Una de las preguntas más comunes cuando hablamos de salud dental es: ¿cuántas muelas tenemos los seres humanos? O ¿Con cuántos dientes contamos en total? Saber cuántas muelas tenemos no solo responde a una curiosidad, sino que también nos ayuda a entender mejor nuestra salud oral. ¡Descubre cómo lograr tu mejor sonrisa!
El número de piezas dentales depende principalmente de la edad, ya que varía en las distintas fases de nuestra vida. Hay que tener en cuenta la dentición temprana, dientes de leche y muelas de juicio.

Dentición en diferentes etapas de la vida
A lo largo de la vida, las personas desarrollamos el crecimiento de nuestros dientes en tres etapas: la dentición temporal, la dentición mixta y la dentición adulta.
Las muelas se localizan en los maxilares, formando parte del sistema óseo de los seres humanos y empiezan a erupcionar en edades muy tempranas.
Dentición temporal
En total los niños llegan a tener un total de 20 dientes de leche, estos dientes son sumamente importantes, pues actuan de guia de posicion para los dientes permanentes. En una primera etapa infantil, aparecen los llamados dientes de leche, siendo sustituidos posteriormente por los molares definitivos. En total, serían 20 dientes (10 en la parte superior y otros tantos en la inferior) que se pierden alrededor de los 6 años de edad. La dentición temporal, conocida popularmente como “dientes de leche” está formada por 20 piezas dentales, y son aquellos dientes que erupcionan en primer lugar en la boca de los niños.

Dentición mixta
La dentición mixta suele ocurrir entre los 6 y los 12 años de edad, etapa en la que conviven en la boca dientes temporales junto a dientes permanentes.
Dentición adulta
Contando las muelas del juicio, que son las ultimas en erupcionar, los adultos tenemos 32 dientes, el maxilar superior tiene 16 y la misma cantidad de dientes en el maxilar inferior. En el caso de los adultos, la mayoría cuenta con 32 piezas dentales. De estas, 8 son los incisivos, 4 caninos, y 8 las que se corresponderían con los premolares. Y, si te estás preguntando cuántas muelas tenemos, las 12 piezas restantes serían los molares. Eso sí, es importante saber que dentro de esas 12 piezas dentales que contamos como molares, incluyen las muelas del juicio. Estas suman un total de cuatro, y la mayoría de personas en etapas adultas terminan perdiéndolas. Una boca sana adulta tiene un total de 32 dientes repartidos entre la arcada superior e inferior.
Como habrás podido observar, a la pregunta de cuántas muelas tenemos, habría que responder en base a la edad de cada persona. Así, una persona menor de 20 años tendrá 4 muelas abrasivas, mientras que una persona que tenga entre 20 y 30 años tendrá 6 muelas abrasivas (incluidas las muelas del juicio).
Tipos de dientes y sus funciones
El cuantas muelas tenemos es determinado principalmente por sus funciones principales, que son desgarrar (junto a los caninos) el alimento y triturar el mismo para una ingesta cómoda. El origen del nombre de los dientes se relaciona con su forma y funcion, asi pues, las muelas muelen el alimento y los incisivos cortan profundo. Y es que, además, cada diente tiene una función distinta.
La dentición está formada por dos grupos de dientes: anteriores y posteriores. Estos, a su vez, están divididos cada uno en dos subgrupos; el grupo de los dientes anteriores consta de incisivos y caninos; el grupo de los dientes posteriores está formado por premolares y molares.
- Dientes Anteriores:
- Incisivos
- Caninos
- Dientes Posteriores:
- Premolares
- Molares
Dientes anteriores
Los incisivos son los dientes más visibles de la boca ya que, están situados en la parte central y más anterior de la arcada dental. Son los cuatro dientes delanteros, dos incisivos frontales y dos incisivos laterales. Son 8 dientes en total, 2 incisivos centrales superiores, 2 incisivos laterales superiores, 2 incisivos centrales inferiores y 2 incisivos laterales inferiores. Erupcionan entre los 6 y 8 años de edad, tienen forma de pala y únicamente presentan una raíz. Son 8 dientes unilaterales y su función es cortar los alimentos gracias a su borde incisal, que es recto y fibroso. Son los primeros que entran en contacto con los alimentos.
Los caninos, conocidos por lo general como colmillos, tienen una forma puntiaguda y también tienen solamente una sola raíz. Encontramos uno en cada cuadrante de la boca, 2 superiores que erupcionan entre los 11-12 años, y 2 inferiores que erupcionan entre los 9-10 años. Hay un total de cuatro colmillos permanentes, dos en la arcada superior y dos en la arcada inferior. Son dientes fuertes y poderosos, unirradiculares, y su corona tiene forma de cúspide.
Dientes posteriores
Los premolares son dientes exclusivos de la dentición del adulto, ya que no existen los premolares de leche. Su forma es más ancha por la presencia de dos cúspides, por eso también se les conoce como bicúspides, y pueden presentar una o dos raíces. Forman un total de 8 dientes, 4 superiores y 4 inferiores, y suelen erupcionar en torno a los 10-12 años de edad. Están formados por ocho dientes, dos en cada cuadrante. Son unirradiculares o multirradiculares, con cara oclusal en su corona. Presentan dos o tres cúspides, por lo que se les domina bicuspídeos o tricospídeos, incrementando la superficie masticatoria. Su principal función es iniciar la trituración de los alimentos.

Por último, los molares ubicados al final de la boca, son los dientes más grandes con una superficie más ancha que el resto debido a sus cuatro cúspides, y pueden tener dos o tres raíces. Son un grupo de doce dientes, 6 superiores y 6 inferiores, incluyendo las muelas del juicio, que como hemos comentado anteriormente, pueden no estar presentes en algunos pacientes. Primer molar, segundo molar y tercer molar (o muelas del juicio), este ultimo grupo de dientes de mayor tamano y superficie amplia, presentan cuatro cuspides y tienen entre tres y cuatro raices.
Son multirradiculares, con cara oclusal en la corona con 3, 4 o más cúspides. Son los que tienen la superficie masticatoria más amplia. Su función estética es de 10% y masticatoria de 90%. Los primeros molares suelen erupcionar entre los 6-7 años, los segundos molares entre los 12-13 años y los terceros molares (muelas del juicio) entre los 17-25 años.
Muelas del juicio
Las muelas del juicio son un tipo de muela que aparece en la última etapa del desarrollo dental, generalmente entre los 17 y 25 años. Los terceros molares, o muelas del juicio, son vestigios de nuestro pasado evolutivo, cuando la boca humana era más grande y se adaptaba mejor a los dientes adicionales. En la antigüedad estos dientes adicionales que se suman a todas las muelas que tenemos eran útiles para masticar alimentos especialmente difíciles, como raíces, frutos secos, hojas y carnes duras.
Aunque la evolución todavía no se ha deshecho de nuestras muelas del juicio, sí ha hecho algunos ajustes en el tamaño de nuestros huesos maxilares a lo largo de nuestra historia. Hoy podemos ver que las mandíbulas humanas modernas, son más pequeñas que las de nuestros antepasados. Como consecuencia, esto plantea una serie de problemas cuando esas muelas del juicio vestigiales intentan ‘colarse’. Es así que, cuando se forman las muelas del juicio, pueden quedar bloqueadas por nuestros otros dientes, quedando «impactadas». De hecho, si una muela del juicio erupciona parcialmente, puede crear un refugio difícil de alcanzar para las bacterias, que pueden conducir a infecciones graves de las encías y el tejido circundante.
🦷¿Es necesaria la extracción de las muelas del juicio?
También es posible que las muelas del juicio no salgan nunca. Esto igualmente podría conllevar algunos problemas, como el posible desarrollo de quistes o tumores que pueden dañar considerablemente el hueso de la mandíbula y los dientes, en caso de no tratarse. Todos estos problemas son la razón por la que muchas personas necesitan que se les extraigan estas piezas. Por lo general se recomienda que esta cirugía se realice durante la juventud, pues allí las complicaciones suelen ser mínimas y menos probables, y evitamos tener que usar brackets o realizar un tratamiento de ortodoncia invisible para corregir la desalineación de los dientes por la salida de estos molares.
Sistemas de numeración dental
Los dientes no solo se identifican por su nombre (incisivos, caninos, premolares y molares), sino que los dentistas también los identifican mediante una numeración determinada. ¿Alguna vez has ido al dentista y escuchas que se refieren a los dientes por numeros? Los dentistas utilizan este sistema porque ayuda a unificar y poner a todos los especialistas de las salud dental en el mismo plano.
Nomenclatura FDI (Federación Dental Internacional)
El sistema más conocido para numerar los dientes es mediante la nomenclatura FDI, desarrollada oficialmente por la Federación Dental Internacional. Cada cuadrante tiene 8 dientes, que se numeran desde el centro hacia atrás, empezando por el incisivo central y acabando por el tercer molar. De este modo, a la hora de nombrar una pieza dentaria, primero se dice el cuadrante en el que se encuentra y luego su número/posición dentro del cuadrante. Cada semi-arcada contiene 8 dientes que se enumeran iniciando en el incisivo central como primer diente y terminando en las muelas del juicio como ultimo diente.
Consiste en dividir las dos mandíbulas, la arcada superior y la inferior, en cuatro cuadrantes desde la línea central, entre los incisivos centrales, y hacia atrás.
El primer cuadrante (1) sería el de la parte superior derecha de nuestra boca; el segundo (2), la superior izquierda; el tercer cuadrante (3) corresponde a la parte inferior izquierda; y el cuarto (4) a la inferior derecha, en dentición definitiva. Es decir, numeramos en el sentido opuesto al de las agujas del reloj.
Cabe recordar que al representar esta clasificación en papel o al verla en una pantalla, aparece de forma invertida. Como en un espejo, nuestra parte derecha la vemos a la izquierda y viceversa. Y el recorrido sí iría, en este caso, en el sentido de las agujas del reloj.
A partir de aquí, numeramos también las piezas desde el centro del arco dentario hacia atrás y siempre del 1 al 8, en cualquiera de los cuatro cuadrantes.
De este modo, a la hora de nombrar una pieza dentaria, primero se dice el cuadrante en el que se encuentra y luego su número/posición dentro del cuadrante. Por ejemplo, si deseo hacer referencia al incisivo central superior derecho, diría la pieza 1.1; o el segundo molar superior izquierdo sería el diente 2.7.
En la dentición temporal, los cuadrantes se numeran del mismo modo, pero del 5 al 8.
En los niños, sin embargo, las piezas dentales temporales solo van del 1 al 5, ya que estos no tienen premolares ni terceros molares.
Nomenclatura dental universal (Nomenclatura estadounidense)
A este método también se le conoce como nomenclatura estadounidense y, aunque ya apenas se utiliza, aún hay odontólogos que lo emplean. Este sistema enumera de forma consecutiva todas las piezas dentales, desde la 1 hasta la 32, empezando por el cuadrante superior derecho. En este caso, el número 1 se utilizaría para designar al tercer molar superior derecho, mientras que el 16 sería el mismo diente, pero de la zona izquierda. Para los cuadrantes inferiores, se empieza a contar con el número 17 para indicar el tercer molar inferior izquierdo, hasta llegar al número 32.
En el caso de los dientes de leche se utilizan las letras del abecedario, comenzando desde la “a” en la misma pieza dental que se identifica con el 1.
Nomenclatura por cuadrantes de Palmer
Este método es similar a la primera nomenclatura de la que hemos hablado, la FDI, ya que cada pieza dental recibe un número. Sin embargo, con este sistema no hay una cifra para indicar el cuadrante al que pertenece cada diente. Con este sistema, cada pieza dental recibe un número del 1 al 8 partiendo desde el centro de la boca, y es necesario aclarar a cuál de los cuadrantes pertenece, además de si es el superior o el inferior.
Para los dientes de leche se utilizan números romanos, del I al V, o las primeras letras del abecedario, desde la “a” hasta la “e”.

¿Qué pasa si faltan dientes?
Cabe la posibilidad de que un adulto no presente alguno de sus dientes definitivos. Esto puede ser debido a una patología congénita que se conoce con el nombre de agenesia dental, que consiste en la ausencia de uno o varios dientes porque no se han llegado a desarrollar. En terminos medicos se le conoce como agenesia a la ausencia congenita de uno o mas dientes, tanto en la denticion temporal como en la permanente. Esta alteración puede ocurrir tanto en la dentición temporal como en la dentición permanente, pero la falta de erupción de un diente definitivo (a excepción del tercer molar), tiene peores consecuencias estéticas y funcionales. La falta de un diente definitivo en un adulto puede detectarse o bien por la ausencia de la pieza una vez se ha finalizado el recambio dentario, o bien por la presencia del diente de leche, que permanece más tiempo de lo normal a causa de no tener debajo ningún diente pendiente de erupción.
No es que tengamos 48 dientes, es que estos se enumeran como si de habitaciones de hotel se tratase, cuarto piso habitacion 15 seria equivalente a la habitacion 415.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que una vez que falta un diente, puede aparecer toda una serie de problemas para la mandíbula y los dientes que la rodean, aparte de lo que afectan a nivel funcional y de estética dental. De allí que todos los dientes sean fundamentales para el desarrollo del hueso en la mandíbula. Ya que, si te faltan dientes, tu mandíbula estará menos estimulada y tu cuerpo empezará a descomponer el hueso en esa zona. Como consecuencia, esto te dejará un aspecto envejecido y hundido (típico en las personas que utilizan prótesis dentales mal ajustadas o desgastadas). Además, cualquier diente cercano a esa zona vacía tiene un mayor riesgo de infección y caries, debido a que la comida y las bacterias tienden a acumularse allí.
No es obligatorio perder ninguna muela si se mantiene una buena higiene y cuidado dental.