La odontología es la ciencia de la salud encargada del diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades bucodentales. El médico especialista en este tipo de enfermedades se denomina dentista u odontólogo.
Si bien la profesión de odontología se tiene considerada como una de las mejores pagadas, el sueldo medio de un dentista depende de muchos factores. Y uno de ellos, como en todas las demás profesiones, es el país en el que trabajas.
En total, los dentistas españoles trabajan unas 120 horas al mes, atendiendo a cerca de 190 pacientes al mes.
España, uno de los países que más dentistas forma de Europa
Actualmente, en España ejercen más de 40.000 dentistas y hay unas 23.000 clínicas dentales distribuidas por el país.
La mayoría de los dentistas en España trabaja en la práctica privada y solo una pequeña parte en clínicas públicas, el mundo académico, la investigación o la industria.
El Atlas de Salud Bucodental en España. Una llamada a la acción. 2022, elaborado por el Consejo General de Dentistas, señala que la proporción de dentistas por habitante en nuestro país es de 1:1.190.
La OMS afirma que es igual de peligroso tener demasiados dentistas que no tener suficientes. «La plétora profesional puede derivar en riesgos para la salud bucodental de la población, especialmente, los sobretratamientos y la disminución de la calidad asistencial».
En España, el número de profesionales se ha duplicado entre el año 2000 y 2020, siendo el país donde más rápido ha aumento junto a Portugal.
El perfil del dentista en España es de 39 años de edad con una experiencia profesional media de 15 años y el 57% son mujeres.
El Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas, considera necesario establecer un númerus clausus en las facultades de odontología para «frenar» esta plétora profesional.
«España es uno de los países de la Unión Europea que más titulados en odontología egresa cada año y donde menos se acude al dentista periódicamente. El exceso de dentistas genera un empeoramiento de las condiciones laborales de los profesionales.
Por otro lado, recuerdan que la formación académica de un odontólogo es una de las más caras que existe en España, junto a la de los médicos. «Formamos a odontólogos con nuestros impuestos y después son otros países los que aprovechan sus conocimientos», lamenta el COEA.
El COEA cree que las autoridades políticas deberían preguntar a los colegios profesionales su opinión sobre el número de egresados en las facultades para cubrir las necesidades reales de la población. Los nuevos profesionales, en muchos casos, se encuentran en una situación laboral precaria.
En este sentido, el Consejo General de Dentistas ha reclamado en reiteradas ocasiones que se tomen medidas para frenar la plétora profesional.
La solicitud de certificados al Consejo General de Dentistas ha aumentado de manera exponencial durante los últimos años.
Carlos Berrocal, odontólogo en la clínica dental Schinnen (Países Bajos), terminó la carrera de odontología en España hace tres años. Actualmente, lleva dos años trabajando en Países Bajos.
«En España a lo mejor no tienes mucho número de pacientes y en Países Bajos sabía que les hacían falta odontólogos. El nivel económico en Países Bajos, no solo en nuestra profesión, es mucho mejor que en España, de eso no cabe ninguna duda», afirma. En su opinión, en España no se valora al dentista.
España es uno de los países de Europa donde los ciudadanos acuden menos al dentista de forma anual para realizarse revisiones periódicas.
En concreto, en nuestro país un 51% de la población visita el dentista una vez al año mientras el promedio europeo es de un 65%, según el Libro Blanco de la Salud Oral en España del 2020. Esta cifra es más baja que en Italia (55%), Bélgica (57%), Francia (60%), Finlandia (61%), Noruega (66%), Reino Unido (66%), Suecia (71%), Alemania (77%), Dinamarca (78%) o Holanda (83%).
Por otro lado, según datos del Observatorio de la Salud Oral en España, los dentistas dedican el 76% de su tiempo a labores asistenciales, el 13% a tareas administrativas y el 11% a otras actividades. En cuanto al reparto del tiempo asistencial en función de la tipología de tratamientos, predominan los tratamientos restauradores (32%), la prostodoncia (14%) y los tratamientos endodónticos (12%). Le siguen ortodoncia (11%), periodoncia (10%), cirugía (10%) e implantes (7%).
Salario de un dentista en España
Como dentista con años de experiencia en España (y habiendo gestionado mi propia clínica), a menudo me preguntan “¿cuánto gana un dentista al mes en España?”. La realidad es que no hay una cifra única, pues el sueldo de un odontólogo depende de muchos factores: experiencia, especialidad, tipo de clínica donde trabaje, e incluso ubicación geográfica.
El salario promedio de un dentista en España es de 72.345 € por año.
En términos generales, la media salarial de un odontólogo en España ronda los 52.000-66.000 € brutos anuales, lo que equivale a unos 4.300-5.500 € brutos al mes, situando a los dentistas muy por encima del salario medio nacional. En términos netos (después de impuestos), estaríamos hablando de aproximadamente 3.000-4.000 € al mes de media neta para un dentista a jornada completa. ¡Nada mal!
Salario según experiencia
Desde mi propia experiencia, los comienzos en esta profesión suelen tener sueldos modestos, pero crecen rápidamente con los años de práctica.
- Dentista novel (0-3 años de experiencia): ~25.000-30.000 € brutos al año (unos 1.800-2.100 € brutos al mes). Es común empezar con sueldos en torno a 1.000-1.500 € al mes si se está en prácticas o con poca experiencia.
- Dentista con 4-9 años de experiencia: ~60.000 € brutos/año en promedio, pudiendo oscilar entre Forty.
- Dentista senior (10-20 años de experiencia): ~95.000-100.000 € brutos al año de media.
- Dentista muy experimentado (+20 años): >100.000 € brutos al año no es inusual para perfiles con más de dos décadas en la profesión, prestigio y cartera de pacientes consolidada.
Es frecuente comenzar en puestos junior donde el salario base puede estar entre 12.000 y 20.000 € brutos al año. Afortunadamente, conforme vas ganando rodaje, este aumenta rápidamente. En mi caso, tras unos pocos años ya había duplicado mi sueldo inicial.
La experiencia es uno de los factores más determinantes: un dentista con ~10 años de carrera puede ganar hasta un 60% más que la media del sector, y con 20 años puede incluso doblarla.
Salario en el sector público vs. privado
Otro factor importante es el tipo de empleador. En clínicas dentales privadas los sueldos suelen ser más altos que en la sanidad pública.
Por ejemplo, un odontólogo general en una gran clínica privada o franquicia (Vitaldent, Sanitas, etc.) puede estar en la horquilla de 3.000-5.000 € brutos mensuales según su experiencia, mientras que en la sanidad pública un dentista (odontólogo de atención primaria) quizás gane del orden de 2.500-3.500 € brutos al mes.
La diferencia se debe a que el sector público se rige por tablas salariales de funcionario (que tienden a ser más bajas en odontología) pero ofrece mayor estabilidad laboral, jornada cerrada y otros beneficios.
Incentivos y comisiones
Hablando de objetivos, muchas clínicas privadas utilizan esquemas de bonus o comisiones para complementar el sueldo base del dentista. Es decir, además de tu salario fijo, puedes recibir un porcentaje de la facturación por los tratamientos que realizas o por la venta de determinados servicios y productos odontológicos.
Estos incentivos pueden aumentar significativamente el ingreso mensual si tienes buena mano captando y reteniendo pacientes. Por ejemplo, un dentista en una franquicia puede tener un sueldo base de 2.500 € al mes y acabar cobrando 4.000 € ese mes gracias a comisiones por altos volúmenes de trabajo o tratamientos caros realizados.
En resumen, como empleado por cuenta ajena un dentista en España puede ganar desde unos 1.000-1.500 € al mes al inicio, hasta 6.000-8.000 € mensuales o más en etapas avanzadas de su carrera, especialmente en el sector privado.
La horquilla es amplia, sí, pero refleja cómo esta profesión recompensa la experiencia y la especialización. Y si sientes que el techo salarial en una clínica ajena se te queda corto, muchos dentistas optan por dar el salto y montar su propia clínica en busca de mayores ingresos y autonomía. (Yo mismo tomé esa decisión tras unos años de trabajar para otros).
Ser dentista autónomo: ¿cuánto se gana con clínica propia?
Ser dentista autónomo (trabajar por cuenta propia) abriendo tu propia clínica dental es el sueño de muchos profesionales de la odontología. ¿Quién no ha pensado alguna vez en “poner su propio consultorio” y ser su propio jefe?
La gran pregunta es: ¿cuánto gana un dentista con su propia clínica al mes? Aquí la respuesta es muy variable, porque no hay un “sueldo fijo” cuando eres propietario, sino que tus ingresos dependen de los beneficios que genere el negocio.
Para entenderlo, imagina una clínica dental modesta que factura 10.000 € al mes por tratamientos. De esos 10.000 €, hay que restar todos los gastos de mantener la clínica: alquiler o hipoteca del local, sueldos de higienistas/auxiliares y recepcionistas, material odontológico, laboratorio protésico, amortización de equipos, licencias, agua, luz, seguros, impuestos, etc.
Pongamos que todos esos gastos suman 6.000 € al mes. El resultado es que al dentista dueño le quedarían 4.000 € netos mensuales como ingreso personal (antes de impuestos personales de autónomo).
En general, montar tu propia clínica te da la posibilidad de ganar más que trabajando para otros, pero introduces una gran variabilidad en tus ingresos. Dependerá de lo bien que funcione el negocio.
He visto colegas con clínicas pequeñas en barrios humildes que, tras pagar gastos, apenas se quedan con 2.000-3.000 € al mes para ellos (lo cual puede ser similar a un sueldo por cuenta ajena). Por otro lado, clínicas bien gestionadas en zonas de alta demanda pueden dejar beneficios de 80.000-100.000 € al año o incluso más a sus propietarios (hablamos de más de 8.000 € al mes de ganancia para el dentista emprendedor).
De hecho, algunos análisis sitúan el ingreso medio de los odontólogos autónomos en torno a 100.000 € brutos anuales, considerando que muchos dueños de clínicas acaban ganando muy bien tras años de crecimiento.
Pero cuidado: la mayoría de las nuevas clínicas tardan un tiempo en despegar y es común que los primeros años los beneficios no sean tan altos.
Algo positivo de ser autónomo es que tienes control sobre tu horario y estrategias, y además cuentas con ventajas fiscales (puedes deducir gastos de la actividad, invertir en mejorar la clínica, etc.). Sin embargo, también asumes todos los riesgos: si un mes baja la facturación porque hay menos pacientes, tus ingresos personales bajarán; si viene una pandemia y hay que cerrar, los gastos fijos siguen corriendo; si inviertes en un equipo caro, sale de tu bolsillo.
En mi caso, cuando abrí mi clínica, descubrí lo duro que es al principio atraer suficientes pacientes para cubrir todos los costes. Tuve meses iniciales en que prácticamente “cubrí gastos” y poco más.
Consejos para dentistas emprendedores
¿Qué puede hacer un dentista emprendedor para aumentar las probabilidades de éxito de su clínica y alcanzar antes buenos ingresos? Lo principal es planificar muy bien la apertura y gestión. Elegir una buena ubicación, estudiar la competencia en la zona, calcular bien la inversión inicial necesaria y tener un colchón para los primeros meses, hacer marketing para darte a conocer… Son muchas tareas y a veces no estamos formados en negocios. Aquí es donde contar con ayuda experta marca la diferencia.
Existen herramientas y servicios integrales pensados para apoyar a los odontólogos que deciden montar su consulta. Cherry Health, por ejemplo, es una empresa especializada en aperturas “llave en mano” de clínicas dentales para dentistas emprendedores.
Su equipo se encarga prácticamente de todo el proceso: realiza un estudio de viabilidad económica y de mercado (para asegurarse de que la ubicación y el proyecto tienen futuro), gestiona todas las licencias sanitarias y burocracia de apertura (un verdadero dolor de cabeza quitado de encima), coordina la obra de adecuación del local y el equipamiento completo con proveedores homologados (para que tu clínica quede impecable y a la última tecnología), e incluso ofrece financiación de hasta el 80% del proyecto sin necesidad de avales personales (lo cual es un alivio enorme, ya que montar una clínica puede requerir fácilmente una inversión de decenas de miles de euros).
Además -y esto me parece crucial- Cherry Health implementa estrategias de captación de pacientes desde el día uno: hacen marketing digital, SEO local, campañas en redes y Google Ads, etc., de forma que cuando abras la puerta ya tengas la agenda llenándose.
Cuando conocí este modelo “llave en mano”, pensé: ¡ojalá hubiera existido o lo hubiera sabido cuando monté mi clínica!
En resumen, si trabajas por cuenta propia puedes ganar notablemente más que como empleado, pero también asumes más riesgos y cargas. La clave está en apoyarte en herramientas y en buenos profesionales para gestionar la clínica eficientemente. Hoy día, por suerte, contamos con empresas como Cherry Health que asesoran al odontólogo emprendedor en cada paso, reduciendo drásticamente los obstáculos financieros y administrativos de emprender.
Salarios por Comunidad Autónoma
La ubicación geográfica es otro factor importante en el salario de un dentista en España. Nuestro país tiene variaciones económicas significativas entre regiones, y eso se refleja también en los sueldos ofertados a los odontólogos.
En líneas generales, Madrid, Cataluña y País Vasco tienden a ser las comunidades donde un dentista puede cobrar mejores sueldos. Son regiones con mayor nivel de vida, más demanda de servicios sanitarios privados y, en el caso de las dos primeras, con gran concentración de población (y pacientes potenciales).
Por ejemplo, un odontólogo trabajando en Barcelona puede tener un salario promedio superior a 90.000 € brutos al año, según datos de portales de empleo, mientras que en localidades pequeñas -pongamos, un pueblo de Asturias como Llanes- ese promedio apenas llega a 38.000 € al año.
Ahora bien, estos extremos también llevan aparejadas diferencias en costos y mercado. En ciudades grandes hay más pacientes, sí, pero también más competencia entre clínicas y gastos operativos más altos (alquileres caros, sueldos de personal más elevados).
En zonas más pequeñas o rurales, un dentista quizás tenga menos competencia y costes menores, pero también menos volumen de pacientes dispuestos a pagar por ciertos tratamientos avanzados.
Según estudios del sector, en Madrid y Barcelona un dentista recién titulado (1-4 años de experiencia) podría empezar ganando unos 26.000-31.000 € brutos anuales, mientras que en Valencia o Andalucía esa cifra inicial baja a 21.000-26.000 €【*】. Sin embargo, con más experiencia las diferencias tienden a equilibrarse un poco: en casi todas las regiones, un dentista con muchos años de trayectoria puede aspirar a acercarse a 40.000-50.000 € brutos al año o más trabajando por cuenta ajena.
Entonces, ¿conviene mudarse a donde paguen más? Depende. Muchos dentistas jóvenes emigran a grandes ciudades buscando mejores oportunidades salariales y formativas. Es cierto que en Madrid o Barcelona hay más clínicas de alto nivel que contratan, y también más pacientes dispuestos a tratamientos costosos, lo que puede traducirse en mayores ingresos (especialmente si trabajas a comisión por tratamientos realizados).
Una recomendación personal: si planeas emprender abriendo tu clínica, estudia muy bien la zona donde lo harás. A veces “pagan mejor” en tal sitio simplemente porque “cobrarle más al paciente es posible en ese mercado”. No es lo mismo poner una clínica en el centro de Madrid (donde puedes ofrecer implantes a precio premium) que en una localidad con menor poder adquisitivo.
De nuevo, aquí entra en juego el análisis previo. Cherry Health, en su asesoramiento, realiza estudios de mercado y de ubicación para cada clínica que ayuda a montar, identificando dónde hay demanda insatisfecha de servicios dentales. Esto me parece valiosísimo porque garantiza que el proyecto nazca en un lugar rentable.
Así que la ubicación ideal es aquella donde haya equilibrio entre alta demanda y competencia asumible.
Salario según especialidad
Dentro de la odontología existen múltiples especialidades (ortodoncia, endodoncia, cirugía oral, implantología, odontopediatría, periodoncia, prótesis dental, etc.), y debo decir que la especialización es uno de los factores que más influye en el salario de un dentista. No todos los dentistas ganan igual: no es lo mismo un odontólogo general que un ortodoncista de renombre.
| Especialidad | Salario Promedio Bruto Anual (€) |
|---|---|
| Odontólogo General | 45.000 - 50.000 |
| Ortodoncista | 65.000 - 75.000 |
| Implantólogo / Cirujano Implantológico | 70.000 |
| Endodoncista | 25.000 - 30.000 |
| Odontopediatra | 35.000 - 45.000 |
| Periodoncista | 50.000 |
| Protésico Dental | 20.000 - 25.000 |
| Cirujano Maxilofacial | >100.000 |
- Odontólogo general (dentista generalista): ~45.000-50.000 € brutos/año de media.
- Ortodoncista: ~65.000-75.000 € brutos/año de media. La ortodoncia (aparatos, alineadores invisibles tipo Invisalign, etc.) es muy demandada y puede llegar a cifras altas.
- Implantólogo / Cirujano implantológico: ~70.000 € brutos/año de media. Colocar implantes dentales y hacer cirugía oral es bastante lucrativo, dado el alto precio de estos tratamientos.
- Endodoncista: ~25.000-30.000 € brutos/año de media. La endodoncia (tratamientos de conductos) pese a ser técnica, está más limitada en honorarios y volumen, por lo que suele estar en el rango bajo.
- Odontopediatra: ~35.000-45.000 € brutos/año de media.
- Periodoncista: ~50.000 € brutos/año aproximados.
- Protésico dental: ~20.000-25.000 € brutos/año de media.
- Cirujano maxilofacial: >100.000 € brutos/año en muchos casos. Aquí hablamos de palabras mayores: un cirujano oral y maxilofacial es en realidad un médico especializado vía MIR, y sus ingresos pueden dispararse. Los casos top de cirujanos maxilofaciales en clínicas privadas de élite incluso llegan a 150.000-200.000 € al año, especialmente si compaginan con cirugía estética facial.
Como ves, la ortodoncia, la implantología y la cirugía maxilofacial están entre las especialidades mejor pagadas, mientras que higiene, prótesis o endodoncia se sitúan en la parte baja. Un dentista general está en un término medio.
¿Por qué estas diferencias? Principalmente, por la complejidad técnica y la demanda de mercado.

Entre 1995 y 2022, el crecimiento del número de dentistas ha sido del 205%, mientras que para los médicos y farmacéuticos ha sido del 70% y del 85%, respectivamente. Las cifras actuales muestran que cada año se colegian en torno a los 700- 900 profesionales.
Teniendo en cuenta que anualmente egresan unos 1.750 nuevos profesionales, se deduce que muchos de ellos optan por ejercer en otro país diferente de la Unión Europea.
Los análisis de proyección efectuados indican que el número de dentistas colegiados pasará de los 40.417 en 2021 a los 47.167 en 2030. Esto supondría un incremento cercano al 17% en la colegiación en el periodo 2021-2030. En esta proyección no se incluyen por razones obvias de incertidumbre, los posibles profesionales procedentes de homologación de títulos.
El análisis del número real de dentistas (colegiados y no colegiados) según la proyección del número esperado de egresados, muestra que se pasará de los 41.350 de 2021 a los 49.987 en 2030, es decir, que se producirá un incremento del 21%.
La tasa de dentistas por 100.000 habitantes actual en España es de 85, siendo la media de la UE de 76.
La proyección de población española para 2030 realizada por el INE es de 47.749.000 habitantes para España.
Con estas cifras, la densidad de dentistas en nuestro país alcanzaría los 105 dentistas por 100.000 habitantes en 2030.
Hay que tener en cuenta que España es uno de los países de la UE donde se acude con menor frecuencia al dentista para revisiones periódicas.
Los datos del último Libro Blanco de la Salud Oral en España del 2020 indican que solo el 51% de la población había visitado al dentista en los 12 meses anteriores.