Diente de León: Origen, Propiedades y Beneficios

El diente de león, cuyo nombre científico es Taraxacum officinale, es una planta que ha sido valorada por sus propiedades sanadoras y preventivas durante siglos. ¿Sabías de las propiedades del diente de león? Lo hacen una planta perfecta para momentos en los que tenemos que desintoxicar nuestro organismo y depurarnos de los excesos, como puede ser tras las navidades o después de comidas copiosas con ingesta de alcohol.

Esta planta no solo es bonita, también es considerada como una planta sanadora y preventiva de enfermedades desde hace siglos. Y ¿quién no ha soplado nunca un diente león?

La próxima vez que veas un diente de león en lugar de pedir un deseo, guárdala para hacer un té desintoxicante o detox.

El nombre “diente de león” proviene directamente de sus propiedades diuréticas, y literalmente se puede leer como “pisar en la cama”, entendiendo así como “orinar en la cama”. También se le atribuye otro nombre, “diente de león”, por la forma de sus hojas dentadas.

Diente de león, cuándo y cómo tomarlo. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales

Origen e Historia

Aunque es originaria de Grecia, esta planta no fue usada ni por griegos ni por romanos antiguos, ya que sus virtudes medicinales no se reconocieron hasta la Edad Media y se extendió rápidamente por todo el mundo.

Parece ser de origen griego pero crece espontáneamente en el resto de Europa y en todos los continentes. Introducida. Naturalizada. Crece espontáneamente en lugares que son o han sido ocupados por el hombre, en lugares húmedos, en prados, campos, bordes de caminos, etc.

En sus orígenes, el diente de león se utilizaba en la medicina china y ayurvédica.

Muchos agricultores la consideran una mala hierba ya que aparece en medio de cualquier cultivo, aunque nada más lejos de la realidad: el diente de león libera gas etileno que induce a la maduración de las plantas vecinas. Además, las protege de pulgones ya que sus flores sirven de refugio a unas pequeñas moscas que se alimentan de ellos.

El médico italiano Pietro Andrea Mattioli ya escribió en el siglo XVI: “los magos dicen que si una persona se frota a sí misma con un diente de león será bienvenido en todas partes y obtendrá todo lo que desee”.

Taraxacum deriva de la palabra árabe-persa tharakhchakon, que designa un cierto tipo de achicoria. No fue hasta el año 1000 que el nombre pasó al latín de la Edad Media por la mediación del médico árabe Avicena (Ibn Sinâ).

De todas las plantas locales, el diente de león es el que tiene mayor número de nombres comunes. Uno de sus nombres está vinculado a las propiedades diuréticas de la planta: Pissenlit.

Diente de León (Taraxacum officinale)

Descripción y Hábitat

El diente de león es una planta vivaz de la familia de las compuestas.

Es una planta perenne cuyas raíces se anclan profundamente en el suelo, hasta 50 centímetros, permitiéndole resistir las regiones frías afectadas por los períodos de heladas.

Las hojas forman una roseta en la base y están profundamente divididas en lóbulos lanceolados y puntiagudos de un hermoso verde. En el centro de la roseta, el pedúnculo liso y tubular lleva un capítulo amarillo de pétalos ligulados.

El conjunto de los frutos forma una bola ligera cuyas semillas provistas de vilano, se desprenden y vuelan con el viento. La planta entera contiene un jugo lechoso de gusto amargo.

Es especialmente reconocible por su aspecto. El diente de león no solo se compone de una, sino de una multitud de flores amarillas, que forman una inflorescencia. Después de la floración, sus flores toman la forma de una bola blanca de aspecto algodonoso. En realidad, se trata de sus frutos, con los que a menudo uno se divierte soplando para verlos volar.

La floración tiene lugar de marzo a octubre.

Aunque su cultivo está sobre todo extendido en Alemania y Francia, es una planta que crece de forma espontánea y endémica en todas las regiones del mundo, especialmente en el hemisferio norte del planeta.

El diente de león crece en todas las zonas de clima templado y hasta una altitud de 2000 metros. Prefiere las praderas fértiles y los bosques claros de suelo húmedos.

Se encuentra fácilmente en los caminos, pastizales, prados, siembra directa, y sobre todo en jardines, tanto que es considerada mala hierba o "maleza", por los jardineros.

Principios Activos

Entre sus componentes principales destacan los principios amargos (taraxacina, taraxacerina), triterpenos (taraxol, taraxasterol), esteroles, mucílagos, taninos e hidratos de carbono (18%).

De entre los hidratos de carbono destacar la levulosa, cuya máxima concentración se presenta en primavera, y la inulina, que se encuentra en gran cantidad en la raíz y presenta su mayor concentración en otoño.

Además, las hojas frescas contienen flavonoides, vitaminas A, C y del grupo B (especialmente B2); sales minerales, principalmente potasio y hierro, pero también calcio, magnesio, fósforo y silicio; aminoácidos como la asparagina y la glutamina, y muchas enzimas.

Las flores contienen mucha lecitina.

El diente de león es una mina de nutrientes y de principios activos de todo tipo.

Entre sus principios activos se encuentran la inulina, sacarosa, Vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico), coina, betacarotenos, potasio, etc. De hecho, cada parte de la planta posee unas cualidades diferentes: la raíz es especialmente rica en inulina y mucílagos, mientras que la parte aérea lo es en flavonoides.

Propiedades del Diente de León

El diente de león es una planta desintoxicante, diurética, digestiva y preventiva de enfermedades.

El diente de león es una planta muy usada en medicina natural como depurativa, indicada para purificar el organismo de elementos tóxicos. Puede actuar en el hígado, riñón y la vesícula biliar, y con su efecto diurético evita la aparición de piedras en el riñón. También es un tónico digestivo contra el estreñimiento y la resaca de alcohol. Para uso tópico es eficaz para limpiar la impurezas de la piel, acné, urticaria.

Las sustancias activas y los estudios farmacológicos en animales de experimentación han demostrado su efecto diurético, colerético y colagogo. Las partes aéreas de la planta son más bien responsables de indicaciones digestivas como dispepsia, sensación de plenitud abdominal y flatulencias. La raíz de Diente de león es responsable también del efecto hepático y biliar, está indicada en la dispepsia y en la pérdida de apetito.

Uso interno:

  • Las propiedades del diente de león para su uso en el organismo son desintoxicantes. Es decir, es diurético, depurativo, digestivo, colagogo y colerético.
  • Es un tónico amargo que estimula las secreciones de los órganos digestivos. Está indicado en caso de inapetencia, hipoacidez gástrica y trastornos digestivos en general.
  • Tonifica el hígado y la vesícula biliar, llegando a cuadriplicar la secreción de bilis, por lo que se recomienda para estimular el hígado perezoso y prevenir la formación de cálculos biliares. Es muy beneficioso para todos los trastornos del hígado, como ictericia, hepatitis o cirrosis.
  • Ayuda a combatir la diabetes, el colesterol y el ácido úrico.
  • Indicado para el tratamiento de cálculos del riñón, órgano que se ve favorecido por sus propiedades diuréticas y depurativas.
  • Elimina las toxinas de la sangre, por lo que se recomienda como tratamiento depurativo natural de fondo en caso de reumatismo, gota, acné, psoriasis y eczema, además de para la resaca.
  • Es un gran complemento para las dietas de adelgazamiento porque además de sus propiedades diuréticas, depurativas y laxantes, tiene muy pocas calorías.
  • Las hojas frescas de diente de león son el vegetal que contiene más hierro, y por ello, están indicadas para la anemia. Por ello, una de las propiedades del diente de león más beneficiosas es su aportación de hierro al organismo.
  • También es el vegetal que tiene más vitamina A, en forma de betacarotenos (más que las espinacas y las zanahorias), previniendo trastornos oculares, como la degeneración macular o las cataratas.
  • Por su contenido en vitaminas del grupo B y minerales, fortalece el sistema nervioso, mejorando el ánimo, combatiendo el estrés y proporcionando energía.
  • Las hojas del diente de león también ayudan a reducir las varices y hemorroides.

Uso externo:

  • Sus beneficios para el uso externo de esta planta medicinal son hemostáticos y cicatrizantes.
  • Se puede aplicar en forma de emplasto (hojas frescas machacadas) para ayudar a la cicatrización de heridas y llagas.
  • También es un buen remedio natural contra hematomas, en infusión para eccemas y forúnculos.
  • Además, el látex de la planta, aplicado directamente, ayuda a eliminar verrugas.

Taraxacum Officinale o diente de león, poseería propiedades interesantes para la salud digestiva. De hecho, un estudio mostró que ciertos componentes bioactivos de la planta (el taraxasterol, el ácido chicórico, los polisacáridos o incluso la inulina) presentarían efectos positivos en el confort digestivo. El diente de león también tendría propiedades beneficiosas para el hígado. Según la British Herbal Medicine Association, la raíz sería un estimulante hepático. Las hojas, por su parte, facilitarían la secreción de bilis para el hígado. Según un estudio, los trabajos realizados por el ESCOP y las monografías de la Comisión E coinciden en afirmar que la planta contribuiría a la restauración de la función hepática y biliar.

También se ha señalado la posible actividad depurativa del diente de león, en lo que respecta a facilitar la eliminación de sustancias tóxicas del organismo. En la medicina popular tradicional, el diente de león es conocido principalmente por sus potenciales virtudes diuréticas. Se llevó a cabo un estudio para intentar justificar esta propiedad. Un extracto hidroetanólico de la planta fue ingerido por voluntarios a fin de observar si resultaba en un aumento en la frecuencia y el volumen de la orina. Los datos reportados parecen indicar beneficios para la salud urinaria. Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar esta propiedad.

El diente de león es un gran diurético (indicado para edemas y retención de líquidos), que estimula fuertemente la producción de orina. De ahí que su nombre vulgar: en catalán pixallits y en francés pissenlit y en español mea-camas.

Indicaciones: El diente de león es un gran diurético (indicado para edemas y retención de líquidos), que estimula fuertemente la producción de orina.

Las hojas, por su parte, facilitarían la secreción de bilis para el hígado.

Por sus distribución prácticamente cosmopolita es conocido en todo el mundo por los apicultores.

Infografía de los usos del Diente de León

Formas de Administración

Uso interno:

  • Podemos tomar esta planta en forma de tintura y comprimidos, además de en ensalada (utilizando sus hojas frescas). Aunque lo más común es la infusión de diente de león.
  • Debido a su acción depurativa permite limpiar y eliminar toxinas acumuladas en el organismo de forma natural. Se recomienda hacer una cura de diente de león en cada cambio de estación, especialmente en primavera y después de las navidades, y en caso de excesos alimentarios o alcohólicos.
  • Para esta cura se suele usar el zumo de las hojas del diente de león. Con las raíces del diente de león, tostadas y molidas, se obtiene un excelente sucedáneo del café, pero sin los inconvenientes de éste.

Uso externo:

  • Se puede aplicar en forma de emplasto (hojas frescas machacadas) para ayudar a la cicatrización de heridas y llagas.
  • También es un buen remedio natural contra hematomas, en infusión para eccemas y forúnculos.
  • Además, el látex de la planta, aplicado directamente, ayuda a eliminar verrugas.

En el diente de león, ¡todo se come! Desde la raíz hasta la flor. Y sí, ¿sorprendente, verdad? Empecemos por su raíz. Carnosa y amarga, puede comerse cruda o asada a la sartén, lo cual disminuye su amargor. Los brotes tiernos, recolectados antes de la floración, son tiernos y se consumen principalmente en ensaladas. También puedes hervirlos antes de cocinarlos, para hacer salsas o acompañamientos. Los capullos florales pueden conservarse en vinagre y consumirse como alcaparras o también salteados en la sartén.

Para aquellos que quieren saber cómo degustar el diente de león, un poco de paciencia. Por el momento, el perfil del diente de león es parecido a su sabor: bastante amargo.

¿Te perdiste la oportunidad de consumirlo fresco? Es la ocasión de descubrir el diente de león en su versión seca. ¿Y qué mejor en ese caso que beberlo en decocciones o en infusiones? Para ello, basta con poner el equivalente a una cucharada de raíces o de hojas de diente de león en 200 ml de agua, y dejar que infusione durante unos diez minutos. Otra variante del diente de león es el polvo. Se trata de sus hojas o raíces que se han secado y luego triturado finamente hasta obtener una textura de polvo. El diente de león también puede ser utilizado en tintura madre. Esta técnica consiste en macerar la planta fresca en una solución hidroalcohólica, que permitirá extraer los compuestos. El líquido obtenido después de la filtración estará fuertemente cargado de principios activos. Los suplementos alimenticios se consumen cada vez más por su practicidad y su rapidez de toma. El diente de león no es una excepción. Se compone del polvo de diferentes partes de la planta, y tiene la ventaja de no dejar un sabor amargo en la boca.

Ahora ya conoces todas las formas que puede adoptar el diente de león. Ahora es momento de elegir cuál (o cuáles) te conviene(n). En la cocina, seguramente sorprenderá por su amargor. Si eres amante de las bebidas calientes, ¿por qué no probar el diente de león en infusión? Si no te agrada su sabor, entonces opta por su versión en tintura madre o en suplemento alimenticio.

Como hemos visto, el diente de león se puede consumir en varias formas, por lo cual es importante respetar la posología indicada si deseas aprovechar sus propiedades. En suplemento alimenticio, te resultará fácil consumir el diente de león. Para aprovechar sus beneficios, su cantidad debe ser equivalente a un mínimo de 150 mg de hojas.

Ambas respetan las propiedades naturales de la planta, aunque se debe tener en cuenta la cantidad de ingrediente activo para calcular la dosis diaria.

Se puede cultivar como hortaliza para ensaladas.

Precauciones y Contraindicaciones

Pese a que el diente de león ayuda a disolver los cálculos biliares, no se debe tomar si existe obstrucción en el conducto biliar.

A causa de las propiedades del diente de león, siendo este un potente diurético natural, no lo deben tomar las personas que estén tomando medicamentos diuréticos, ya que puede provocar descompensación tensional. Tampoco lo deben tomar personas que tomen otros medicamentos, como anticoagulantes, antiácidos, insulina o litio, ya que puede interferir en estos tratamientos con efectos adversos.

Contraindicado en caso de sospecha de obstrucción de las vías biliares. Se aconseja precaución y consejo médico en el tratamiento de cálculos en la vesícula biliar. Contraindicado en caso de sospecha de oclusión intestinal. Puede potenciar la acción de otros diuréticos farmacológicos.

  • Hojas: Infusión de 4 a 10 grs.
  • Raíz: Infusión o decocción de 2 a 8 grs. de raíz = una cucharada de las de postre.

Por precaución, se desaconseja el consumo de diente de león en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, así como en niños pequeños. Antes de cualquier uso de esta planta, se recomienda contar con el consejo de un profesional de la salud.

El consumo de diente de león puede causar la aparición de ciertos efectos secundarios: dolores de estómago, erupciones cutáneas, diarrea. Además, algunas personas pueden ser alérgicas, especialmente al látex presente en su tallo y sus hojas.

Dado sus propiedades, el diente de león puede interactuar con ciertos medicamentos. Así, si estás bajo tratamiento diurético, si consumes medicamentos para la diabetes, el reflujo gastroesofágico, o incluso anticoagulantes y otros productos que contienen litio, evita tomar diente de león.

Otros Usos y Curiosidades

La planta es usada en su totalidad. Con la raíz del diente de león se prepara un sustituto del café y con las flores, uno del vino (dandelion). Las hojas frescas del diente de león se usan en ensaladas, mientras que la planta entera, especialmente hojas secas y raíz, sirven como tratamientos medicinales naturales.

Su fruto, una esfera de semillas blancas y plumosas (llamado panadero), es la planta que los niños suelen coger y soplar mientras sus semillas son esparcidas por el viento.

Se la considera una planta mágica, ya que según una creencia popular, si pensamos un deseo mientras soplamos su fruto y todas sus semillas se dispersan en el aire, éste se cumple.

Es curioso como, muchas veces, los nombres comunes nos dan algunas pistas acerca de los usos de una planta. Cuando yo era niña la conocíamos como “pichacamas” o “meacamas”. Y es que las propiedades medicinales de esta planta se conocen desde hace siglos y, a día de hoy, se sigue empleando para tratar diversas afecciones urinarias junto con otras plantas como el brezo o la gayuba.

Pero su utilidad no se limita a sus propiedades medicinales. Las hojas jóvenes resultan un nutritivo alimento en ensalada, y las más maduras, cocinadas como una verdura. En épocas de escasez, se secaban las hojas y se fumaban, como sustituto del tabaco. Y su raíz se empleaba para elaborar un sustituto del café sin cafeína, al estilo de la achicoria.

Hay muchas leyendas con orígenes muy diversos en torno a esta valiosa planta, y la mayoría de ellas hablan de hadas, de duendes o del sol.

Esta planta tiene una curiosa manera de reproducirse, y es que sus frutos se dispersan por el aire gracias a un penacho de finos pelillos denominado vilano, que actúa como un diminuto paracaídas. De niños, teníamos un juego secreto. Si te apetece jugar, te explico en qué consiste. Toma aire, pide un deseo y sopla uno de estos globos con todas tus fuerzas.

En las artes culinarias de países del Mediterráneo es apreciada la ensalada primaveral depurativa hecha ya sea sólo con la hojas de taraxacum o mezclada con otras verduras (apio, cebolla o zanahoria) o hierbas (berro, mastuerzo, ...) pues aporta vitaminas A y C y niacina, aunque son amargas se puede rebajar el amargor dejándolas dos horas en agua antes de consumirlas. También los pétalos de las flores pueden contribuir a dar sabor y color a ensaladas mixtas. Los botones de las flores son apreciados si se preparan con aceite de oliva y vinagre resultando deliciosos. Las flores también se pueden preparar en pastel e incluso fritas (rehogadas). Los tiernos brotes basales se pueden consumir al natural o con aceite de oliva extravirgen o salteados en una sartén con ajo.

En muchas regiones de Europa se preparaba una mermelada de flores de taraxacum. También se prepara una suerte de "vino": vino de diente de león.

En algunos periodos de escasez, la raíz seca se ha utilizado como sustituto de la achicoria, que a su vez era sustituto del café y para aromatizar ciertas cervezas de hierbas.

Es una de las principales especies de flora de interés apícola en las praderas, las abejas visitan sus flores indefectiblemente, entregando muy buena cantidad de néctar y polen.

El diente de león es una planta muy utilizada en numerosas preparaciones comerciales: se encuentra en comprimidos, cápsulas, planta troceada, tintura, extractos, etc. y también forma parte de múltiples presentaciones compuestas.

Como otras especies semejantes de Taraxacum, suelen ser llamados, además de "dientes de león" (nombre que recibiría por sus hojas), también "áster" (latinismo que significa: astro o estrella) por la forma de su semilla voladora; de niño recuerdo soplar el vilano y luego intentar tomarlo al vuelo pues se decía que te traía buena suerte ese día.

Nombres comunes: Amargón, taraxacón, achicoria amarga, bulanico, amargón, almirón, pelosilla, corona de fraile, achicoria amarilla, achicoria silvestre, bufas de lobo, chinita de campo, flor de macho, frango, lechiriega y taraxaco.

Componente Contenido (en hojas)
Potasio 483 mg %
Inulina (en raíz, otoño) 40%

La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:

  • Temperatura: frío
  • Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
  • Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
  • Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
  • Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones

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