así y como propugnaba Pasteur, la solución pasaba por la esterilización con agua hirviendo.

Louis Pasteur, quien alertó sobre las bacterias en los cepillos de dientes.
No fue hasta los inicios del siglo XX, hacia el año 1930, con la aparición del nailon por parte de Wallace H. Carothers, que se sustituyeron las cerdas de animales por este novedoso material, lo que proporcionó una mejor adherencia de las cerdas al mango del cepillo y evitó su desprendimiento al usarlo. En 1938 aparecía el primer concepto de cepillo de dientes similar al de nuestros días con el nombre de «cepillo milagro».
El cepillo con cerdas artificiales como hoy lo conocemos no llegaría hasta bien entrado el siglo XX. Concretamente en 1938 cuando con el desarrollo del nailon se aplicó esta tecnología a los cepillos de dientes descartando así las cerdas de origen animal. Y es que desde el punto de vista de la higiene y la transmisión de bacterias estas presentaban problemas.
En 1930 se descubrió el nailon y ocho años después se creó el primer cepillo de dientes con este material. Era el ‘Dr. West’s Miracle Tuft Toothbrush’.
El nuevo cepillo de dientes de nailon presentaba múltiples ventajas. En primer lugar se secaba rápidamente con lo que se subsanaba el problema de la aparición de bacterias por humedad y con ello el riesgo de infección pero al mismo tiempo el nuevo material hacía que el cepillo fuese duro y flexible a la vez con lo que su uso era más agradable y efectivo. Sin embargo, al principio su tacto era demasiado duro y en ocasiones ocasionaba heridas hasta que en 1950 consiguieron un cepillo más blando. Era el cepillo Park Avenue que cuadriplicaba el precio del original.
Posteriormente en 1961 llegaría el primer cepillo eléctrico (broxodent). Esta novedad también tuvo -y sigue teniendo- sus variables debido al avance tecnológico constante.
En las últimas décadas, el cepillo de dientes ya no sufre demasiados cambios en forma ni concepto, pero sí se observan mejoras constantes de diseño, además de la creación de múltiples adaptaciones del producto adecuadas para situaciones específicas. Hoy en día podemos encontrar cepillos de dientes con filamentos de diferente dureza para pacientes en periodos de poscirugías, con enfermedad periodontal o también cepillos de dientes para portadores de ortodoncia, prótesis y, en definitiva, para zonas de difícil acceso, entre otros.
Así como es importante que el cepillo cumpla una serie de características, lo es también la forma en que se usa y se guarda. Se debe guardar en posición vertical. Si guardamos varios, tenemos que mantenerlos separados para que los microorganismos no se transfieran de un cepillo a otro, por ello conviene que el cepillo disponga de un capuchón protector para evitar cualquier tipo de contaminación.
La Historia Del Cepillo de Dientes -(Completa) //LaHistoriaDe
Cronología de la evolución del cepillo de dientes
| Año | Evento |
|---|---|
| 3000 a.C. | Egipcios usan ramitas para limpiar los dientes. |
| 1498 | Primer cepillo de dientes con cerdas en China. |
| Siglo XVII | Cepillos de dientes con crines de caballo en Europa. |
| 1938 | Primer cepillo de dientes con cerdas de nailon. |
| 1961 | Primer cepillo de dientes eléctrico. |