La Dentina del Diente Real: Belleza, Estructura y Reproducción Cerámica

La odontología moderna se enfrenta a desafíos constantes en la búsqueda de materiales y técnicas que permitan restauraciones dentales estéticas y funcionales. La reproducción de la belleza natural de los dientes es un arte que requiere un conocimiento profundo de su estructura y composición. En este artículo, exploraremos la dentina, un componente esencial del diente, y cómo su comprensión es crucial para lograr restauraciones cerámicas exitosas.

Anatomía de un diente. Fuente: Wikimedia Commons

Introducción a la Cerámica Dental

La oferta de sistemas cerámicos sin metal y de diversas técnicas de reproducción es cada vez más extensa. En este artículo, exploraremos la función y la aplicación de las distintas masas según la estratificación de dientes naturales y haremos balance de la profesión y de la propia concepción del papel del protésico dental.

El Sistema Cerámico VINTAGE MP

El nuevo sistema cerámico VINTAGE MP para metalocerámica define una generación metalocerámica con propiedades añadidas y optimizadas. Se han aumentado sensiblemente la calidad y las propiedades adhesivas de los opáquers en pasta listos para usar y se han igualado a los dientes naturales la translucidez y la refracción de la luz de las masas de dentina. Ya durante la aplicación de la primera capa de opáquer con Base Opaque se logran una capacidad de recubrimiento extraordinaria y un tono cromático muy cálido, comparable a un dorado mate. Con un grosor de capa de sólo 0,1 mm, básicamente se eliminan los problemas cromáticos debidos a la estructura metálica oxidada y se garantiza una perfecta base cerámica cromáticamente estable.

Kit estándar del sistema cerámico VINTAGE MP.

Los opáquers en pasta de color dental están basados en pigmentos revestidos de vidrio y proporcionan un «efecto antigreening» más eficaz. Además, mediante estos opáquers se alcanza una capacidad de recubrimiento extrema que asegura un resultado final logrado.

Las masas de estratificación también han sido elaboradas mediante un nuevo proceso de producción y una composición cerámica perfeccionada. Esto permite trabajar en una gama CET extremadamente amplia (13,6 - 15,2 x 10-6 K-1), que puede utilizarse con todas las aleaciones de cocción, independientemente de si éstas son de alto contenido en oro o sin metales nobles.

La mayor refracción de la luz de las masas de dentina constituye otro factor importante de este sistema. Un indicio de ello es el hecho de que una gran parte de la luz incidente es refractada y dispersada ya en las masas de dentina. Los contornos de la estructura metálica son prácticamente minimizados ópticamente. Se trata, así pues, de una especie de término medio entre la cerámica sin metal y la metalocerámica.

La Belleza en la Odontología

La belleza parece ser para nosotros algo que a menudo no percibimos: una mariposa, un cielo estival, una hermosa sonrisa o una simple mirada son las promesas de felicidad que otorgan a la vida su encanto y su calidez. Así, la belleza nos llega en forma de un cuadro de Monet o contemplando el cielo, y puede incluso caer en las manos de un protésico dental que juega con la luz y el color para crear restauraciones cerámicas logradas.

La belleza en un cuadro de Monet.

Durante el desempeño de nuestro trabajo nos encontramos a diario con la belleza. No sólo debemos entenderla y formarla, sino que también podemos regalarla. Posibilitar una sonrisa significa regalar alegría, en ocasiones sirve incluso al restablecimiento psíquico de un paciente o ayuda a asistir a una paciente jugando con la forma y el material. Si se piensa detenidamente en ello, no son muchas las profesiones en las que se dan estas circunstancias.

De Vuelta al Modelo Natural

El oficio del protésico dental es únicamente reproducir el diente natural. No se trata de imitar patrones de estratificación para la cerámica morfológicos o tradicionales ajenos a la realidad. No es preciso inventar nada, ya que es suficiente la belleza del modelo por sí sola.

El diente presenta una estructura binaria, consistente en dentina y esmalte. El resto no es sino un juego de luz y colores. Si observamos el diente natural partiendo desde el centro hasta la superficie, constatamos lo siguiente:

  • En función de la edad y del comportamiento de abrasión, las formas de la dentina son cortantes, angulosas, afiladas o lisas, pero nunca redondas.
  • La dentina posee una estructura similar a la del esmalte, si bien es mucho más densa y la refracción de la luz es muy reducida.

Los Dientes Anteriores

Los dientes anteriores naturales presentan un borde de dentina libre, con una finura verdaderamente «diabólica», y es preciso saber exactamente cómo reproducirlo. De lo contrario se pierde una gran parte de la viveza cerámica natural. La superficie vestibular permanece, pese a la presencia de mamelones, lisa y plana. Esto demuestra que éstos deberían ser muy discretos, prácticamente imperceptibles: es la luz la que se encarga del resto.

Los Dientes Posteriores

Para los dientes posteriores naturales se aplica lo que muestra con gran claridad y de forma muy instructiva la acuarela de una sección de diente natural: poseen una capa de dentina cervical muy desarrollada y abombada que deja muy poco espacio para el esmalte y que explica la transición cromática a menudo muy visible entre las mitades inferior y superior del diente.

Entonces se aprecian las puntas de dentina pequeñas y cónicas con una forma oclusal especialmente clara, lisa y angular. La configuración o el marcado de surcos dentinarios u otras invenciones anatómicas de los protésicos dentales constituyen una equivocación morfológica.

Entre la dentina y el esmalte aparece una capa luminosa que, si bien parece que estuviera hueca, libera y distribuye una importante cantidad de luz. En este proceso otorga al esmalte un aspecto decididamente irisado. Esta «no materia» (dado que el diente consta únicamente de dentina y esmalte) no es sino la luz del exterior que penetra a través del esmalte y es dispersada al incidir sobre la dentina. Debido a esta refracción, la dentina aparece más opaca y densa.

El esmalte dental natural es un material extremadamente complejo. Si se observa con detenimiento la sección de diente dibujada, se constata que no reacciona de la misma manera en la zona cervical que en su vértice en la zona incisal. En la zona cervical, la luz permanece en gran parte en la superficie. Sin embargo, cuanto más nos acercamos al borde incisal, tanto más se intensifica la transmisión de luz.

Es absolutamente fundamental dedicar algo de tiempo previamente para entender esto y para:

  • Poder determinar mejor el cometido de cada capa concreta durante la toma del color y realizar por consiguiente la elección correcta para las masas cerámicas.
  • Establecer la historia del diente.
  • Crear un «bonito contraste» entre la dentina y el esmalte como base para la viveza en la cerámica.

La Determinación de Cada Capa Individual y su Cometido

La Dentina

La dentina proporciona al color dental el tono cromático y la saturación. Además, para la reproducción cerámica deben tomarse en consideración muchos otros factores que influyen en el aspecto de los dientes naturales. Por ejemplo, la claridad, el brillo superficial o la capacidad de un objeto de absorber o refractar la luz. O bien cómo puede controlarse la influencia de la encía, la opalescencia, determinada por la edad y el grado de abrasión del diente. Otros factores que cabría mencionar aquí son el grosor del esmalte, el cual posibilita la lucha contra el efecto perla, así como contra la monotonía sistemática de los dientes; o la aportación de luz, la cual es absorbida por el suelo de la cavidad oral; la fluorescencia, etc. Pero no nos distraigamos: la dentina es la clave del éxito de nuestra estratificación cerámica.

La Translucidez

La translucidez tiene el cometido de subrayar y desarrollar la forma de la dentina, pero también de distribuir dentro del diente la totalidad de la luz que es refractada por la dentina. De ahí que también permita, si se observan con especial detenimiento y con extremada precisión las formas de la dentina, la reproducción y la configuración exacta del diente natural.

Ejemplo: en lugar de pintar la dentina para, por ejemplo, otorgar un tono un poco más amarillento a un color A3, lo cual puede conducir fácilmente a manchas localizadas, o de pintar el esmalte, lo cual resulta en un exceso de amarillo en la superficie, una alternativa interesante consiste en aplicar una masa de translucidez AM (Opal Amber) amarillenta. Gracias a la distribución interna de la luz, de este modo se extiende por todo el diente un tono cromático ligeramente amarillento.

El Esmalte

El esmalte tiene la función de realzar u ocultar el color dental de la dentina y de la masa de translucidez. Debe ocultar en el caso de un diente muy joven, en el que la capa de esmalte todavía es extremadamente gruesa, pálida y lechosa (el esmalte se vuelve más transparente con el paso de los años). En consecuencia, es comprensible que en estas circunstancias las formas y los colores de la dentina no pueden ser muy acusados, dado que son ahogados por la capa de esmalte dominante.

Se da la situación inversa en un diente viejo, el cual es mucho más transparente. La capa de esmalte es más delgada y la superficie tiene un aspecto más bien pulido. Todas éstas son condiciones que revelan la forma y el tono cromático de la dentina.

Así pues, ¿por qué no tomarse el tiempo necesario para determinar exactamente la posición y la función de cada capa del diente natural? Para entender que es necesario algo más que una simple superposición de capas cerámicas, como todos hemos aprendido, para una estratificación cerámica se requiere ante todo el respeto al orden interno del diente natural y a su pasado concreto.

El éxito de una restauración cerámica se basa en una cerámica en la que la elección correcta y la disposición exacta de las masas permiten a la luz reproducir los efectos del diente natural. Esta combinación de materia, forma y luz es la clave del éxito.

La Comprensión de la Historia Dental

En sus cursos, el autor utiliza el concepto de «historia dental». «Reproducir una historia» es la verdadera tarea del protésico dental: qué me cuenta este diente, qué me dicen la dentina, la translucidez, el esmalte y cómo puedo responder a ello con mi estratificación y con la elección de mis masas cerámicas.

Entregar al odontólogo, y por ende también al paciente, un «diente naif» es peor que cometer un error cromático. Un «diente naif» sería por ejemplo una restauración cerámica con un borde libre transparente, mientras que el diente a reproducir es muy viejo y ya hace mucho tiempo que ha perdido toda su translucidez oclusal debido a la abrasión.

En suma, todo esto significa: no todos los trabajos cerámicos pueden confeccionarse con las mismas características, las mismas distribuciones independientemente de la edad, la misma textura o estratificación cromática.

Primera Historia Dental

En este caso se trata de un diente anterior extremadamente viejo con abrasión avanzada, decoloraciones internas y externas acusadas y un esmalte translúcido que aparece brillante y revela las formas y los colores internos. Si se desea reproducir el diente con fidelidad al modelo natural, previamente se debe determinar con la mayor exactitud posible la posición de cada capa.

Diente anterior con abrasión avanzada.

Estratificación de la Dentina

En este caso, la dentina se compone de tres partes:

  • El tercio cervical genera los efectos de color rosa debido a la proximidad a la encía.
  • El tercio central determina el verdadero tono cromático del diente. El odontólogo y el protésico dental toman el color dental de esta zona como referencia.
  • El tercio incisal/oclusal...

La Pulpa Dental: El Corazón del Diente

La pulpa dental es un tejido conectivo blando y altamente especializado que ocupa el interior de los dientes, alojado en la cámara pulpar de la corona y extendiéndose por los conductos radiculares de las raíces, rodeado completamente por la dentina. Es el único tejido vivo del diente, compuesto por células, fibras y una rica vascularización e inervación.

La pulpa cumple funciones vitales en el desarrollo, nutrición y sensibilidad de la pieza dental. Su estado de salud determina en gran medida el pronóstico del diente; una pulpa sana contribuye a la longevidad de la dentición, mientras que lesiones pulpares (como la pulpitis o la necrosis pulpar) son causas comunes de dolor dental agudo y pueden llevar a la necesidad de tratamientos de endodoncia.

Anatomía de la Pulpa Dental

Anatómicamente, la pulpa se divide en regiones correspondientes a la forma del diente. En la porción coronal se encuentra la cámara pulpar, un espacio amplio dentro de la corona donde la pulpa se expande conformando los cuernos pulpares bajo cada cúspide. Hacia las raíces, la cámara pulpar se afina dando origen a uno o más conductos radiculares que recorren el interior de cada raíz hasta el ápice. En el ápice radicular, la pulpa se conecta con los tejidos periapicales a través del foramen apical, una pequeña abertura por donde entran y salen los vasos sanguíneos y nervios pulpares.

Histología de la Pulpa Dental

Histológicamente, la pulpa dental es un tejido conectivo laxo ricamente celular y vascularizado. Los principales tipos celulares incluyen:

  • Odontoblastos: Células que tapizan la periferia pulpar y forman la dentina.
  • Fibroblastos: Las células más abundantes de la pulpa, sintetizan y mantienen la matriz extracelular.
  • Células mesenquimales indiferenciadas: Células madre mesenquimales adultas con la capacidad de diferenciarse en varios tipos celulares.
  • Células inmunitarias: Células dendríticas, macrófagos y linfocitos que participan en la defensa contra infecciones.

Funciones de la Pulpa Dental

La pulpa dental desempeña diversas funciones esenciales:

  • Función formativa (dentinogénesis): Responsable de la formación de la dentina.
  • Función nutritiva: Nutre a la dentina y mantiene su vitalidad.
  • Función sensorial: Órgano sensorial del diente, encargado de alertar sobre estímulos potencialmente nocivos.
  • Función defensiva o reparativa: Participa activamente en respuestas inmunológicas e inflamatorias para defender al diente de agresiones externas.

Patologías Pulpares

Cuando las agresiones sobrepasan la capacidad defensiva de la pulpa, se producen patologías pulpares. La principal reacción patológica es la pulpitis, término que designa la inflamación de la pulpa. Las causas más comunes de pulpitis son la caries profunda, traumatismos dentales, procedimientos invasivos y la filtración bajo restauraciones defectuosas.

La pulpitis puede ser reversible o irreversible, dependiendo de la severidad del daño. La necrosis pulpar es la muerte del tejido pulpar, que puede ser la consecuencia final de una pulpitis irreversible no tratada.

Adhesión a Dentina Afectada por Caries y Dentina Esclerótica

La dentina, a diferencia del esmalte, es un tejido vital y dinámico, circunstancias que le permiten modificar su microestructura y composición como respuesta a procesos fisiológicos o patológicos. Estas formas de dentina alterada son los substratos adhesivos más importantes clínicamente y, además, son menos receptivos a los tratamientos adhesivos que la dentina normal.

Dentina Afectada por Caries

La caries dentinaria está formada por dos capas:

  • Capa superficial (dentina infectada): Estructura histológica completamente perdida, túbulos dentinarios desorganizados y ocupados por bacterias.
  • Capa profunda (dentina afectada por caries): Estructura dentinaria conservada, descalcificación moderada.

La adhesión a la dentina afectada por caries presenta desafíos debido a la alteración del colágeno, la desmineralización y los depósitos intratubulares. Sin embargo, las nuevas formulaciones de sistemas adhesivos y la técnica de adhesión húmeda mejoran la adhesión en estos casos.

Dentina Esclerótica

La dentina esclerótica se caracteriza por la obliteración de los túbulos dentinarios por cristales de whitloquita, lo que reduce su permeabilidad. La adhesión a la dentina esclerótica también presenta desafíos debido a la calcificación intratubular y la hipermineralización de la dentina intertubular.

Los estudios clínicos han puesto de manifiesto que las restauraciones de resina compuesta adheridas a dentina esclerótica muestran un porcentaje mayor de fracaso clínico.

Montaje de Cerámica

El Diente: Un Órgano Complejo

En nuestro caso, la función principal de los dientes es la de masticación, permitiendo que los alimentos se trituren. Por lo que es muy importante su correcta limpieza y mantenimiento.

El diente se compone de:

  • Corona: Parte visible del diente, cubierta por el esmalte dental.
  • Raíz: Parte del diente que se hunde en el hueso, cubierta por el cemento dental.
  • Esmalte: Capa más externa y dura del diente, protege contra golpes y heridas.
  • Dentina: Capa debajo del esmalte, responsable del color de los dientes.
  • Pulpa dental: Tejido conectivo blando en el interior del diente, mantiene su vitalidad.

La correcta higiene y cuidado de cada componente es vital para la salud dental y la longevidad de la dentición.

La higiene dental es fundamental para mantener la salud de los dientes.

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