¿Cuántos cepillos de dientes se desechan al año y cuál es su impacto ambiental?

El cepillo de dientes es un artículo de higiene muy necesario para cuidar la salud de nuestros dientes y encías. Se recomienda cambiarlo periódicamente, aproximadamente cada tres o cuatro meses, ya que está continuamente en contacto con la humedad y las bacterias de la boca. Eso supone una media de tres o cuatro cepillos desechados al año por una sola persona.

Si esto se cumple, en un país como España se desecha la friolera de unos 190 millones de cepillos de dientes por año. Es decir, una enorme cantidad de basura, que en general es de plástico y tarda muchos años (o siglos) en degradarse. Por eso, viene bien al menos prolongar su vida útil, otorgándole nuevas funciones, que, además, pueden ser de gran ayuda en las labores domésticas.

El problema del plástico

El plástico es una constante en el día a día, está hasta en nuestro cepillo de dientes o en la botella de agua que tomamos. Pero, aunque interactuamos con innumerables objetos de plástico constantemente, rara vez pensamos a dónde van a parar todos estos envases más allá de su utilidad momentánea.

La durabilidad del plástico (que en principio se consideraba una ventaja), ahora es motivo de preocupación debido a su lenta tasa de descomposición, porque tarda un tiempo sorprendentemente largo en degradarse. Tanto es así, que la botella de plástico que consumes hoy seguirá en este mundo cuando tus bisnietos den sus primeros pasos en él.

El impacto ambiental del plástico es muy agresivo, especialmente por su lenta degradabilidad y por la composición química que presentan. La contaminación de los plásticos se ha convertido en uno de los retos medioambientales más urgentes de nuestro tiempo.

Cepillos Dentales Ecológicos Biodegradables | ¿Los Recomiendo? | Bambú Natural

¿Cuánto tardan en degradarse algunos objetos de plástico?

  • Bolsas de plástico: Decenas de años.
  • Pajitas: Hasta 200 años.
  • Botellas de plástico: Hasta 450 años.
  • Pañales desechables: Hasta 500 años.
  • Cápsulas de café: Más de 500 años.
  • Mecheros: Más de un siglo.

Alternativas y soluciones

Lógicamente, dejar de usar el cepillo de dientes no es una opción. Y es que, por lo general, el 50% de este coste ambiental tiene lugar durante la fabricación y el transporte del producto, para el que se utilizan materiales derivados de recursos fósiles, como el petróleo.

Afortunadamente, existen alternativas para reducir el impacto ambiental de los cepillos de dientes:

  • Cepillos de dientes biodegradables: Fabricados a base de madera de haya y pelo de cerdo.
  • Uso de bioplásticos: Los bioplásticos, hechos de materias primas biodegradables, pueden ser una alternativa sostenible.
  • Reciclaje efectivo: Al no ser envases, no pueden desecharse en el contenedor amarillo, pero eso no quiere decir que no puedan reciclarse.
  • Productos reutilizables: Opta por productos con menos embalaje de plástico.
  • Consumo consciente: Cada elección que hacemos como consumidores tiene un impacto directo en la demanda y producción de plásticos.

De cualquier modo, también es conveniente saber qué hacer con los cepillos de plástico convencionales. Este sea quizás el punto más flojo por el momento en lo que a reciclaje de cepillos de dientes se refiere; la escasez de puntos limpios dedicados a su retirada. Puede que en un futuro haya más de estos, si aumenta la concienciación en torno al tema. Hasta que eso ocurra, utilizar alternativas biodegradables o darles una segunda vida no deja de ser una buena opción.

Reutilizar el cepillo de dientes

Pero hay muchas posibilidades para prolongarla, y así evitar que se convierta tan rápido en un desecho. Este artículo ofrece algunas ideas para reutilizar el cepillo de dientes en la higiene corporal, otros sitios y objetos para cuya limpieza esta herramienta es muy práctica y útil. Además, enumera algunos usos alternativos más artísticos.

Formas de reutilizar el cepillo de dientes en la higiene corporal

Un cepillo de dientes se puede convertir en un excelente limpiador de uñas. Las características de los cepillos de dientes, como su forma y el tamaño y dureza de las cerdas, lo convierten en un objeto muy práctico para acceder a sitios que, de otra forma, son difíciles. Una «segunda vida» posible, también relacionada con la higiene del cuerpo, es la de emplearlo como limpiador de uñas.

Como parte de la higiene corporal, incluso se puede utilizar el cepillo para quitar manchas de tinta (de bolígrafo, tatuajes temporales, etc.) de la piel. La textura de los cepillos de dientes usados, con sus cerdas ya ablandadas y flexibles pero que a la vez conservan cierta firmeza, a menudo es muy útil en estos casos.

Otros sitios para limpiar con el cepillo de dientes

  • Ralladores
  • Utensilios y recipientes de cocina
  • Suelas de calzados
  • Juntas de azulejos o baldosas
  • Rincones de electrodomésticos
  • Piezas de joyería, cadenas u otras partes de bicicletas, mandos a distancia, etc.

Cuando los cepillos de dientes antiguos se han de destinar a la limpieza de elementos de la cocina (utensilios, ollas, ralladores u otras herramientas), es fundamental higienizarlos bien. Un buen método para ello consiste en escaldar sus cerdas. Después de unos minutos en agua hirviendo, el cepillo estará listo para cumplir sus nuevas funciones.

También hay que asegurarse de dejarlos, como al resto de los útiles de limpieza del hogar, lejos del alcance de los niños y, desde luego, identificarlos bien o ponerlos en lugares donde no será posible confundirlos con los cepillos que se empleen en ese momento para la higiene bucal.

tags: #cuantos #cepillos #de #dientes #se #desechan