Si hay un héroe oscuro, valeroso, rudo, lleno de detalles y matices en el mundo del cómic de Marvel, ese es Lobezno (Wolverine en su versión original). Marvel, conocedora de su nueva y actual potencia como productora de cine, ha sabido captar la esencia del personaje de Lobezno (interpretado en la pantalla grande por Hugh Jackman) y le ha dado la responsabilidad de llevar una película sobre sus hombros.
Creado por John Romita Jr. y Len Wien, Lobezno es un mutante, un ser humano evolucionado, con unas características físicas especiales. Nacido en Canadá y poseedor de una salud débil y delicada, huyó con el hijo de otra familia de campesinos y agricultores (y guardianes de la finca donde residía Logan) hasta un lugar de Alaska sin determinar. Aún con ciertas y notables diferencias respecto a los cómics (que no nombraremos aquí para no adelantar acontecimientos), hemos de decir que el punto de partida hace justicia a tal honorable y peligroso héroe.
Lobezno siempre ha sido un personaje curioso, lleno de dobles sentidos. Sin ir más lejos, los guionistas Frank Miller y Chris Claremont lo catapultaron a mediados de los ochenta con historias llenas de giros argumentales, personajes interesantes y una fuerte dosis de violencia y acción. Podríamos decir que gran parte del carisma y la idea (en general) que tenemos del personaje que todos conocemos y amamos provienen de la mente y pluma de estos dos genios creativos.
En este contexto, uno de los adversarios más recurrentes y complejos de Lobezno es, sin duda, Dientes de Sable. A continuación, exploraremos el origen, los poderes y las debilidades de este icónico villano.
Origen de Dientes de Sable
Desde su nacimiento, Lobezno no ha conocido otra cosa que la muerte y el dolor. Menor de los hijos de una acaudalada familia canadiense, James crecería en un entorno aséptico y sobreprotector que no tardaría en verse consumido por sus propios demonios. En una funesta noche las paredes de la hacienda se teñirían en sangre cuando Thomas Logan, guardabosques de la familia, irrumpiera en busca de venganza.
El legado de los Howletts quedaría frustrado para siempre en una orgía de violencia durante la que se manifestaría la naturaleza mutante del joven James. Huyendo a lo salvaje bajo el apellido del asesino de sus padres, el que primero fuera un niño timorato y asustadizo comenzaría a abrazar los instintos más primarios de su ser curtiéndose entre los rudos obreros del Yukón y las bestias de los bosques canadienses. Pero aquello no sería más que el inicio de un descenso por las fauces de la bestia que ha durado más de 100 años.

Dientes de Sable, archienemigo de Wolverine.
La muerte y el sufrimiento nunca abandonarían a Logan arrastrando consigo los restos de su humanidad en un viaje de final incierto. Un viaje lleno de etapas durante el que Logan ha vivido más de lo que cualquier hombre podría desear. Como tratante de pieles en Canadá, descubriría hasta donde puede llegar el odio irracional dando inicio a una macabra tradición que le ha perseguido hasta nuestros días. En las trincheras de la Gran Guerra conocería los límites del horror y la deshumanización temiendo, por vez primera, a la muerte.
Poderes de Dientes de Sable
A nivel jugable, X-Men Origins: Wolverine ofrece lo que todos esperábamos de él. Acción a raudales, momentos memorables, pequeños puzles y fases de exploración y espectaculares secuencias de video en las que intervendremos gracias a los ya conocidos Quick Time Events. La base jugable de X-Men Origins: Wolverine es fiel a su personaje (un rudo y honorable mutante con poderes especiales) y bebe de un batiburrillo de títulos del palo.
Dientes de Sable posee una serie de habilidades que lo convierten en un adversario formidable:
- Factor de Curación: Similar al de Wolverine, aunque no tan avanzado, lo que le permite recuperarse rápidamente de heridas.
- Fuerza y Agilidad Sobrehumanas: Capaz de realizar hazañas físicas que superan a las de un humano normal.
- Sentidos Agudizados: Posee un sentido del olfato, oído y vista extremadamente desarrollados.
- Garras y Dientes Afilados: Sus garras y dientes son armas naturales capaces de desgarrar casi cualquier material.
El juego basa su principal atractivo en la superación a estados de rabia o ira, donde Lobezno, tendrá más poder y energía para usar ataques especiales. Aparte, la combinación con agarres o saltos imposibles permitirán al jugador encadenar increíbles y majestuosas secuencias de lucha contra nuestros adversarios. Adversarios, que aunque repetitivos y pesados, harán gala de un cierto buen hacer a la hora de replantearnos estrategias más o menos simples.
Por ejemplo, habrá combatientes que preferirán jugársela al cuerpo a cuerpo, mientras que otros nos dispararán desde lejos. Así pues, tendremos que intentar eliminar a aquellos enemigos más pesados o difíciles mientras apartamos a los otros de nuestro camino.
X-Men Origins: Wolverine tiene un simple sistema de experiencia donde podremos aprender movimientos y estrategias nuevas a cambio de puntos. Dichos movimientos y nuevos combos se elegirán en una pantalla especial dentro del menú de pausa. Esta opción permite al jugador elegir y configurar su personaje a medida, si bien no es que haya una cantidad abrumadora de movimientos, y sobre todo, porque la gran mayoría los podemos conseguir con bastante facilidad. Pero aún así, aportan variedad y peso al apartado jugable.
Debilidades de Dientes de Sable
A pesar de su impresionante arsenal de habilidades, Dientes de Sable tiene ciertas debilidades que pueden ser explotadas:
- Adamantium: Aunque su factor de curación es notable, no es inmune al adamantium, el metal que recubre el esqueleto de Wolverine.
- Control Mental: Ha sido vulnerable al control mental en varias ocasiones, lo que ha sido utilizado por sus enemigos para manipularlo.
- Impulsividad: Su naturaleza salvaje e impulsiva a menudo lo lleva a cometer errores tácticos en combate.
Es importante destacar que, aunque Dientes de Sable es un villano, su relación con Wolverine es compleja y ha sido explorada en numerosas ocasiones en los cómics. Su rivalidad es uno de los pilares de la mitología de Wolverine, y ambos personajes están intrínsecamente ligados.
Todo en X-Men Origins: Wolverine está desarrollado de una forma muy rápida, sencilla y contundente, al estilo de las anteriores películas de la saga. Tendremos el componente más cinematográfico y el más cercano al cómic. Pero sin decantarse por uno y por otro, y sabiendo moverse por ellos. La historia irá avanzando con nuestro personaje, y a poco que subamos de nivel o descubramos un nuevo lugar sabremos más acerca de sus motivaciones. La historia de Lobezno se basa en la venganza, en la vida y en el amor perdido.
Un trágico pasado le aprisiona, pero a la vez le otorga el punto de vista necesario para saber qué quiere y cómo lo quiere. Lobezno deambulará por el mundo visitando selvas, poblados en medio de la nada, laboratorios, ruinas y bosques. Todo ello ayudará recomponer parte de su historia, de por qué es quien es, y en qué se convirtió durante aquél doloroso experimento que le cambió la vida para siempre. Por eso, no tenéis que preocuparos de desconocer la mitología del personaje, pues toda está genialmente reflejada en el videojuego que tratamos.
Visualmente, X-Men Origins: Wolverine está en consonancia con lo que se espera de un título de sus características. Tenemos escenarios bastante variados, ligeramente espaciosos, pero con la sempiterna táctica de llenarlos de pasillos y zonas bastante acotadas. Si bien se le da al jugador cierta opción de exploración (cuevas, habitaciones escondidas), es cierto que el escenario puede llegar a ser repetitivo o tedioso, pero es que posiblemente, no haya otra forma de enfocar un sistema de juego tan cerrado y centrado en la acción y el combate.
Y es que, aunque sabemos que en cierto modo no se puede centrar un juego de acción de otra forma, si es cierto que no hubiese estado nada mal algo más de variedad en la exploración en los escenarios. Caminos alternativos, más presencia de un desaprovechado "instinto animal" y otros detalles, que podrían haber redondeado un juego ya de por sí, bastante potable.
Si sois fans del personaje, y encima tenéis ganas de desatar vuestro lado más salvaje y mutante, jamás habíamos visto una opción más adecuada. Y es que por fin, podemos hacer nuestra la frase que acuñó Lobezno allá por los ochenta: "Soy el mejor en mi trabajo, aunque lo que haga no sea muy agradable". Pues desde Vandal Online os decimos que jugar a Lobezno sí lo es.