Al doctor Gareth J. Fraser le fascina el océano y las criaturas que lo habitan. Por ello, realizó un doctorado en biología marina y centró sus estudios en cómo la evolución acabó desarrollando las formas y estructuras que podemos observar en estos animales. Y es que el océano nos muestra seres que parecen surgidos de un mundo de fantasía, desde las medusas que flotan ingrávidas en el agua hasta las extrañas formas de los peces que habitan sus frías y oscuras profundidades.
Los tiburones son seres mitológicos e inquietantes, peces extraordinarios de nadar sigiloso y muy antiguos. Han sobrevivido millones de años, incluso a los dinosaurios. Las poblaciones mundiales de tiburones y rayas de alta mar han disminuido un 71% desde la década de 1970.
En un informe de WWF publicado en 2021, se demuestra que comemos más carne de tiburón y de raya de lo que pensábamos, y este es un hecho generalizado donde Europa no es una excepción. La carne de tiburón y raya cruza más de 200 fronteras y España desempeña un papel clave como comercializador y consumidor.
Existen unas 1 200 especies diferentes de condrictios (tiburones, rayas y quimeras), por lo que es muy difícil dar características generales de este grupo de peces. Los tiburones pertenecen a la clase de los condrictios, no tienen espinas y su esqueleto es cartilaginoso. Hay fósiles de tiburón de la época de los dionausarios, con más de 400 millones de años.
La diversidad de tiburones pelágicos es baja con 53 especies, sin embargo, muchos están presentes en abundancia en extensiones muy amplias de los océanos del mundo. Por su parte, los tiburones de arrecife habitan en zonas de corales y arrecifes rocosos poco profundos. Algunos permanecen inmóviles en un área, sin embargo, otros nadarán por mar abierto en busca de alimento en otros arrecifes.
Su estrategia reproductiva es peculiar, optan por la calidad y no por la cantidad para asegurar que sus descendendientes puedan sobrevivir y defenderse en las profundidades. Tardan en alcanzar la madurez sexual y no tienen muchas crías, pero consiguen un gran éxito a la hora de sacar a sus crías adelante y pueden llegar a vivir muchos años. Sin embargo, la naturaleza no contó con la sobrepesca al pensar en la manera de reproducirse de estas impresionantes criaturas marinas.
Por la gran cantidad de alimento que ingieren, sufren mucho los problemas de contaminación de los mares. Al estar en la parte más alta de la cadena trófica, acumulan en su cuerpo los residuos de todo lo que han ingerido sus presas. Los plaguicidas, los fertilizantes y otros productos que usamos en tierra llegan al mar desde los ríos y se acumulan en el ambiente y en los peces más pequeños, alimento de estos grandes predadores, convertidos en enormes depósitos de sustancias tóxicas que, luego, nos comemos los seres humanos.

Tiburón martillo (Sphyrna lewini)
Cuando naces para martillo…
El Dr. Fraser no cabía en sí de la alegría cuando le concedieron financiación para dirigir un estudio sobre cómo se formaba el martillo del tiburón martillo. Por fin iba a poder echar un vistazo a la creación de una de las maravillas de la naturaleza. Y es que, para el tiburón martillo, la cabeza es su herramienta de caza y le proporciona tanto visión de profundidad, como la capacidad de detectar el campo eléctrico de sus presas. Pero para Fraser era mucho más, era un misterio que todavía no se había resuelto, un puzle que hacía las delicias de cualquier investigador. Por fin iban a entender cómo la cabeza del escualo se va alterando durante el desarrollo del embrión.
Sin embargo, el estudio no era nada sencillo, ya que estos tiburones no ponen huevos como otros miembros del orden de los tiburones, si no que las crías nacen ya desarrolladas del vientre de la madre. Es decir, son vivíparos, no ovíparos.
Este hecho añadía una enorme dificultad al estudio, ya que observar cómo se desarrolla un embrión en un huevo es mucho más sencillo, pero el equipo de Fraser estaba dispuesto a aceptar el desafío. Era la primera vez que se iba a realizar un estudio tan detallado sobre los tiburones martillo y, probablemente, debido al estado de conservación de las especies, iba a ser una oportunidad única para Fraser. Las autoridades habían dado el visto bueno, y los organismos encargados les iban a ofrecer toda la ayuda que estaba en sus manos. Pero todavía quedaban algunas cuestiones que resolver, como qué tiburón martillo se iba a estudiar.
Tiburón martillo. Se trata de un tiburón de gran tamaño que puede llegar a alcanzar hasta 5 m de longitud, si bien por lo general mide alrededor de 3 m. La cornuda, como también se le conoce, pertenece a la familia Sphyrnidae. Es de color gris oscuro o parduzco en el dorso y blanco en la zona ventral. La cabeza de este tiburón tiene forma de martillo, de ahí su nombre, con una muesca en el centro. Su cuerpo es alargado y con forma de huso.
Sin dudas una de las especies de tiburones más llamativas por su apariencia es el tiburón martillo gigante (Sphyrna mokarran). El tiburón martillo gigante fue nombrado originalmente como Zygaena mokarran por el naturalista alemán Eduard Rüppell en 1837. El término Sphyrna proviene del griego y significa martillo, una clara alusión a la forma de la cabeza del animal.
Las áreas geográficas ocupadas por el pez martillo gigante son circuntropicales. En el Atlántico occidental, puede verse desde Carolina del Norte (Estados Unidos) hasta el sur de Uruguay, incluyendo las aguas del Golfo de México y el mar Caribe. Su distribución llega también al Océano Índico y la región del Indo-Pacífico desde la isla Ryukyu hasta Nueva Caledonia y la Polinesia Francesa.
Hablemos de tiburones
En la actualidad existen al menos 8 especies de tiburones martillo, aunque también se han encontrado restos de otras 4 más que se consideran extintas. Los especímenes más grandes llegan a pesar más de 550 kg y medir 4 metros y medio de largo, mientras que la especie más pequeña apenas llega al metro de longitud. Lo más distintivo de las especies es la forma de su cabeza, achatada y estirada, que corona un cuerpo largo y esbelto.

La cabeza en forma de martillo le da una visión de 360 grados
Ventajas de la forma peculiar de la cabeza
La peculiar forma de la cabeza ofrece ciertas ventajas a la hora de detectar a sus presas. La posición separada de sus ojos permite una excelente percepción de profundidad, por lo que el tiburón puede calcular la distancia a la que se encuentra su objetivo con una gran precisión.
Ahora bien, de poco sirve la visión cuando se enturbian las aguas costeras tras una tormenta o si tiene que cazar presas ocultas en la arena. Este método de defensa le sirve tanto a peces como a cangrejos para estar relativamente a salvo de otros depredadores, pero el tiburón martillo cuenta con un método de detección prácticamente infalible: la electricidad.
Si en algún momento tenemos la oportunidad de observar de cerca el morro de un tiburón (no necesariamente martillo), veremos una serie de puntitos desperdigados. Se trata de las conocidas como ampollas de Lorenzini, unos sensores que les permiten detectar los débiles campos eléctricos que generan los músculos de los animales al contraerse. Este órgano tiene una doble función, ya que, además de permitirles cazar, también les ayuda a orientarse con el campo magnético terrestre y, por tanto, sirve de “brújula” durante sus migraciones. El tiburón martillo dispone de un gran número de estos nódulos distribuidos por su cabeza, por lo que es excelente detectando a su próxima comida.
Como sabemos el tiburón martillo gigante tiene su característica cabeza, de la que recibe su nombre. En los tiburones adultos, el margen de la fuente de esta es casi recto, con una muesca poco profunda en el centro. La primera aleta dorsal es muy alta, con su punta afilada y fuertemente falcada en forma, mientras que la segunda, aunque ata también, presenta un margen posterior muy cóncavo. A su vez, los márgenes posteriores de las aletas pélvicas son cóncavos y falcados en forma, lo que no se ve en la cornuda común. Así, la cabeza de la cornuda común se distingue por ser más pequeña, con un borde anterior redondeado y una muesca visible, mientras que la del martillo liso es ancha y plana, y no presenta muesca alguna.
La piel del tiburón martillo gigante está cubierta por dentículos dérmicos que están estrechamente espaciados, superpuestos a lo largo de los márgenes laterales y delanteros.
Escogieron la pala entre los martillos
De entre todas las especies de tiburón martillo, el Dr. Fraser y su estudiante de posgrado Steven Byrum decidieron estudiar la especie Sphyrna tiburo, también conocida como tiburón cabeza de pala. Se trata de una especie que, aunque se encuentra en peligro de extinción, es relativamente abundante en las costas del continente americano. Analizando las diferencias entre los embriones de tiburón observaron que a los 2 meses, aproximadamente a mitad de la gestación, la cabeza se ensancha repentinamente.
Hasta este momento, los embriones de apenas cinco centímetros son prácticamente indistinguibles de los de cualquier otro tiburón. Sin embargo, en apenas un par de semanas, el cráneo se deforma completamente y los ojos se mueven a los laterales de la cabeza, mostrando la forma de martillo. Ahora bien, en el caso del tiburón cabeza de pala, todavía no se ha completado el desarrollo. En esta especie en concreto, la parte frontal del martillo va redondeándose durante el siguiente mes y la zona más externa va estirándose hacia las branquias. Así, se transforma un martillo en una pala.

Datos Adicionales sobre el Tiburón Martillo
Sphyrna zygaena tiene el cuerpo alargado y fusiforme, es decir, con forma de huso. Mide unos 5 m de longitud máxima y una media de 3,35 m. En cuanto al peso, el máximo registrado es de 400 kg. El dorso es de color gris oscuro o parduzco, los laterales claros, y el vientre blanco. En el cuerpo se disponen cinco aberturas branquiales, dos aletas dorsales, la primera alta y la segunda baja, las aletas pelvianas que son pequeñas, y la aleta caudal, la cola, que es larga. La cabeza de este tiburón es aplanada, alargada y presenta una distintiva forma de martillo.
El tiburón martillo está distribuido por las aguas templadas y tropicales de todo el mundo, tanto en el Océano Atlántico como en el Índico y en el Pacífico. Vive prácticamente en la totalidad del océano, cerca de la costa y también en mar abierto. Las zonas que habita están en un rango entre los 20 y los 400 m de profundidad, si bien prefiere las zonas menos profundas. Realiza migraciones, sobre todo en verano que nada hacia el norte.
Alcanzan la madurez sexual cuando llegan a los 2,5-3 m de tamaño. Se trata de una especie vivípara, es decir, el embrión se desarrolla dentro del útero de la madre, donde se gestan de 20 a 50 crías. Este periodo dura entre 10 y 11 meses.
Pez martillo (S. El pez martillo de la especie Sphyrna zygaena tiene el cuerpo alargado, con el borde anterior de las expansiones cefálicas trilobulado, arqueado y sin muesca central. Esta forma ancha y aplanada proporciona fuerza de sustentación durante la natación, aumentando mucho la eficiencia hidrodinámica. La primera aleta dorsal es alta y estrecha, mientras que la segunda es baja con el margen posterior ligeramente cóncavo y presenta largos barbillones. La coloración del dorso y flancos es gris-parduzca y la superficie ventral es blanquecina. Los extremos ventrales de las escapulares son oscuros. El borde anterior de la cabeza, casi recto, presenta una pequeña muesca central. Los dientes son triangulares y están fuertemente aserrados. La primera aleta dorsal es muy alta, mientras que la segunda es moderadamente grande y escotada y sus barbillones son cortos. Las aletas pelvianas son altas y cóncavas. Es un pez martillo de tamaño considerable, pudiendo medir hasta 550 cm y llegar a alcanzar un peso de 450 kg.
Grupo de peces martillo (S. El borde anterior cefálico es arqueado y posee una muesca central. Los dientes tienen el borde liso. La primera aleta dorsal es alta y falciforme, mientras que la segunda es más baja. En ambas se presentan unos largos barbillones. Las aletas pelvianas son bajas y casi rectas. La coloración del dorso y flancos es gris oscura y la del vientre es blanquecina. Puede llegar a medir hasta 400 cm y su peso maximo registrado es de 153 kg y existen datos de que pueden vivir hasta 35 años. Es un tiburón pelágico frecuente en aguas superficiales costeras y semioceánicas, alcanzando profundidades de hasta 200 m. Son vivíparos placentarios, con camadas de hasta 37 fetos de 50-61 cm de longitud.
Como la especie más grande de tiburón martillo, los gigantes pueden pesar más de 500 libras (230 kg). Una de sus presas favoritas es la raya, de la que consume hasta la espina dorsal de la cola. Entre sus presas invertebradas pueden incluirse cangrejos, calamares, pulpos y langostas, mientras entre los peces óseos comúnmente están los meros, los peces gato y otros peces planos.
Como es común con todos los tiburones martillo, esta especie es vivípara y nutre a sus crías en la fase prefetal y fetal a través de una placenta saco vitelino.
Los tiburones martillo gigantes, y otras especies del género Sphyrna, son considerados potencialmente peligrosos. Según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón, se han producido 21 ataques no provocados con dos resultantes en muertes. En Estados Unidos, los tiburones martillo son agrupados junto a otras grandes especies costeras en un grupo potencialmente vulnerables a la sobrepesca.
En las reuniones internacionales -como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)-, estamos abogando por mejores medidas comerciales y nuestros esfuerzos dan algunos frutos. ¡Podemos acabar con una especie que sobrivió a los dinosaurios! Desde WWF pedimos acción para ayudar a los tiburones y rayas oceánicos a recuperarse y permitirles desempeñar su papel en el mantenimiento de la salud de los océanos y, a su vez, ayudar a abordar la crisis climática.
Por ejemplo, pedimos a los países que pescan atún que se aseguren de que para 2030 todos los barcos de pesca industrial tengan observadores a bordo para recopilar datos, monitorizar las capturas y prevenir cualquier pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
Amortiguan el cambio climático favoreciendo la producción de oxígeno. "Blue circle". Ayudan a mantener el delicado equilibrio de la vida marina. Turismo de naturaleza: cada año, unos 600 000 buceadores viajan por el mundo para avistar estas magníficas criaturas.
¿Qué puedes hacer tú? ÚNETE A WWFLucha contra las redes fantasmasLas artes pesqueras perdidas o deshechadas son una de las principales causas de mortandad para los tiburones y rayas en los mares.
El artículo donde muestran todo el proceso ha sido publicado en la revista Developmental Dynamics y se trata de una fantástica base para futuras investigaciones. Con los datos recogidos, los miembros del laboratorio del Dr. Fraser esperan documentar y comparar el desarrollo embrionario de otras especies de vertebrados. Así, pueden descubrir en qué momento entran en acción los mecanismos celulares que acaban diferenciando a cada embrión según la especie.
Además, el trabajo también pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre las autoridades y los pescadores a la hora de realizar estudios de los ecosistemas marinos. Los avistamientos de los ciudadanos y los profesionales del mar proporcionan una enorme cantidad de datos con un gran valor para los investigadores. Estos datos pueden emplearse para comprender mejor la fauna marina y esclarecer los cambios en los patrones de migración de las poblaciones, pero también para diseñar nuevos aparatos que minimicen la pesca accidental de especies no deseadas.
De momento, el mar sigue guardando muchos secretos, como los lugares de reproducción del tiburón ballena, o los restos de cientos de naufragios que reposan en sus profundidades. Ahora bien, el secreto de cómo los tiburones martillo consiguen su martillo ya ha sido desvelado.